Bar Comporta, rica y barata gastronomía mediterránea en el madrileño barrio de Salamanca

Horario: Lunes a Domingo de 13.00 a 24.00 

Ubicación: Calle Serrano, 120 28006 Madrid 

Precio medio: 20 euros por persona 

Menu diario: 12,90 euros por persona

¡Atentos sibaritas, hoy nos recomienda un bar bueno, bonito y barato nuestra amigacha Jennifer Santos / @JennySantos1985!COMPORTA BAR LOGO

El madrileño barrio de Salamanca está lleno de restaurantes de moda, pubs exclusivos, after work y tascas de toda la vida. Por eso cuesta encontrar un sitio donde comer bien sin sufrir un infarto cuando llegue la cuenta. Y ese sitio es Comporta, un restaurante con un toque de gastronomía mediterránea pero que mantiene las recetas tradicionales.

Es un sitio para ir con amigos, con familia, en pareja o por trabajo. Comporta ofrece una larga lista de platos a degustar, con especialidades de la casa pero también con cocina tradicional llevada un punto más allá. Platos para compartir o platos para degustar uno mismo, eso depende del hambre con el que nos presentemos.

COMPORTA BAR MESA

Lo primero es el aperitivo. En mi caso fue una nueva experiencia de comer aceitunas, una reivención de este tradiconal aperitivo de tasca llevado a la nueva cocina. Por un lado esferificaciones de oliva verde, una auténtica explosión de sabor. Por el otro, una aceituna Kalamata con pimiento y gelatina de Martini. Una palabra: sorprendente.

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De tapas ricas y baratas por Sigüenza

  • Bar de tapas La Alameda
  • Dirección: Paseo de la Alameda, 2. Sigüenza (Guadalajara)
  • Teléfono: 949 390 553
  • Las claves: tapeo rico y barato. Buen ambiente y siempre animado. Imprescindible probar sus impresionantes chipirones a la plancha -6,90 euros- y los ‘perdigachos’ -2,10 euros-. Caña o vino a 1,20 euros.
  • Twitter: @BarAlameda

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Sigüenza es una de las ciudades típicas que siempre se menciona cuando se habla de villas medievales. Hordas de turistas visitan esta bella ciudad cada fin de semana, como si de un parque temático de la Edad Media se tratara, y que sólo quieren saciar su voraz apetito gracias a sus típicos -y sabrosísimos- asados castellanos de cordero o cabrito. Esto es lo típico, lo de siempre… así que no voy a hablar de ello.

Sigüenza se merece con creces la buena fama que tiene gracias, por ejemplo, a su rica historia. Pero si hay algo que me gusta de ella es que cada vez que voy por allí no deja de sorprenderme. Siempre hay algún rincón, una esquina, algún paraje nuevo y secreto por descubrir. Sigüenza tiene algo, tiene alma.

Precisamente, una de las más agradables sorpresas que me he llevado en esta ciudad me la encontré frente a su principal arteria verde, la Alameda.

Fue aquí, vagando por esta avenida arbolada, donde una vez decidí reponer fuerzas a base de tapeo en un bar que se encuentra al comienzo de la misma, frente a la antigua ermita del Humilladero (actual oficina de Turismo de Sigüenza). En un alarde de originalidad, el bar en el que recalé fue bautizado con el nombre de ‘La Alameda’.

Me llamó la atención que estuviera especialmente animado con gente autóctona de la ciudad y no tanto por turistas. Su variedad de tapas acabó por convencerme.

Una vez dentro del bar me dejé llevar por uno de esos antojos irracionales que todos tenemos alguna vez: me dio por pedir unos chipirones a la plancha, algo no muy normal si nos encontramos en el corazón de Castilla La Mancha, en la cuna del asado, y a más de 300 kilómetros de la costa más cercana. Vamos, es lo mismo que te entre antojo de cochinillo asado estando en Benidorm.

Pues bien: ¿cómo me iba a imaginar que en el corazón de la Castilla medieval me iba a comer los mejores chipirones a la plancha de mi vida? ¡Lo prometo: ni en San Sebastián, ni en la costa andaluza, asturiana o gallega he probado chipirones mas ricos! Sé que suena un poco radical, ¡pero es así! Y mira que sólo se trata de chipirones a la plancha, sin una salsa muy elaborada. Pero tienen un sabor tan intenso y especial que le vuelven loco a uno. Y todo a un muy razonable precio de 6,90 euros la ración.

La cocina del Alameda es sencilla y sin grandes alardes. Pero la clave es la indiscutible calidad de su género y unas recetas caseras para todos los públicos que satisface a cualquier estómago con nota muy alta.

Aparte de los chipirones, también son muy recomendables las siguientes tapas y pinchos:

  • El perdigacho: una de las especialidades de la casa y que caen a cientos los fines de semana, cuando Sigüenza es un auténtico hervidero. Se trata de una rica tosta caliente con anchoa de calidad de primera y tomate. Pincho ideal para empezar a abrir el apetito junto a unas cañas. Precio: 2,10 euros la unidad.
  • Lacón a la plancha: lo preparan como los ángeles, cortado a finas lonchas -algo poco habitual, por desgracia- y con un toque de rico pimentón. Precio: 6,90 euros la ración.
  • Champiñón rebozado con alioli: el Bar La Alameda tienen un arte notable con las frituras, como mejillones tigre o gambas gabardina. Pero estos champiñones rebozados son una victoria asegurada. Es una de las tapas más populares y solicitadas. Precio: 5,90 euros la ración.

Después de llenar la panza a base de rico y barato tapeo, se impone bajar la comida con un agradable paseo. Lo típico es hacerlo por las empinadas callejuelas medievales de Sigüenza. Pero si buscamos algo realmente diferente, dejémonos llevar por los pueblos y caminos que rodean a la ciudad, como Palazuelos, Carabias, Imón, Ures y Pozancos. En un próximo post te contaré diferentes rutas por ellos. Posiblemente, es uno de mis parajes favoritos donde siempre me gusta perderme. Sobre todo en el mes de junio, cuando los campos de cereal están en su dorado apogeo antes de la siega.

Paisajes que bien me recuerdan a los que pintara Van Gogh en La Provenza…

 

A modo de aperitivo de la siguiente entrega sobre los secretos rincones de la comarca de Sigüenza, te dejo salivando con los chipirones del Alameda y con estas fotos de los paisajes que te esperan en los alrededores de la inigualable Ciudad del Doncel. Pero, por favor, ¡guarda el secreto!

Croquetas de choco con “mucho arte” en la playa de Bolonia

Vacas en la playa de Bolonia

  • Las Rejas: playa de Bolonia, (Cádiz).
  • Teléfono: 956 688 546 / 685 010 274
  • Claves: especialidad en croquetas de choco, frituras y pescado fresco traído diariamente de la lonja de Barbate.
  • Precio: 25-30 euros.
  • www.lasrejasrestaurante.es

Por: Curri

Desde que las probé el verano pasado, soñaba con volver a catarlas: las croquetas de choco de Las Rejas, en la playa de Bolonia. Si ya es difícil comer unas buenas croquetas estilo madre, unas de choco (o sepia), ni te cuento. Las últimas que había probado en Madrid y Tarifa eran ladrilletes infumables, secas y apelmazadas. Así que, hace algunos fines de semana, aprovechando una escapada de despedida de verano en Tarifa, para Las Rejas que nos fuimos. Veníamos de una excursión por el maravilloso Parque Natural de Los Alcornocales (Muy recomendable, por cierto. La hicimos con Genatur a solo 8 euros por persona) y llegábamos con un hambre canino.

En unos minutos las teníamos sobre la mesa: de pequeño tamaño, jugosas, con el sabor a mar de un choco fresco recién traído de la lonja de Barbate y con la cremosidad que le proporciona la tinta fresca del calamar recién extraída (aquí el tema tinta congelada no lo trabajan). De acompañamiento, unas simples papas fritas caseras, que no es poco. Unas croquetas espectaculares.

Croquetas de choco de Las Rejas

Pedimos también para compartir unas tortillitas de camarones, nada grasientas y con un rebozado ligero y sabroso. Muy ricas.

Tortillitas de camarones de Las Rejas

De segundos, un arroz con marisco a buen precio (10 euros), y aconsejados por José, uno de los dueños, pedimos también un mero y un lenguado fresquísimos. Este último solo para valientes, tamaño XXL.

Mero plancha en Las Rejas en Bolonia

 

Y no puedo olvidarme de los simpatiquísimos dueños de Las Rejas, los hermanos José, Isabel (Cuqui) y Carlos, que llevan 27 años (desde los tiempos en que “solo iban a Bolonia cuatro windsurfistas chalaos”)  atendiendo a los clientes con todo el “arte” y la gracia del mundo que solo puede tener un gaditano.

Carlos, Isabel y José, los simpatiquísimos dueños de Las Rejas, en Bolonia

Y con ese gracejo nos contaba Cuqui la papeleta (en el mejor sentido de la palabra) con la que se encontró recientemente cuando se le presentaron a comer y sin avisar Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y otros cocineros de postín y allí “se empezaron a descorchar botellas de vino de 50.000 pesetas” como si no hubiera mañana. Los mejores cocineros del mundo jartándose a croquetas de choco y vino del güeno. Casi ná.

Después del buen rollo con el que salimos de Las Rejas, planazo para rematar la faena: mi caipirinha favorita en el chiringuito La Cabaña, a 200 metros de Las Rejas, y siestorro en El Escondite del Viento, en Tarifa.

Fachada del Escondite del Viente en Tarifa

Terraza y hall del Escondite del Viento

Es un hotelito ubicado en un edificio de 200 años situado en una de los rincones históricos con mas encanto de Tarifa y decorado con gusto exquisito por su dueña, Alejandra de Pablos, que atiende maravillosamente a la clientela, tanto patria como guiri, que recala en una de las 8 habitaciones de esta joyita escondida entre callejuelas con sabor moruno. Aparte de brujulear por la web, os aconsejo hablar directamente con Alejandra, que tiene a lo largo del año ofertas puntuales que van desde los 55 euros la habitación más sencilla.

Una de las 8 habotaciones del Escondite del Viento

Ese fin de semana glorioso dio para mucho más. Por la noche tapeamos de escándalo en Tarifa, en el Lola, pero ese será otro post, amigachos…

Vuelven las rutas del atún, el pata negra de los océanos

Tapa "Marinera" de atún rojo de Casa Juanito de Zahara de los Atunes

Atún rojo y Cádiz. Maravillosa combinación. Las playas más bonitas de España (en mi humilde opinión) con uno de los manjares más exquisitos que uno pueda comerse (díselo a un japonés). Dos razones impagables para hacerse una escapadita al litoral gaditano.

Y ahora más que nunca, amigachos, porque Conil, Zahara de los Atunes y Barbate reciben al mes de mayo en forma de festín atunero. Conil celebra su XVII Ruta del Atún entre el 10 de mayo y 10 de junio; en Zahara, hasta el próximo domingo 19 de mayo se pueden degustar ingeniosísimas tapas en su V Ruta del Atún. Y le toma el relevo Barbate, con su VI Semana Gastronómica del Atún entre el 23 y el 26 de mayo.

¿Por qué este atracón de túnidos tan concentrado en pocas semanas? Muy sencillo. Es entre finales de abril y principios de mayo cuando se capturan los primeros atunes rojos en las milenarias almadrabas de Cádiz. El pata negra del mar se ha convertido en un medio de vida tan valioso para pueblos como Barbate, que la cofradía barbateña (y ha sido noticia) ha comprado este año el 100% de su cuota de atún rojo a los pescadores vascos. No significa que en Barbate acabes comiendo atún del Cantábrico, sino que simplemente los pescadores vascos dejan de faenar, le venden su cupo a la cofradía gaditana, y ésta a su vez satisface las ansias de importación de maguro del insaciable mercado de Tokio.

Así que, antes de que el sabio “mundo japo” arramble con las existencias de atún rojo nacional, tenéis la oportunidad de probar -por poco dinero- los primeros atunes en forma de tapas. Algo más caras (pero más creativas), 3.5 euros la tapa y la bebida, en Zahara, y un poco más baratas (3 euros con bebida) y más tradicionales en la Semana Gastronómica de Barbate.

Cartel de la Semana Gastronomica de Barbate (web del ayto)

Lástima que no participe en esta última El Campero (maravilloso templo del atún -con el sashimi  más rico que te puedes llevar a la boca- si tu bolsillo puede permitírselo), que, ¡¡ojo al tema!! ya tiene sucursal en Zahara en forma de taberna (suponemos que a precios más asequibles). Se llama tal cual, La Taberna del Campero, lleva menos de un mes abierta, y si mantiene el nivel de su casa madre a precios más “taberneros”, puede ser para abonarse a ella y no salir de allí. Habrá que investigar.

Volviendo a la Ruta del Atún de Zahara, participan 36 restaurantes y el público puede votar su tapa preferida (también tendría su gracia votar la peor para sacar el talibán a lo Masterchef que todos llevamos dentro). Las mías, guiándome más por el ojo que por el sabor, ya que no las he catado, evidentemente, son éstas:

El Atún con Caricias de Mar del Hotel Gran Sol, un sugerente título y una presentación ocurrente para una tapa que parece llevarte directamente a un arrecife coralino, con sus algas y todo.

Atun con caricias de mar, tapa el restaurante Hotel Gran Sol de Zahara

Esta tapa te lleva más bien a un puesto callejero de Bangkok: lleva tallarines, soja y chile. Y atún del güeno para comer con palillos. Le han echado mucha imaginación en Casa José María a su Roast Tuna.

Roast Tuna, la imaginativa tapa oriental de Casa José María, en zahara

Este año parece que los resturantes ruteros le han cogido el gustillo a lo oriental: nombre con inspiración nipona la de El Vapor, uno de mis restaurantes favoritos de Zahara (ay, omá, ¡esas ortiguillas!): Wagyatún.

Wagyatun, la tapa de El Vapor de la Ruta del Atún de Zahara

Siempre me ha gustado la palabra paripé y esa expresión tan de madre de “hacer el paripé”. Por eso y porque seguro que ese tartar de atún escondido en esa cajica de frutas tan maja tiene que estar de muerte, ahí va este Paripé de Mandarina, del Restaurante Gaspar.

Paripé de mandarina, del restaurante Gaspar de Zahara

Y qué mejor idea que mezclar el atún con un mito de la infancia: el caramelo de Toffee (¡esos Solano!). Ahora, seguro que no se te queda pegado a la muela porque ese tataki de atún tiene pinta de deshacerse en la boca. El Toffee de Atún de El Tejar.

Toffee de atun, del restaurante El Tejar de Zahara

Y para no quedarnos caninos, una tapita más contundente con pintaza: este risotto de atún con aroma de hierbabuena de La Sal llamado La Voz de la Levantá. Que debe ser algo así como: 3, 2, 1…¡¡al buche!!

La voz de la levantá, tapa de La Sal, de Zahara de los Atunes

Las pastas de Margarita

Caja de pastas de la panaderia de Margarita, en Arcicóllar (Toledo)

  • Panadería Margarita: José Antonio, 36. Arcicóllar (Toledo).
  • Claves: panadería artesana de pueblo con pastas de té espectaculares, croissants de mantequilla, donuts caseros, bizcochos de manzana, esponjosas madalenas elaboradas con aceite de oliva…Asan corderos y cochinillos al sarmiento por encargo.
  • Precio: 18 euros el kilo de pastas de té.

Por: Curri

Me declaro fan absoluto de las panaderías de pueblo de toda la vida.

Me encanta entrar en ellas, oler el pan recién hecho y descubrir que todavía siguen haciendo dulces de nombres maravillosamente viejunillos: perrunillas, periquillos, pelusas, suspiros, hornazos…

Dadme unas madalenas (sin g) de pueblo hechas con aceite de oliva y soy el tío más feliz del mundo. Las prefiero mil veces a los cupcakes, muffins, macarons y demás moderneces importadas de fuera que se han puesto tan de moda últimamente.

Desde hace un año, un sábado al mes (cada vez que visito a mi familia en Talavera), cumplo con un ritual: doy un rodeo importante y me paso por la panadería Margarita, en Arcicóllar, a 30 kms de Toledo.

La razón, muy simple: Margarita, su dueña, hace las pastas de té más ricas que he probado nunca.

Margarita, con sus maravillosas pastas, en su panadería de Arcicollar (Toledo)Tienen un sabor a repostería casera pura, un gusto a mantequilla espectacular  y una presentación  que no tiene nada que envidiar a las de cualquier pastelería de renombre. La diferencia está en el precio: Margarita las vende a 18 euros y en Madrid puedes pagar el doble (echando un ojo a dos pastelerías a las que suelo ir, en Ruiz, en el barrio de Pacífico, las venden a 26 euros y en la más carera La Oriental, en la calle Ferraz,  a 35 euros). No es de extrañar por tanto que haya quien acuda en romería desde Madrid a por las pastas de Margarita. Como cuenta ellla, hay quien ha llegado al pueblo con el recorte de la caja en la mano preguntando por la panadería después de que un compañero de trabajo las llevara a la oficina en Madrid. Y hasta alguna clienta de un pueblo de al lado se acercó a por ellas porque las había probado…¡en Alemania!

Surtido de riquisimas pastas de la panaderia Margaritaen Arcicollar

La panadería de Margarita es un sencillo despacho de pan, pero que no os engañe su aspecto austero: aquí hay muchísimas horas de trabajo a destajo, mucho mimo, absoluta pasión por el trabajo de su dueña y de Ángel, su marido, y recetas heredadas de generación en generación desde hace 107 años.

Como la de las madalenas (2.40 euros la docena), “como las hacía mi abuela”. Aquí las tenéis, recién horneaditas:

Madalenas recien horneadasde la panaderia Margarita

Da gusto oírle recitar sus ingredientes, porque solo son cinco y todos naturales: aceite de los Montes de Toledo, ralladura de limón, leche, harina y levadura. Probad a contar los ingredientes de unas madalenas de supermercado, incluidas las “artesanas”. Te salen diez como mínimo y la mayoría con nombres tan apetitosos como dextrosa, gasificantes, humectantes, emulgentes… Hummmm, qué ricas, ¡sabor industrialazo puro, amigos!

Margarita además no utiliza cualquier levadura. Utiliza Armisén, unaLevadura Armisen de Zaragoza marca centenaria de Zaragoza. Como dice ella, “cuesta diez veces más cara, pero el resultado, nada que ver”. Madalenas esponjosas como ellas solas.

El resto de dulces no se queda atrás: croissants que saben de verdad a mantequilla, tortas de anís, riquísimas toledanas (pastas de almendra hechas con manteca de cerdo, vino y canela), bizcocho caserísimo de manzana, y unas palmeras y unos donuts espectaculares (0.70 euros) que te devuelven a los domingos de tu infancia. El sabor de los donuts (receta del abuelo, bañados en un poco de almíbar) no tienen nada que envidiar a los originales y éstos encima son artesanos.

Yo, desde luego, seguiré con mi rito mensual: daré un buen rodeo para visitar a Margarita, disfrutaré preguntándole y escuchándole hablar de su oficio (en peligro de extinción “gracias” al mundo baguette precongelado) con pasión, me aprovisionaré de una buena caja de pastas y caerá algún que otro bollo. Mi estómago me lo va a agradecer seguro. Y que no os quepa ninguna duda de que mi familia también.

Pastas de coco de la panaderia Margarita, en Arcicollar

Un auténtico Bodegón en la capital de El Bierzo: vinos, limonada de cava y salsa brava en el centro de Ponferrada.

El Bodegón, Ponferrada

  • Restaurante El Bodegón
  • Dirección: Travesía Pelayo 2, Ponferrada (León)
  • Teléfono: 987 411 019

Por: Diego Fernández / @diegogtf

En el corazón de una tierra rodeada de montañas y plagada de viñedos de uva mencía se encuentra Ponferrada. La capital de la comarca de El Bierzo nos recibe con su castillo templario, el cual siempre tiendo a imaginar en épocas pasadas dotado con alargadas mesas que cobijaban suculentos manjares.

El Bierzo es una tierra marcada por el cruce de caminos, de hecho el más famoso de todos ellos, el camino de Santiago, lo atraviesa. Esto supone que la comarca esté plagada de bellos pueblos con antiguas iglesias y monasterios que visitar.  Si lo unimos a su paisaje y a las antiguas minas romanas: Las Médulas (patrimonio de la Humanidad) tenemos en El Bierzo un lugar para disfrutar con los ojos y el estómago.

El Bierzo está en la provincia de León, pero a un paso de Galicia. Su situación marca el acento de sus gentes y su cocina que es tan rica en huerta, embutidos y carnes como en la preparación de productos de la mar.

Un buen sitio para comprobarlo es El Bodegón.  Situado en un amplio sótano cerca de la hermosa calle de El Reloj, en la capital: Ponferrada. El Bodegón es eso, un bodegón.

El Bodegón, Ponferrada

En él podemos tomar vino de la casa a 50 céntimos , repito a 50 céntimos, y si nos apetece otro vino de la zona pues pagamos un poco más y listo. Como en toda buena tasca cada vino va acompañado con un pincho, por lo general de unas ricas patatas con la mejor salsa, unos dicen que es  brava otros que no, que yo he tomado (suave, sabrosa y  diferente).

El Bodegón Pônferrada

El Bodegón tiene pocas cosas, pero todas muy buenas. Por supuesto además de vinos hay cerveza y refrescos. Pero, ante todo,  tienes que probar  una limonada de cava bien fresquita que preparan allí y está riquísima. Desde este blog te advierto que la ingesta rápida y continuada de tal maravilla puede llevarte a un estado de embriaguez.

Limonada de cava Sigue leyendo

Setas de nieve, guisos de cuchara y patés artesanos entre imponentes montañas riojanas.

Sierra Cebollera

  • Los Cucharones: carretera N-111, Pradillo (La Rioja).
  • Teléfono: 650 891163
  • Claves: cocina riojana casera y de mercado. Especialidad en verduras, caparrones con chorizo, setas de temporada y carnes rojas. Postres caseros de premio.
  • Precio: 25 euros de media los fines de semana. De lunes a viernes, menú del día a 11 euros con guisos de cuchara, migas con chorizo, carnes de la zona…

Por: Curri

No todo está perdido, amigachos sibaritas. Da gusto comprobar que aún quedan zonas en España a los que no ha llegado el feísmo hortera y de nuevo rico que se ha cargado el 90% de los pueblos de este país(¿hay algo más horroroso que esas ristras de adosados low cost sin gracia que tapan los cascos históricos de pueblos de media España?).

¿Es que ningún alcalde se da cuenta de que alfombrar de cemento, plantar farolas de dudoso gusto y crear polígonos industriales que acaban convirtiéndose en secarrales no convierte a sus pueblos en más desarrollados, sino en más horteras?

La respuesta es: SÍ. Alguno parece haberse dado cuenta: los de la Sierra de Cameros. Desconozco si ha sido por el aislamiento del lugar o verdaderamente por sentido común, pero en esta preciosísima zona montañosa de La Rioja no existe un pueblo feo.

La entrada a Villoslada de Cameros

Desde el (arriba) privilegiado Villoslada de Cameros (acceso al maravilloso Parque Natural de la Sierra Cebollera), pasando por el muy fotogénico Ortigosa de Cameros o el diminuto (abajo) Aldeanueva de Cameros…

Aldeanueva de Cameros

…Los pueblitos de los Cameros, sin ser de postal, demuestran que la belleza honesta y simple de una casona de piedra  es imbatible y que es mucho más saludable y agradable a la vista caminar por adoquines invadidos por el musgo que por áridas calles de cemento.

Si a eso le unes iglesias imponentes, puentes, lavaderos y fuentes centenarias, paisajes impresionantes y sobre todo agua, mucha agua brotando por todas partes (riachuelos, cascadas, caños, agua manando hasta de las paredes de las montañas), el resultado es un paraíso rural no contaminado por el turismo masivo, que ahora luce espectacular por la inmensa cantidad de agua y nieve caída.

Maria Jesus, dueña y cocinera de Los CucharonesEn uno de estos pueblos, Pradillo, atiende María Jesús Espinosa en su restaurante: Los Cucharones. Ya el nombre provoca jugos gástricos. Únicamente un cartel: BAR Restaurante Los Cucharones en la Sierra de CamerosCOMIDAS, en la carretera nacional que atraviesa el pueblo, nos avisa de su presencia. Un reclamo modesto para una bonita casona solariega en la que se come de lujo.

El interior es de lo más sencillo: tan solo seis mesas separadas por un biombo del resto del bar, todo piedra y vigas de madera. La chimenea que preside el comedor y los chuzos que caían fuera invitaban a un buen guiso de cuchara. Así que nos lanzamos en plancha a una cazuela de cremosos y sabrosísimos caparrones (alubias rojas riojanas) con chorizo y tocino (9 euros).

Caparrones con chorizo en Los Cucharones, La Rioja

De la cazuela solo quedó el dibujo de la cerámica, porque untamos pan (¡qué pan se come en La Rioja!) como si no hubiera mañana.

Compartimos también otro plato potente que desconocía: el timbal (9 euros). Es una fina crema de patata riojana con picadillo de chorizo con un señor huevo frito coronando el plato. Mezcla consistente y riquísima.

Timbal de patatas con picadillo en Los Cucharones

Los segundos no se quedaron atrás. Lomo bajo de ternera (15 euros), jugosa y de sabor extraordinario, con salsa de boletus, patatas panadera y unos pimientitos asados (¡como no, ésto es La Rioja!) de quitarse el sombrero.

Carnes rojas en Los Cucharones, en Pradillo (la Rioja)

 Y más pimientos espectaculares. Esta vez rebozados y rellenos de los exquisitos marzuelos (10 euros), también llamado setas de nieve. Son las primeras del año y bastante difíciles de encontrar. Como nos comentaba Maria Jesús, suelen cogerse a finales de marzo, pero este año se han adelantado por el frío, el agua y la nieve caída. Benditos sean esos marzuelos, amigachos…

Los exquisitos pimientos rellenos de marzuelos de Los Cucharoness

Pero es en los postres donde las manos de la cocinera alcanzan la magia absoluta. Tanto la tarta de queso con higos confitados como la de turrón con mermelada de moras (4 euros ambas) eran para sacar a María Jesús a hombros. Ma-ra-vi-llo-sas las dos.

Maravillosa la tarta de queso de Los Cucharones, en La Rioja

La maravillosa tarta de turron de Los Cucharones

Pero en Los Cameros se come bien y barato por todas partes. No me quiero olvidar de los ricos desayunos de la casa rural Posada Hoyos de Iregua (una bandeja gigante de rebanadas de pan recien horneado con aceite, salchichón serrano, croissancitos de chocolate, café y zumo por 3.50 euros), o los pinchos de tortilla del Corona (¡un saludo para Diego Sainz!), ambos en Villoslada de Cameros, los consistentes bocatas de tortillla de chorizo en La Terraza de Torrecilla en Cameros o los garbanzos con berza del menú del día de Monte Real en San Román de Cameros.

Y si lo vuestro son los embutidos o la carnaza para barbacoa, acercaos a la carnicería  de Nieva de Cameros (allí compra la carne María Jesús) o a la carnicería Maza en Patés artesanos de Ortigosa de CamerosOrtigosa. Venden chuletones espectaculares a menos de 14 euros el kilo y patés artesanos a…atención, !70 céntimos la lata pequeña y 1.10 la lata grande! Yo creo que ni el foie gras de Hacendado es más barato. Y éste es natural.

De la carnicería me gustó hasta el papel de estraza para envolver. No os digo más.

Ricos embutidos y carnes rojas en la carniceria Maza de Ortigosa de Cameros

De tapas y vermús por el centro de Madrid: ¡Lo castizo no es cutre! ¡Es estilo!

Casa Gerardo Madrid

  • Casa Gerardo
  • Dirección: c/ Calatrava 21, 28005 Madrid (La Latina)
  • Teléfono: 91 221 96 60
  • Las claves: sitio auténtico y castizo de verdad en el madrileño barrio de La Latina. Rico vermú, cañas excepcionalmente bien tiradas, amplia carta de vinos y rico tapeo (especialidad en embutidos, patés, setas y quesos)

Por: Diego Fernández / @diegogtf

Toca hablar de Madrid, de vermú y de tapas. Toca hablar de La Latina que escapa de ‘los modernos’ y las subidas de precio que parece que esconden tras sus pañuelos de colores y sus gafas de pasta. Y toca trasladarse al lugar en el que cañean los que cuando llega el 15 de Agosto, crean o no en ella, celebran la Virgen de La Paloma simplemente porque éste es su barrio.

Casa Gerardo en Madrid

En el número 21 de la calle Calatrava, a cinco minutos andando del Rastro, está Casa Gerardo. Una taberna y almacén de vinos donde podemos disfrutar de un buen vermú de grifo con o sin sifón, de una caña de Mahou tirada de la única forma que puede estar tirada una caña: perfecta. Y además de una lista de vinos de calidad de diferentes denominaciones de origen que sirven por copas. Los precios suelen estar entre 1,50 y 2,50 euros por vino y en las opciones que ofrecen no faltan vinos madrileños como Tagonius, Riberas como La Planta, Riojas, Somontanos, Albariños, Ruedas, Ribeiros, Valdeorras, etc.

Carta de Casa Gerardo

Sin embargo, lo que más nos llama la atención al entrar en Casa Gerardo no es su buena oferta de bebidas. De repente, nos encontramos en uno de esos sitios contados  en los que se respira el Madrid castizo a través de sus cuatro paredes: Tinajas de barro, vigas de madera, mesas redondas de mármol, pizarras con las ofertas escritas, cuadros antiguos del Atleti y por supuesto de la idolatrada ‘Paloma’.

Pese a que por la descripción podemos creer que se trata de un ambiente que roza lo cutre: con un suelo lleno de servilletas de papel sucias, huesos de aceituna y palillos. Tranquilos, nada más lejos de la realidad. La taberna Casa Gerardo está limpia y atendida por unos camareros que no dicen tacos, ni dan voces: son amables. Y la solera del lugar es fruto de una decoración estudiada y moldeada por el paso del tiempo.

Parroquianos de Casa Gerardo

Además me he permitido el lujo de dejar lo mejor para el final: la comida. En Casa Gerardo tienen productos de mucha calidad empezando por lo más básico, el pan. Todas las tostas y raciones se hacen o van acompañadas con pan del museo gallego. ¡Aquí de plastipan nada!

Las especialidades de la casa son los embutidos (la cecina está brutal), los pates, las setas y sobre todo los quesos. El matrimonio queso-vino tiene su luna de miel en Casa Gerardo con una lista de quesos muy amplia que se pueden pedir por raciones ( 9,50 euros) o en medias, algo que merece la pena, ya que los platos son generosos en cantidad. Yo he tenido la suerte de probar, entre otros, el Idiazabal y el queso del Hippie con mermelada artesanal de frambuesa ¡Toda una delicia!

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Por si fuera poco, para los que prefieran una cerveza a un vino, en Casa Gerardo también ofrecen birras artesanales como la madrileña Cibeles o la toledana Domus, por poner sólo dos ejemplos. Un ejemplo más de que lo castizo y tradicional no está regañado con la novedad y el buen gusto. Incluso, pueden ser como dos hermanos que se llevan muy bien.

Casa Gerado Madridla foto(70)

Adela Etxea: suculentos guisos caseros a un paso de Vitoria

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  • Adela Etxea: Eleizako, 8. Ozaeta (Alava)
  • Teléfono: 945 317 177
  • Claves: todo caserísimo. No hay carta al uso, la dueña o la camarera te canta los platos del día. Carnes y verduras de la zona muy ricas. Postres espectaculares. Solo sirven comidas los fines de semana. A diario la cocina se reserva para los clientes de la casa rural: http://www.nekatur.net/adelaetxea
  • Precio: 20-25 euros de media.

Por: Curri

Ni internet ni leches. A veces no hay como preguntar a algún vecino para descubrir pequeñas joyas gastronómicas escondidas, sencillos comedores de pueblo ajenos a las modas que, como fue nuestro caso, pueden convertir tu viaje de vuelta a casa en un momento de felicidad suprema.

“Podéis ir donde Conchi”, nos comentó una simpática señora de Zalduondo (Álava) cuando le preguntamos dónde podíamos comer rico y barato por la zona  tras salirnos de la Fachada de la casa rural Adela Etxea en Ozaeta (Älava)autovía  San Sebastián – Vitoria. Y nunca agradeceremos lo bastante a la buena señora su recomendación porque “donde Conchi” es Adela Etxea, una casa rural de Ozaeta, a 18 kms de Vitoria, donde disfrutamos de una comida casera como no recordaba en mucho tiempo.

Ya con la primera frase que nos dijo la dueña, Conchi Beltrán, se nos iluminaron los ojos: “¿os pico unos tomates del huerto?”. En treinta segundos la vimos salir por la puerta del comedor y volver con dos espectaculares tomates. Cuando ves esos dos tomatazos rojos tamaño melón recién arrancados piensas: “eso no puede estar malo en la vida”. Y efectivamente, no exagero si digo que seguramente sea el mejor tomate aliñado (6 euros) que he probado nunca. Carnoso, rojo-rojísimo y de los que piden a gritos que mojes media barra de pan en el caldito que dejan.

Espectacular el tomate aliñado de Adela Etxea

No se quedó atrás la sopa de pescado (5 euros), contundente y generosa en tropezones de rape fresco, gambas y almejas de buen tamaño. Por supuesto, Conchi te deja el perolo en la mesa y tú puedes repetir, cuatripitir y sacarle brillo si hace falta.

Sopa de pescado del restaurante Adela Etxea

De segundo, pedimos estos caserísimos pimientos rellenos de merluza (8 euros), de esos con “sabor a madre”…

Los pimientos rellenos de Conchi, de Adela Etxea

…Y esta chuleta (14 euros) tamaño XXL (y eso que la camarera, una mujer recia con mucha gracia, nos había medio gritado:“!!que nooooo, que no es grande hombreee¡¡” a nuestras insistentes preguntas sobre si era chuleta o chuletón y qué tamaño tenía), de sabor espectacular y de carne no tierna, tiernísima de vacuno de la zona. 

Pedazo de chuleta riquísima en Adela Etxea, en Ozaeta

Y rematamos la faena de la mejor manera posible: dos postres made in Conchi (4 euros cada uno) insuperables. Un maravilloso flan de huevo con helado de turrón íntegramente casero…

El maravilloso flan con helado de turrón de Conchi Beltrán, la dueña de Adela Etxea

…Y esta tarta de frutas con mermelada también casera y una crema digna de la pastelería más exquisita.

Tarta de fruta de Adela Etxea

“No hay secreto ninguno. Como no sea que la leche son de las vacas del pueblo y los huevos de las gallinas de mi corral…”, nos decía Conchi como si fuese la cosa más natural del mundo, casi sorprendida de que alucináramos con el sabor tan espectacular de los postres.

Y todo ello regado con abundante cerveza de una marca guipuzcoana desconocida para mí, Keler 18, pero riquísima, tanto que acaba de ganar en Chicago por segundo año consecutivo el premio a la Mejor Cerveza Amber Lager del Mundo. La marca la crearon en San Sebastián unos hermanos alemanes en 1890, así que, con mi desconocimiento absoluto (me enteraría después), nos pimplamos unas señoras cervezas (1.60 euros) con solera y premios a tutiplen.

Cerveza Keler 18, dos veces consecutivas premiada como la mejor cerveza amber lager del mundo

Al final, salimos por 25 euros por barba, precio más que razonable, dado lo bien que comimos y las buenas sensaciones con las que salimos. El mérito es de Conchi, que nos atendió estupendamente y nos hizo el favor de posar para el blog, a pesar de no ser ella “muy de salir en fotos”.

Conchi Beltrán, estupenda cocinera de guisos caserísimos en Adela Etxea. Antes de irnos, nos dio una razón extra para volver. Por encargo, y siempre los fines de semana (de lunes a viernes cocina solo para los clientes de la casa rural), te puede preparar unas suculentas alubias de Ozaeta con todo su acompañamiento (verduras y txitxikis). Después, si quieres bajar el atracón de alubias, tienes prados como los de la foto de portada para caminar y no parar. Planazo planazo.

Cocido por menos de 8 euros con vistas a la montaña cántabra

  • Mesón La Bolera: carretera general s/n. Los Tojos (Cantabria).
  • Teléfono: 942 70 60 35
  • Claves: platos de cuchara como el cocido montañés (7.50 euros) y las alubias rojas con venado (8 euros); carnes de caza; chuletón de buey (25 euros/kg); postres (3.75 euros) muy ricos. El flan de queso lo piden hasta por encargo.
  • Precio: 15-20 euros de media.

Por: Curri

Pocas horas antes de comenzar a escribir este post oía en la SER, en el programa A vivir que son dos días, la siguiente frase: “los guisos de cuchara dan buen rollo”.  Y lo primero que pensé – mientras salivaba- es: ¡no se puede definir mejor!

Porque…¿hay algo que dé más satisfacción, cuando fuera hace un frío que pela o caen chuzos de punta, que comerse un buen plato de cuchara y dejarse media barra de pan mojando en él? Y si además te aprietas ese cocido, esa fabada, esos callos, esa escudella o esas ricas lentejas rodeado de un buen grupo de colegas, la felicidad, amigos, es suma.

Pues eso mismo, buen rollo y gozo a tutiplén, es lo que sentí hace unas semanas, en el Mesón La Bolera, en Los Tojos, un minúsculo pueblito cántabro de montaña de 120 habitantes. Fuimos allí aconsejados por el padre de mi amiga Salomé Pérez (¡gracias, Salo, por ese fin de semana espectacular!) y salimos dando palmas con las orejas.

La Bolera es un sencillo y agradable restaurante enclavado en una casona montañesa con espectaculares vistas a los prados y las montañas cercanas. Si tenéis suerte con el tiempo – a nosotros nos hizo un tiempazo espectacular – y tienen la terraza montada, no lo dudéis, pedid mesa con vistas a este maravilloso fondo.

Para ir abriendo boca, nosotros pedimos de entrantes una completita y refrescante ensalada con lechuga con sabor a lechuga (que no es poco hoy en día) y ricos tomates de huerta (7 euros) y unas riquísimas croquetas a ¡ojito! 5 euros la ración.

Hacía tiempo que no comía unas croquetas tan buenas con sabor a puchero puro. La bechamel era consistente como a mí me gusta – hay quien prefiere la bechamel líquida en las croquetas. Yo no puedo con ella, I can’t – y los tropezones de jamón y pollo, hermosos y a la vista. Para alguien como yo que puede comerse 15 croquetas del tirón si le dejan, las de La Bolera me parecieron soberbias.

Después nos lanzamos, cómo no, al plato estrella de la casa: el cocido montañés (7.50 euros)

Bueno, yo en realidad hice doblete.  Me lancé al cocido montañés de mis amigos y también a las alubias rojas con venado (8 euros) que me pedí yo, por eso de variar un poco. Si el cocido estaba impresionante y nada pesado – yo tenía un recuerdo de hace años del cocido montañés como muy rico pero tremebundamente pesado, como de digestión de boa – las alubias rojas no se quedaban atrás.

De hecho, no sé cuál de los dos guisos de cuchara me pareció más rico. No siendo muy fan de las carnes de caza, encontré el venado muy suave y tiernísimo y la mezcla con las alubias de tocar el cielo. De sacar brillo al plato con el pan directamente.

Para rematar la jugada, acabamos con un trío de postres caseros: tarta de chocolate, tarta de castañas y flan de queso (todos 3.75 euros)

Los tres estaban muuuy ricos, pero el flan de queso era de premio. No hay más que verle la pinta. Impresionante.

Y después de este festín de comida casera por cuatro duros (nosotros salimos a 16 euros por cabeza incluidas cervezas y café) y con un trato por parte del dueño y las camareras de lo más agradable, lo que tocaba era conocer las maravillas de los alrededores.

Una ruta en coche preciosa que os recomiendo y que nosotros hicimos es salir de Los Tojos en dirección Reinosa atravesando los increíbles bosques (justo ahora están espectaculares) de hayas, robles y abedules del precioso Parque Natural de Saja-Besaya hasta llegar al puerto de Palombera. Lo que sentiréis es la misma sensación de la que hablaba al principio de este post: muy pero que muy buen rollo.