Karaoke, mercadillos y cena exótica: un domingo perfecto en Berlín

Por: Curri

¿Qué tienen de especial los domingos en Berlín para que les dedicamos un post en El Sibarita Accidental?

Pues que aparte de ser el día perfecto para disfrutar de los maravillosos parques de la ciudad (Tiergarten, Friedrichshain o el alucinante Treptower Park) y de ser día de mercadillos, también se celebra algo muy especial: el mogollónico, divertido y gratis karaoke al aire libre del Mauerpark, que se pone hasta la bandera siempre que el tiempo acompañe.

Por eso, aquí va una ruta dominguera otoñal completita para patearse la ciudad antes de que el frío berlinés se instale y te deje tiritando cuando vayas de visita.

Se puede empezar el pateo por la mañana en el barrio de Friedrichksain hurgando entre la ropa, discos y trastos en general del muy agradable mercadillo de Boxhagener Platz.

Tal vez acabes llevándote una camara retro de Agfa o Kodak o un tocadiscos o un teléfono como sacado de la peli “Good Bye Lenin”. Más complicado es que te gastes 400 euros y te vuelvas a España en esta moto Simson, la vespa de la RDA…

Aunque cosas más raras se han visto, como este buen hombre, que se empeñó en posar “para que me llevara a Madrid un retrato del típico berlinés”. Mi cara de poker fue un poema, amigos…

Es hora ya de cambiar de barrio y dirigirse a Prenzlauer Berg. En la muy bonita calle Oderberger Strasse puedes apretarte un desayuno-almuerzo en el  Café Entwederoder (Oderberger Strasse, 15)Los fines de semana los sirven hasta las cuatro de la tarde y su precio oscila entre los 4 y los 7 euros. Nosotros nos decidimos por este último, el “un poco de todo” Oderberger Spezial. Rico, sano y más que un desayuno, una comida en toda regla.  Además tienen una variedad brutal de ensaladas y zumos para aburrirte.

¡Ah! Y lo de sano se puede compensar con un buen cervezón de medio litro como éste que nos pimplamos a 3 euros la copa.

De camino al Mauerpark (parque del muro) y en la misma calle puedes hacer una nueva incursión en el mundo de la extinta RDA brujuleando por la muy kitsch tienda Veb Orange (Oderberger Strasse 29).

Como entrar en Cuéntame, versión Alemania del Este, con todo tipo de objetos, electrodomésticos y chorradicas curiosas de los viejos tiempos.  Un verdadero paraíso de la Ostalgie, la nostalgia de los productos de la época comunista. Muy curioso

A 200 metros de allí, ya en el Mauerpark, tienes varias opciones: tumbarte en el césped tan ricamente, curiosear en el flohmarkt o ver un concierto al aire libre de un montón de artistas…sin pagar un duro.  Eso sí, la mayoría no pasarían un casting de La Voz. Bueno, a este tipo igual sí le fichaba Melendi porque se marcó un Highway to hell de los AC DC de quitarse el sombrero. Acabó de rodillas con el público entregadísimo.

El fundador del Bearpit Karaoke es Joe Hatchiban, un irlandés residente en Berlín que lleva desde 2009 creando un ambiente de muy buen rollo con sus altavoces, su micro y su ordenador portátil. Los que se apuntan lo mismo cantan una de Abba que el Cumpleaños feliz a su novia y más que voz lo que tienen que tener es cero sentido del ridículo, porque el trago es cojonudo: todos estos miles de ojos mirándote…

A media tarde, para refrescar de nuevo la garganta, puedes volver a la calle Odeberger a la terraza del Nemo (Oderberger Strasse 46), un bar con un ambiente bastante majo y menos fashionista que sus vecinos, decorado en su interior con un mural de uno de mis ídolos de la infancia: Vicky el Vikingo. Vale, esto es Berlín y toca cerveza, pero te aviso también que hacen unas caipirinhas muy ricas a 5.5 euretes.

Si te ha pillado la noche y hay hambre, te aconsejo volver a Friedricshain, concretamente a esta terracita: la del Lemongrass (Anklamer Strasse, 38).

Por 10-12 euros te puedes pegar una muy rica cena de comida tailandesa o japonesa (o mezcla de ambas). Los platos son tamaño XL y todos los que probamos (fuimos tres veces) estaban buenísimos, especialmente la kokossuppe, sopa de pollo con leche de coco, verduras, albahaca y hojas de lima (3 euros) ó el curry de pato crujiente con piña y lichi (8 euros).

Salimos rodando como barriletes, con la sensación de haber cenado de maravilla y con una frase en la cabeza: ¡joder qué barato es Berlín! ¡Fantastischen!

Festín de marisco low cost en Punta Umbría

  • Los Caracoles: calle Ancha, 53. Punta Umbría (Huelva)
  • Claves: bar de tapas-freiduría versión autoservicio. Gambas, camarones, patas de cangrejo y cigalas a precios de risa. Fritura variadísima: choco, adobo, tortillitas de camarones, flamenquines…Especialidades: caracoles y habas enzapatás.
  • Precio: 8-12 euros por persona.
  • www.barcaracoles.webuda.com

Por: Curri

En el bar Los Caracoles, en la calle más concurrida de Punta Umbría, no hay pijadas que valgan. No hay servicio de camareros, sino que tú vas a pedir a la barra. No hay manteles, como mucho servilletas de papel y los platos son de plástico. O directamente te comes la fritura en un cucurucho de papel de estraza. Pero oigan, ¡¡este bar es glorioso!! Y debemos ser muchos los que lo pensamos porque el trajín de gente entrando y saliendo en este histórico bar de Punta Umbría es alucinante. 

¿Qué tiene de especial Los Caracoles, aparte de que los tercios de Cruzcampo (¡ojito!) valgan solo 1.10 euros? Pues por ejemplo, que nada más entrar, te topas con este mostrador rebosante de gambas frescas…

…¡A 2.50 o 4 euros el plato según el tamaño! Yo me decidí por el más barato (y estaban de muerte, qué queréis que os diga)

Pero en el mostrador tu mirada se desviará también a la izquierda. Concretamente, a estas hermosas patas de cangrejo que están diciendo: ¡chuperretéame! ¿El precio? De risa: 1, 2 ó 3 euros.

Y si quieres hacer la jugada completa, pídete un platito o cucurucho de camarones.Te los comes como pipas y los pagas…más baratas que las pipas: ¡a 1 eurete el plato!

Lo que ves en la foto junto a los camarones es otra especialidad de la casa (y de Huelva en general): las habas enzapatás. A mí me las dieron para probar como cortesía de la casa y aparte de tiernísimas, tienen un sabor muy particular. Seguramente cuando las pruebes, pienses: ¿soy yo o estas habas me saben a menta? Pues no, no eres tú. Las habas enzapatás se cuecen en agua con sal y poleo-menta o hierbabuena. ¿El resultado? Espectacular, amigos. Tanto como su precio: ¡2 euros el plato!

Pero ahí no acaba la cosa. Las cocineras no dan abasto para rellenar cucuruchos de choco, adobo, tortillitas de camarones, croquetas, pechuga empanada, flamenquines…Una variedad de fritura alucinante a 5 euros el cucurucho. Las cazuelitas de caracoles vuelan y los camareros despachan tapas con una velocidad que no había visto en mi vida. Vale, igual la presentación no es de primera, pero ¿a quién le importa cuando pagas entre 1.70 y 2 euros por buenísimas tapas de ensaladilla, papas ali oli, pulpo o aliño de huevas?

En resumen, un bar genuino de los que ya no quedan para darte un festín de gambas o tomarte un aperitivo espectacular. Y todo por menos de 10 euros por barba. ¿Es glorioso o no es glorioso?

Atún, marisco y pescaíto rico y barato en la costa de Huelva

Por: Curri

Septiembre es un mes maravilloso para estar en la playa. Continúa el calorcito y encima puedes disfrutar de ella tal como se ve en esta foto de la infinita playa de Punta Umbría (Huelva): sin un alma los días de diario.

Así que, para los suertudos que aún estén de vacaciones y se encuentren por la zona de Huelva, aquí tienen la primera de dos estupendas (y tiradas de precio) recomendaciones gastronómicas que conocí gracias a mi gran amiga Ilde Llanes, a la que nunca agradeceré lo bastante no sólo que me acogiera (maravillosamente) de okupa este verano, sino que además me enseñara los rincones más auténticos de su tierra.

  • La Terraza: calle Garza, 3. Punta Umbría (Huelva)
  • Claves: todos los días cambian de carnes y pescados; especialidades: pescados salvajes a la plancha, calamares rellenos, huevas cocidas, garbanzos con langostinos, albóndigas de choco y atún de cuaresma, entre otras.
  • Precio: 20 euros de media.

La primera impresión que te llevas al entrar en La Terraza es la de estar en el clásico chiringuito de toda la vida, espacioso y luminoso, con su tejado de caña, sus sillas de plástico, sus manteles de cuadros…Pero si te fijas un poco más, te das cuenta de que no estás en un bar de playa normal y corriente, estás en un señor-chiringuito con mayúsculas.

Primero, porque tienen una plancha espectacular al lado de la barra donde se cocinan lubinas, caballas y doradas fresquísimas. Segundo, por su posición privilegiada frente a la playa de Punta Umbría:

Y tercero porque, cuando empiezan a llegar las raciones, te das cuenta de que aquí la materia prima es de primera y está cuidada y cocinada con cariño.

Nosotros, para ir abriendo boca, pedimos un vasito de gazpacho casero riquísimo (2.50 euros) y unas coquinas (9.50 euros) para las que no tengo palabras de buenas que estaban.

Solo puedo decir que pringamos pan en esa salsa como si nos fuera la vida en ello:

Seguimos con unos chocos fritos (9 euros ración / 5 media ración). Frescos, tiernos y cero grasientos, nada que ver con la fritanga que te dan en muchos chiringuitos playeros.

Y rematamos con una ración que me sorprendió por desconocida y porque estaba impresionantemente rica: atún de Cuaresma (10 euros). En Cádiz he probado el atún de mil formas: a la plancha, encebollao, en salsa, en brochetas…Pero nunca lo había probado así, al estilo moruno, con pasas, piñones, cebolla, tomate y patatas. Ya os podeis imaginar lo que duró en el plato con esta pintaza y un sabor sencillamente espectacular.

Y si la comida estaba rica, la atención de su simpatiquísima dueña, Rafi, no pudo ser mejor. Llegamos a comer pasadas las 4 de la tarde, a las 5 y pico no habíamos acabado, éramos los únicos clientes y no solo no nos pusieron mala cara, sino que ella y sus hijas (entre todas llevan este chiringuito que lleva décadas y que fue el primero en instalarse en la playa de Punta Umbría) nos animaban una y otra vez a quedarnos todo el tiempo que quisiéramos.

Rafi, a la que le gusta pegar la hebra con los clientes, nos contó además algunos de sus secretillos, como por ejemplo cómo cocina en la plancha las doradas salvajes durante ¡tres horas! o las huevas cocidas también en plancha con aceite de oliva virgen extra y zumo de limón recién exprimido. Y nos dio un “soplo” muy a tener en cuenta: las mejores sardinas de la temporada iban a llegar en el mes de  septiembre, según le habían dicho los marineros de la zona.

Así que, avisados quedáis: si estáis por Huelva en estos momentos, os podéis dar un pedazo de festival de sardinas a la plancha en La Terraza de Punta Umbría. Vais a comer de lujo… pero, ¡ojo!,  a precios de chiringuito. Y rodeados de vistas tan bonitas como ésta:

Menú del día con encanto parisino en Madrid… ¡por 11 euros!

  • Restaurante del Instituto Francés de Madrid
  • Dirección: c/ Marqués de la Ensenada 12, 28004 Madrid
  • Teléfono: 91 700 48 34
  • Precio: menú del día, 11 euros en salón, 12,40 en terraza (de lunes a viernes).

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Poco queda ya a este verano que se está resistiendo a ceder el paso al otoño. Gracias a esto, aún podemos disfrutar de ese ‘momento terraza’ que tanto nos gusta a los que nos ha  tocado vivir en una ciudad demasiado grande como Madrid. Precisamente, paseando por el barrio de la Justicia de Madrid es donde podemos encontrarnos con uno de esos sitios ocultos que siempre nos gusta tener en el repertorio para sorprender a tu pareja o a un buen amigo. ¿Te imaginas trasladarte desde la madrileña calle desde la que se puede ver la siempre mediática Audiencia Nacional hasta el encanto de una terraza en el patio privado de una casa de París? Pues esto es posible cruzando las puertas del Instituto Francés de la capital. Será en esas puertas donde nos encontramos con este elegante pero discreto cartel por el que se nos invita a tomar un menú del día por 11 euros.

Cruzamos la bonita puerta de doble hoja de madera de un edificio de corte clásico. Se trata de una edificación de 1910 que nació con el fin de albergar al Liceo Francés.

Actualmente nos encontramos con la sede principal del Instituto francés en Madrid, institución encargada de difundir la cultura francesa en nuestro país. ¿Y hay mejor manera de hacerlo que a través de su gastronomía?

Pasado el recibidor donde encontraremos información de las actividades del Instituto, y bajando unas escaleras, se encuentra el restaurante. Pero lo que nos interesa se encuentra cruzando el comedor hasta una puerta que da acceso al patio de manzana del edificio: allí es donde se encuentra una terraza con el más típico encanto parisino en el corazón de Madrid.

Elegantes mesas y sillas de jardín, amplias sombrillas y abundante vegetación. Es lo que nos encontraremos en esta terraza donde realmente a uno le da la sensación de que el tiempo discurre más lentamente. Sin duda, un sitio perfecto para tomar un menú del día a un precio económico. Aviso para navegantes: el precio del menú en el interior del restaurante son 11 euros. En terraza tiene suplemento y asciende hasta los 12,40 euros, pero te garantizo que esos 1,40 euros de diferencia merecen la pena.

Entremos en faena y hablemos de comida. El verdadero toque francés de la cocina del restaurante del Instituto francés se encuentra en el gusto por los detalles, aunque nos encontremos con un sencillo menú del día de apenas 12 euros. Cuando fui por allí, de primer plato tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda este rico plato de pasta con setas, con un rico toque de especias y con una magnífica presentación.

En el apartado de primeros platos, destaco las cremas, como las de puerros o la de zanahorias, ya que las bordan. Impresionante la lasaña de berenjena, un clásico de este restaurante que suele acabarse en los días que está en menú ya que todo el mundo que allí va a comer en esos días se abalanza sobre ella como pirañas.

Algo que te recomiendo es que procures llevar un horario europeo en este restaurante -muchos franceses lo frecuentan- e ir comer a primera hora, a partir de las 13.30, así tendrás garantizado encontrar una mesa libre en la terraza y tener disponibles todos los platos que ofrezcan en el menú del día.

En cuanto a los segundos platos, también rige el buen gusto en la preparación y la presentación. Por ejemplo, algo tan aparentemente tan sencillo como un filete de ternera, gana enteros cuando te lo preparan a la parrilla, bien acompañado con una rica ensalada con tomates cherry y hoja de roble y patatas fritas caseras.

Este gusto por los detalles también llega a los postres, donde siempre podrás elegir entre ricos helados -y no el típico y tristón helado al corte de chocolate, vainilla y nata- y platos de fruta preparada que bien apetece en días de calor. Por ejemplo, tacos de rica sandía fresca con hierbabuena.

Además, en las noches de verano de jueves y viernes, la terraza del restaurante del Instituto francés ofrece la oportunidad de cenar con menús diferentes. Para ello, es imprescindible llamar previamente al 91 700 48 34 para reservar.

El restaurante del Instituto francés, la mejor opción para viajar al encanto de una terraza parisina en el centro de Madrid. Bon appetit!

Chuletones y solomillos espectaculares y baratos…¡en Cádiz!

  • Ventorrillo El Nene: especializado en carnes a la parrilla de ternera retinta.
  • Dirección: Carretera Facinas-Los Barrios Km. 1.500 – Facinas (Cádiz)
  • Teléfono: 956 687 020 – 686 954 189
  • Precios: 25-28 euros con bebida y postre si pides un chuletón, solomillo o entrecot o menos si optas por otros platos. Menú del día por 10 euros de lunes a viernes.
  • http://ventorrilloelnene.es
Por: Curri
 
Como fan absoluto y entregado que soy de la provincia de Cádiz y sus maravillosas playas salvajes como ésta de El Cañuelo…
 
 
…Babeo de placer cada vez que voy allí y me como una buena ración de pescaíto en el (muuuuuy asequible) Manguita de Chiclana, unas ortiguillas en El Roqueo de Conil, un morrillo de atún de almadraba en La Pescadería de Tarifa (más caros los dos pero espectaculares), por no hablar del sashimi de atún (indescriptible) de El Campero de Barbate (más caro aún pero impagable por maravilloso) etc etc…
 
Pero este verano, aparte de comer buen pescado (se me olvidaban unas croquetas de choco buenísimas que comí en el restaurante Las Rejas, en la playa de Bolonia), tenía un antojo brutal de algo que no había probado todavía: un buen chuletón o solomillo de carne de retinta, la ternera de la zona.
 
Y es que una de las cosas más alucinantes de la costa gaditana, sobre todo entre Barbate y Tarifa, es la cantidad de vacas que ves por todos lados, tanto que a veces parece más que estés en Galicia o Asturias que a 20 kms de Africa. De hecho es fácil que estés en la playa y te pase al lado un rebaño de vacas con toda su pachorra.
 
 
El caso es que quería pegarme un festín carnívoro (y barato) en todo regla y lo conseguí gracias a Verónica, la dueña de la casa que alquilé en Facinas, un pueblito blanco al pie de la sierra de Fates absolutamente recomendable (por tranquilo, poco turístico y a escasos 15 kms. del mogollón de Tarifa). Para venir el consejo de alguien que se nos confesó como “anti-carne”, no lo dudó ni un segundo:
 
– Ni lo penséis. Id al “Nene” y probar el solomillo de jabalí. Es absolutamente espectacular.
 
Y para allá que nos fuimos echando leches: al Ventorrillo El Nene, un restaurante con una muy buena relación calidad-precio que se encuentra a la entrada de Facinas, en la parte baja del pueblo.
 
 
En cuanto atraviesas el comedor y pasas a su terraza ya intuyes que esa cena que te vas a meter entre pecho y espalda va a ser digna de aplaudir. Más que nada por el olor maravilloso a carne a la brasa que sale de su parrilla situada en la misma terraza.
 
 
Salivando como locos y con el estómago crujiendo de placer con el aroma de las brasas, no dejamos ni rastro del aperitivo de la casa, unas papas aliñadas buenísimas, ni del par de entrantes: un tomate aliñado con jamón ibérico y éstas almejas con gambas con una salsa más espesa que lo habitual pero riquísimas.
 
 
Pero vamos a lo que interesa: la carnaza. Solo puedo decir que Verónica no exageró ni un pelo, sino todo lo contrario. El solomillo de jabalí (14.50 euros) que se comió un amigo, aparte de suave y tierno a más no poder, tenía un sabor espectacular, pero no se quedaban atrás el chuletón de ternera retinta (22 euros) que se comió otro amigo…
 
 
…Ni el solomillo de retinta (17 euros) que nos comimos el resto y al que no hace justicia esta foto ni por tamaño ni por presencia (con la penumbra de la terraza hubo que tirar de flash a tope y me salieron las fotos bastante reguleras, como podéis comprobar).
 
 
Solo puedo decir que ese solomillo me supo a gloria bendita. Perfecto en su sabor, bien condimentado, churruscadito por fuera y jugoso por dentro… Daba pena acabárselo, con ese sabor a carne de sierra maravilloso. Y a un precio de lo mejorcito, teniendo en cuenta que un buen solomillo o chuletón suelen ser sinónimos de clavada absoluta.
 
Al final, con pinchitos de pollo para los peques (con patatas fritas caseras ¡espectaculares! que me comí yo la mayor parte), postre compartido (tarta casera de chocolate rica rica. 3.50 euros), botella de vino de la tierra (10 euros) y cervezas a tutiplén (1.30), salimos a 26 euros por barba, que está muy pero que muy bien, dado que nos pusimos hasta las trancas y más allá.
 
Y todo ello en un entorno muy agradable y – muy importante –  lejos de los mogollones de agosto que petan los restaurantes de playa.
 
 
!Ah! Y ahí van dos pistas para compensar el atracón calórico. Facinas es la entrada sur al maravilloso Parque Natural de los Alcornocales. Tienes kilómetros y kilómetros de senderos preciosos para caminar, como este que me hice yo, el del Canuto del Risco Blanco, un bosque semitropical repleto de helechos y alcornoques impresionantes.
 
 
Y si eres un poco perrete para patear por el monte, te lo pongo mucho más fácil: pégate una buena caminata por la espectacular sucesión de calas y playas de Punta Paloma y te aseguro que vas a ser el tío más feliz de la Tierra…
 

¡Comer por 6 euros en el centro de Madrid! (además de rico, abundante…y en terraza)

  • Baobab: restaurante de comida africana especializado en cocina senegalesa.
  • Dirección: Calle Cabestreros, 1. Madrid. Metro Lavapiés o Tirso de Molina
  • Teléfono: 91 527 27 32
  • Precios: menos de 10 euros con bebida. Los platos principales cuestan 7 u 8 euros  y son para dos personas.
  • http://www.myspace.com/restaurantebaobab
Por: Curri

Bienvenidos a uno de los restaurantes más baratos de Madrid. Y más auténticos.Tiene nombre de árbol africano -el más espectacular de todos ellos-: Baobab, y comenzó hace años siendo el restaurante al que acudían los inmigrantes senegaleses del barrio. Ahora van los senegaleses…y Lavapiés entero.

Normal que se llene porque puedes salir a ¡¡6-7 euros por barba!! (que ya es difícil en esta ciudad) con bebida incluida. Y si llegas pronto antes de que se pete, puedes cenar sentadito en su terraza como un rey. 

En el Baobab se sirve comida africana auténtica. Su especialidad son los platos  senegaleses, que mezclan sabores de la cocina francesa, portuguesa y norteafricana. Con dos platos comen tres personas, así que viendo los precios de la carta (7 u 8 euros todos platos) os podéis imaginar la sonrisa que se os va a poner cuando el camarero os traiga la cuenta…

Eso sí, aquí la sofisticación brilla por su ausencia (y tampoco se la echa de menos). Las servilletas y el mantel son de papel…o no hay mantel directamente, la carta es reducida y algo monótona y no hay entrantes, primeros y segundos, sino platos únicos que se comparten. Aquí se va directamente al grano, concretamente al del cus cus, ingrediente de uno de sus platos estrellas: el Thiere, un cus cus negro de verdura y carne riquísimo:

Os sorprenderá el sabor del grano de este cuscus: recuerda más – o por lo menos a mí me lo parece – a las tortillas de maíz mejicanas que al del típico cuscus marroquí.

Si quereis más carne, podeis pedir otra de las especialidades de la casa, muy parecido al anterior, el Thiebou Yapp, arroz senegalés con carne y verduras, o el Mafe, arroz blanco con carne en salsa de cacahuete. Aunque lo clásico en el Baobab es pedir un plato de carne y otro de pescado, como la Sopa Kandja, arroz blanco con salsa de pescado o como el Thiebou Dienne que pedimos nosotros, un apetitoso arroz senegalés con pescado y verduras que fue visto y no visto…

Y ya si eres un valiente, pídele al camarero que te traiga “picante” de acompañamiento. Primero se reirá y después te traerá una especie de guindilla verde, parecido a un pimiento de Padrón.  Verás las estrellas mientras dices eso que decimos todos mientras nos abrasamos la lengua: “No, no si no pica tanto…”

Así pues, si en una de estas noches de verano (o tras una salida al Rastro siempre que no haga 40 grados a la sombra) te apetece probar sabores desconocidos y zamparte una  muy rica, exótica y abundante comida casera por lo que vale un bocadillo, no lo dudes: acércate a Lavapiés y siéntate a la vera de dos preciosos baobabs (pintados, eso sí).

El “Pot au Feu” o cómo ponerse morado en París por 18 euros

  • Restaurante “Le Roi du Rot au Feu”
  • Dirección: 34, rue Vignon. 75008 París. A 5 minutos a pie de la turística Iglesia neoclásica de la Madeleine (ver mapa).
  • Teléfono: 00 33 1 47 42 37 10. No admite reservas.
  • Precio: el Pot au Feu, contundente especialidad de la casa, a 18 euros por persona.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una ocasión, un buen amigo mío, me dijo esta frase:

“Comer mal en París es muy complicado. Prácticamente, se come bien en cualquier restaurante. Lo realmente difícil en París es comer barato”.

¡Qué gran razón tenía mi amigo Óscar Díez cuando me lo dijo! París siempre ha sido, es y será una meca gastronómica. Pero es cierto que siempre hay que llevar el bolsillo bien preparado. Hace dos semanas tuve la oportunidad de volver por esta ciudad que siempre sorprende y de la que nunca te cansas. Y por pura casualidad, tuve la inmensa fortuna de saciar mi voraz apetito en un restaurante con solera francesa y un encanto típicamente parisino. Un pequeño restaurante que siempre te imaginarías en cualquier película ambientadas en París.

¿Cómo llegué a él? Vagaba cansado por los bulevares en las inmediaciones de la Ópera Garnier y la Place de la Madeleine y ya habían dado las 3 de la tarde, una hora a partir de la cual se hace complicado encontrar en París un restaurante con la cocina abierta para comer. Intentando huir del tráfico pesado y del ruido, decidí meterme por una estrecha y silenciosa calle para buscar algo más de tranquilidad y algún puesto de comida rápida para reponer fuerzas. Esa calle en la que me metí fue la Rue Vignon. Lo primero que me llamó la atención fue un coqueto restaurante con un toldo granate que daba sombra a unas pequeñas mesas y sillas dispuestas en la calle.

Ví que estaba abierto y que un grupo de parisinos hacían sobremesa amigablemente en torno a copas de vino y eso me atrajo: un restaurante típicamente parisino sin estar infestado de turistas. Su nombre era sugerente: “Le Roi du Pot au Feu” que quiere decir algo así como “El rey del guiso”. Me acerqué a ver la carta y ví un menú Pot au Feu por 18 euros y me dije: “Hoy es el día de probar algo nuevo. Vamos a ello”.

Cierto es que llevaba bastante hambre y tenía ganas de algo contundente. ¡Y acerté de pleno! Pedí a una amable camarera mi menú Pot au Feu y al rato apareció con este platazo:

El Pot au Feu es un plato típico francés, familiar lejano de nuestro cocido. Se prepara con sabrosa y tierna carne de buey que se puede condimentar con mostaza de Dijon, hortalizas y verduras que se cuecen a fuego lento en un puchero de barro (de hecho, la expresión francesa pot au feu sirve también para definir este tipo de recipientes). Al igual que en España, también se puede servir de manera previa una sopa resultante de la preparación de este plato.

Pero hay un detalle que aporta un encanto especial al Pot au Feu y es el hecho de que te lo presentan con unas finas y calientes rebanadas de pan tostado en los que puedas untar el tuétano, aliñándolo con un poco de sal gorda y mostaza de Dijon. Acompaña todo esto con una copita de vino tinto y alcanzarás el Nirvana hasta caer rodando de la mesa. ¿Y lo mejor de todo? ¡Es que te pones hasta las trancas por sólo 18 euros! ¡Y además con cocina francesa de primera línea!

Un último consejo: si a pesar de meterte un Pot au Feu entre pecho y espalda aún tienes hueco para un postre casero, no dejes de pedir su Tarte Tatin de manzana. Te garantizo que se te caerán las lágrimas de la emoción.

Así que ya sabes, si vas a ir por París y eres de los que le gustan la cocina francesa, el buen comer abundante y barato, no dejes de pasar por el restaurante “Le Roi du Pot au Feu”. ¡Te doy fe de que su regio título se lo tienen más que merecido!

Menú sorpresa de tapas ricas y originales ¡por 10 euros! (y con vistas al Mediterráneo)

  • Taverna El Pòsit
  • Dirección: Avenida del Puerto, 23. Villajoyosa (Alicante)
  • Teléfono: 96 685 15 19
  • Claves: Menú de ocho tapas sorpresa por 10 euros; menú de 5 tapas + arroz del día (los bordan) por 16 euros; fresquísimo pescado del día con guarnición (14 euros). Mini postres riquísimos y caseros por…¡1 euro!.
  • www.tavernaelposit.es

Por: Curri

Hoy volvemos a Villajoyosa, algunos de cuyos suertudos vecinos tienen la inmensa suerte de desayunarse…¡con este pedazo de vista todos los días!

En el post anterior sobre esta localidad alicantina os hablé de los famosos chocolates vileros, de su espectacular Mercado Central y de cómo daros en él un festival de chuperreteo de gamba roja sin necesidad de arruinaros.

Ahora toca hablar de un restaurante en el que comí de maravilla y que tira por tierra la máxima (ampliamente extendida) de: terracita frente al mar=sablazo que te cagas.

Se llama Taverna El Pòsit y lo primero que vemos al llegar es esta terracita tan maja con vistas al Mediterráneo:

Lleva abierto pocos meses, pero con éxito total (el sábado que fuimos nosotros a cenar estaba a tope), gracias a sus precios más que asequibles y a la originalidad de su propuesta. Y es que en El Pòsit, aparte de la clásica fórmula entrantes + carne o pescado puedes optar por múltiples combinaciones, y todas para pensárselas. Nosotros nos decidimos por la que más triunfa entre el personal: su menú de tapas sorpresa por tan sólo 10 euros.

!Ojo!, no esperes tapas grandes, más bien la mayoría de ellas te las puedes comer de un bocado o dos (de hecho ellos las llaman “bocados del Mediterráneo”), pero te garantizo que no te vas a quedar con hambre porque son…!ocho tapas! Yo os aseguro que tengo buen saque y me quedé más que saciado. Dicho esto, y regadas con un muy rico vino de Alicante Celler La Muntanya 2009 (93 puntos en la guía Peñín) a un más que razonable precio de 14 euros la botella (9.60 vale en la web de la bodega), éstas son algunas de las tapas que nos zampamos en El Pòsit:

Comenzamos con una muy rica Coca de salchica roja y champiñón:

Continuamos con (ver foto que encabeza este post) un espectacular Foie gras de pato con coca de almendra típica. A mí esta tapa me alucinó, porque la combinación de foie con bizcocho y la mezcla de virutas de chocolate de Villajoyosa y sal maldon me pareció brutal. Después, en plan más fresquito, nos llegó el Salmorejo con jamón ibérico y huevo y la Ensaladilla de gambita blanca de Villajoyosa:

Todavía estábamos rebañando a saco el cuenquito del salmorejo cuando vinieron este pedazo de Anchoas con cebolla tierna asada y aceite de oliva:

Y otra tapa memorable que nos hizo relamernos de gusto: esta jugosa carrillera que está pidiendo a gritos hincarla el diente.

Y para rematar la jugada, los maravillosos postres, que merecen un capítulo aparte, por diferentes. Me explico. Son diferentes porque… ¡¡valen 1 euro!! Y sí, hay truco. También son diferentes porque en realidad son diminutos, son mini postres. Siendo como soy un tragaldabas que no perdono el dulce, me parecieron, sin embargo, una alternativa buenísima. Porque, después de ponernos hasta las trancas…¿cuántas veces llegamos al postre con la barriga a tope y al final pedimos uno para cuatro? O si pedimos uno para cada uno, acabamos con el pantalón a punto de estallar. En resumen, se agradece que también existan estos mini postres (los he visto también en San Wich, una muy recomendable hamburguesería y sandwichería chilena en la calle Hortaleza, en Madrid) y además, !a un euro están más que bien pagados!

Dicho esto, he aquí los maravillosos postres pitufos de El Pòsit. A la izquierda, Tres chocolates vileros, en el centro, con el que yo rocé el cielo, un Taco de coca de almendra con mousse de caramelo y granizado de naranja y miel, absolutamente espectacular, y a la derecha, un impresionante de rico Petit suisse casero de dulce de leche y manzana. No hay palabras para describir mi emoción al meter la cuchara en todos ellos, amigos…

Al final, con el menú tapas, el vino, postre y pan, salimos por 17 euros clavados, un precio cojonudo para lo bien que comimos. Bien y además…rápido, sin esperas. Tal como nos contó el cocinero, dueño y alma de El Pòsit, Toni Mayor, encantador y apasionado por su trabajo donde los haya, una de las cosas que más cuidan es que el cliente no tenga que sufrir esperas innecesarias, y más cuando se trata de un menú de bocados pequeños. Tan ágiles son sirviendo que, según nos contaba, algunos guiris disfrutones de las tapas les dicen de vez en cuando: “slowly, slowly, please…”

Pero El Pòsit es mucho más que un restaurante de tapas. Tienes arroces del día buenísimos (como un arroz de rape y alcachofas) por 9 euros, o una combinación de arroz del día + 5 tapas por 16 euros. O también puedes optar por un pescado salvaje del día más guarnición por 14 euros. Tienes chapatas, embutidos, entrecot, solomillo…Todo preparado con mimo, bien presentado y a muy buen precio. Y servidos por camareros/as muy jóvenes que destilan buen rollo mientras van a la carrera. Y si giras tu cabecita, tienes el Mar Mediterráneo enfrente. ¿Se puede pedir más?

Pontepez: cena por el precio de un metrobús

!Nueva entrega de Los amigachos recomiendan!

Después de hacernos salivar a tope con el mejor tiramisú del mundo, nuestra amigacha Nuria Roca vuelve a El Sibarita Accidental con otro gran descubrimiento bueno y barato en pleno centro de Madrid: un bar de pinchos ricos, bien presentados, sin modernidades absurdas y lo más importante…a chiquiprecios absolutos. Tanto es así que lo normal es que acabes pagando unos 12 euros de media, o sea, lo mismico que cuesta el metrobús (billete de 10 viajes) en Madrid.

Eso sí, siempre que Esperanza Aguirre no vuelva a subir una vez más el precio del billete de metro. Nos jodería el título de este post y no es plan, Espe…!Que lo disfrutéis!

  • Pontepez  
  • Dirección: calle del Pez, 18. Metro Noviciado. Madrid
  • Teléfono: 91 523 29 33
  • Precio: 10-15 euros comer de raciones con sus cañitas correspondientes.
  • www.pontepez.com

Por: Nuria Roca

Si os apetece tomar tapas y pintxos diferentes, ricos y elaborados a precios de crisis, pasaos por este pequeño local de la calle Pez. Desde la “hamburguesa de buey con salsa Jack Daniels” (3,50€) pasando por el “pollo con krispis y salsa a la mostaza dulce” (4€)…

…o la más clásica “tortilla de patata como la hacía mi abuela” (3€)…

…todas las tapas que ponen están ricas, son curiosas, se sirven bien presentadas (esto es muy importante en una época en la que tantos bares quieren ser “El Bulli”) y sin pretensiones.

Eso sí: el local es pequeño y casi siempre está atiborrado. Y no es para menos: por 10-15 euros se puede tapear sustituyendo las clásicas “patatas bravas” por unas “patatas al all-i-oli de pera” (3€) o por un “queso de cabra fundido con helado derritiéndose” (3€).

La verdad es que con la moda de gastrobares que cobran pintxos y tapas a precios prohibitivos, da gusto encontrarse con bares como el “Ponte pez” en el que por el precio de un metrobús cenas a gusto. ¡Os compensará ir andando a todas partes una semana!

Gambas rojas a precio de mercado y el chocolate más famoso de España (¡con museo gratis!)

Por: Curri

Antes que nada, amigachos, tengo que confesar que hace unos días, en Villajoyosa (Alicante) me sentí como Juan Echanove cuando  se pone hasta las trancas en Un país para comérselo (ese programa por el que muchos pagaríamos por estar).

Estuve dos días comiendo sin parar en el que creo que ha sido el fin de semana gastronómico más alucinante de mi vida. 

 

Y todo gracias a José Antonio Sánchez, periodista, gastrónomo,cocinero increíble que nos deleitó en su casa con platos maravillosos…Y sobre todo, fantástica persona con la que se aprende a disfrutar del buen vino y la buena mesa, que es como decir de la buena vida.

Lo primero que aprendí gracias a él es que…¡¡en Villajoyosa se come es-pec-ta-cu-lar-men-te bien y con una variedad gastronómica increíble!! 

Así que, con la ayuda y generosidad de José Antonio, a quien dedico este post, aquí van unas primeras pistas (próximamente hablaré de restaurantes) para comer de maravilla en la colorida y mediterránea Villajoyosa.

 

TÚ PONES LAS GAMBAS Y ELLOS LA PLANCHA

  • Cantina Gallina: bar del Mercado Central – Calle Canalejas s/n (Villajoyosa)
  • Claves: tú pagas la bebida y ellos te hacen a la plancha lo que hayas comprado en el mercado: desde las carísimas gambas rojas hasta unas alcachofas.

Si visitas Villajoyosa y te gusta comer, tienes que ir sí o sí al Mercado Central. Con un diseño ultramoderno e inaugurado en 2003, a algunos no les gusta nada y le llaman “el fuerte apache” y a otros les entusiasma y lo consideran referencia en arquitectura. A mí, simplemente, me mola. Y más aún lo que tiene en su interior: marisco y pescado recién traído de de la lonja, verduras de la zona, mojamas, conservas, salazones, encurtidos…Todo género autóctono, fresquísimo y con una pinta que te mueres.

Pero el habitante más famoso del mercado es, sin duda, la Aristeus antennaus, o sea, la gamba roja, marisco estrella del Mediterráneo. Aquí la teneis, en el centro de la foto, junto a sus primas las cigalas.

Víendola ahí toda rojica, brillante, parece estar pidiendo a gritos: ¡¡chupérretame la cabeza, por Dioooos!!, ¿verdad? 

Dependiendo de la demanda, la época y del tamaño, la gamba es ó carísima… ó carisísima (en Navidades se han llegado a pagar a 250 euros el kilo en el mercado). Pero también os digo que si en el mercado la gamba roja es cara (a 49 euros estaba la de tamaño mediano el día que fuimos), en un restaurante es totalmente prohibitiva.

Si queréis probar la maravillosa gamba roja (habría que hacerlo al menos una vez en la vida), hay un truco para hacerlo a un precio asequible. Ese truco se llama “el Gallina”. Es el bar-cantina del mercado y es famoso porque te cocinan a la plancha cualquier cosa que hayas comprado allí. 

Es decir, pides unas cañas, les dices que te pongan a la plancha un puñadito de gambas y…solo pagando la bebida, te estás tomando a precio de mercado unas gambas que en un restaurante te costarían el cuádruple. Yo sólo te puedo decir que comer la carne de una gamba roja es como tocar el cielo y chuperretear su cabecita es un placer orgásmico. Es raro lo que voy a decir pero por un lado sabe a yodo y mar puro y por otro sabe…¡¡dulce!!

El grupo de amigos que íbamos, poniendo 10 euros por barba, no sólo compramos gamba roja, sino también navajas, hígado de rape y caballa (para hacer un arroz meloso riquísimo). Así pues, si este verano estás por Villajoyosa, Benidorm, Alicante, Elche etc y eres cocinillas, yo que tú me acercaría a este mercado espectacular para darte un festín tan fantástico como este que nosotros nos metimos. Yo todavía me relamo de recordarlo…

 

CHOCOLATE DEL BUENO CON MUSEO GRATIS

  • Museo del Chocolate Valor: Avda Pianista Gonzalo Soriano, 13 – Villajoyosa
  • Claves: para aprender la historia del chocolate y su fabricación artesana. GRATIS.

Para quien no lo sepa (yo hasta hace unos días), a Villajoyosa se la conoce como la ciudad del chocolate. Tanto es así que cada agosto celebran su Xocolatíssima, con chocolatadas en la calle y pelis con argumento chocolatero.

Por cierto, si os quereis sentir como Charlie en la fábrica de chocolate de Willie Wonka, id al Museo del Chocolate de Valorla archifamosa marca fundada en Villajoyosa en  1881. Aprenderéis su historia, cómo se fabrica, podréis degustar chocolate…!Y todo sin pagar un leuri! Absolutamente gratis, amigachos golosos.

Y si os quedáis con mono de cacao, acercaos a la tienda histórica de Valor. Os podeis zampar unos churritos recién hechos mojados en un chocolate caliente y espeso como Dios manda, comprar en la tienda alguna trufa (0.50 euros) para abrir boca…o cualquier tipo de chocolate que se os antoje (el negro 70% con naranja está que te mueres). Por cierto, no tienen nada que envidiar a los chocolates suizos, belgas o franceses y son mucho más baratos.    

 

LA MEJOR COCA DE ALMENDRAS DE LA CIUDAD  

  • Pastelería Majacalle Alicante, 23 – Villajoyosa
  • Claves: cocas dulces y saladas espectaculares y muy bien de precio.

No os vayais de Villajoyosa sin probar la coca. Dicho así suena fatal, pero si entráis en la pastelería Maja, entenderéis el mensaje. Aquí hacen la mejor coca de almendras de la zona, aparte de otros dulces almendreros como croissants rellenos de crema de almendra o tartaletas de turrón ricos riquísimos. Nosotros nos tiramos también a lo salado y compramos para el viaje de vuelta porciones (a solo 1.50 euros) de cocas de bacalao, pasas y piñones y de salchicha roja, bacon, anchoa y pimiento como ésta. Creo que estoy volviendo a salivar…