Las pastas de Margarita

Caja de pastas de la panaderia de Margarita, en Arcicóllar (Toledo)

  • Panadería Margarita: José Antonio, 36. Arcicóllar (Toledo).
  • Claves: panadería artesana de pueblo con pastas de té espectaculares, croissants de mantequilla, donuts caseros, bizcochos de manzana, esponjosas madalenas elaboradas con aceite de oliva…Asan corderos y cochinillos al sarmiento por encargo.
  • Precio: 18 euros el kilo de pastas de té.

Por: Curri

Me declaro fan absoluto de las panaderías de pueblo de toda la vida.

Me encanta entrar en ellas, oler el pan recién hecho y descubrir que todavía siguen haciendo dulces de nombres maravillosamente viejunillos: perrunillas, periquillos, pelusas, suspiros, hornazos…

Dadme unas madalenas (sin g) de pueblo hechas con aceite de oliva y soy el tío más feliz del mundo. Las prefiero mil veces a los cupcakes, muffins, macarons y demás moderneces importadas de fuera que se han puesto tan de moda últimamente.

Desde hace un año, un sábado al mes (cada vez que visito a mi familia en Talavera), cumplo con un ritual: doy un rodeo importante y me paso por la panadería Margarita, en Arcicóllar, a 30 kms de Toledo.

La razón, muy simple: Margarita, su dueña, hace las pastas de té más ricas que he probado nunca.

Margarita, con sus maravillosas pastas, en su panadería de Arcicollar (Toledo)Tienen un sabor a repostería casera pura, un gusto a mantequilla espectacular  y una presentación  que no tiene nada que envidiar a las de cualquier pastelería de renombre. La diferencia está en el precio: Margarita las vende a 18 euros y en Madrid puedes pagar el doble (echando un ojo a dos pastelerías a las que suelo ir, en Ruiz, en el barrio de Pacífico, las venden a 26 euros y en la más carera La Oriental, en la calle Ferraz,  a 35 euros). No es de extrañar por tanto que haya quien acuda en romería desde Madrid a por las pastas de Margarita. Como cuenta ellla, hay quien ha llegado al pueblo con el recorte de la caja en la mano preguntando por la panadería después de que un compañero de trabajo las llevara a la oficina en Madrid. Y hasta alguna clienta de un pueblo de al lado se acercó a por ellas porque las había probado…¡en Alemania!

Surtido de riquisimas pastas de la panaderia Margaritaen Arcicollar

La panadería de Margarita es un sencillo despacho de pan, pero que no os engañe su aspecto austero: aquí hay muchísimas horas de trabajo a destajo, mucho mimo, absoluta pasión por el trabajo de su dueña y de Ángel, su marido, y recetas heredadas de generación en generación desde hace 107 años.

Como la de las madalenas (2.40 euros la docena), “como las hacía mi abuela”. Aquí las tenéis, recién horneaditas:

Madalenas recien horneadasde la panaderia Margarita

Da gusto oírle recitar sus ingredientes, porque solo son cinco y todos naturales: aceite de los Montes de Toledo, ralladura de limón, leche, harina y levadura. Probad a contar los ingredientes de unas madalenas de supermercado, incluidas las “artesanas”. Te salen diez como mínimo y la mayoría con nombres tan apetitosos como dextrosa, gasificantes, humectantes, emulgentes… Hummmm, qué ricas, ¡sabor industrialazo puro, amigos!

Margarita además no utiliza cualquier levadura. Utiliza Armisén, unaLevadura Armisen de Zaragoza marca centenaria de Zaragoza. Como dice ella, “cuesta diez veces más cara, pero el resultado, nada que ver”. Madalenas esponjosas como ellas solas.

El resto de dulces no se queda atrás: croissants que saben de verdad a mantequilla, tortas de anís, riquísimas toledanas (pastas de almendra hechas con manteca de cerdo, vino y canela), bizcocho caserísimo de manzana, y unas palmeras y unos donuts espectaculares (0.70 euros) que te devuelven a los domingos de tu infancia. El sabor de los donuts (receta del abuelo, bañados en un poco de almíbar) no tienen nada que envidiar a los originales y éstos encima son artesanos.

Yo, desde luego, seguiré con mi rito mensual: daré un buen rodeo para visitar a Margarita, disfrutaré preguntándole y escuchándole hablar de su oficio (en peligro de extinción “gracias” al mundo baguette precongelado) con pasión, me aprovisionaré de una buena caja de pastas y caerá algún que otro bollo. Mi estómago me lo va a agradecer seguro. Y que no os quepa ninguna duda de que mi familia también.

Pastas de coco de la panaderia Margarita, en Arcicollar