Una habitación con vistas en el centro de París… ¡Barata y con encanto, s’il vous plaît!

  • Estudios Harmonie París
  • Dirección: 26, rue Gravilliers. En el corazón del céntrico barrio de Le Marais, a 10 minutosa pie del Centro Georges Pompidou. Distrito III.
  • Precio: desde 90 euros la noche en un estudio para dos personas.
  • Teléfono: 00 33 660 125 342 (Preguntar por Astrid Chaumeil)
  • Correo electrónico: 26gravilliers@gmail.com
  • Web: www.feelparis.com

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Ah, París… Todo lo que se diga de la Ciudad de la Luz es poco. Es de esas ciudades a las que no importa viajar mil y una veces. Siempre tiene algo con lo que sorprenderte y agarrarte en las entrañas.

Y hasta aquí, los tópicos de siempre.

(Tópicos, sí, pero verdades como puños)

París será todo lo bonito y maravilloso que queramos, pero lo cierto es que encontrar alojamiento bueno, bonito y barato se puede encontrar en una auténtica odisea inabarcable si no se conoce a fondo la ciudad. Y aún así, no esta tarea nada fácil: si encuentras un hotel bonito y céntrico verás que el precio se dispara (una habitación doble en un dos estrellas viejuno no baja de los 120 euros). Y si el hotel que has visto es barato lo más probable es que esté a tomar vientos del centro. Y si es barato y céntrico casi seguro que será viejo y costroso, con habitaciones de moqueta raída, decoración de gusto más que dudoso, baños ‘vintage’ de los 70 y paredes de papel.

Asumámoslo, el alojamiento en París es caro. Es lo que hay.

Por esta razón, ante lo desesperante que se me convirtió encontrar recientemente un hotel decente, asequible y con algo de encanto en el centro de París, me decanté por otra opción y me dije: “¿Y si busco un apartamento de alquiler?” De repente, solo ví ventajas a esta opción: seguro que iba a ser más barato y céntrico que un hotel y podría disponer de cocina con lo que economizaría en comidas. Además, me hacía ilusión vivir por unos días como un parisino, en un pequeño y coqueto estudio en el centro de la ciudad que me permitiera estar cerca de mi sitios favoritos de la ciudad, como la Plaza de los Vosgos.

Pues bien, indagando por internet recalé en www.feelparis.com y fue aquí dónde encontré mi salvación en forma de apartamentos bien ubicados, a buen precio y con mucho encanto. En este portal de reservas, gracias a un práctico buscador, puedes localizar interesantísimas opciones de apartamentos de alquiler por días que van desde los 90 euros la noche, un precio muy, muy razonable para ser París. Y más si estamos hablando de alojamiento moderno, céntrico, cuidado y con encanto. Además, esta página muestra un gran número de fotos de cada apartamento de alquiler y tiene un teléfono de atención al cliente español: 93 150 31 76.

Como yo buscaba algo un poco especial para una ocasión especial (a buen entendedor…) me decanté por un pequeño estudio con cocina en el actual barrio de moda del centro de París, Le Marais. Concretamente, en el número 26 de la Rue Gravilliers, inmueble en el que ofrecen varios apartamentos de alquiler. Y cuando llegué allí el pasado fin de semana no me decepcionó. El estudio se encontraba en un antiguo edificio del siglo XVIII reformado por completo, al que se accedía por un encantador jardín en el patio común.

Subiendo por una estrecha y divertida escalera de caracol llegué al segundo piso en el que se encontraba el estudio que había alquilado que recibía el nombre un tanto cursi de ‘Paris Harmonie’. Abrí la puerta y esto es lo que me encontré:

Un estudio exquisitamente decorado, con una cocina pequeña pero más que suficientemente equipada:

Y lo que me encantó es la cama de matrimonio del estudio bajo un techo de vigas vistas de madera. ¡Comodísima!

El baño no era muy grande que digamos pero sí muy bien equipado.

El estudio era tan acogedor y tenía tanta clase que realmente me hice la ilusión de que alguna vez podría llegar a ser un parisino de verdad. Y más si las vistas desde el estudio eran éstas:

Resumiendo: te recomiento este apartamento si buscas un alojamiento barato, céntrico y con encanto en París. La responsable de la agencia Wallace Investissement que me lo alquiló -Astrid Chaumeil- fue correctísima y superprofesional en todo momento (habla inglés perfectamente); la recepción en el apartamento por parte de uno de los comerciales de la agencia fue perfecta y la gestión de la reserva a través de www.feelparis.com y su atención al cliente por teléfono fue impecable y transparente. Sólo hay una pega que debes tener en cuenta: si vas a llegar al apartamento más tarde de las 8 de la tarde te pueden cobrar un suplemento que puede ir de 40 a 60 euros, algo exagerado en mi opinión.

Aún así, ¡al estudio Harmonie París le doy un 10!

Desayunos espectaculares en una de las playas más bonitas de Brasil (y del mundo)

  • Pousada Cumelen – Beco do Serrote S/N. Jericoacoara / Ceará (Brasil)
  • Precio:38-52 euros una casita para dos personas
  • www.cumelen.com.br
  • Cómo llegar: en avión a Fortaleza. Después, 5 horas de autobús (300 kms) hasta Jijoca de Jericoacoara. Allí se coge la Jardineira, una especie de camión todoterreno con bancos corridos que atraviesa en 1 hora el mar de dunas que rodea Jericoacoara.

Por: Curri

Jericoacoara, maravilloso destino playero en el estado nordestino brasileño de Ceará, ya no es el remoto pueblecito en el culo del mundo al que llegó la electricidad en plenos años 90. Jeri (como acaba llamándola todo el mundo) ha seguido el recorrido clásico de los paraísos secretos que acaban poniéndose de moda: la descubrieron los hippies en los 70, luego llegaron los mochileros y después el boca a boca, la Lonely Planet y artículos como uno del Washington Post que la proclamó como una de las 10 playas más bonitas del mundo hicieron el resto. Yo, el día que vi Jericoacoara hace unos años en El Viajero de El País, me dije: “hasta luego Lucas, aquí va a llegar hasta el Tato…”

El caso es que ahora es uno de los destinos de kitesurf y windsurf más famosos del planeta y hasta mi ídolo Paco Nadal lo ha incluido en su blog dentro de ¡¡6 buenos destinos para ligar!! Aún así (o además de eso) Jeri sigue siendo un lugar absolutamente único y espectacularmente bonito.

Imaginaos un pueblecito de calles de arena con el siguiente entorno: de frente, el Océano Atlántico, con unas subidas y bajadas de mareas impresionantes...

A sus espaldas, un mar de dunas que nada tienen que envidiar a las del Sáhara en las que, !sorpresa!, aparecen de pronto no ya oasis de vegetación, sino impresionantes lagunas de agua dulce como la Lagoa Azul y la Lagoa do Paraiso.

Y a ambos lados, kilómetros y kilómetros de playa virgen en los que tan solo asoman de cuando en cuando windsurfistas o antiguas cabañas de pescadores.

Y a todo esto, adosada al pueblo, una duna gigantesca impresionante que convierte a Jericoacoara uno de los lugares más fotogénicos de todo Brasil:

Jericoacoara se ha puesto tan de moda que han crecido como champiñones los hoteles y pousadas con encanto. La primera vez que fui hace más de 10 años no recuerdo que hubiera ningún alojamiento de cuatro estrellas, ahora los hay a montones. Aún así, es posible dormir en un sitio bonito, tranquilo, con encanto, !barato! y además…no tener de vecinos a kitesurfistas italianos ultramegafashion.

Ese sito se llama Cumelen, una pousada preciosa en un extremo del pueblo (andando se llega en dos minutos al centro, porque es enano) en los que el mayor de los ruidos que vas a oír es el del viento, o el de un burrete, o gallinas, o un perrete de los vecinos…

Sus dueños, la argentina Dolores Marocchi, absolutamente encantadora, y su pareja, Helio, brasileño, han decorado con gusto sencillo pero exquisito las dos casitas o chalets que forman Cumelen. Son para 2 o 3 personas y tienen dos plantas. En la de abajo se encuentra la cocina y el baño y en la planta de arriba estos dormitorios en madera que no pueden ser más bonitos, además de que no les falta un detalle.

La relación calidad precio de esta pousada maravillosa es espectacular. El precio de una casa para dos personas varía entre 38 y 52 euros, con el desayuno incluido. !Y qué desayuno, por Dios! Creo que en mi vida he tomado un desayuno mejor. Brutal. Es cierto que en Brasil los desayunos suelen ser de nota, pero aquí se salen. Yogur, mermeladas, bizcochos, muffins, panes, panqueques (crepes), fiambres…Todo absolutamente casero y hecho por Dolores con sus manitas. Y además, zumos naturales y frutas tropicales a tutiplén: mango, piña, papaya, banana, sandía…En esta foto enviada por Dolores os aseguro que no hay trampa ni cartón. Todo tiene esa pedazo de pinta que veis ahí. Eso es empezar el día tocando el cielo y lo demás tonterías…

La pousada, además, está al ladito de la playa da Malhada, preciosa y  mucho más solitaria que la playa principal de Jeri, si lo que te apetece es tranquilidad.

Y de camino a la playa, igual te encuentras, como nosotros, a un capoeirista haciendo acrobacias en plan Gervasio Deferr. Y a pelo, sin trampolín ni nada…

¿Qué otras cosas se pueden hacer en Jericoacoara? Pues aparte de hincharte a hacer fotos con esos cielos espectaculares que lo mismo destacan el rojo chillón de las velas de una jangada, la barca tradicional…

…Que el azul de un Fusca, como llaman los brasileños al Wolkswagen escarabajo…

…Puedes dar clases de capoeira en la playa. Eso sí, te advierto que nunca conseguirás la flexibilidad de los capoeiristas locales. No es que tú seas un ladrillo y ellos de goma, es que llevan años y años y años practicando todos los días desde chavales.

O puedes directamente quemar la noche de Jeri (todos los días del año y hasta las tantas) con una caipiroska en la mano. Bueno, como pone en este carrito de bebidas, el que dice capiroska dice maracuyaroska, o manguiroska, o guayabaroska, o kiwiroska o uvaroska…Si te dejas caer por allí (yo que tú lo haría), ¡feliz resaca en ese paraíso alucinante de nombre impronunciable (y precioso): Jericoacoara!

 

Cómo aprovechar la maravillosa Río de Janeiro sin pagar más de la cuenta (II))

Por: Curri

En el anterior post sobre Río de Janeiro hablamos de dónde comer bien sin gastar mucho. Ahora toca…

Dónde dormir:

Partiendo de que la cosa está muy malita (fácilmente pagas por una habitación doble ciento y pico euros) una buena opción (yo me he alojado en él un par de veces) es el Hotel Atlantis Copacabana. Si vas en julio, por ejemplo, vas a pagar por una doble con desayuno 105 euros. No es para tirar cohetes pero te aseguro que tiene una de las mejores relaciones calidad-precio de todo Río. Su ubicación es perfecta, justo en medio de Copacabana e Ipanema. Está en una calle muy agradable y tranquila llena de árboles y plantas tropicales (en Río te sale una orquídea hasta de una farola) y solo caminando 400 metros… ¡te encuentras con esta visión playera!

En plan mochilero, el Ché Lagarto, una cadena argentina de albergues, tiene mucha fama y he conocido a gente que habla muy bien de él. ¿Lo bueno? Esta tiradísimo de precio, puedes pagar unos 10 euros por noche. ¿Lo malo? Que compartes habitación con hasta 11 personas. Si vas con tu chico/a en plan tórtolo, igual no es una buena opción. Si tienes presupuesto reducido, o viajas solo, o te gusta conocer gente de todas partes (y descubrir que los ronquidos no tienen fronteras) éste puede ser tu sitio.

Esta cadena tiene también lo que llaman en su web “hostales de nivel”, los Ché Lagarto Suites. O sea, hostales modernetes, aunque a precios más de modernetes que de hostal. Aún así, las críticas son bastante buenas.

En todo caso, te aconsejo que contemples la opción apartamento, porque te puede salir más barato que un hotel. Echa un ojo a Homelidays. Tienen muchos apartamentos de particulares con opiniones de los que han pasado por ellos.

Dónde beber:

Lapa:

Igual que vas al Pan de Azúcar, al Corcovado o al Maracaná, tienes que ir una noche (o todas) a Lapa, el barrio bohemio carioca de toda la vida (y marginal durante décadas) en pleno centro histórico de Río.

En la noche de Lapa te vas a encontrar la esencia de la ciudad porque están todos los Ríos posibles mezclados: negros, blancos, mulatos, pobres, pijos, alternativos, guiris…

En Lapa puedes gastar según tu bolsillo, desde pagar a precios europeos en Rio Scenarium (sitio es-pec-ta-cu-lar!!! con música en vivo) hasta ir de puesto en puesto callejero pillando latas de cerveza (1 euro y pico) o caipirinhas (2.5 euros) y tomártelas por la calle en medio de una especie de botellón gigantesco a lo carioca.

Te aconsejo que rodees la calle Joaquim Silva mezclándote con todo el mogollao hasta llegar a la ultrafamosa escalera de Selarón, un artista chileno que lleva 30 años decorando con azulejos de todo el mundo las escaleras que suben al barrio de Santa Teresa. El resultado es éste tan guay:

 

Y aquí van algunos de mis bares favoritos en Lapa:

Casa da Cachaça: tasquita fundada en el año 60 algo costrosilla (pero ahí está su encanto) en la que beber una caipirinha igual un euro más cara que las de calle, pero mucho más rica. El ambiente que se forma en su exterior podría ser malasañero perfectamente. Perfecto para pegar la hebra mientras te vas chuzando relajadamente pouquinho a pouquinho…

Semente: este sitio me da muuuuuy buen rollo. Es un bar muy pequeño, muy carioca, con mucha solera, ideal para escuchar música en vivo cualquier noche de la semana, especialmente los lunes. Eso sí, puede que el resto de Lapa esté bastante vacío..Se paga unos 8 euros de entrada. .

Carioca da Gema: mejor ir entre semana, porque viernes y sábado se pone hasta la bandera. Sitio de toda la vida con grupos de samba cantando en directo y cariocas meneando cintura y tú con la boca abierta.  Es una opción más cara y cobran entrada, pero es de esos lugares míticos de Río para escuchar buena música.

Escolas de samba

Si de verdad quereis ver cómo se mueve un carioca dándolo todo, teneis que ir, siempre que estéis en Rio entre mediados de noviembre y febrero, a un ensayo de alguna escuela de samba. Los mejores: los de Salgueiro y Mangueira.

Yo fui a esta última en noviembre pasado y la experiencia fue alucinante. La alegría y el buen rollo que se crea es difícil de explicar. Vale, igual tú sambando eres como un alemán bailando una rumba, pero a quién le importa…Es más, agradecerán que te integres en la roda de samba con tus pasitos ortopédicos y puede que hasta alguna mulata passista mega escultural te saque al medio de la pista…

Bip Bip

En Copacabana e Ipanema tenéis muchos sitios convencionales para beber una copa, pero si quereis conocer algo diferente, teneis que pasar por el Bip Bip:

Es una tasca diminuta de Copacabana en la que cada noche se juntan músicos cariocas de todas las edades para improvisar en directo. Tú llegas, entras, te vas directamente a la neverita, coges tus bebidas y le dices al dueño lo que has pillado. El las va apuntando con pachorra, pero !ojo! porque el hombre (el señor de barbas de la foto de abajo) !tiene mucho carácter! No se te ocurra hablar en voz alta más de la cuenta porque te caerá un broncón del quince. Y no le falta razón, porque aquí realmente no se viene a otra cosa que a escuchar la mejor música tradicional carioca (!y qué música!). Quedan muy pocos sitios así en Río, así que mejor callar y sentir la música…

Otras recomendaciones cariocas:

No te obsesiones con la inseguridad. He estado bastantes veces en Río y jamás me ha ocurrido nada. Con sentido común y las típicas precauciones, vas a disfrutar de esta maravilla de ciudad sin problema alguno.

Ten en cuenta si vas apretadete de presupuesto que cuanto más al sur, es decir, cuanto más hacia Ipanema y Leblón (los barrios de más pasta), más caro es todo.

Las Havaianas, las famosas chanclas brasileñas, siguen siendo muuuucho más baratas que en España (y un buen regalo que abulta poco en la maleta). Cuestan entre 7 y 10 euros normalmente. Cómpralas en supermercados como Lojas Americanas, te ahorrará un par de euretes por chanclas, mínimo.

Acércate a las maravillosísimas playas de Prainha (mi favorita) y Grumari, a pocos kilómetros de Río. El transporte público no llega hasta ellas, pero podeis ir en el Surfbus. Preguntad por horarios porque pueden ser un poco irregulares.

Y por supuesto teneis que vivir una puesta de sol en la maravillosa playa de Ipanema…Y si es con una caipirinha en la mano, mucho mejor. Ya solo os faltará imitar a un carioca y decir: ¡¡olha que beleza!!  

 

 

Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!

Dormir en Llanes por 40 euros y comer de maravilla por menos de 20

  • Complejo rural Casa Pancho / Porrúa (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 19 06 / 679 84 77 27
  • Precio: desde 40 euros habitación doble / 49 euros un estudio para 2 personas / 54 euros un apartamento para 2 personas / 75 euros un apartamento para 4 personas
  • http://www.casapanchoporrua.com

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  • Sidrería La Xagarda / Ctra. general S/N – Poo (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 14 99
  • Precio: 15-20 euros
  • No tienen página web pero sí facebook

Por: Curri

En pocos lugares se da mejor la combinación mar y montaña que en el concejo asturiano de Llanes. ¿Que sale día de sol playero? Puedes tumbarte o pasear por una de las 40 playas que hay en la zona, a cada cual más bonita (mi favorita es sin duda la de la foto, Torimbia, sencillamente es-pec-ta-cu-larrr) ¿Que el día sale regulero o quieres triscar por el monte? Nada como coger el coche y enfilar hacia las imponentes crestas de la sierra del Cuera o continuar hasta los Picos de Europa hasta llegar a pueblos encaramados a la montaña como Sotres, en el vecino concejo de Cabrales, que luce así de bonito cuando cae una buena nevada.

Por cierto, primera recomendación: en Tielve, el pueblo anterior a Sotres, podéis comprar un maravilloso queso de cabrales en la quesería F y J Bada. La dueña, una señora encantadora, nos contó cómo todavía tienen que llegar en mula a algunas de las cuevas – en plena montaña, prácticamente inaccesibles- donde se madura el queso a una humedad del 90%. La última vez que fui hace cosa de un año vendían el cabrales a unos 15 euros el kilo, precio muy razonable para un queso que ha ganado un montón de premios en España y en el extranjero. Y para los que estén pensando en el momento pestazo del viaje de regreso, tranquilos, que el coche no va a oler a cuco. La señora te lo puede envasar al vacío para llevar.

Pero vamos a lo práctico. ¿Dónde dormir barato en Llanes o alrededores en un sitio que sea además bonito y agradable? La respuesta está en esta casa de alegre azul pitufo que teneis aquí:

Se llama Casa Pancho y es un complejo rural que está en Porrúa (pueblito de 400 habitantes a 4 kilómetros de Llanes) con habitaciones, estudios y apartamentos sencillamente decorados pero muy confortables, sin pretensiones pero acogedor al máximo. Quizás nunca salga en el suplemento de El País pero su relación calidad precio es cojonuda.

Nosotros pagamos 49 euros por un estudio con cocina para 2 personas y la experiencia fue muy buena: el estudio era muy amplio, la tranquilidad absoluta y Sandra, su dueña, no pudo ser más maja con nosotros. De hecho, si leéis las críticas que aparecen en Booking, veréis que el 90% ponen a los dueños por las nubes, especialmente a Sandra.

Si te alojas en Casa Pancho, tienes que darte un paseíto por Porrúa (previo desayuno con pincho de tortilla rico rico y tirado de precio en el bar Casino), pueblo con mucho encanto que recibió en 2005 el Premio Príncipe de Asturias al pueblo ejemplar. Está a los pies de la sierra del Cuera y a solo 2,5 kms de la playa más cercana, la de Barro. A mí particularmente me encantó su plaza redonda, de lo más sencilla y que casi se funde con el prado, nada que ver con las miles de plazas de pueblo que se ven por ahí alicatadas hasta el techo de farolas y bancos de cemento…

A tres kilómetros de Porrúa, en Poo, junto al apeadero del tren, está la sidrería La Xagarda, ejemplo perfecto de que se puede comer bien, casero, abundante y bien presentado y no tener que pagar más de 20 euros. De hecho, es más probable que la cuenta se acerque más a 15 euros que a 20. Y encima saldrás rodando cual barrilete…

Nosotros comimos unas rabas y unos bocartes riquísimos, una enorme ensalada Xagarda (con patata, parecida a una ensalada campera), croquetas de cabrales de aplaudir con las orejas y uno de los platos combinados típicos de la zona: tortos (tortitas de harina de maíz) con huevos fritos, cabrales y picadillo. Contundente, que no pesado ni grasiento, y de sabor casero caserazo…Pero lo mejor vino al final. Pedimos tres tartas: de queso, avellana y tiramisú, y fuimos incapaces de decantarnos por cuál era la mejor. Espectaculares las tres y caseras a más no poder. Al final, con cervezas, botella de sidra (¿puede haber bebida más barata para lo rica que está?), refrescos para los enanos, agua…, salimos a 18 euros por barba.

Para completar un día redondo (y bajar la comida) os podéis acercar con el coche a ver el bufón de Arenillas de Vidiago. Los bufones son grietas en los acantilados a través de las cuales se filtra el agua del mar cuando la marea está alta. Y lo hace a modo de geiser, lanzando un chorro de agua pulverizada que puede llegar a 20 metros de altura. Además, el paseito para llegar al bufón es muy agradable. Atraviesas un prado lleno de vacas que pasan olímpicamente del bufón…

…mientras a los allí congregados se les pone cara de…!Ayva qué chorrazo!

Casa rural Higeralde: con vistas espectaculares…a Francia

Por: Curri 

  • Casa Rural: barrio Akartegui, 37 (Hondarribia-Guipúzcoa)
  • Teléfono: 943 64 39 16 / 679 84 77 27
  • Precio: desde 58 euros con desayuno la habitación doble
  • http://www.higeralde.com

La verdad es que la estancia en la casa rural Higeralde fue uno de los momentos que más disfruté en Semana Santa viajando por el sur de Francia y el País Vasco. Llegamos alli un poco de carambola. Buscábamos alojamiento en San Sebastián para la noche del jueves santo, pero quedaba poco y muy caro. Buscando en Booking, encontramos en Hondarribia esta casa rural. El precio estaba muy bien comparado con el resto (58 euros la habitación doble con desayuno), las críticas eran buenísimas (!un 9 de media!) y la casa tenía una pinta estupenda. Aquí debe haber trampa, pensé. Pues no. Ni trampa ni cartón.

Supongo que si quedaban habitaciones fuera tal vez porque no está en el centro del pueblo (en realidad está ni a 5 minutos en coche), pero ¿a quién le importa que esté en pleno centro teniendo las mejores vistas de toda Hondarribia? Mis fotos no hacen justicia al paisaje porque el día estaba nubladísimo pero desde la casa se ve una vista impresionante de la bahía de Txingudi y la desembocadura del río Bidasoa  con Francia al fondo. En primer término, Hendaya, con su playa de surferos y si el tiempo acompaña, se divisa perfectamente San Juan de Luz. 

Eso en cuanto al exterior. El interior de la casa rural, un caserío de nueva construcción rodeado de manzanos, es muy agradable. Sencillo, pero decorado con muy buen gusto, como podeis comprobar en la web de Higeralde. Pero vamos a lo que nos interesa a todos: las habitaciones. La que nos tocó a nosotros, la habitacion Atico, abuhardillada, era muy grande y acogedora. Tiene una cama gigante, tamaño XXXL, como para quedarte a vivir en ella, y otra pequeña pero muy cómoda.

A la habitación no le falta un detalle, incluidos un monton de armarios en los que cabe la ropa de un regimiento…El baño, lo mismo. Con techos de madera con ventanita para mirar el cielo mientras te afeitas y con ducha con griferia de diseño. Vamos, que ya quisieran hoteles de tres y cuatro estrellas tener habitaciones con ese tamaño y tan bien decoradas como ésta. Y de propina, esta terracita tan agradable en la que disfrutamos de unos ricos botellines de cerveza mientras caía el txirimiri de rigor.

El entorno de la casa rural es precioso, así que después del desayuno, compartido en la cocina con los otros huéspedes, lo mejor es darse un paseíto por los alrededores disfrutando de las vistas, los prados y los huertos del alto de Higuer.

Y he dejado para el final a Bixen, el dueño de Higeralde. Es un tío (en realidad un chaval muy joven) encantador, simpático, echao p’alante y dispuesto a ayudarte desde el primer momento. Le mando desde aquí las gracias por amenizarnos el desayuno y por atendernos tan bien. Y un saludo también para quien me acompañó todo el rato por el agradable paseo mañanero que me di por los alrededores de la casa que veis aquí…

…!El perrete del vecino!

Y Hondarribia, para quien no lo conozca, es un pueblo precioso con recinto amurallado y con mil cosas que hacer, aparte de comer y beber a tope (por cierto, nosotros estuvimos tomando unos gin tonics en dos bares sin pretensiones muy simpáticos: el Uxoa y el Azken Portu – en éste dándolo todo – en la calle San Pedro, 73).

Aparte de visitar el casco viejo y el barrio de La Marina, se puede coger el barco a Hendaya (como hacen miles de franceses todos los fines de semana en sentido contrario), dar un paseo en catamarán por la costa o las marismas del Bidasoa, o subir al mítico monte Jaizkíbel, también con vistas impresionantes. De ahí te plantas en San Sebastián en cero coma por una carretera impresionante -llena de curvas, eso sí- que combina un paisaje de mar y montaña para enmarcarlo.

Por no hablar de que tienes al lado el País Vasco francés con ciudades preciosas como Bayona y pueblos como Ainhoa, Sare o Itxassou, en los que el paisaje no es que sea verde, es que parece que lo acaban de pintar de lo bonito que es. Como para no aburrirte en un mes…

Ya se puede volver a bucear en El Hierro… ¡y con oferta!

Por: Curri 

 

 

 

Paquete 1:   199€   4 noches de alojamiento*  6 inmersiones**

Paquete 2:   259€   5 noches de alojamiento*  8 inmersiones**

Paquete 3:   299€   6 noches de alojamiento*  10 inmersiones**

 

Se acabó la erupción del volcán submarino y, por fin, la semana pasada se quitó la prohibición para bucear en La Restinga, en El Hierro. Transcribo aquí el mail que he recibido de Carlos, el dueño de Arrecifal, el centro de buceo en el que me saqué el carnet de PADI el verano pasado:

El volcán del Mar de las Calmas ya se apagó. La verdad es que el volcán sigue eruptando pero muy poco a poco. Ya no es explosivo como estuvo varios meses, sino que ahora la lava simplemente se desborda del cono y fluye por el valle submarino. Si el estado del mar lo permite, en ocasiones se podrá seguir apreciando leve burbujeo sobre la superficie del agua. Esta erupción NO presenta peligro, con lo que el área de exclusión se ha reducido sólo a 1/2 milla del foco, con lo que se pueden hacer todas las inmersiones de la Reserva, incluido el Bajón! Y si tienen un poco de suerte, ¡hasta ver el volcán burbujear!
 
 

Pues eso, que ya se puede volver a bucear en ese paraíso submarino (y terrestre) que es El Hierro después del palazo que ha supuesto para la isla la erupción submarina de los últimos seis meses. La vida submarina se ha recuperado bastante y los centros de buceo vuelven a funcionar a tope, según recoge la web de la Televisión Canaria:

Tras siete meses de tensa calma para los empresarios de la isla del meridiano, de nuevo se vuelven a ver inmersiones, en unos fondos que continúan llenos de vida y donde los zifios y cetáceos aún permanecen fieles a las aguas de El Hierro.

Mi experiencia con Arrecifal el verano pasado no pudo ser mejor. Los dueños son una pareja: Anita y Carlos, ella alicantina, él chileno, ambos majísimos. Para un novato como era yo, se agradece que tus instructores no solo sean profesionales sino que además te contagien el buen rollo y la pasión que tienen por su trabajo.

   

Una cosa que me encantó fue que las prácticas no se hacen en piscina como en el resto de escuelas de buceo, sino en el propio puerto de La Restinga. Total, que le pierdes enseguida el respeto a estar bajo el mar y desde el primer segundo los peces te están pasando al lado y observan lo torpón que eres mientras tú intentas clavar las rodillas en el fondo en plan Mr Bean.

Para quien no haya hecho nunca submarinismo, aprender a bucear en un lugar como el Mar de las Calmas es lo mejor que se puede hacer. El mar es como una piscina (rodeada de un paisaje volcánico alucinante)  y la visibilidad es muy buena, de manera que esa sensación de agobio que tiene el que se estrena de “a ver qué me voy a encontrar ahí abajo en lo oscuro…”, se pierde en dos segundos. Enseguida te relajas y alucinas con los meros, atunes, peces trompeta, tamboriles (peces globo), viejas (peces loro), morenas…

Lo curioso es que lo más alucinante que vi no fue durante las cuatro inmersiones que hice tras superar el examen teórico y práctico, sino que ocurrió de vuelta de una de ellas. Y lo que vimos, concretamente, fue… ¡un tiburón martillo! Regresábamos tranquilamente a puerto en la zodiac cuando vimos perfectamente una aleta en la superficie en dirección contraria a nosotros en plan: “!Coño!, ¿¿eso no es un tiburón??” Lo seguimos con la barca hasta estar a un metro de él y fue algo increíble cómo pasó pegadito a la barca y luego salió pitando a toda leche. Para quien esto le suene a acojone, la verdad es que tenia más miedo él que nosotros. Y tuvimos mucha suerte al verlo porque no es que se vean tiburones todos los días. De hecho, Anita comentó que hacía dos años que no veía uno.

Otra particularidad de bucear en La Restinga es que se pueden hacer inmersiones nocturnas en el mismo puerto. A mí no me dio tiempo a hacer ninguna, pero un inglés que hizo inmersiones con Arrecifal, nos contó que había hecho una y había sido alucinante la cantidad de peces, langostas, cangrejos y moluscos que había visto. En un momento que estaba de rodillas en el fondo, le pasó varias veces rozando un angelote, que es este alucinante bicho de la familia de los tiburones que ves aquí:

Y para el que le dé cosica lo de bucear, puede simplemente disfrutar de la isla maravillosa que es El Hierro alojándose en un apartamento de La Restinga. Los precios son baratísimos. En Arrecifal también os pueden gestionar el tema alojamiento. Esto son los precios que ponen en su web:

Los precios de los apartamentos durante temporada baja, a partir de:

  • Estudios para 2 personas desde 26€ (por estudio/por noche)
  • 1 habitación con 2 camas o cama matrimonial desde 30€ (por apto./por noche)
  • 1 habitación más sofá cama para 3 personas desde 35€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones con 4 camas para 4 personas desde 40€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones más sofá cama para 5 desde 45€ (por apto./por noche)

Lo dicho: tanto si ya buceas como si quieres sacarte el PADI para poder hacer submarinismo o si tan solo quieres disfrutar de paisajes alucinantes y de tranquilidad absoluta, te aseguro que El Hierro es un verdadero paraíso de los que quedan pocos. Y engancha…