Observatorio de Pic du Midi de Bigorre: las mejores vistas de los Pirineos

Minientrada

image

– ¿Dónde? Observatorio de Pic du Midi de Bigorre, Pirineo francés, Estación de esquí de la Mongie.

-¿Cuándo? Cualquier época del año, imprescindible contar con un día despejado.

-¿Quién? Ojo, para evitar problemas de oído, está prohibida la subida a los menores de 3 años.

-¿Cuánto? De 12 a 36€. Consulta tarifas en http://www.picdumidi.com/horaires-tarifs/

image

Por Jaime Rull / @rullandrock

Subir a lo alto del Pic du Midi de Bigorre y deambular por su Observatorio y sus terrazas es una de esas experiencias que hay que vivirlas, revivirlas, paladearlas y llevárselas a la tumba. Estamos hablando de las mejores vistas panorámicas del Pirineo, tanto francés como español, y -en suma- de uno de los mejores miradores del mundo.

Aquí una foto que da fe de ello:

Detrás de la linea del horizonte, España; concretamente, el Pirineo de Huesca.

image

Sigue leyendo

Visitar Botswana gastando 20 veces menos que el Rey (y sin tener que abdicar ni decir “lo siento”)

  • Nomad adventure tours: 39 Castle Street, Ciudad del cabo (Sudáfrica)
  • Teléfono: +27 214265445
  • http://www.nomadtours.co.za/page/home/
  • Precios: desde 575 euros una semana, alojamiento y comida incluidos, recorriendo el delta del Okavango y el parque nacional de Chobe

_____________________________________________________________________

Por: Curri

Botswana está considerado por muchos como uno de los mejores países -si no el mejor – del planeta para ver animales. La diferencia con otros países como Kenia o Tanzania es clara: mientras que en éstos es fácil ver un león, pero lo vas a compartir con otros 37 coches que le están rodeando a la misma vez que tú, en Botswana es fácil verlo también, pero además es muy probable que estés tú solo frente a él. ¿La razón? Pues seguramente obedezca a que el gobierno de Botswana busca un turismo no masivo, de alto poder adquisitivo, que se aloja en lodges de lujo asiático a los que solo se puede llegar en avioneta. Entonces, ¿hay que tener mucha pasta para visitar Botswana? No obligatoriamente. ¿Y hay que liarse a tiros con elefantes para no desentonar? No necesariamente. ¿Y solo te alojas en bungalows en los que te reciben con toallas dobladas en forma de cisne (¡verídico, lo he visto en una revista!)? No. Afortunadamente.

Existen formas más económicas y discretas de viajar por Botswana (o Botsuana, como se dice ahora). Yo lo hice hace unos años con una agencia sudafricana, Nomad Tours, aunque compré el viaje en Ámbar (que operaba con Nomad junto a la catalana Kananga). La relación calidad precio de Nomad es más que aceptable, tienen viajes por toda Africa de los más asequibles del continente y sus críticas en Internet siguen siendo muy buenas. Hacen rutas por el delta del Okavango y el parque nacional de Chobe, en Botswana, desde 575 euros 8 días, iniciando el viaje desde las Cataratas Victoria, en Zimbabwe y acabando en Johannesburgo (Sudáfrica). O lo puedes hacer al contrario, aunque cuesta un pelín más (ni idea el por qué). Duermes en tiendas de campaña comodísimas y están incluidas todas las comidas. Para los más comodones, también tienen alojamiento en lodges a precios algo más caros. El avión hasta allí es aparte, claro.

Pero vamos al turrón: las joyas de Botswana, empezando por el delta del Okavango, el delta interior mayor del mundo. Una pasada de la naturaleza en forma de laberinto de islas, lagunas y canales, que en su época de mayor plenitud puede llegar a tener una extensión inundada de 22.000 km2, similar a la provincia de Badajoz. En esta telaraña gigantesca de agua, la vida animal es impresionante y además, tiene una ventaja sobre la inmensa mayoría de parques nacionales africanos. Aquí tú ves a los animales desde otra perspectiva: los ves desde el agua en un mokoro, piragua tradicional de madera en la que caben dos personas más el conductor que va perchando. Mientras te deslizas silenciosamente en él a ras del agua, vas viendo águilas pescadoras como la de la foto, antílopes, hipopótamos, búfalos…Y con mucha suerte (pero mucha, mucha) puedes ver chapoteando a los únicos leones nadadores del planeta, los leones del Okavango. A la fuerza ahorcan, así que los leones de la zona, antes que morirse de hambre, han aprendido a nadar en época de inundaciones para zamparse a sus presas en medio de esa maraña de agua espectacular. Por supuesto, una de las sensaciones más alucinantes que puedes vivir en el Okavango es ver un elefante a pocos metros. A veces, desde el mokoro…

…y otras veces en tierra firme, tú calladito y quieto, mientras el amigo elefante trastea medio escondido en la maleza.

De vuelta a la piragua, de vez en cuando es posible que te saludes con la gente local. Algunos de ellos, como este matrimonio que nos cruzamos, utilizan el mokoro como medio de transporte en el río Okavango.

O es posible que los que te saluden a gritos desde la orilla sean niños como éstos (ya pueden estar a dos kilómetros de ti que los nenes africanos siempre te van a saludar desde lejos gritándote y con la mejor de sus sonrisas)

Otra experiencia increíble es dormir al raso o en tienda de campaña en una de los centenares de islas que se forman en el delta del Okavango, con unas puestas de sol africano, de rojo fuego, absolutamente espectaculares. Fuera del delta del Okavango, aunque no muy lejos de él, se encuentra el también maravilloso parque nacional de Chobe, 11.000 km2 de sabana y arbolado con cuatro de los big five: león, búfalo, leopardo y elefante (el rinoceronte es muy difícil de ver aquí). Nosotros nos encontramos en Chobe con estos elefantes cuando íbamos subidos en el techo del camión y la sensación de verles a tu misma altura fue brutal, entre adrenalínica y un poco de “huevos de corbata”, pa qué engañarnos…

Y por si fuera poco, Botswana tiene uno de los desiertos más extremos del planeta, el Kalahari. En él acaba sepultado el río Okavango, quedando el delta en su mínima expresión en época de sequía.

Lo dicho. Si visitas Botswana te encontrarás con un país, algo más grande que España, con algunos de los parques naturales más bellos y salvajes del planeta y en el que el lujo puede ser contemplar uno de los cielos nocturnos más estrellados del hemisferio sur. Y seguro que la única trompa que te coges es con la Shibuku Shake Shake, la cerveza local. Por cierto, la venden…en tetra brik. No va a ser todo tan guay…

Artouste: esquí bueno, bonito y barato en el Pirineo francés

2014-02-23 13.11.05

  • Estación de esquí de Artouste (Pirineo francés)
  • Cómo llegar: en coche, a través de la carretera A-136 en Huesca, llegar al puerto de Portalet y acceder a Francia por la carretera D-934. Desvío a 15 minutos, dirección Artouste-Fabrèges
  • Precios: forfait de día desde 21,30€ hasta 29€
  • web: www.altiservice.com/es/artouste

Por Jaime Rull / @rullandrock 

Para todo amante del esquí es sobradamente conocido Formigal, uno de los mayores dominios esquiables de nuestro país ubicado en el Pirineo aragonés. Sus más de 100 kilómetros de pistas hacen que ésta sea una de las estaciones más frecuentadas en España. Este Goliat hace sombra a un pequeño David que podemos encontrar nada más cruzar la frontera con Francia. Si seguimos la carretera que sube a la estación de esquí de Formigal y pasamos de largo de sus aparcamientos, llegaremos hasta la frontera, ubicada en el puerto de Portalet. Pues bien, a tan sólo 10 – 15 minutos de la frontera, descendiendo la carretera que nos adentra en el valle francés de Ossau, nos encontramos con un desvío. En él se puede leer:

Artouste – Fabrèges

Salimos de la carretera a nuestra mano izquierda y, bordeando un embalse de más de 1 kilómetro de longitud que da al entorno un toque idílico -pero artificial-, llegamos a nuestro destino, la estación de esquí de Artouste. El núcleo de la urbanización se encuentra a un nivel muy bajo, apenas 1.000 metros de altitud, por tanto no hay que preocuparse si a nuestra llegada no vemos nieve.

2014-02-22 11.38.11

El precio del forfait es muy ajustado, entre 26 y 29 euros y es posible encontrar interesantes y jugosas promociones. Se accede a las pistas a través de un viejo telecabina de 6 plazas que cumple perfectamente su cometido, a pesar de su avanzada edad.

2014-02-22 13.49.31Esta es una nota dominante que nos transporta en el tiempo hasta la década de los 80: todos los remontes son antiguos, especialmente las telesillas, pero también es cierto que esta estación no necesita más y otorga un toque ‘vintage’ con su punto de encanto.

2014-02-23 13.00.202014-02-23 12.42.23

Artouste es una estación con cerca de 30 kilometros de pistas, pero 30 kilometros de verdad. Nada más salir de la telecabina nos encontraremos con un buen espesor de nieve y con unas espectaculares vistas sobre el Valle de Ossau y el imponente pico Midi d’Ossau. Por momentos, uno cree estar en un diminuto Zermatt pirenaico con un primo lejano del aún más imponente Matterhorn.

2014-02-23 13.11.08

El sector Sagette, que puedes ver en la foto de arriba, está formado por una pista de debutantes, una pista balizada para trineos y un kidpark, y es el que tiene las mejores vistas al Midi d’Ossau. Este es el sector al que llegamos al salir de la telecabina que nos lleva desde la base de la estación. El grueso de las pistas de Artouste se encuentran al otro lado de la montaña, a las que se acceden mediante un telesquí. Cuando remontamos este desnivel descubrimos el diamante en bruto de esta pequeña estación: largas pistas azules, rojas y negras con un desnivel francamente bueno.

2014-02-23 12.20.44

2014-02-23 12.12.15

Hay tres zonas claramente definidas: el sector Arracou, en el que un telesquí da acceso a una fácil pista azul.

2014-02-23 12.12.18

En el sector Soussouéu se puede disfrutar de divertidas pistas azules y rojas que discurren por bosques de pinos y hayas.

2014-02-23 12.15.19

2014-02-23 12.21.03

2014-02-23 12.20.42

Por último, el sector Séous nos ofrece un muy bien diseñado park, un circuito de ski-cross y pistas anchas donde disfrutar a buena velocidad con giros amplios y conducidos.

2014-02-23 12.42.20

Así mismo, una divertida pista roja y otra negra que transcurren por el bosque conduce al telesilla más bajo de la estación y que te coloca en 15 minutos en la cota más elevada de la misma.

2014-02-23 13.00.17

2014-02-23 12.15.21

En resumen, Artouste es una pequeña estación con pistas realmente disfrutonas, muy bien pisadas y cuidadas; ofrece un paisaje realmente espectacular y es una gran opción para conocer las maravillas del Pirineo central francés, en las que brilla sobre todas ellas esa hipnótica montaña que es el Midi d’Ossau.

2014-02-22 12.53.59

Si tienes pensado pasa rmás de 3-4 días en el valle de Tena o en Formigal, te recomiendo que hagas una incursión francesa para pasar un gran día de esquí en Artouste y, de paso, te des un pequeño homenaje gastronómico. ¿Dónde? En la pequeña y acogedora Creperie de l’Ours, justo a la salida de la base del telecabina, donde te podrás chupar los dedos con alguna de las múltiples fondues, raclettes y platos regionales que ofrecen.

2014-02-23 15.25.29

¡No te pierdas Artouste, te lo dice un sibarita… accidental!

2014-02-23 12.15.28

Croquetas de choco con “mucho arte” en la playa de Bolonia

Vacas en la playa de Bolonia

  • Las Rejas: playa de Bolonia, (Cádiz).
  • Teléfono: 956 688 546 / 685 010 274
  • Claves: especialidad en croquetas de choco, frituras y pescado fresco traído diariamente de la lonja de Barbate.
  • Precio: 25-30 euros.
  • www.lasrejasrestaurante.es

Por: Curri

Desde que las probé el verano pasado, soñaba con volver a catarlas: las croquetas de choco de Las Rejas, en la playa de Bolonia. Si ya es difícil comer unas buenas croquetas estilo madre, unas de choco (o sepia), ni te cuento. Las últimas que había probado en Madrid y Tarifa eran ladrilletes infumables, secas y apelmazadas. Así que, hace algunos fines de semana, aprovechando una escapada de despedida de verano en Tarifa, para Las Rejas que nos fuimos. Veníamos de una excursión por el maravilloso Parque Natural de Los Alcornocales (Muy recomendable, por cierto. La hicimos con Genatur a solo 8 euros por persona) y llegábamos con un hambre canino.

En unos minutos las teníamos sobre la mesa: de pequeño tamaño, jugosas, con el sabor a mar de un choco fresco recién traído de la lonja de Barbate y con la cremosidad que le proporciona la tinta fresca del calamar recién extraída (aquí el tema tinta congelada no lo trabajan). De acompañamiento, unas simples papas fritas caseras, que no es poco. Unas croquetas espectaculares.

Croquetas de choco de Las Rejas

Pedimos también para compartir unas tortillitas de camarones, nada grasientas y con un rebozado ligero y sabroso. Muy ricas.

Tortillitas de camarones de Las Rejas

De segundos, un arroz con marisco a buen precio (10 euros), y aconsejados por José, uno de los dueños, pedimos también un mero y un lenguado fresquísimos. Este último solo para valientes, tamaño XXL.

Mero plancha en Las Rejas en Bolonia

 

Y no puedo olvidarme de los simpatiquísimos dueños de Las Rejas, los hermanos José, Isabel (Cuqui) y Carlos, que llevan 27 años (desde los tiempos en que “solo iban a Bolonia cuatro windsurfistas chalaos”)  atendiendo a los clientes con todo el “arte” y la gracia del mundo que solo puede tener un gaditano.

Carlos, Isabel y José, los simpatiquísimos dueños de Las Rejas, en Bolonia

Y con ese gracejo nos contaba Cuqui la papeleta (en el mejor sentido de la palabra) con la que se encontró recientemente cuando se le presentaron a comer y sin avisar Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y otros cocineros de postín y allí “se empezaron a descorchar botellas de vino de 50.000 pesetas” como si no hubiera mañana. Los mejores cocineros del mundo jartándose a croquetas de choco y vino del güeno. Casi ná.

Después del buen rollo con el que salimos de Las Rejas, planazo para rematar la faena: mi caipirinha favorita en el chiringuito La Cabaña, a 200 metros de Las Rejas, y siestorro en El Escondite del Viento, en Tarifa.

Fachada del Escondite del Viente en Tarifa

Terraza y hall del Escondite del Viento

Es un hotelito ubicado en un edificio de 200 años situado en una de los rincones históricos con mas encanto de Tarifa y decorado con gusto exquisito por su dueña, Alejandra de Pablos, que atiende maravillosamente a la clientela, tanto patria como guiri, que recala en una de las 8 habitaciones de esta joyita escondida entre callejuelas con sabor moruno. Aparte de brujulear por la web, os aconsejo hablar directamente con Alejandra, que tiene a lo largo del año ofertas puntuales que van desde los 55 euros la habitación más sencilla.

Una de las 8 habotaciones del Escondite del Viento

Ese fin de semana glorioso dio para mucho más. Por la noche tapeamos de escándalo en Tarifa, en el Lola, pero ese será otro post, amigachos…

Vuelven las rutas del atún, el pata negra de los océanos

Tapa "Marinera" de atún rojo de Casa Juanito de Zahara de los Atunes

Atún rojo y Cádiz. Maravillosa combinación. Las playas más bonitas de España (en mi humilde opinión) con uno de los manjares más exquisitos que uno pueda comerse (díselo a un japonés). Dos razones impagables para hacerse una escapadita al litoral gaditano.

Y ahora más que nunca, amigachos, porque Conil, Zahara de los Atunes y Barbate reciben al mes de mayo en forma de festín atunero. Conil celebra su XVII Ruta del Atún entre el 10 de mayo y 10 de junio; en Zahara, hasta el próximo domingo 19 de mayo se pueden degustar ingeniosísimas tapas en su V Ruta del Atún. Y le toma el relevo Barbate, con su VI Semana Gastronómica del Atún entre el 23 y el 26 de mayo.

¿Por qué este atracón de túnidos tan concentrado en pocas semanas? Muy sencillo. Es entre finales de abril y principios de mayo cuando se capturan los primeros atunes rojos en las milenarias almadrabas de Cádiz. El pata negra del mar se ha convertido en un medio de vida tan valioso para pueblos como Barbate, que la cofradía barbateña (y ha sido noticia) ha comprado este año el 100% de su cuota de atún rojo a los pescadores vascos. No significa que en Barbate acabes comiendo atún del Cantábrico, sino que simplemente los pescadores vascos dejan de faenar, le venden su cupo a la cofradía gaditana, y ésta a su vez satisface las ansias de importación de maguro del insaciable mercado de Tokio.

Así que, antes de que el sabio “mundo japo” arramble con las existencias de atún rojo nacional, tenéis la oportunidad de probar -por poco dinero- los primeros atunes en forma de tapas. Algo más caras (pero más creativas), 3.5 euros la tapa y la bebida, en Zahara, y un poco más baratas (3 euros con bebida) y más tradicionales en la Semana Gastronómica de Barbate.

Cartel de la Semana Gastronomica de Barbate (web del ayto)

Lástima que no participe en esta última El Campero (maravilloso templo del atún -con el sashimi  más rico que te puedes llevar a la boca- si tu bolsillo puede permitírselo), que, ¡¡ojo al tema!! ya tiene sucursal en Zahara en forma de taberna (suponemos que a precios más asequibles). Se llama tal cual, La Taberna del Campero, lleva menos de un mes abierta, y si mantiene el nivel de su casa madre a precios más “taberneros”, puede ser para abonarse a ella y no salir de allí. Habrá que investigar.

Volviendo a la Ruta del Atún de Zahara, participan 36 restaurantes y el público puede votar su tapa preferida (también tendría su gracia votar la peor para sacar el talibán a lo Masterchef que todos llevamos dentro). Las mías, guiándome más por el ojo que por el sabor, ya que no las he catado, evidentemente, son éstas:

El Atún con Caricias de Mar del Hotel Gran Sol, un sugerente título y una presentación ocurrente para una tapa que parece llevarte directamente a un arrecife coralino, con sus algas y todo.

Atun con caricias de mar, tapa el restaurante Hotel Gran Sol de Zahara

Esta tapa te lleva más bien a un puesto callejero de Bangkok: lleva tallarines, soja y chile. Y atún del güeno para comer con palillos. Le han echado mucha imaginación en Casa José María a su Roast Tuna.

Roast Tuna, la imaginativa tapa oriental de Casa José María, en zahara

Este año parece que los resturantes ruteros le han cogido el gustillo a lo oriental: nombre con inspiración nipona la de El Vapor, uno de mis restaurantes favoritos de Zahara (ay, omá, ¡esas ortiguillas!): Wagyatún.

Wagyatun, la tapa de El Vapor de la Ruta del Atún de Zahara

Siempre me ha gustado la palabra paripé y esa expresión tan de madre de “hacer el paripé”. Por eso y porque seguro que ese tartar de atún escondido en esa cajica de frutas tan maja tiene que estar de muerte, ahí va este Paripé de Mandarina, del Restaurante Gaspar.

Paripé de mandarina, del restaurante Gaspar de Zahara

Y qué mejor idea que mezclar el atún con un mito de la infancia: el caramelo de Toffee (¡esos Solano!). Ahora, seguro que no se te queda pegado a la muela porque ese tataki de atún tiene pinta de deshacerse en la boca. El Toffee de Atún de El Tejar.

Toffee de atun, del restaurante El Tejar de Zahara

Y para no quedarnos caninos, una tapita más contundente con pintaza: este risotto de atún con aroma de hierbabuena de La Sal llamado La Voz de la Levantá. Que debe ser algo así como: 3, 2, 1…¡¡al buche!!

La voz de la levantá, tapa de La Sal, de Zahara de los Atunes

Setas de nieve, guisos de cuchara y patés artesanos entre imponentes montañas riojanas.

Sierra Cebollera

  • Los Cucharones: carretera N-111, Pradillo (La Rioja).
  • Teléfono: 650 891163
  • Claves: cocina riojana casera y de mercado. Especialidad en verduras, caparrones con chorizo, setas de temporada y carnes rojas. Postres caseros de premio.
  • Precio: 25 euros de media los fines de semana. De lunes a viernes, menú del día a 11 euros con guisos de cuchara, migas con chorizo, carnes de la zona…

Por: Curri

No todo está perdido, amigachos sibaritas. Da gusto comprobar que aún quedan zonas en España a los que no ha llegado el feísmo hortera y de nuevo rico que se ha cargado el 90% de los pueblos de este país(¿hay algo más horroroso que esas ristras de adosados low cost sin gracia que tapan los cascos históricos de pueblos de media España?).

¿Es que ningún alcalde se da cuenta de que alfombrar de cemento, plantar farolas de dudoso gusto y crear polígonos industriales que acaban convirtiéndose en secarrales no convierte a sus pueblos en más desarrollados, sino en más horteras?

La respuesta es: SÍ. Alguno parece haberse dado cuenta: los de la Sierra de Cameros. Desconozco si ha sido por el aislamiento del lugar o verdaderamente por sentido común, pero en esta preciosísima zona montañosa de La Rioja no existe un pueblo feo.

La entrada a Villoslada de Cameros

Desde el (arriba) privilegiado Villoslada de Cameros (acceso al maravilloso Parque Natural de la Sierra Cebollera), pasando por el muy fotogénico Ortigosa de Cameros o el diminuto (abajo) Aldeanueva de Cameros…

Aldeanueva de Cameros

…Los pueblitos de los Cameros, sin ser de postal, demuestran que la belleza honesta y simple de una casona de piedra  es imbatible y que es mucho más saludable y agradable a la vista caminar por adoquines invadidos por el musgo que por áridas calles de cemento.

Si a eso le unes iglesias imponentes, puentes, lavaderos y fuentes centenarias, paisajes impresionantes y sobre todo agua, mucha agua brotando por todas partes (riachuelos, cascadas, caños, agua manando hasta de las paredes de las montañas), el resultado es un paraíso rural no contaminado por el turismo masivo, que ahora luce espectacular por la inmensa cantidad de agua y nieve caída.

Maria Jesus, dueña y cocinera de Los CucharonesEn uno de estos pueblos, Pradillo, atiende María Jesús Espinosa en su restaurante: Los Cucharones. Ya el nombre provoca jugos gástricos. Únicamente un cartel: BAR Restaurante Los Cucharones en la Sierra de CamerosCOMIDAS, en la carretera nacional que atraviesa el pueblo, nos avisa de su presencia. Un reclamo modesto para una bonita casona solariega en la que se come de lujo.

El interior es de lo más sencillo: tan solo seis mesas separadas por un biombo del resto del bar, todo piedra y vigas de madera. La chimenea que preside el comedor y los chuzos que caían fuera invitaban a un buen guiso de cuchara. Así que nos lanzamos en plancha a una cazuela de cremosos y sabrosísimos caparrones (alubias rojas riojanas) con chorizo y tocino (9 euros).

Caparrones con chorizo en Los Cucharones, La Rioja

De la cazuela solo quedó el dibujo de la cerámica, porque untamos pan (¡qué pan se come en La Rioja!) como si no hubiera mañana.

Compartimos también otro plato potente que desconocía: el timbal (9 euros). Es una fina crema de patata riojana con picadillo de chorizo con un señor huevo frito coronando el plato. Mezcla consistente y riquísima.

Timbal de patatas con picadillo en Los Cucharones

Los segundos no se quedaron atrás. Lomo bajo de ternera (15 euros), jugosa y de sabor extraordinario, con salsa de boletus, patatas panadera y unos pimientitos asados (¡como no, ésto es La Rioja!) de quitarse el sombrero.

Carnes rojas en Los Cucharones, en Pradillo (la Rioja)

 Y más pimientos espectaculares. Esta vez rebozados y rellenos de los exquisitos marzuelos (10 euros), también llamado setas de nieve. Son las primeras del año y bastante difíciles de encontrar. Como nos comentaba Maria Jesús, suelen cogerse a finales de marzo, pero este año se han adelantado por el frío, el agua y la nieve caída. Benditos sean esos marzuelos, amigachos…

Los exquisitos pimientos rellenos de marzuelos de Los Cucharoness

Pero es en los postres donde las manos de la cocinera alcanzan la magia absoluta. Tanto la tarta de queso con higos confitados como la de turrón con mermelada de moras (4 euros ambas) eran para sacar a María Jesús a hombros. Ma-ra-vi-llo-sas las dos.

Maravillosa la tarta de queso de Los Cucharones, en La Rioja

La maravillosa tarta de turron de Los Cucharones

Pero en Los Cameros se come bien y barato por todas partes. No me quiero olvidar de los ricos desayunos de la casa rural Posada Hoyos de Iregua (una bandeja gigante de rebanadas de pan recien horneado con aceite, salchichón serrano, croissancitos de chocolate, café y zumo por 3.50 euros), o los pinchos de tortilla del Corona (¡un saludo para Diego Sainz!), ambos en Villoslada de Cameros, los consistentes bocatas de tortillla de chorizo en La Terraza de Torrecilla en Cameros o los garbanzos con berza del menú del día de Monte Real en San Román de Cameros.

Y si lo vuestro son los embutidos o la carnaza para barbacoa, acercaos a la carnicería  de Nieva de Cameros (allí compra la carne María Jesús) o a la carnicería Maza en Patés artesanos de Ortigosa de CamerosOrtigosa. Venden chuletones espectaculares a menos de 14 euros el kilo y patés artesanos a…atención, !70 céntimos la lata pequeña y 1.10 la lata grande! Yo creo que ni el foie gras de Hacendado es más barato. Y éste es natural.

De la carnicería me gustó hasta el papel de estraza para envolver. No os digo más.

Ricos embutidos y carnes rojas en la carniceria Maza de Ortigosa de Cameros

Karaoke, mercadillos y cena exótica: un domingo perfecto en Berlín

Por: Curri

¿Qué tienen de especial los domingos en Berlín para que les dedicamos un post en El Sibarita Accidental?

Pues que aparte de ser el día perfecto para disfrutar de los maravillosos parques de la ciudad (Tiergarten, Friedrichshain o el alucinante Treptower Park) y de ser día de mercadillos, también se celebra algo muy especial: el mogollónico, divertido y gratis karaoke al aire libre del Mauerpark, que se pone hasta la bandera siempre que el tiempo acompañe.

Por eso, aquí va una ruta dominguera otoñal completita para patearse la ciudad antes de que el frío berlinés se instale y te deje tiritando cuando vayas de visita.

Se puede empezar el pateo por la mañana en el barrio de Friedrichksain hurgando entre la ropa, discos y trastos en general del muy agradable mercadillo de Boxhagener Platz.

Tal vez acabes llevándote una camara retro de Agfa o Kodak o un tocadiscos o un teléfono como sacado de la peli “Good Bye Lenin”. Más complicado es que te gastes 400 euros y te vuelvas a España en esta moto Simson, la vespa de la RDA…

Aunque cosas más raras se han visto, como este buen hombre, que se empeñó en posar “para que me llevara a Madrid un retrato del típico berlinés”. Mi cara de poker fue un poema, amigos…

Es hora ya de cambiar de barrio y dirigirse a Prenzlauer Berg. En la muy bonita calle Oderberger Strasse puedes apretarte un desayuno-almuerzo en el  Café Entwederoder (Oderberger Strasse, 15)Los fines de semana los sirven hasta las cuatro de la tarde y su precio oscila entre los 4 y los 7 euros. Nosotros nos decidimos por este último, el “un poco de todo” Oderberger Spezial. Rico, sano y más que un desayuno, una comida en toda regla.  Además tienen una variedad brutal de ensaladas y zumos para aburrirte.

¡Ah! Y lo de sano se puede compensar con un buen cervezón de medio litro como éste que nos pimplamos a 3 euros la copa.

De camino al Mauerpark (parque del muro) y en la misma calle puedes hacer una nueva incursión en el mundo de la extinta RDA brujuleando por la muy kitsch tienda Veb Orange (Oderberger Strasse 29).

Como entrar en Cuéntame, versión Alemania del Este, con todo tipo de objetos, electrodomésticos y chorradicas curiosas de los viejos tiempos.  Un verdadero paraíso de la Ostalgie, la nostalgia de los productos de la época comunista. Muy curioso

A 200 metros de allí, ya en el Mauerpark, tienes varias opciones: tumbarte en el césped tan ricamente, curiosear en el flohmarkt o ver un concierto al aire libre de un montón de artistas…sin pagar un duro.  Eso sí, la mayoría no pasarían un casting de La Voz. Bueno, a este tipo igual sí le fichaba Melendi porque se marcó un Highway to hell de los AC DC de quitarse el sombrero. Acabó de rodillas con el público entregadísimo.

El fundador del Bearpit Karaoke es Joe Hatchiban, un irlandés residente en Berlín que lleva desde 2009 creando un ambiente de muy buen rollo con sus altavoces, su micro y su ordenador portátil. Los que se apuntan lo mismo cantan una de Abba que el Cumpleaños feliz a su novia y más que voz lo que tienen que tener es cero sentido del ridículo, porque el trago es cojonudo: todos estos miles de ojos mirándote…

A media tarde, para refrescar de nuevo la garganta, puedes volver a la calle Odeberger a la terraza del Nemo (Oderberger Strasse 46), un bar con un ambiente bastante majo y menos fashionista que sus vecinos, decorado en su interior con un mural de uno de mis ídolos de la infancia: Vicky el Vikingo. Vale, esto es Berlín y toca cerveza, pero te aviso también que hacen unas caipirinhas muy ricas a 5.5 euretes.

Si te ha pillado la noche y hay hambre, te aconsejo volver a Friedricshain, concretamente a esta terracita: la del Lemongrass (Anklamer Strasse, 38).

Por 10-12 euros te puedes pegar una muy rica cena de comida tailandesa o japonesa (o mezcla de ambas). Los platos son tamaño XL y todos los que probamos (fuimos tres veces) estaban buenísimos, especialmente la kokossuppe, sopa de pollo con leche de coco, verduras, albahaca y hojas de lima (3 euros) ó el curry de pato crujiente con piña y lichi (8 euros).

Salimos rodando como barriletes, con la sensación de haber cenado de maravilla y con una frase en la cabeza: ¡joder qué barato es Berlín! ¡Fantastischen!

Alojamiento barato en La Gomera junto a uno de los bosques más bonitos del planeta

  • Apartamentos Los Telares / http://www.apartamentosgomera.com/
  • Dirección: Carretera General de Hermigua, 10. Hermigua (La Gomera)
  • Teléfono: 922 880 781
  • Precios: Estudios45 euros para 2 personas / 40 euros para 1 persona; Apartamentos de un dormitorio para 2 personas = 50 euros; para 3 personas= 61 euros. Ambos tienen preciosas vistas al Valle de Hermigua:

 

Por: Curri

No tiene monos ni tucanes ni tarantulazas, pero sí lianas altas como rascacielos y una maraña de exuberante vegetación subtropical que la convierte en lo más parecido a una selva que tenemos en Europa. Y no es que sea bonito, es, sencillamente…¡de no creérselo!

Intérnate en él y te sentirás como un hobbit, no solo por lo increíblemente verde del bosque encantado en el que te encuentras, sino porque te vas a sentir como un retaco al lado de árboles de 40 metros de altura. Eso sí, un retaco feliz, alucinado por el lugar tan maravilloso que estás pisando. Me refiero al bosque húmedo de Garajonay, Parque Nacional, Patrimonio de la Humanidad y muy probablemente en pocos días Reserva de la Biosfera junto a toda la isla de La Gomera en que se encuentra. !Y a 40 minutos de Tenerife en barco!

Si quieres conocer esta joya de la naturaleza, tienes una base perfecta y relajante en la que instalarte rodeada de un precioso paisaje de montañas y cultivos. Es ésta: los Apartamentos Los Telares, en Hermigua. 

Está a escasos 6 kilómetros de una de las entradas al parque nacional y es un pequeño complejo rural de 25 habitaciones con una relación calidad precio-cojonuda. Por 45 euros tienes un estudio muy majo para 2 personas y por 5 euretes más, 50 euros (yo pillé una oferta: 46 euros con desayuno incluido. No parábamos de pensar: “¿dónde está el truco?” porque el precio que pagamos era de risa para lo bonito que era todo) tienes un cuco apartamento como éste:

Los apartamentos están decorados de forma sencilla, pero exquisita y como veréis, las vistas al valle de Hermigua están ominpresentes, tanto a través del bonito mirador del salón como del de la habitación.  ¡Ah! Y os aseguro que el cuarto de baño, de estilo rústico canario  (no dispongo de foto que le haga justicia) es digno de un hotel de 4 estrellas. En realidad, ya les gustaría a muchos hoteles pijazos tener un cuarto de baño así. Y para rematar, esta cocina pequeña pero muy coquetuela: 

   

¡Qué mayor placer que levantarte y prepararte un rico desayuno en esta cocinica y plantarte en el mirador del salón con estas vistas!  

Y si te sale un día de solazo, yo que tú aprovecharía (es fácil que se nuble en pocos minutos y no veas el sol el resto del día debido a la famosa “panza de burro” canaria que se instala en el valle) y me iría corriendo a tumbarme a la piscina. Un periódico o un librico, un chapuzón…y con esos jardines y esas vistas vas a rozar el cielo, amigacho… 

El complejo rural cuenta además con un restaurante y su personal, aparte de majo y profesional, te van a ayudar en todo lo posible dándote información sobre la isla y en particular, sobre rutas por el Parque Nacional de Garajonay (te puedes apuntar además, por un buen precio, a sus rutas guiadas diarias). Yo “abrasé” a preguntas a la chica que estaba en recepción y solo puedo decir que fue majísima. 

Una vez que os hayáis empapado de informacíón y vayáis pertrechados con vuestros mapitas de la isla, os aconsejo que lo primero que hagais sea internaros en el parque nacional y recorráis su interior con el coche por la carretera que lo atraviesa. Lo más normal es que mientras subís hacia el Alto de Garajonay (1.487 metros), os envuelva la niebla más absoluta hasta que, cuando estéis por encima de los mil y pico metros…¡tomá!, se haga la luz y las nubes queden por debajo de ti:

Después toca dejar el coche e internarse a patita por algunos de sus maravillosos senderos. Tienes un montón para elegir. Nosotros nos decidimos por una ruta clásica que resume la esencia más pura de Garajonay: la del bosque de El Cedro. Es un sendero absolutamente mágico que atraviesa un bosque de laurisilva intacto en el que mires donde mires, te vas a quedar ojiplático.  

Árboles de decenas de metros de altura,  setas gigantes, líquenes, musgo a tutiplén forrando los árboles caídos…

…E imágenes alucinantes de la maraña vegetal que cambia constantemente de formas dependiendo de cómo se filtre la luz sobre las hojas o los helechos.

Una vez que el David el Gnomo que llevas en tu interior se canse de caminar por el bosque puedes acercarte al minúsculo caserío de El Cedro. Y cuando hayas repuesto fuerzas y aunque tu lado más perro te pida una siesta del quince, encamina tus pasos hacia la Boca del Chorro. La ruta, en realidad un sendero perfectamente señalizado, es un poco rompepiernas, para qué te voy a engañar (aunque asequible a cualquiera), pero te vas a encontrar con estas vistas…

Y con esta espectacular cascada…¡de 175 metros!  

A la vuelta, en coche, quizás te pille como a nosotros una niebla absoluta y el fenómeno (¡alucinante!) de la lluvia horizontal, que se forma por la condensación del vapor de agua en las hojas de los árboles. Y tal vez, como nosotros, te acojones un pelín, porque irás a 5 km/h y frenando por un bosque mágico en el que no ves absolutamente nada. Pero ése es el encanto absoluto de Garajonay. Unas veces te sentirás en el Amazonas, otras en un verde verdísimo bosque de Escocia; y otras, directamente,  en el Mundo Perdido de Michael Crichton…

Gambas rojas a precio de mercado y el chocolate más famoso de España (¡con museo gratis!)

Por: Curri

Antes que nada, amigachos, tengo que confesar que hace unos días, en Villajoyosa (Alicante) me sentí como Juan Echanove cuando  se pone hasta las trancas en Un país para comérselo (ese programa por el que muchos pagaríamos por estar).

Estuve dos días comiendo sin parar en el que creo que ha sido el fin de semana gastronómico más alucinante de mi vida. 

 

Y todo gracias a José Antonio Sánchez, periodista, gastrónomo,cocinero increíble que nos deleitó en su casa con platos maravillosos…Y sobre todo, fantástica persona con la que se aprende a disfrutar del buen vino y la buena mesa, que es como decir de la buena vida.

Lo primero que aprendí gracias a él es que…¡¡en Villajoyosa se come es-pec-ta-cu-lar-men-te bien y con una variedad gastronómica increíble!! 

Así que, con la ayuda y generosidad de José Antonio, a quien dedico este post, aquí van unas primeras pistas (próximamente hablaré de restaurantes) para comer de maravilla en la colorida y mediterránea Villajoyosa.

 

TÚ PONES LAS GAMBAS Y ELLOS LA PLANCHA

  • Cantina Gallina: bar del Mercado Central – Calle Canalejas s/n (Villajoyosa)
  • Claves: tú pagas la bebida y ellos te hacen a la plancha lo que hayas comprado en el mercado: desde las carísimas gambas rojas hasta unas alcachofas.

Si visitas Villajoyosa y te gusta comer, tienes que ir sí o sí al Mercado Central. Con un diseño ultramoderno e inaugurado en 2003, a algunos no les gusta nada y le llaman “el fuerte apache” y a otros les entusiasma y lo consideran referencia en arquitectura. A mí, simplemente, me mola. Y más aún lo que tiene en su interior: marisco y pescado recién traído de de la lonja, verduras de la zona, mojamas, conservas, salazones, encurtidos…Todo género autóctono, fresquísimo y con una pinta que te mueres.

Pero el habitante más famoso del mercado es, sin duda, la Aristeus antennaus, o sea, la gamba roja, marisco estrella del Mediterráneo. Aquí la teneis, en el centro de la foto, junto a sus primas las cigalas.

Víendola ahí toda rojica, brillante, parece estar pidiendo a gritos: ¡¡chupérretame la cabeza, por Dioooos!!, ¿verdad? 

Dependiendo de la demanda, la época y del tamaño, la gamba es ó carísima… ó carisísima (en Navidades se han llegado a pagar a 250 euros el kilo en el mercado). Pero también os digo que si en el mercado la gamba roja es cara (a 49 euros estaba la de tamaño mediano el día que fuimos), en un restaurante es totalmente prohibitiva.

Si queréis probar la maravillosa gamba roja (habría que hacerlo al menos una vez en la vida), hay un truco para hacerlo a un precio asequible. Ese truco se llama “el Gallina”. Es el bar-cantina del mercado y es famoso porque te cocinan a la plancha cualquier cosa que hayas comprado allí. 

Es decir, pides unas cañas, les dices que te pongan a la plancha un puñadito de gambas y…solo pagando la bebida, te estás tomando a precio de mercado unas gambas que en un restaurante te costarían el cuádruple. Yo sólo te puedo decir que comer la carne de una gamba roja es como tocar el cielo y chuperretear su cabecita es un placer orgásmico. Es raro lo que voy a decir pero por un lado sabe a yodo y mar puro y por otro sabe…¡¡dulce!!

El grupo de amigos que íbamos, poniendo 10 euros por barba, no sólo compramos gamba roja, sino también navajas, hígado de rape y caballa (para hacer un arroz meloso riquísimo). Así pues, si este verano estás por Villajoyosa, Benidorm, Alicante, Elche etc y eres cocinillas, yo que tú me acercaría a este mercado espectacular para darte un festín tan fantástico como este que nosotros nos metimos. Yo todavía me relamo de recordarlo…

 

CHOCOLATE DEL BUENO CON MUSEO GRATIS

  • Museo del Chocolate Valor: Avda Pianista Gonzalo Soriano, 13 – Villajoyosa
  • Claves: para aprender la historia del chocolate y su fabricación artesana. GRATIS.

Para quien no lo sepa (yo hasta hace unos días), a Villajoyosa se la conoce como la ciudad del chocolate. Tanto es así que cada agosto celebran su Xocolatíssima, con chocolatadas en la calle y pelis con argumento chocolatero.

Por cierto, si os quereis sentir como Charlie en la fábrica de chocolate de Willie Wonka, id al Museo del Chocolate de Valorla archifamosa marca fundada en Villajoyosa en  1881. Aprenderéis su historia, cómo se fabrica, podréis degustar chocolate…!Y todo sin pagar un leuri! Absolutamente gratis, amigachos golosos.

Y si os quedáis con mono de cacao, acercaos a la tienda histórica de Valor. Os podeis zampar unos churritos recién hechos mojados en un chocolate caliente y espeso como Dios manda, comprar en la tienda alguna trufa (0.50 euros) para abrir boca…o cualquier tipo de chocolate que se os antoje (el negro 70% con naranja está que te mueres). Por cierto, no tienen nada que envidiar a los chocolates suizos, belgas o franceses y son mucho más baratos.    

 

LA MEJOR COCA DE ALMENDRAS DE LA CIUDAD  

  • Pastelería Majacalle Alicante, 23 – Villajoyosa
  • Claves: cocas dulces y saladas espectaculares y muy bien de precio.

No os vayais de Villajoyosa sin probar la coca. Dicho así suena fatal, pero si entráis en la pastelería Maja, entenderéis el mensaje. Aquí hacen la mejor coca de almendras de la zona, aparte de otros dulces almendreros como croissants rellenos de crema de almendra o tartaletas de turrón ricos riquísimos. Nosotros nos tiramos también a lo salado y compramos para el viaje de vuelta porciones (a solo 1.50 euros) de cocas de bacalao, pasas y piñones y de salchicha roja, bacon, anchoa y pimiento como ésta. Creo que estoy volviendo a salivar…

 

Desayunos espectaculares en una de las playas más bonitas de Brasil (y del mundo)

  • Pousada Cumelen – Beco do Serrote S/N. Jericoacoara / Ceará (Brasil)
  • Precio:38-52 euros una casita para dos personas
  • www.cumelen.com.br
  • Cómo llegar: en avión a Fortaleza. Después, 5 horas de autobús (300 kms) hasta Jijoca de Jericoacoara. Allí se coge la Jardineira, una especie de camión todoterreno con bancos corridos que atraviesa en 1 hora el mar de dunas que rodea Jericoacoara.

Por: Curri

Jericoacoara, maravilloso destino playero en el estado nordestino brasileño de Ceará, ya no es el remoto pueblecito en el culo del mundo al que llegó la electricidad en plenos años 90. Jeri (como acaba llamándola todo el mundo) ha seguido el recorrido clásico de los paraísos secretos que acaban poniéndose de moda: la descubrieron los hippies en los 70, luego llegaron los mochileros y después el boca a boca, la Lonely Planet y artículos como uno del Washington Post que la proclamó como una de las 10 playas más bonitas del mundo hicieron el resto. Yo, el día que vi Jericoacoara hace unos años en El Viajero de El País, me dije: “hasta luego Lucas, aquí va a llegar hasta el Tato…”

El caso es que ahora es uno de los destinos de kitesurf y windsurf más famosos del planeta y hasta mi ídolo Paco Nadal lo ha incluido en su blog dentro de ¡¡6 buenos destinos para ligar!! Aún así (o además de eso) Jeri sigue siendo un lugar absolutamente único y espectacularmente bonito.

Imaginaos un pueblecito de calles de arena con el siguiente entorno: de frente, el Océano Atlántico, con unas subidas y bajadas de mareas impresionantes...

A sus espaldas, un mar de dunas que nada tienen que envidiar a las del Sáhara en las que, !sorpresa!, aparecen de pronto no ya oasis de vegetación, sino impresionantes lagunas de agua dulce como la Lagoa Azul y la Lagoa do Paraiso.

Y a ambos lados, kilómetros y kilómetros de playa virgen en los que tan solo asoman de cuando en cuando windsurfistas o antiguas cabañas de pescadores.

Y a todo esto, adosada al pueblo, una duna gigantesca impresionante que convierte a Jericoacoara uno de los lugares más fotogénicos de todo Brasil:

Jericoacoara se ha puesto tan de moda que han crecido como champiñones los hoteles y pousadas con encanto. La primera vez que fui hace más de 10 años no recuerdo que hubiera ningún alojamiento de cuatro estrellas, ahora los hay a montones. Aún así, es posible dormir en un sitio bonito, tranquilo, con encanto, !barato! y además…no tener de vecinos a kitesurfistas italianos ultramegafashion.

Ese sito se llama Cumelen, una pousada preciosa en un extremo del pueblo (andando se llega en dos minutos al centro, porque es enano) en los que el mayor de los ruidos que vas a oír es el del viento, o el de un burrete, o gallinas, o un perrete de los vecinos…

Sus dueños, la argentina Dolores Marocchi, absolutamente encantadora, y su pareja, Helio, brasileño, han decorado con gusto sencillo pero exquisito las dos casitas o chalets que forman Cumelen. Son para 2 o 3 personas y tienen dos plantas. En la de abajo se encuentra la cocina y el baño y en la planta de arriba estos dormitorios en madera que no pueden ser más bonitos, además de que no les falta un detalle.

La relación calidad precio de esta pousada maravillosa es espectacular. El precio de una casa para dos personas varía entre 38 y 52 euros, con el desayuno incluido. !Y qué desayuno, por Dios! Creo que en mi vida he tomado un desayuno mejor. Brutal. Es cierto que en Brasil los desayunos suelen ser de nota, pero aquí se salen. Yogur, mermeladas, bizcochos, muffins, panes, panqueques (crepes), fiambres…Todo absolutamente casero y hecho por Dolores con sus manitas. Y además, zumos naturales y frutas tropicales a tutiplén: mango, piña, papaya, banana, sandía…En esta foto enviada por Dolores os aseguro que no hay trampa ni cartón. Todo tiene esa pedazo de pinta que veis ahí. Eso es empezar el día tocando el cielo y lo demás tonterías…

La pousada, además, está al ladito de la playa da Malhada, preciosa y  mucho más solitaria que la playa principal de Jeri, si lo que te apetece es tranquilidad.

Y de camino a la playa, igual te encuentras, como nosotros, a un capoeirista haciendo acrobacias en plan Gervasio Deferr. Y a pelo, sin trampolín ni nada…

¿Qué otras cosas se pueden hacer en Jericoacoara? Pues aparte de hincharte a hacer fotos con esos cielos espectaculares que lo mismo destacan el rojo chillón de las velas de una jangada, la barca tradicional…

…Que el azul de un Fusca, como llaman los brasileños al Wolkswagen escarabajo…

…Puedes dar clases de capoeira en la playa. Eso sí, te advierto que nunca conseguirás la flexibilidad de los capoeiristas locales. No es que tú seas un ladrillo y ellos de goma, es que llevan años y años y años practicando todos los días desde chavales.

O puedes directamente quemar la noche de Jeri (todos los días del año y hasta las tantas) con una caipiroska en la mano. Bueno, como pone en este carrito de bebidas, el que dice capiroska dice maracuyaroska, o manguiroska, o guayabaroska, o kiwiroska o uvaroska…Si te dejas caer por allí (yo que tú lo haría), ¡feliz resaca en ese paraíso alucinante de nombre impronunciable (y precioso): Jericoacoara!