Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!

Dormir en Llanes por 40 euros y comer de maravilla por menos de 20

  • Complejo rural Casa Pancho / Porrúa (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 19 06 / 679 84 77 27
  • Precio: desde 40 euros habitación doble / 49 euros un estudio para 2 personas / 54 euros un apartamento para 2 personas / 75 euros un apartamento para 4 personas
  • http://www.casapanchoporrua.com

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  • Sidrería La Xagarda / Ctra. general S/N – Poo (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 14 99
  • Precio: 15-20 euros
  • No tienen página web pero sí facebook

Por: Curri

En pocos lugares se da mejor la combinación mar y montaña que en el concejo asturiano de Llanes. ¿Que sale día de sol playero? Puedes tumbarte o pasear por una de las 40 playas que hay en la zona, a cada cual más bonita (mi favorita es sin duda la de la foto, Torimbia, sencillamente es-pec-ta-cu-larrr) ¿Que el día sale regulero o quieres triscar por el monte? Nada como coger el coche y enfilar hacia las imponentes crestas de la sierra del Cuera o continuar hasta los Picos de Europa hasta llegar a pueblos encaramados a la montaña como Sotres, en el vecino concejo de Cabrales, que luce así de bonito cuando cae una buena nevada.

Por cierto, primera recomendación: en Tielve, el pueblo anterior a Sotres, podéis comprar un maravilloso queso de cabrales en la quesería F y J Bada. La dueña, una señora encantadora, nos contó cómo todavía tienen que llegar en mula a algunas de las cuevas – en plena montaña, prácticamente inaccesibles- donde se madura el queso a una humedad del 90%. La última vez que fui hace cosa de un año vendían el cabrales a unos 15 euros el kilo, precio muy razonable para un queso que ha ganado un montón de premios en España y en el extranjero. Y para los que estén pensando en el momento pestazo del viaje de regreso, tranquilos, que el coche no va a oler a cuco. La señora te lo puede envasar al vacío para llevar.

Pero vamos a lo práctico. ¿Dónde dormir barato en Llanes o alrededores en un sitio que sea además bonito y agradable? La respuesta está en esta casa de alegre azul pitufo que teneis aquí:

Se llama Casa Pancho y es un complejo rural que está en Porrúa (pueblito de 400 habitantes a 4 kilómetros de Llanes) con habitaciones, estudios y apartamentos sencillamente decorados pero muy confortables, sin pretensiones pero acogedor al máximo. Quizás nunca salga en el suplemento de El País pero su relación calidad precio es cojonuda.

Nosotros pagamos 49 euros por un estudio con cocina para 2 personas y la experiencia fue muy buena: el estudio era muy amplio, la tranquilidad absoluta y Sandra, su dueña, no pudo ser más maja con nosotros. De hecho, si leéis las críticas que aparecen en Booking, veréis que el 90% ponen a los dueños por las nubes, especialmente a Sandra.

Si te alojas en Casa Pancho, tienes que darte un paseíto por Porrúa (previo desayuno con pincho de tortilla rico rico y tirado de precio en el bar Casino), pueblo con mucho encanto que recibió en 2005 el Premio Príncipe de Asturias al pueblo ejemplar. Está a los pies de la sierra del Cuera y a solo 2,5 kms de la playa más cercana, la de Barro. A mí particularmente me encantó su plaza redonda, de lo más sencilla y que casi se funde con el prado, nada que ver con las miles de plazas de pueblo que se ven por ahí alicatadas hasta el techo de farolas y bancos de cemento…

A tres kilómetros de Porrúa, en Poo, junto al apeadero del tren, está la sidrería La Xagarda, ejemplo perfecto de que se puede comer bien, casero, abundante y bien presentado y no tener que pagar más de 20 euros. De hecho, es más probable que la cuenta se acerque más a 15 euros que a 20. Y encima saldrás rodando cual barrilete…

Nosotros comimos unas rabas y unos bocartes riquísimos, una enorme ensalada Xagarda (con patata, parecida a una ensalada campera), croquetas de cabrales de aplaudir con las orejas y uno de los platos combinados típicos de la zona: tortos (tortitas de harina de maíz) con huevos fritos, cabrales y picadillo. Contundente, que no pesado ni grasiento, y de sabor casero caserazo…Pero lo mejor vino al final. Pedimos tres tartas: de queso, avellana y tiramisú, y fuimos incapaces de decantarnos por cuál era la mejor. Espectaculares las tres y caseras a más no poder. Al final, con cervezas, botella de sidra (¿puede haber bebida más barata para lo rica que está?), refrescos para los enanos, agua…, salimos a 18 euros por barba.

Para completar un día redondo (y bajar la comida) os podéis acercar con el coche a ver el bufón de Arenillas de Vidiago. Los bufones son grietas en los acantilados a través de las cuales se filtra el agua del mar cuando la marea está alta. Y lo hace a modo de geiser, lanzando un chorro de agua pulverizada que puede llegar a 20 metros de altura. Además, el paseito para llegar al bufón es muy agradable. Atraviesas un prado lleno de vacas que pasan olímpicamente del bufón…

…mientras a los allí congregados se les pone cara de…!Ayva qué chorrazo!

Casa rural Higeralde: con vistas espectaculares…a Francia

Por: Curri 

  • Casa Rural: barrio Akartegui, 37 (Hondarribia-Guipúzcoa)
  • Teléfono: 943 64 39 16 / 679 84 77 27
  • Precio: desde 58 euros con desayuno la habitación doble
  • http://www.higeralde.com

La verdad es que la estancia en la casa rural Higeralde fue uno de los momentos que más disfruté en Semana Santa viajando por el sur de Francia y el País Vasco. Llegamos alli un poco de carambola. Buscábamos alojamiento en San Sebastián para la noche del jueves santo, pero quedaba poco y muy caro. Buscando en Booking, encontramos en Hondarribia esta casa rural. El precio estaba muy bien comparado con el resto (58 euros la habitación doble con desayuno), las críticas eran buenísimas (!un 9 de media!) y la casa tenía una pinta estupenda. Aquí debe haber trampa, pensé. Pues no. Ni trampa ni cartón.

Supongo que si quedaban habitaciones fuera tal vez porque no está en el centro del pueblo (en realidad está ni a 5 minutos en coche), pero ¿a quién le importa que esté en pleno centro teniendo las mejores vistas de toda Hondarribia? Mis fotos no hacen justicia al paisaje porque el día estaba nubladísimo pero desde la casa se ve una vista impresionante de la bahía de Txingudi y la desembocadura del río Bidasoa  con Francia al fondo. En primer término, Hendaya, con su playa de surferos y si el tiempo acompaña, se divisa perfectamente San Juan de Luz. 

Eso en cuanto al exterior. El interior de la casa rural, un caserío de nueva construcción rodeado de manzanos, es muy agradable. Sencillo, pero decorado con muy buen gusto, como podeis comprobar en la web de Higeralde. Pero vamos a lo que nos interesa a todos: las habitaciones. La que nos tocó a nosotros, la habitacion Atico, abuhardillada, era muy grande y acogedora. Tiene una cama gigante, tamaño XXXL, como para quedarte a vivir en ella, y otra pequeña pero muy cómoda.

A la habitación no le falta un detalle, incluidos un monton de armarios en los que cabe la ropa de un regimiento…El baño, lo mismo. Con techos de madera con ventanita para mirar el cielo mientras te afeitas y con ducha con griferia de diseño. Vamos, que ya quisieran hoteles de tres y cuatro estrellas tener habitaciones con ese tamaño y tan bien decoradas como ésta. Y de propina, esta terracita tan agradable en la que disfrutamos de unos ricos botellines de cerveza mientras caía el txirimiri de rigor.

El entorno de la casa rural es precioso, así que después del desayuno, compartido en la cocina con los otros huéspedes, lo mejor es darse un paseíto por los alrededores disfrutando de las vistas, los prados y los huertos del alto de Higuer.

Y he dejado para el final a Bixen, el dueño de Higeralde. Es un tío (en realidad un chaval muy joven) encantador, simpático, echao p’alante y dispuesto a ayudarte desde el primer momento. Le mando desde aquí las gracias por amenizarnos el desayuno y por atendernos tan bien. Y un saludo también para quien me acompañó todo el rato por el agradable paseo mañanero que me di por los alrededores de la casa que veis aquí…

…!El perrete del vecino!

Y Hondarribia, para quien no lo conozca, es un pueblo precioso con recinto amurallado y con mil cosas que hacer, aparte de comer y beber a tope (por cierto, nosotros estuvimos tomando unos gin tonics en dos bares sin pretensiones muy simpáticos: el Uxoa y el Azken Portu – en éste dándolo todo – en la calle San Pedro, 73).

Aparte de visitar el casco viejo y el barrio de La Marina, se puede coger el barco a Hendaya (como hacen miles de franceses todos los fines de semana en sentido contrario), dar un paseo en catamarán por la costa o las marismas del Bidasoa, o subir al mítico monte Jaizkíbel, también con vistas impresionantes. De ahí te plantas en San Sebastián en cero coma por una carretera impresionante -llena de curvas, eso sí- que combina un paisaje de mar y montaña para enmarcarlo.

Por no hablar de que tienes al lado el País Vasco francés con ciudades preciosas como Bayona y pueblos como Ainhoa, Sare o Itxassou, en los que el paisaje no es que sea verde, es que parece que lo acaban de pintar de lo bonito que es. Como para no aburrirte en un mes…

Ya se puede volver a bucear en El Hierro… ¡y con oferta!

Por: Curri 

 

 

 

Paquete 1:   199€   4 noches de alojamiento*  6 inmersiones**

Paquete 2:   259€   5 noches de alojamiento*  8 inmersiones**

Paquete 3:   299€   6 noches de alojamiento*  10 inmersiones**

 

Se acabó la erupción del volcán submarino y, por fin, la semana pasada se quitó la prohibición para bucear en La Restinga, en El Hierro. Transcribo aquí el mail que he recibido de Carlos, el dueño de Arrecifal, el centro de buceo en el que me saqué el carnet de PADI el verano pasado:

El volcán del Mar de las Calmas ya se apagó. La verdad es que el volcán sigue eruptando pero muy poco a poco. Ya no es explosivo como estuvo varios meses, sino que ahora la lava simplemente se desborda del cono y fluye por el valle submarino. Si el estado del mar lo permite, en ocasiones se podrá seguir apreciando leve burbujeo sobre la superficie del agua. Esta erupción NO presenta peligro, con lo que el área de exclusión se ha reducido sólo a 1/2 milla del foco, con lo que se pueden hacer todas las inmersiones de la Reserva, incluido el Bajón! Y si tienen un poco de suerte, ¡hasta ver el volcán burbujear!
 
 

Pues eso, que ya se puede volver a bucear en ese paraíso submarino (y terrestre) que es El Hierro después del palazo que ha supuesto para la isla la erupción submarina de los últimos seis meses. La vida submarina se ha recuperado bastante y los centros de buceo vuelven a funcionar a tope, según recoge la web de la Televisión Canaria:

Tras siete meses de tensa calma para los empresarios de la isla del meridiano, de nuevo se vuelven a ver inmersiones, en unos fondos que continúan llenos de vida y donde los zifios y cetáceos aún permanecen fieles a las aguas de El Hierro.

Mi experiencia con Arrecifal el verano pasado no pudo ser mejor. Los dueños son una pareja: Anita y Carlos, ella alicantina, él chileno, ambos majísimos. Para un novato como era yo, se agradece que tus instructores no solo sean profesionales sino que además te contagien el buen rollo y la pasión que tienen por su trabajo.

   

Una cosa que me encantó fue que las prácticas no se hacen en piscina como en el resto de escuelas de buceo, sino en el propio puerto de La Restinga. Total, que le pierdes enseguida el respeto a estar bajo el mar y desde el primer segundo los peces te están pasando al lado y observan lo torpón que eres mientras tú intentas clavar las rodillas en el fondo en plan Mr Bean.

Para quien no haya hecho nunca submarinismo, aprender a bucear en un lugar como el Mar de las Calmas es lo mejor que se puede hacer. El mar es como una piscina (rodeada de un paisaje volcánico alucinante)  y la visibilidad es muy buena, de manera que esa sensación de agobio que tiene el que se estrena de “a ver qué me voy a encontrar ahí abajo en lo oscuro…”, se pierde en dos segundos. Enseguida te relajas y alucinas con los meros, atunes, peces trompeta, tamboriles (peces globo), viejas (peces loro), morenas…

Lo curioso es que lo más alucinante que vi no fue durante las cuatro inmersiones que hice tras superar el examen teórico y práctico, sino que ocurrió de vuelta de una de ellas. Y lo que vimos, concretamente, fue… ¡un tiburón martillo! Regresábamos tranquilamente a puerto en la zodiac cuando vimos perfectamente una aleta en la superficie en dirección contraria a nosotros en plan: “!Coño!, ¿¿eso no es un tiburón??” Lo seguimos con la barca hasta estar a un metro de él y fue algo increíble cómo pasó pegadito a la barca y luego salió pitando a toda leche. Para quien esto le suene a acojone, la verdad es que tenia más miedo él que nosotros. Y tuvimos mucha suerte al verlo porque no es que se vean tiburones todos los días. De hecho, Anita comentó que hacía dos años que no veía uno.

Otra particularidad de bucear en La Restinga es que se pueden hacer inmersiones nocturnas en el mismo puerto. A mí no me dio tiempo a hacer ninguna, pero un inglés que hizo inmersiones con Arrecifal, nos contó que había hecho una y había sido alucinante la cantidad de peces, langostas, cangrejos y moluscos que había visto. En un momento que estaba de rodillas en el fondo, le pasó varias veces rozando un angelote, que es este alucinante bicho de la familia de los tiburones que ves aquí:

Y para el que le dé cosica lo de bucear, puede simplemente disfrutar de la isla maravillosa que es El Hierro alojándose en un apartamento de La Restinga. Los precios son baratísimos. En Arrecifal también os pueden gestionar el tema alojamiento. Esto son los precios que ponen en su web:

Los precios de los apartamentos durante temporada baja, a partir de:

  • Estudios para 2 personas desde 26€ (por estudio/por noche)
  • 1 habitación con 2 camas o cama matrimonial desde 30€ (por apto./por noche)
  • 1 habitación más sofá cama para 3 personas desde 35€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones con 4 camas para 4 personas desde 40€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones más sofá cama para 5 desde 45€ (por apto./por noche)

Lo dicho: tanto si ya buceas como si quieres sacarte el PADI para poder hacer submarinismo o si tan solo quieres disfrutar de paisajes alucinantes y de tranquilidad absoluta, te aseguro que El Hierro es un verdadero paraíso de los que quedan pocos. Y engancha…

Primavera en Pirineos: dormir en Cerler por 30 euros

Jaime Rull / @RullandRock

Si hablamos de Cerler, la mayoría de la gente lo identifica con una estación de esquí en el Pirineo y todo lo que ello implica: telesillas, remontes y bloques de apartamentos. Pues bien, Cerler es mucho más que eso: nos encontramos con el pueblo más alto del Pirineo aragonés gracias a sus 1.540 metros de altura. Es una de las joyas del valle de Benasque. Y sí, Cerler es un pueblo, no sólo una moderna estación invernal.

Ahora que ha acabado la Semana Santa, y con ella la temporada de esquí, es momento de descubrir los secretos del Pirineo en primavera. Y uno de esos secretos es la quietud y tranquilidad del pueblo antiguo de Cerler.

Es tristemente habitual que muchos de los fugaces visitantes de Cerler, ávidos de nieve y esquí, pasen de largo el pueblo antiguo para dirigirse velozmente en sus coches hacia la estación y sus remontes, separados por apenas 300 metros de distancia. Pero en el casco antiguo de Cerler nos encontraremos con la esencia misma de las poblaciones pirenaicas: históricas casas de piedra, aroma a chimenea y leña, estrechas calles empedradas y gentes de rostros curtidos por el viento invernal y el sol de la montaña. Y sobre todo, esa indescriptible sensación de que el tiempo discurre a un ritmo diferente, único.

Dejándose llevar por las estrechas y empinadas calles del pueblo de Cerler se llega a la plaza principal, presidida por su bella iglesia románica y un impresionante mirador que domina el valle de Benasque.

Y en una callejuela que desemboca en la plaza, la calle de la Fuente, es donde se encuentra la Casa Llorgodo, una de las mejores opciones de alojamiento barato y con encanto en Cerler.

Es en esta casa donde uno puede encontrar el alma de los habitantes de Cerler. Su dueña, Conchita, una entrañable, maravillosa y carismática octogenaria, hace de la estancia en este sencillo alojamiento en un acto íntimo, casi familiar. ¡Parece que vayas a pasar un fin de semana a la montaña a casa de tu abuela! Porque eso es a lo que huelen las camas de Casa Llorgodo: a hogar, a familia, a esas sábanas planchadas con las que nuestras abuelas nos hacían pasar felices sueños.

Eso sí, no esperemos lujos excesivos (las habitaciones no tienen TV, pero poca falta hace en un sitio como Cerler). Las habitaciones son suficientemente amplias, los baños están muy limpios y bien equipados y las camas son cómodas. También dispone de un amplio  y acogedor salón común en el que se puede ver la TV, leer e, incluso, comer con la comida que traigas por tu cuenta. ¿Y lo mejor? Sin duda, lo barato que es este alojamiento: ¡30 euros la habitación doble por noche y 20 la individual!

Pero también tenemos la opción de alquilar dos completos apartamentos para 4-6 personas. El precio también es de risa: 80 euros al día. Y encima, pueden presumir de tener estas vistas sobre el pueblo y el valle:

Y una de las mejores experiencias que ofrece Casa Llorgodo es, sin duda, la oportunidad de poder charlar con sus dueños: Conchita y su marido, Julio. Ambos han nacido, crecido y tenido familia en Cerler. Así que hablar con ellos es una auténtica lección de historia sobre el valle de Benasque y las gentes del Pirineo.

Valga esta foto como un pequeño homenaje a estos dos mayores pero de espíritu joven e inmortal, que en sus ojos tienen grabados años y años de historias de  bosques, montañas, nieve y cielo.

¡Gracias, Conchita y Julio!