Vuelven las rutas del atún, el pata negra de los océanos

Tapa "Marinera" de atún rojo de Casa Juanito de Zahara de los Atunes

Atún rojo y Cádiz. Maravillosa combinación. Las playas más bonitas de España (en mi humilde opinión) con uno de los manjares más exquisitos que uno pueda comerse (díselo a un japonés). Dos razones impagables para hacerse una escapadita al litoral gaditano.

Y ahora más que nunca, amigachos, porque Conil, Zahara de los Atunes y Barbate reciben al mes de mayo en forma de festín atunero. Conil celebra su XVII Ruta del Atún entre el 10 de mayo y 10 de junio; en Zahara, hasta el próximo domingo 19 de mayo se pueden degustar ingeniosísimas tapas en su V Ruta del Atún. Y le toma el relevo Barbate, con su VI Semana Gastronómica del Atún entre el 23 y el 26 de mayo.

¿Por qué este atracón de túnidos tan concentrado en pocas semanas? Muy sencillo. Es entre finales de abril y principios de mayo cuando se capturan los primeros atunes rojos en las milenarias almadrabas de Cádiz. El pata negra del mar se ha convertido en un medio de vida tan valioso para pueblos como Barbate, que la cofradía barbateña (y ha sido noticia) ha comprado este año el 100% de su cuota de atún rojo a los pescadores vascos. No significa que en Barbate acabes comiendo atún del Cantábrico, sino que simplemente los pescadores vascos dejan de faenar, le venden su cupo a la cofradía gaditana, y ésta a su vez satisface las ansias de importación de maguro del insaciable mercado de Tokio.

Así que, antes de que el sabio “mundo japo” arramble con las existencias de atún rojo nacional, tenéis la oportunidad de probar -por poco dinero- los primeros atunes en forma de tapas. Algo más caras (pero más creativas), 3.5 euros la tapa y la bebida, en Zahara, y un poco más baratas (3 euros con bebida) y más tradicionales en la Semana Gastronómica de Barbate.

Cartel de la Semana Gastronomica de Barbate (web del ayto)

Lástima que no participe en esta última El Campero (maravilloso templo del atún -con el sashimi  más rico que te puedes llevar a la boca- si tu bolsillo puede permitírselo), que, ¡¡ojo al tema!! ya tiene sucursal en Zahara en forma de taberna (suponemos que a precios más asequibles). Se llama tal cual, La Taberna del Campero, lleva menos de un mes abierta, y si mantiene el nivel de su casa madre a precios más “taberneros”, puede ser para abonarse a ella y no salir de allí. Habrá que investigar.

Volviendo a la Ruta del Atún de Zahara, participan 36 restaurantes y el público puede votar su tapa preferida (también tendría su gracia votar la peor para sacar el talibán a lo Masterchef que todos llevamos dentro). Las mías, guiándome más por el ojo que por el sabor, ya que no las he catado, evidentemente, son éstas:

El Atún con Caricias de Mar del Hotel Gran Sol, un sugerente título y una presentación ocurrente para una tapa que parece llevarte directamente a un arrecife coralino, con sus algas y todo.

Atun con caricias de mar, tapa el restaurante Hotel Gran Sol de Zahara

Esta tapa te lleva más bien a un puesto callejero de Bangkok: lleva tallarines, soja y chile. Y atún del güeno para comer con palillos. Le han echado mucha imaginación en Casa José María a su Roast Tuna.

Roast Tuna, la imaginativa tapa oriental de Casa José María, en zahara

Este año parece que los resturantes ruteros le han cogido el gustillo a lo oriental: nombre con inspiración nipona la de El Vapor, uno de mis restaurantes favoritos de Zahara (ay, omá, ¡esas ortiguillas!): Wagyatún.

Wagyatun, la tapa de El Vapor de la Ruta del Atún de Zahara

Siempre me ha gustado la palabra paripé y esa expresión tan de madre de “hacer el paripé”. Por eso y porque seguro que ese tartar de atún escondido en esa cajica de frutas tan maja tiene que estar de muerte, ahí va este Paripé de Mandarina, del Restaurante Gaspar.

Paripé de mandarina, del restaurante Gaspar de Zahara

Y qué mejor idea que mezclar el atún con un mito de la infancia: el caramelo de Toffee (¡esos Solano!). Ahora, seguro que no se te queda pegado a la muela porque ese tataki de atún tiene pinta de deshacerse en la boca. El Toffee de Atún de El Tejar.

Toffee de atun, del restaurante El Tejar de Zahara

Y para no quedarnos caninos, una tapita más contundente con pintaza: este risotto de atún con aroma de hierbabuena de La Sal llamado La Voz de la Levantá. Que debe ser algo así como: 3, 2, 1…¡¡al buche!!

La voz de la levantá, tapa de La Sal, de Zahara de los Atunes

Las pastas de Margarita

Caja de pastas de la panaderia de Margarita, en Arcicóllar (Toledo)

  • Panadería Margarita: José Antonio, 36. Arcicóllar (Toledo).
  • Claves: panadería artesana de pueblo con pastas de té espectaculares, croissants de mantequilla, donuts caseros, bizcochos de manzana, esponjosas madalenas elaboradas con aceite de oliva…Asan corderos y cochinillos al sarmiento por encargo.
  • Precio: 18 euros el kilo de pastas de té.

Por: Curri

Me declaro fan absoluto de las panaderías de pueblo de toda la vida.

Me encanta entrar en ellas, oler el pan recién hecho y descubrir que todavía siguen haciendo dulces de nombres maravillosamente viejunillos: perrunillas, periquillos, pelusas, suspiros, hornazos…

Dadme unas madalenas (sin g) de pueblo hechas con aceite de oliva y soy el tío más feliz del mundo. Las prefiero mil veces a los cupcakes, muffins, macarons y demás moderneces importadas de fuera que se han puesto tan de moda últimamente.

Desde hace un año, un sábado al mes (cada vez que visito a mi familia en Talavera), cumplo con un ritual: doy un rodeo importante y me paso por la panadería Margarita, en Arcicóllar, a 30 kms de Toledo.

La razón, muy simple: Margarita, su dueña, hace las pastas de té más ricas que he probado nunca.

Margarita, con sus maravillosas pastas, en su panadería de Arcicollar (Toledo)Tienen un sabor a repostería casera pura, un gusto a mantequilla espectacular  y una presentación  que no tiene nada que envidiar a las de cualquier pastelería de renombre. La diferencia está en el precio: Margarita las vende a 18 euros y en Madrid puedes pagar el doble (echando un ojo a dos pastelerías a las que suelo ir, en Ruiz, en el barrio de Pacífico, las venden a 26 euros y en la más carera La Oriental, en la calle Ferraz,  a 35 euros). No es de extrañar por tanto que haya quien acuda en romería desde Madrid a por las pastas de Margarita. Como cuenta ellla, hay quien ha llegado al pueblo con el recorte de la caja en la mano preguntando por la panadería después de que un compañero de trabajo las llevara a la oficina en Madrid. Y hasta alguna clienta de un pueblo de al lado se acercó a por ellas porque las había probado…¡en Alemania!

Surtido de riquisimas pastas de la panaderia Margaritaen Arcicollar

La panadería de Margarita es un sencillo despacho de pan, pero que no os engañe su aspecto austero: aquí hay muchísimas horas de trabajo a destajo, mucho mimo, absoluta pasión por el trabajo de su dueña y de Ángel, su marido, y recetas heredadas de generación en generación desde hace 107 años.

Como la de las madalenas (2.40 euros la docena), “como las hacía mi abuela”. Aquí las tenéis, recién horneaditas:

Madalenas recien horneadasde la panaderia Margarita

Da gusto oírle recitar sus ingredientes, porque solo son cinco y todos naturales: aceite de los Montes de Toledo, ralladura de limón, leche, harina y levadura. Probad a contar los ingredientes de unas madalenas de supermercado, incluidas las ”artesanas”. Te salen diez como mínimo y la mayoría con nombres tan apetitosos como dextrosa, gasificantes, humectantes, emulgentes… Hummmm, qué ricas, ¡sabor industrialazo puro, amigos!

Margarita además no utiliza cualquier levadura. Utiliza Armisén, unaLevadura Armisen de Zaragoza marca centenaria de Zaragoza. Como dice ella, “cuesta diez veces más cara, pero el resultado, nada que ver”. Madalenas esponjosas como ellas solas.

El resto de dulces no se queda atrás: croissants que saben de verdad a mantequilla, tortas de anís, riquísimas toledanas (pastas de almendra hechas con manteca de cerdo, vino y canela), bizcocho caserísimo de manzana, y unas palmeras y unos donuts espectaculares (0.70 euros) que te devuelven a los domingos de tu infancia. El sabor de los donuts (receta del abuelo, bañados en un poco de almíbar) no tienen nada que envidiar a los originales y éstos encima son artesanos.

Yo, desde luego, seguiré con mi rito mensual: daré un buen rodeo para visitar a Margarita, disfrutaré preguntándole y escuchándole hablar de su oficio (en peligro de extinción “gracias” al mundo baguette precongelado) con pasión, me aprovisionaré de una buena caja de pastas y caerá algún que otro bollo. Mi estómago me lo va a agradecer seguro. Y que no os quepa ninguna duda de que mi familia también.

Pastas de coco de la panaderia Margarita, en Arcicollar

Un auténtico Bodegón en la capital de El Bierzo: vinos, limonada de cava y salsa brava en el centro de Ponferrada.

El Bodegón, Ponferrada

  • Restaurante El Bodegón
  • Dirección: Travesía Pelayo 2, Ponferrada (León)
  • Teléfono: 987 411 019

Por: Diego Fernández / @diegogtf

En el corazón de una tierra rodeada de montañas y plagada de viñedos de uva mencía se encuentra Ponferrada. La capital de la comarca de El Bierzo nos recibe con su castillo templario, el cual siempre tiendo a imaginar en épocas pasadas dotado con alargadas mesas que cobijaban suculentos manjares.

El Bierzo es una tierra marcada por el cruce de caminos, de hecho el más famoso de todos ellos, el camino de Santiago, lo atraviesa. Esto supone que la comarca esté plagada de bellos pueblos con antiguas iglesias y monasterios que visitar.  Si lo unimos a su paisaje y a las antiguas minas romanas: Las Médulas (patrimonio de la Humanidad) tenemos en El Bierzo un lugar para disfrutar con los ojos y el estómago.

El Bierzo está en la provincia de León, pero a un paso de Galicia. Su situación marca el acento de sus gentes y su cocina que es tan rica en huerta, embutidos y carnes como en la preparación de productos de la mar.

Un buen sitio para comprobarlo es El Bodegón.  Situado en un amplio sótano cerca de la hermosa calle de El Reloj, en la capital: Ponferrada. El Bodegón es eso, un bodegón.

El Bodegón, Ponferrada

En él podemos tomar vino de la casa a 50 céntimos , repito a 50 céntimos, y si nos apetece otro vino de la zona pues pagamos un poco más y listo. Como en toda buena tasca cada vino va acompañado con un pincho, por lo general de unas ricas patatas con la mejor salsa, unos dicen que es  brava otros que no, que yo he tomado (suave, sabrosa y  diferente).

El Bodegón Pônferrada

El Bodegón tiene pocas cosas, pero todas muy buenas. Por supuesto además de vinos hay cerveza y refrescos. Pero, ante todo,  tienes que probar  una limonada de cava bien fresquita que preparan allí y está riquísima. Desde este blog te advierto que la ingesta rápida y continuada de tal maravilla puede llevarte a un estado de embriaguez.

Limonada de cava Sigue leyendo

Setas de nieve, guisos de cuchara y patés artesanos entre imponentes montañas riojanas.

Sierra Cebollera

  • Los Cucharones: carretera N-111, Pradillo (La Rioja).
  • Teléfono: 650 891163
  • Claves: cocina riojana casera y de mercado. Especialidad en verduras, caparrones con chorizo, setas de temporada y carnes rojas. Postres caseros de premio.
  • Precio: 25 euros de media los fines de semana. De lunes a viernes, menú del día a 11 euros con guisos de cuchara, migas con chorizo, carnes de la zona…

Por: Curri

No todo está perdido, amigachos sibaritas. Da gusto comprobar que aún quedan zonas en España a los que no ha llegado el feísmo hortera y de nuevo rico que se ha cargado el 90% de los pueblos de este país(¿hay algo más horroroso que esas ristras de adosados low cost sin gracia que tapan los cascos históricos de pueblos de media España?).

¿Es que ningún alcalde se da cuenta de que alfombrar de cemento, plantar farolas de dudoso gusto y crear polígonos industriales que acaban convirtiéndose en secarrales no convierte a sus pueblos en más desarrollados, sino en más horteras?

La respuesta es: SÍ. Alguno parece haberse dado cuenta: los de la Sierra de Cameros. Desconozco si ha sido por el aislamiento del lugar o verdaderamente por sentido común, pero en esta preciosísima zona montañosa de La Rioja no existe un pueblo feo.

La entrada a Villoslada de Cameros

Desde el (arriba) privilegiado Villoslada de Cameros (acceso al maravilloso Parque Natural de la Sierra Cebollera), pasando por el muy fotogénico Ortigosa de Cameros o el diminuto (abajo) Aldeanueva de Cameros…

Aldeanueva de Cameros

…Los pueblitos de los Cameros, sin ser de postal, demuestran que la belleza honesta y simple de una casona de piedra  es imbatible y que es mucho más saludable y agradable a la vista caminar por adoquines invadidos por el musgo que por áridas calles de cemento.

Si a eso le unes iglesias imponentes, puentes, lavaderos y fuentes centenarias, paisajes impresionantes y sobre todo agua, mucha agua brotando por todas partes (riachuelos, cascadas, caños, agua manando hasta de las paredes de las montañas), el resultado es un paraíso rural no contaminado por el turismo masivo, que ahora luce espectacular por la inmensa cantidad de agua y nieve caída.

Maria Jesus, dueña y cocinera de Los CucharonesEn uno de estos pueblos, Pradillo, atiende María Jesús Espinosa en su restaurante: Los Cucharones. Ya el nombre provoca jugos gástricos. Únicamente un cartel: BAR Restaurante Los Cucharones en la Sierra de CamerosCOMIDAS, en la carretera nacional que atraviesa el pueblo, nos avisa de su presencia. Un reclamo modesto para una bonita casona solariega en la que se come de lujo.

El interior es de lo más sencillo: tan solo seis mesas separadas por un biombo del resto del bar, todo piedra y vigas de madera. La chimenea que preside el comedor y los chuzos que caían fuera invitaban a un buen guiso de cuchara. Así que nos lanzamos en plancha a una cazuela de cremosos y sabrosísimos caparrones (alubias rojas riojanas) con chorizo y tocino (9 euros).

Caparrones con chorizo en Los Cucharones, La Rioja

De la cazuela solo quedó el dibujo de la cerámica, porque untamos pan (¡qué pan se come en La Rioja!) como si no hubiera mañana.

Compartimos también otro plato potente que desconocía: el timbal (9 euros). Es una fina crema de patata riojana con picadillo de chorizo con un señor huevo frito coronando el plato. Mezcla consistente y riquísima.

Timbal de patatas con picadillo en Los Cucharones

Los segundos no se quedaron atrás. Lomo bajo de ternera (15 euros), jugosa y de sabor extraordinario, con salsa de boletus, patatas panadera y unos pimientitos asados (¡como no, ésto es La Rioja!) de quitarse el sombrero.

Carnes rojas en Los Cucharones, en Pradillo (la Rioja)

 Y más pimientos espectaculares. Esta vez rebozados y rellenos de los exquisitos marzuelos (10 euros), también llamado setas de nieve. Son las primeras del año y bastante difíciles de encontrar. Como nos comentaba Maria Jesús, suelen cogerse a finales de marzo, pero este año se han adelantado por el frío, el agua y la nieve caída. Benditos sean esos marzuelos, amigachos…

Los exquisitos pimientos rellenos de marzuelos de Los Cucharoness

Pero es en los postres donde las manos de la cocinera alcanzan la magia absoluta. Tanto la tarta de queso con higos confitados como la de turrón con mermelada de moras (4 euros ambas) eran para sacar a María Jesús a hombros. Ma-ra-vi-llo-sas las dos.

Maravillosa la tarta de queso de Los Cucharones, en La Rioja

La maravillosa tarta de turron de Los Cucharones

Pero en Los Cameros se come bien y barato por todas partes. No me quiero olvidar de los ricos desayunos de la casa rural Posada Hoyos de Iregua (una bandeja gigante de rebanadas de pan recien horneado con aceite, salchichón serrano, croissancitos de chocolate, café y zumo por 3.50 euros), o los pinchos de tortilla del Corona (¡un saludo para Diego Sainz!), ambos en Villoslada de Cameros, los consistentes bocatas de tortillla de chorizo en La Terraza de Torrecilla en Cameros o los garbanzos con berza del menú del día de Monte Real en San Román de Cameros.

Y si lo vuestro son los embutidos o la carnaza para barbacoa, acercaos a la carnicería  de Nieva de Cameros (allí compra la carne María Jesús) o a la carnicería Maza en Patés artesanos de Ortigosa de CamerosOrtigosa. Venden chuletones espectaculares a menos de 14 euros el kilo y patés artesanos a…atención, !70 céntimos la lata pequeña y 1.10 la lata grande! Yo creo que ni el foie gras de Hacendado es más barato. Y éste es natural.

De la carnicería me gustó hasta el papel de estraza para envolver. No os digo más.

Ricos embutidos y carnes rojas en la carniceria Maza de Ortigosa de Cameros

Hotelito con historia en Saint Louis (y otras pistas para alojarte en Senegal)

lucha con chavales de fondo

Por: Curri

Saint Louis, la segunda ciudad de Senegal, ha conocido tiempos mejores. Desde que se fundó en 1659 y hasta 1902 fue la rica capital del imperio colonial francés en Africa Occidental. Ahora es un poco decadente y desvencijada a ratos. Pero como ocurre con La Habana o con algunas partes de Lisboa, en ese abandono, en sus desconchones, en esas bellisimas casas coloniales que piden a gritos una manita de pintura, está precisamente su encanto.

Sin llegar a la fotogenia de la otra joya colonial senegalesa, la maravillosa isla de Gorée, Saint Louis es un destino absolutamente recomendable con rincones espectaculares.

fachadas juntas

Al casco histórico de Saint Louis (en realidad una isla) se accede por el poderoso puente metálico Faidherbe, obra de 1897 de ingenieros franceses, y a escasos 200 metros se encuentra el Hotel Siki, al que llegué gracias a los consejos de mi amiga Natalia Reguera.

puente sofia

Si vais con un presupuesto muy pelado, en Saint Louis hay opciones más económicas, pero tiene una muy buena relación calidad-precio para darte un caprichete asequible. Tanto que en Tripadvisor figura como hotel más votadoentrada siki de la ciudad. En España se le llamaría con esa manida expresión de hotelito con encanto (de lo de “hotel boutique” mejor ni hablar), pero lo cierto es que el Siki tiene estilo. Mucho estilo.

Las habitaciones, no excesivamente grandes, están decoradas con muy buen gusto sin ser pretenciosas.

habitacion sikiEstán dispuestas alrededor de un vistoso patio colonial y lo mejor de todo, desde la balconada de tu cuarto puedes echar un ojo a lo que se cuece en una de las calles más bonitas del centro histórico, Patrimonio de la Humanidad.

vista balcon siki

 vista balcon señora

En el desayuno (incluido en el precio) no dejeis de pedir bouyi, el zumo del fruto del baobab (llamado pan de mono), y si os decidís a comer o cenar en el hotel, por 6, 7, 8 euros tenéis platos del día abundantes y muy ricos. Desde un yassa poisson hasta un muy español arroz meloso de pescado y marisco o un pulpo a la gallega (!!). Y es que en el Siki, propiedad de Jai y Blanca, ambos españoles y muy aventureros, se practica una cocina española-franco-senegalesa. ¡Viva la mezcla!

Además, el Siki tiene una solera muy especial. Fue casa y club del primer africano campeón del mundo de boxeo, Battling Siki, la pantera de Senegal. Vivió una vida tan intensa, desfases y borracheras antológicas incluidas, que hasta su muerte fue de película. En 1925, apareció asesinado en la calle, en Nueva York, cerca de su apartamento. Le habían descerrajado dos tiros en la espada. Tenía 28 años.

Pero en Saint Louis hay que echarse a la calle nada más llegar. Hay que patearse el casco histórico al ritmo relajado de los locales…

san luis ambiente

…y dejar también tiempo para excursones. A 60 kilómetros, en la frontera con Mauritania, se encuentra el Parque Nacional de Djoudj, con overbooking pajarero absoluto. Por él pasan hasta tres milllones de aves al año y se concentran 25.000 pelícanos a la vez.

Más cerca de Saint Louis, a escasos 25 kilómetros (de hecho lo mejor es acercarse en taxi), teneis la Langue de Barbarie, una lengua de arena entre el río Senegal y el Atlántico que se extiende a lo largo de kilómetros y kilómetros de playas vírgenes. Algo así como La Manga del Mar Menor antes de que se la cargaran y a lo bestia en extensión. Si las playas solitarias es lo tuyo, éste es tu sitio. Aparte de un francés que me crucé nada más llegar, tuve toda la playa (hasta donde me alcanzaba la vista) para mí solo. Bueno, solo solo, no estaba. Estaban…ellos.cangejos

…¡y toda su familia!

cangrejosdods

Nunca había visto tanto cangrejete junto. Si no fuera porque huían cagando melodías cuando sentían mis pisadas, la primera impresión era un poco “Cuando ruge la marabunta”, versión crustáceo.

Aparte de Saint Louis, ahí van otras dos buenas pistas para alojarte en Senegal: Keur Bamboung, un remoto eco-campamento en una reserva marina protegida dentro del parque nacional del Delta del Sine Saloum al que se llega por carretera, motora y burro, por este orden. Duermes en chozas básicas pero aquí el lujo está en sentirte lejos de todo y de todos en una isla rodeada de manglares por donde pululan monetes, facoceros, hienas y toda clase de aves. Gestionado por la comunidad local, cuesta unos 30 euros por día incluidas las comidas, sencillas, y rutas a pie y en barca por los alrededores.

vista general de cabañas

Y en Dakar, el Hotel du Phare. En una ciudad con alojamiento caro y regulero, este hotel sencillo situado en una calle muy tranquila de un barrio residencial, es una agradable sorpresa para el precio que cuesta. Después de mucho rebuscar, reservé en este hotel a 30 euros la habitación individual (en realidad me dieron un cuarto con cuatro camas para mí solo). Compartes baño (muy limpio) con otra habitación y más que un hotel, da la sensación de un hostal familiar o un pequeño albergue acogedor para viajeros que buscan comodidad a bajo presupuesto.

No está en el centro hiperactivo y caótico de Dakar, pero a cambio está a dos pasos de la playa de N’Gor, muy buen sitio para relajarse al atardecer con entretenimiento asegurado. Chavales jugando al fútbol, un campeón local de lucha senegalesa fogueándose, sus futuros rivales entrenándose unos metros más allá…Imposible aburrirse y menos si contemplas la escena desde una terraza con una Gazelle fresquita fresquita en las manos…

playa composicio

boxeacdor ngor

lucha plano corto

Hostal Donosti, tu casa en Senegal

Baile típico en Somone, Senegal

Por: Curri

Senegal es un país ideal para una primera incursión en África. Está solo a 4 horas y media de España en vuelo directo, es seguro, políticamente estable y tiene un plus añadido: los senegaleses son gente simpatiquísima y hospitalaria.

Vale, frecuentemente intentarán llamar tu atención para venderte u ofrecerte algo, pero jamás con insistencia o malos modos (esa es mi experiencia por lo menos). A cambio, es muy probable también que la señora que viaja a tu lado en un sept place (taxi compartido) te regale parte de la fruta que lleva Pescado fresco fresquísimo recién desembarcado en el puerto de Mbour, Senegalconsigo o que alguien que acabas de conocer te invite a comer a su casa.

O es muy posible que, como a mí, un taxista te descoloque diciéndote: “Llámame cuando llegues a España para saber que has llegado bien” o que un nene que no abulta un palmo te ponga la mano para que le des una moneda y al decirle que no con una sonrisa, te la devuelva dándote una galleta y te diga: “un cadeau” (un regalo).

Sí. Definitivamente los senegaleses son muy majos.

En enero viajé once días por el país de la teranga (hospitalidad en wolof) y me alojé en cuatro sitios distintos, todos muy diferentes y todos recomendables a su estilo. En este post, hablaré del primero donde aterricé: Hostal Donosti, en el pueblo costero de Somone.

Patio y fachada del Hostal Donosti, en Senegal (web)

El donostiarra Javier Arbeláiz es el alma de este hostal, que montó hace un par de años, harto de que la crisis le diera más disgustos que beneficios en su negocio de ropa en España.

El hostal, una agradable casa de dos plantas, cuenta con siete habitaciones. No esperéis ningún lujo. Se trata de cuartos sencillos, pulcros y soleados, que dan todos a un patio ajardinado. Por el precio que cuesta la habitación,  no se puede pedir más.

Una de las habitaciones del Hostal Donosti, en Senegal

El precio incluye un generoso desayuno: café a discreción, pan, deliciosos croissants y pains au chocolat (mucho más ricos que en España. La herencia francesa se tiene que notar)  recién comprados en la panadería del pueblo, fruta, zumos…

La casa cuenta con una barbacoa (podéis comprar pescado o marisco en el pueblo por cuatro duros y cocinarlo a la parrilla) y una cocina disponible para los clientes  en la que Javier os dejará trastear como Perico por su casa.

Porque el gran valor que ofrece el Hostal Donosti, lo que le hace diferente, no son sus instalaciones, sino su dueño. Javier, un tío estupendo, noblote y buena gente,  os hará sentiros como en casa, incluso antes de llegar. Lo primero que respondió a mi primer mail fue: “mejor hablamos por skype”. De esta forma me ayudó a preparar el viaje y tengo que agradecerle además que, una vez en Senegal, se preocupara por mí constantemente llamándome allí donde estaba para saber que todo me iba bien.

Javier consigue crear en su hostal la curiosa sensación de no sentirte como un cliente, sino más bien como un amigo que ha ido de visita. Quien se aloja allí acaba compartiéndolo todo. Si alguien cocina, los demás están invitados. Doy fe de ello. Las cuatro noches que pasé en el hostal pude disfrutar de espectaculares embutidos y vino de La Rioja de un grupo muy majo de logroñeses (¡gracias por esas cenas maravillosas!) y de la deliciosa sopa y los calamares de Juanita, una trotamundos española de 67 años (!) con una energía alucinante que ya la quisiera para mi. Y creo rotundamente que ese ambiente no se crea gracias a una conjunción astral. Lo crea su dueño.

Además, si queréis hacer excursiones, Javier cuenta con un guía local, Matar, muy majo y profesional, que se portó conmigo de maravilla. Gracias a él, pude resolver un pequeño percance provocado por uno (más) de mis despistes (¡gracias Matar!).

En cuanto a Somone, es un muy buen lugar para relajarse en un entorno magnifico. De un lado, una fotogénica playa atlántica, más bonita cuanto más te alejas del pueblo y de los bungalows que llenan los turistas franceses…

Playa de Somone, Senegal

…Y del otro, una maravillosa laguna, catalogada como reserva natural: la Laguna de Somone.

Mi primera mañana en Senegal la disfruté como un enano, con centenares de pelícanos, garzas, milanos negros, gaviotas o águilas pescadoras (!) brujuleando por encima de mi cabeza.

Ahora bien, si pasáis de los pajaretes como de la eme, tranquilos porque en la laguna hay tres chiringuitos en los que apretarse unas buenas Gazelle, la cerveza local. Una lancha os acercará a ellos y chimpún, a cocerse al sol y a birras.

Somone también es un sitio magnífico para empezar a empaparos de la cultura rural senegalesa. Tal vez tengáis suerte y os encontréis en la plaza con este baile preparado (ensayado concienzudamente horas antes) por las mujeres del pueblo. Faltan ojos para disfrutar de tanto estímulo visual. Eso sí, confirmas lo que ya intuías: cuando un tambor suena, las caderas de los senegales alcanzan vida propia.

Y si os parece que esta buena mujer está desatada, tendríais que ver a los nenes cuando cayó la noche y el sonido de los djembés se aceleró frenéticamente. Tomaron la plaza y aquello se convirtió en delirio puro. Nuestras verbenas a su lado son un velatorio, no os digo más.

De tapas y vermús por el centro de Madrid: ¡Lo castizo no es cutre! ¡Es estilo!

Casa Gerardo Madrid

  • Casa Gerardo
  • Dirección: c/ Calatrava 21, 28005 Madrid (La Latina)
  • Teléfono: 91 221 96 60
  • Las claves: sitio auténtico y castizo de verdad en el madrileño barrio de La Latina. Rico vermú, cañas excepcionalmente bien tiradas, amplia carta de vinos y rico tapeo (especialidad en embutidos, patés, setas y quesos)

Por: Diego Fernández / @diegogtf

Toca hablar de Madrid, de vermú y de tapas. Toca hablar de La Latina que escapa de ‘los modernos’ y las subidas de precio que parece que esconden tras sus pañuelos de colores y sus gafas de pasta. Y toca trasladarse al lugar en el que cañean los que cuando llega el 15 de Agosto, crean o no en ella, celebran la Virgen de La Paloma simplemente porque éste es su barrio.

Casa Gerardo en Madrid

En el número 21 de la calle Calatrava, a cinco minutos andando del Rastro, está Casa Gerardo. Una taberna y almacén de vinos donde podemos disfrutar de un buen vermú de grifo con o sin sifón, de una caña de Mahou tirada de la única forma que puede estar tirada una caña: perfecta. Y además de una lista de vinos de calidad de diferentes denominaciones de origen que sirven por copas. Los precios suelen estar entre 1,50 y 2,50 euros por vino y en las opciones que ofrecen no faltan vinos madrileños como Tagonius, Riberas como La Planta, Riojas, Somontanos, Albariños, Ruedas, Ribeiros, Valdeorras, etc.

Carta de Casa Gerardo

Sin embargo, lo que más nos llama la atención al entrar en Casa Gerardo no es su buena oferta de bebidas. De repente, nos encontramos en uno de esos sitios contados  en los que se respira el Madrid castizo a través de sus cuatro paredes: Tinajas de barro, vigas de madera, mesas redondas de mármol, pizarras con las ofertas escritas, cuadros antiguos del Atleti y por supuesto de la idolatrada ‘Paloma’.

Pese a que por la descripción podemos creer que se trata de un ambiente que roza lo cutre: con un suelo lleno de servilletas de papel sucias, huesos de aceituna y palillos. Tranquilos, nada más lejos de la realidad. La taberna Casa Gerardo está limpia y atendida por unos camareros que no dicen tacos, ni dan voces: son amables. Y la solera del lugar es fruto de una decoración estudiada y moldeada por el paso del tiempo.

Parroquianos de Casa Gerardo

Además me he permitido el lujo de dejar lo mejor para el final: la comida. En Casa Gerardo tienen productos de mucha calidad empezando por lo más básico, el pan. Todas las tostas y raciones se hacen o van acompañadas con pan del museo gallego. ¡Aquí de plastipan nada!

Las especialidades de la casa son los embutidos (la cecina está brutal), los pates, las setas y sobre todo los quesos. El matrimonio queso-vino tiene su luna de miel en Casa Gerardo con una lista de quesos muy amplia que se pueden pedir por raciones ( 9,50 euros) o en medias, algo que merece la pena, ya que los platos son generosos en cantidad. Yo he tenido la suerte de probar, entre otros, el Idiazabal y el queso del Hippie con mermelada artesanal de frambuesa ¡Toda una delicia!

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Por si fuera poco, para los que prefieran una cerveza a un vino, en Casa Gerardo también ofrecen birras artesanales como la madrileña Cibeles o la toledana Domus, por poner sólo dos ejemplos. Un ejemplo más de que lo castizo y tradicional no está regañado con la novedad y el buen gusto. Incluso, pueden ser como dos hermanos que se llevan muy bien.

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