Atún, marisco y pescaíto rico y barato en la costa de Huelva

Por: Curri

Septiembre es un mes maravilloso para estar en la playa. Continúa el calorcito y encima puedes disfrutar de ella tal como se ve en esta foto de la infinita playa de Punta Umbría (Huelva): sin un alma los días de diario.

Así que, para los suertudos que aún estén de vacaciones y se encuentren por la zona de Huelva, aquí tienen la primera de dos estupendas (y tiradas de precio) recomendaciones gastronómicas que conocí gracias a mi gran amiga Ilde Llanes, a la que nunca agradeceré lo bastante no sólo que me acogiera (maravillosamente) de okupa este verano, sino que además me enseñara los rincones más auténticos de su tierra.

  • La Terraza: calle Garza, 3. Punta Umbría (Huelva)
  • Claves: todos los días cambian de carnes y pescados; especialidades: pescados salvajes a la plancha, calamares rellenos, huevas cocidas, garbanzos con langostinos, albóndigas de choco y atún de cuaresma, entre otras.
  • Precio: 20 euros de media.

La primera impresión que te llevas al entrar en La Terraza es la de estar en el clásico chiringuito de toda la vida, espacioso y luminoso, con su tejado de caña, sus sillas de plástico, sus manteles de cuadros…Pero si te fijas un poco más, te das cuenta de que no estás en un bar de playa normal y corriente, estás en un señor-chiringuito con mayúsculas.

Primero, porque tienen una plancha espectacular al lado de la barra donde se cocinan lubinas, caballas y doradas fresquísimas. Segundo, por su posición privilegiada frente a la playa de Punta Umbría:

Y tercero porque, cuando empiezan a llegar las raciones, te das cuenta de que aquí la materia prima es de primera y está cuidada y cocinada con cariño.

Nosotros, para ir abriendo boca, pedimos un vasito de gazpacho casero riquísimo (2.50 euros) y unas coquinas (9.50 euros) para las que no tengo palabras de buenas que estaban.

Solo puedo decir que pringamos pan en esa salsa como si nos fuera la vida en ello:

Seguimos con unos chocos fritos (9 euros ración / 5 media ración). Frescos, tiernos y cero grasientos, nada que ver con la fritanga que te dan en muchos chiringuitos playeros.

Y rematamos con una ración que me sorprendió por desconocida y porque estaba impresionantemente rica: atún de Cuaresma (10 euros). En Cádiz he probado el atún de mil formas: a la plancha, encebollao, en salsa, en brochetas…Pero nunca lo había probado así, al estilo moruno, con pasas, piñones, cebolla, tomate y patatas. Ya os podeis imaginar lo que duró en el plato con esta pintaza y un sabor sencillamente espectacular.

Y si la comida estaba rica, la atención de su simpatiquísima dueña, Rafi, no pudo ser mejor. Llegamos a comer pasadas las 4 de la tarde, a las 5 y pico no habíamos acabado, éramos los únicos clientes y no solo no nos pusieron mala cara, sino que ella y sus hijas (entre todas llevan este chiringuito que lleva décadas y que fue el primero en instalarse en la playa de Punta Umbría) nos animaban una y otra vez a quedarnos todo el tiempo que quisiéramos.

Rafi, a la que le gusta pegar la hebra con los clientes, nos contó además algunos de sus secretillos, como por ejemplo cómo cocina en la plancha las doradas salvajes durante ¡tres horas! o las huevas cocidas también en plancha con aceite de oliva virgen extra y zumo de limón recién exprimido. Y nos dio un “soplo” muy a tener en cuenta: las mejores sardinas de la temporada iban a llegar en el mes de  septiembre, según le habían dicho los marineros de la zona.

Así que, avisados quedáis: si estáis por Huelva en estos momentos, os podéis dar un pedazo de festival de sardinas a la plancha en La Terraza de Punta Umbría. Vais a comer de lujo… pero, ¡ojo!,  a precios de chiringuito. Y rodeados de vistas tan bonitas como ésta:

Menú del día con encanto parisino en Madrid… ¡por 11 euros!

  • Restaurante del Instituto Francés de Madrid
  • Dirección: c/ Marqués de la Ensenada 12, 28004 Madrid
  • Teléfono: 91 700 48 34
  • Precio: menú del día, 11 euros en salón, 12,40 en terraza (de lunes a viernes).

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Poco queda ya a este verano que se está resistiendo a ceder el paso al otoño. Gracias a esto, aún podemos disfrutar de ese ‘momento terraza’ que tanto nos gusta a los que nos ha  tocado vivir en una ciudad demasiado grande como Madrid. Precisamente, paseando por el barrio de la Justicia de Madrid es donde podemos encontrarnos con uno de esos sitios ocultos que siempre nos gusta tener en el repertorio para sorprender a tu pareja o a un buen amigo. ¿Te imaginas trasladarte desde la madrileña calle desde la que se puede ver la siempre mediática Audiencia Nacional hasta el encanto de una terraza en el patio privado de una casa de París? Pues esto es posible cruzando las puertas del Instituto Francés de la capital. Será en esas puertas donde nos encontramos con este elegante pero discreto cartel por el que se nos invita a tomar un menú del día por 11 euros.

Cruzamos la bonita puerta de doble hoja de madera de un edificio de corte clásico. Se trata de una edificación de 1910 que nació con el fin de albergar al Liceo Francés.

Actualmente nos encontramos con la sede principal del Instituto francés en Madrid, institución encargada de difundir la cultura francesa en nuestro país. ¿Y hay mejor manera de hacerlo que a través de su gastronomía?

Pasado el recibidor donde encontraremos información de las actividades del Instituto, y bajando unas escaleras, se encuentra el restaurante. Pero lo que nos interesa se encuentra cruzando el comedor hasta una puerta que da acceso al patio de manzana del edificio: allí es donde se encuentra una terraza con el más típico encanto parisino en el corazón de Madrid.

Elegantes mesas y sillas de jardín, amplias sombrillas y abundante vegetación. Es lo que nos encontraremos en esta terraza donde realmente a uno le da la sensación de que el tiempo discurre más lentamente. Sin duda, un sitio perfecto para tomar un menú del día a un precio económico. Aviso para navegantes: el precio del menú en el interior del restaurante son 11 euros. En terraza tiene suplemento y asciende hasta los 12,40 euros, pero te garantizo que esos 1,40 euros de diferencia merecen la pena.

Entremos en faena y hablemos de comida. El verdadero toque francés de la cocina del restaurante del Instituto francés se encuentra en el gusto por los detalles, aunque nos encontremos con un sencillo menú del día de apenas 12 euros. Cuando fui por allí, de primer plato tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda este rico plato de pasta con setas, con un rico toque de especias y con una magnífica presentación.

En el apartado de primeros platos, destaco las cremas, como las de puerros o la de zanahorias, ya que las bordan. Impresionante la lasaña de berenjena, un clásico de este restaurante que suele acabarse en los días que está en menú ya que todo el mundo que allí va a comer en esos días se abalanza sobre ella como pirañas.

Algo que te recomiendo es que procures llevar un horario europeo en este restaurante -muchos franceses lo frecuentan- e ir comer a primera hora, a partir de las 13.30, así tendrás garantizado encontrar una mesa libre en la terraza y tener disponibles todos los platos que ofrezcan en el menú del día.

En cuanto a los segundos platos, también rige el buen gusto en la preparación y la presentación. Por ejemplo, algo tan aparentemente tan sencillo como un filete de ternera, gana enteros cuando te lo preparan a la parrilla, bien acompañado con una rica ensalada con tomates cherry y hoja de roble y patatas fritas caseras.

Este gusto por los detalles también llega a los postres, donde siempre podrás elegir entre ricos helados -y no el típico y tristón helado al corte de chocolate, vainilla y nata- y platos de fruta preparada que bien apetece en días de calor. Por ejemplo, tacos de rica sandía fresca con hierbabuena.

Además, en las noches de verano de jueves y viernes, la terraza del restaurante del Instituto francés ofrece la oportunidad de cenar con menús diferentes. Para ello, es imprescindible llamar previamente al 91 700 48 34 para reservar.

El restaurante del Instituto francés, la mejor opción para viajar al encanto de una terraza parisina en el centro de Madrid. Bon appetit!

Chuletones y solomillos espectaculares y baratos…¡en Cádiz!

  • Ventorrillo El Nene: especializado en carnes a la parrilla de ternera retinta.
  • Dirección: Carretera Facinas-Los Barrios Km. 1.500 – Facinas (Cádiz)
  • Teléfono: 956 687 020 – 686 954 189
  • Precios: 25-28 euros con bebida y postre si pides un chuletón, solomillo o entrecot o menos si optas por otros platos. Menú del día por 10 euros de lunes a viernes.
  • http://ventorrilloelnene.es
Por: Curri
 
Como fan absoluto y entregado que soy de la provincia de Cádiz y sus maravillosas playas salvajes como ésta de El Cañuelo…
 
 
…Babeo de placer cada vez que voy allí y me como una buena ración de pescaíto en el (muuuuuy asequible) Manguita de Chiclana, unas ortiguillas en El Roqueo de Conil, un morrillo de atún de almadraba en La Pescadería de Tarifa (más caros los dos pero espectaculares), por no hablar del sashimi de atún (indescriptible) de El Campero de Barbate (más caro aún pero impagable por maravilloso) etc etc…
 
Pero este verano, aparte de comer buen pescado (se me olvidaban unas croquetas de choco buenísimas que comí en el restaurante Las Rejas, en la playa de Bolonia), tenía un antojo brutal de algo que no había probado todavía: un buen chuletón o solomillo de carne de retinta, la ternera de la zona.
 
Y es que una de las cosas más alucinantes de la costa gaditana, sobre todo entre Barbate y Tarifa, es la cantidad de vacas que ves por todos lados, tanto que a veces parece más que estés en Galicia o Asturias que a 20 kms de Africa. De hecho es fácil que estés en la playa y te pase al lado un rebaño de vacas con toda su pachorra.
 
 
El caso es que quería pegarme un festín carnívoro (y barato) en todo regla y lo conseguí gracias a Verónica, la dueña de la casa que alquilé en Facinas, un pueblito blanco al pie de la sierra de Fates absolutamente recomendable (por tranquilo, poco turístico y a escasos 15 kms. del mogollón de Tarifa). Para venir el consejo de alguien que se nos confesó como “anti-carne”, no lo dudó ni un segundo:
 
– Ni lo penséis. Id al “Nene” y probar el solomillo de jabalí. Es absolutamente espectacular.
 
Y para allá que nos fuimos echando leches: al Ventorrillo El Nene, un restaurante con una muy buena relación calidad-precio que se encuentra a la entrada de Facinas, en la parte baja del pueblo.
 
 
En cuanto atraviesas el comedor y pasas a su terraza ya intuyes que esa cena que te vas a meter entre pecho y espalda va a ser digna de aplaudir. Más que nada por el olor maravilloso a carne a la brasa que sale de su parrilla situada en la misma terraza.
 
 
Salivando como locos y con el estómago crujiendo de placer con el aroma de las brasas, no dejamos ni rastro del aperitivo de la casa, unas papas aliñadas buenísimas, ni del par de entrantes: un tomate aliñado con jamón ibérico y éstas almejas con gambas con una salsa más espesa que lo habitual pero riquísimas.
 
 
Pero vamos a lo que interesa: la carnaza. Solo puedo decir que Verónica no exageró ni un pelo, sino todo lo contrario. El solomillo de jabalí (14.50 euros) que se comió un amigo, aparte de suave y tierno a más no poder, tenía un sabor espectacular, pero no se quedaban atrás el chuletón de ternera retinta (22 euros) que se comió otro amigo…
 
 
…Ni el solomillo de retinta (17 euros) que nos comimos el resto y al que no hace justicia esta foto ni por tamaño ni por presencia (con la penumbra de la terraza hubo que tirar de flash a tope y me salieron las fotos bastante reguleras, como podéis comprobar).
 
 
Solo puedo decir que ese solomillo me supo a gloria bendita. Perfecto en su sabor, bien condimentado, churruscadito por fuera y jugoso por dentro… Daba pena acabárselo, con ese sabor a carne de sierra maravilloso. Y a un precio de lo mejorcito, teniendo en cuenta que un buen solomillo o chuletón suelen ser sinónimos de clavada absoluta.
 
Al final, con pinchitos de pollo para los peques (con patatas fritas caseras ¡espectaculares! que me comí yo la mayor parte), postre compartido (tarta casera de chocolate rica rica. 3.50 euros), botella de vino de la tierra (10 euros) y cervezas a tutiplén (1.30), salimos a 26 euros por barba, que está muy pero que muy bien, dado que nos pusimos hasta las trancas y más allá.
 
Y todo ello en un entorno muy agradable y – muy importante –  lejos de los mogollones de agosto que petan los restaurantes de playa.
 
 
!Ah! Y ahí van dos pistas para compensar el atracón calórico. Facinas es la entrada sur al maravilloso Parque Natural de los Alcornocales. Tienes kilómetros y kilómetros de senderos preciosos para caminar, como este que me hice yo, el del Canuto del Risco Blanco, un bosque semitropical repleto de helechos y alcornoques impresionantes.
 
 
Y si eres un poco perrete para patear por el monte, te lo pongo mucho más fácil: pégate una buena caminata por la espectacular sucesión de calas y playas de Punta Paloma y te aseguro que vas a ser el tío más feliz de la Tierra…
 

Alojamiento barato y con vistas al mar en Menorca

  • Apartamento en la urbanización Tamarindos
  • Dirección: Urb. Playas de Fornells 07740 Menorca
  • Precio por semana: 500 euros en temporada baja y 600 en temporada alta.
  • Contacto: Robert Pullen (propietario) robertpullen123@btinternet.com
  • Claves: apartamento con capacidad para 2-4 personas, con piscina, dormitorio independiente, salón con cocina americana y terraza y balcón con vistas al mar y las mejores vistas al faro del cabo de Cavallería.

Por Jaime Rull / @RullandRock

¡Ya estamos de vuelta de nuestras merecidas vacaciones! Y es mejor disfrutarlas antes de que llegue el temido rescate… En El sibarita accidental lo tenemos muy claro: queremos recomendarte los mejores sitios para dormir y comer al mejor precio, que para eso estamos en crisis. Así que hoy traigo noticias frescas de uno de los paraísos terrenales a los que hay que fugarse todas las veces que se pueda en esta vida: Menorca.

Hoy te voy a recomendar el apartamento en el que he pasado una de las mejores semanas de vacaciones de mi vida. Se encuentra en lo mejor de la costa norte de la pequeña isla balear, en la Urbanización Playas de Fornells, a apenas 5 kilómetros del bellísimo pueblo homónimo, Fornells. Seguro que al oir la palabra “urbanización” se te erizan los pelos como a un gato, porque seguro que esperabas que te hablara de algo más pequeño e íntimo. Pero el caso de Playas de Fornells es diferente: no hablamos de horrendos bloques de apartamentos sino de respetuosas edificaciones de no más de dos alturas, tranquilas, de estilo mediterráneo y en consonancia con su entorno. Y además, al borde del mar.

Vayamos al grano: durante el mes de junio me devané los sesos y me dejé varias dioptrias frente al ordenador buscando alojamiento barato en la isla. Dada mi ignorancia sobre la misma, y como era la primera vez que viajaba hasta allí, me costó encontrar una opción. Pero al final tuve la suerte de recalar en www.homeaway.es, web de alquiler de alojamientos en todo el mundo, y dar con un apartamento para 2/4 personas que me atrapó desde el primer momento al estar pegado al mar y por tener, con diferencia, el precio más barato entre todos los alomientos que busqué: 600 euros la semana en temporada alta, a poco más de 80 euros al día. Y ¡bingo, no me equivoqué! A mediados de julio volé hasta Mahón, cogí un coche de alquiler y, al llegar, éste fue el apartamento que me encontré:

Al salir a la terraza, me esperaban las mejores vistas del cabo de Cavallería con su inconfundible faro y la agreste costa norte de Menorca.

Y la más agradable sorpresa me la llevé en el amplio dormitorio, al descubrir que tenía un bonito balcón con vistas al mar y una gran cama de matrimonio… ¡comodísima! Nada que ver con las títpicas camas viejas y duras como piedras de los típicos apartamentos costrosos de otras zonas de playa.

El baño era moderno y muy amplio. La cocina americana, integrada en el salón, de tamaño más que suficiente para dos personas.

Uno de los puntos fuertes de este apartamento, la amplia piscina en la que empezar la mañana con un buen chapuzón:

Y un detalle que me encantó al cerrar la reserva con el propietario:

– ¿Y el apartamento tiene TV?

– No, pero te puedo garantizar que donde vas a estar lo último que querrás hacer será ver la TV.

Y así fue. Nada de TV. Felicidad absoluta al eliminar la dependencia a la caja tonta durante al menos una semana. El propietario del apartamento es un inglés bastante simpatico, Robert Pullen, y la gestión del inmueble la realiza a través de una agencia inmobilaria local, MC Properties, regentada también por ingleses. A mí me atendió una de sus responsables, GIll Nye, quien se maneja en español de una manera un poco regulera, aunque es encantadora y siempre dispuesta a ayudarte y a atender a tus peticiones, siempre que estén en su mano. En este sentido, un sobresaliente muy alto.

Y de Menorca, qué quieres que te cuente… Es el paraíso terrenal. Nada de lo que te digan estará a la altura de la realidad. Así que para abrirte el apetito (visual, porque otro día te hablaré de sitios ricos y baratos para comer en la isla) te dejo estas fotos de las calas y playas que más me han gustado de Menorca. Ojo, no hay ninguna fea, pero reconozco que éstas me han robado el corazón. ¡Disfrútalas antes de que nos rescaten!

Para empezar, la maravillosa Cala Macarella en la costa sur de la isla:

Y su hermana pequeña, a 10 minutos andando por un sinuoso camino por la costa, Cala Macarelleta:

Y mi favorita, mi gran descubrimiento de Menorca, a la que se sólo se puede acceder tras una caminata de 40 minutos desde el parking que se encuentra junto a la playa de Son Saura: la cala de Es Talaier, también al sur de la isla.

Estas son algunas de las joyas que me he encontrado en Menorca. ¿Te lo vas a perder?

¡Comer por 6 euros en el centro de Madrid! (además de rico, abundante…y en terraza)

  • Baobab: restaurante de comida africana especializado en cocina senegalesa.
  • Dirección: Calle Cabestreros, 1. Madrid. Metro Lavapiés o Tirso de Molina
  • Teléfono: 91 527 27 32
  • Precios: menos de 10 euros con bebida. Los platos principales cuestan 7 u 8 euros  y son para dos personas.
  • http://www.myspace.com/restaurantebaobab
Por: Curri

Bienvenidos a uno de los restaurantes más baratos de Madrid. Y más auténticos.Tiene nombre de árbol africano -el más espectacular de todos ellos-: Baobab, y comenzó hace años siendo el restaurante al que acudían los inmigrantes senegaleses del barrio. Ahora van los senegaleses…y Lavapiés entero.

Normal que se llene porque puedes salir a ¡¡6-7 euros por barba!! (que ya es difícil en esta ciudad) con bebida incluida. Y si llegas pronto antes de que se pete, puedes cenar sentadito en su terraza como un rey. 

En el Baobab se sirve comida africana auténtica. Su especialidad son los platos  senegaleses, que mezclan sabores de la cocina francesa, portuguesa y norteafricana. Con dos platos comen tres personas, así que viendo los precios de la carta (7 u 8 euros todos platos) os podéis imaginar la sonrisa que se os va a poner cuando el camarero os traiga la cuenta…

Eso sí, aquí la sofisticación brilla por su ausencia (y tampoco se la echa de menos). Las servilletas y el mantel son de papel…o no hay mantel directamente, la carta es reducida y algo monótona y no hay entrantes, primeros y segundos, sino platos únicos que se comparten. Aquí se va directamente al grano, concretamente al del cus cus, ingrediente de uno de sus platos estrellas: el Thiere, un cus cus negro de verdura y carne riquísimo:

Os sorprenderá el sabor del grano de este cuscus: recuerda más – o por lo menos a mí me lo parece – a las tortillas de maíz mejicanas que al del típico cuscus marroquí.

Si quereis más carne, podeis pedir otra de las especialidades de la casa, muy parecido al anterior, el Thiebou Yapp, arroz senegalés con carne y verduras, o el Mafe, arroz blanco con carne en salsa de cacahuete. Aunque lo clásico en el Baobab es pedir un plato de carne y otro de pescado, como la Sopa Kandja, arroz blanco con salsa de pescado o como el Thiebou Dienne que pedimos nosotros, un apetitoso arroz senegalés con pescado y verduras que fue visto y no visto…

Y ya si eres un valiente, pídele al camarero que te traiga “picante” de acompañamiento. Primero se reirá y después te traerá una especie de guindilla verde, parecido a un pimiento de Padrón.  Verás las estrellas mientras dices eso que decimos todos mientras nos abrasamos la lengua: “No, no si no pica tanto…”

Así pues, si en una de estas noches de verano (o tras una salida al Rastro siempre que no haga 40 grados a la sombra) te apetece probar sabores desconocidos y zamparte una  muy rica, exótica y abundante comida casera por lo que vale un bocadillo, no lo dudes: acércate a Lavapiés y siéntate a la vera de dos preciosos baobabs (pintados, eso sí).

Recetas originales para una noche de verano: un cocktail salado y un postre sorprendente

¡Amigos sibaríticos, vuelve nuestro chef amigacho Roberto Baquero a hacernos salivar con sus recetas sorprendentes! Hoy nos trae dos recetas originales y baratas para triunfar con una comida o una cena con tus amigos o con tu pareja.

¡Así que abre bien los ojos, lee atentamente estas recetas y deja que se te caiga la baba con frenesí!

Por: Roberto Baquero

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Bloody Mary de Fuet y aguacate

Gin tonic, mojitos, cocktails… son preparaciones que en la actualidad gran parte  de nuestra restauración han incluido en su oferta hacia el cliente, bien como acompañamiento o colofón de una comida.

En esta sección de recetas y siguiendo las pautas de sencillez y originalidad que nos caracteriza, y con el total respeto hacia el gran creador de cocktails Fernand Petiot, hemos elaborado nada más y nada menos que un Bloody Mary de Fuet y un toque de aguacate a nuestro estilo.

Ingredientes: (individual)

  • 5 g. de aguacate
  • 10 g. de fuet o embutido seco similar
  • 4 tomates cherrys
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 5 ml. de aceite de oliva
  • 2 cucharillas de vodka
  • 0,5 g. de azúcar

Elaboración:

  1. Picar el fuet en pequeños daditos y añadir el vodka.
  2. Cortar los cherrys por la mitad y extraer la pulpa que mezclaremos también con la mezcla anterior. Las mitades huecas las reservamos.
  3. Por último, pelar el aguacate, mezclarle el azúcar y el limón y trabajarlo hasta que quede una pasta

Montaje:

Sobre una copa de tipo cocktail, llenar el fondo con el aguacate, posteriormente la picada de fuet y, por último, las mitades del tomate tapando la superficie. Regar el conjunto con el aceite de oliva.

Como sugerencia, decorar con una pipeta de aceite con tabasco y aceitunas negras.

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Chips de queso con higos agridulces y puré de fresas

– ¿Qué les apetece de postre señores?

– Nos hemos quedado muy llenos pero algo pequeñito y no muy dulce sí que nos comeríamos

– De acuerdo, señores. Eso está hecho.

Este dialogo que muchas veces se hace habitual en un restaurante es una situación que cualquiera de nuestros lectores -y tras ver la siguiente receta- podría realizar para satisfacer a estos clientes de una manera satisfactoria y divertida, siempre desde mi humilde opinión.

Ingredientes:

  • Mezcla rallada de quesos (semi de vaca, oveja y cheddar naranja).
  • 2 higos agridulces en conserva.
  • 2 cucharadas de compota de fresa.
  • Frutos secos.
  • Papel de horno.

Elaboración:

  1. Sobre una  placa de horno y cubierta con papel, extender los quesos rallados cubriendo toda la superficie y hornear a 140ºC durante 10 minutos hasta que veamos el queso ligeramente tostado.Sacar del horno, dejar enfriar y cortar porciones desiguales.
  2. Picar los higos y llenar dos copitas una con éstos y otra con la compota de fresa.

Montaje:

En este caso he utilizado dos tenedores de madera como soporte de los chips y los he metido en un jarrón con pétalos secos con lo que he acompañado con las dos copitas. Sobre la esterilla echar unos frutos secos, ¡et voilá!

El “Pot au Feu” o cómo ponerse morado en París por 18 euros

  • Restaurante “Le Roi du Rot au Feu”
  • Dirección: 34, rue Vignon. 75008 París. A 5 minutos a pie de la turística Iglesia neoclásica de la Madeleine (ver mapa).
  • Teléfono: 00 33 1 47 42 37 10. No admite reservas.
  • Precio: el Pot au Feu, contundente especialidad de la casa, a 18 euros por persona.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una ocasión, un buen amigo mío, me dijo esta frase:

“Comer mal en París es muy complicado. Prácticamente, se come bien en cualquier restaurante. Lo realmente difícil en París es comer barato”.

¡Qué gran razón tenía mi amigo Óscar Díez cuando me lo dijo! París siempre ha sido, es y será una meca gastronómica. Pero es cierto que siempre hay que llevar el bolsillo bien preparado. Hace dos semanas tuve la oportunidad de volver por esta ciudad que siempre sorprende y de la que nunca te cansas. Y por pura casualidad, tuve la inmensa fortuna de saciar mi voraz apetito en un restaurante con solera francesa y un encanto típicamente parisino. Un pequeño restaurante que siempre te imaginarías en cualquier película ambientadas en París.

¿Cómo llegué a él? Vagaba cansado por los bulevares en las inmediaciones de la Ópera Garnier y la Place de la Madeleine y ya habían dado las 3 de la tarde, una hora a partir de la cual se hace complicado encontrar en París un restaurante con la cocina abierta para comer. Intentando huir del tráfico pesado y del ruido, decidí meterme por una estrecha y silenciosa calle para buscar algo más de tranquilidad y algún puesto de comida rápida para reponer fuerzas. Esa calle en la que me metí fue la Rue Vignon. Lo primero que me llamó la atención fue un coqueto restaurante con un toldo granate que daba sombra a unas pequeñas mesas y sillas dispuestas en la calle.

Ví que estaba abierto y que un grupo de parisinos hacían sobremesa amigablemente en torno a copas de vino y eso me atrajo: un restaurante típicamente parisino sin estar infestado de turistas. Su nombre era sugerente: “Le Roi du Pot au Feu” que quiere decir algo así como “El rey del guiso”. Me acerqué a ver la carta y ví un menú Pot au Feu por 18 euros y me dije: “Hoy es el día de probar algo nuevo. Vamos a ello”.

Cierto es que llevaba bastante hambre y tenía ganas de algo contundente. ¡Y acerté de pleno! Pedí a una amable camarera mi menú Pot au Feu y al rato apareció con este platazo:

El Pot au Feu es un plato típico francés, familiar lejano de nuestro cocido. Se prepara con sabrosa y tierna carne de buey que se puede condimentar con mostaza de Dijon, hortalizas y verduras que se cuecen a fuego lento en un puchero de barro (de hecho, la expresión francesa pot au feu sirve también para definir este tipo de recipientes). Al igual que en España, también se puede servir de manera previa una sopa resultante de la preparación de este plato.

Pero hay un detalle que aporta un encanto especial al Pot au Feu y es el hecho de que te lo presentan con unas finas y calientes rebanadas de pan tostado en los que puedas untar el tuétano, aliñándolo con un poco de sal gorda y mostaza de Dijon. Acompaña todo esto con una copita de vino tinto y alcanzarás el Nirvana hasta caer rodando de la mesa. ¿Y lo mejor de todo? ¡Es que te pones hasta las trancas por sólo 18 euros! ¡Y además con cocina francesa de primera línea!

Un último consejo: si a pesar de meterte un Pot au Feu entre pecho y espalda aún tienes hueco para un postre casero, no dejes de pedir su Tarte Tatin de manzana. Te garantizo que se te caerán las lágrimas de la emoción.

Así que ya sabes, si vas a ir por París y eres de los que le gustan la cocina francesa, el buen comer abundante y barato, no dejes de pasar por el restaurante “Le Roi du Pot au Feu”. ¡Te doy fe de que su regio título se lo tienen más que merecido!

Menú sorpresa de tapas ricas y originales ¡por 10 euros! (y con vistas al Mediterráneo)

  • Taverna El Pòsit
  • Dirección: Avenida del Puerto, 23. Villajoyosa (Alicante)
  • Teléfono: 96 685 15 19
  • Claves: Menú de ocho tapas sorpresa por 10 euros; menú de 5 tapas + arroz del día (los bordan) por 16 euros; fresquísimo pescado del día con guarnición (14 euros). Mini postres riquísimos y caseros por…¡1 euro!.
  • www.tavernaelposit.es

Por: Curri

Hoy volvemos a Villajoyosa, algunos de cuyos suertudos vecinos tienen la inmensa suerte de desayunarse…¡con este pedazo de vista todos los días!

En el post anterior sobre esta localidad alicantina os hablé de los famosos chocolates vileros, de su espectacular Mercado Central y de cómo daros en él un festival de chuperreteo de gamba roja sin necesidad de arruinaros.

Ahora toca hablar de un restaurante en el que comí de maravilla y que tira por tierra la máxima (ampliamente extendida) de: terracita frente al mar=sablazo que te cagas.

Se llama Taverna El Pòsit y lo primero que vemos al llegar es esta terracita tan maja con vistas al Mediterráneo:

Lleva abierto pocos meses, pero con éxito total (el sábado que fuimos nosotros a cenar estaba a tope), gracias a sus precios más que asequibles y a la originalidad de su propuesta. Y es que en El Pòsit, aparte de la clásica fórmula entrantes + carne o pescado puedes optar por múltiples combinaciones, y todas para pensárselas. Nosotros nos decidimos por la que más triunfa entre el personal: su menú de tapas sorpresa por tan sólo 10 euros.

!Ojo!, no esperes tapas grandes, más bien la mayoría de ellas te las puedes comer de un bocado o dos (de hecho ellos las llaman “bocados del Mediterráneo”), pero te garantizo que no te vas a quedar con hambre porque son…!ocho tapas! Yo os aseguro que tengo buen saque y me quedé más que saciado. Dicho esto, y regadas con un muy rico vino de Alicante Celler La Muntanya 2009 (93 puntos en la guía Peñín) a un más que razonable precio de 14 euros la botella (9.60 vale en la web de la bodega), éstas son algunas de las tapas que nos zampamos en El Pòsit:

Comenzamos con una muy rica Coca de salchica roja y champiñón:

Continuamos con (ver foto que encabeza este post) un espectacular Foie gras de pato con coca de almendra típica. A mí esta tapa me alucinó, porque la combinación de foie con bizcocho y la mezcla de virutas de chocolate de Villajoyosa y sal maldon me pareció brutal. Después, en plan más fresquito, nos llegó el Salmorejo con jamón ibérico y huevo y la Ensaladilla de gambita blanca de Villajoyosa:

Todavía estábamos rebañando a saco el cuenquito del salmorejo cuando vinieron este pedazo de Anchoas con cebolla tierna asada y aceite de oliva:

Y otra tapa memorable que nos hizo relamernos de gusto: esta jugosa carrillera que está pidiendo a gritos hincarla el diente.

Y para rematar la jugada, los maravillosos postres, que merecen un capítulo aparte, por diferentes. Me explico. Son diferentes porque… ¡¡valen 1 euro!! Y sí, hay truco. También son diferentes porque en realidad son diminutos, son mini postres. Siendo como soy un tragaldabas que no perdono el dulce, me parecieron, sin embargo, una alternativa buenísima. Porque, después de ponernos hasta las trancas…¿cuántas veces llegamos al postre con la barriga a tope y al final pedimos uno para cuatro? O si pedimos uno para cada uno, acabamos con el pantalón a punto de estallar. En resumen, se agradece que también existan estos mini postres (los he visto también en San Wich, una muy recomendable hamburguesería y sandwichería chilena en la calle Hortaleza, en Madrid) y además, !a un euro están más que bien pagados!

Dicho esto, he aquí los maravillosos postres pitufos de El Pòsit. A la izquierda, Tres chocolates vileros, en el centro, con el que yo rocé el cielo, un Taco de coca de almendra con mousse de caramelo y granizado de naranja y miel, absolutamente espectacular, y a la derecha, un impresionante de rico Petit suisse casero de dulce de leche y manzana. No hay palabras para describir mi emoción al meter la cuchara en todos ellos, amigos…

Al final, con el menú tapas, el vino, postre y pan, salimos por 17 euros clavados, un precio cojonudo para lo bien que comimos. Bien y además…rápido, sin esperas. Tal como nos contó el cocinero, dueño y alma de El Pòsit, Toni Mayor, encantador y apasionado por su trabajo donde los haya, una de las cosas que más cuidan es que el cliente no tenga que sufrir esperas innecesarias, y más cuando se trata de un menú de bocados pequeños. Tan ágiles son sirviendo que, según nos contaba, algunos guiris disfrutones de las tapas les dicen de vez en cuando: “slowly, slowly, please…”

Pero El Pòsit es mucho más que un restaurante de tapas. Tienes arroces del día buenísimos (como un arroz de rape y alcachofas) por 9 euros, o una combinación de arroz del día + 5 tapas por 16 euros. O también puedes optar por un pescado salvaje del día más guarnición por 14 euros. Tienes chapatas, embutidos, entrecot, solomillo…Todo preparado con mimo, bien presentado y a muy buen precio. Y servidos por camareros/as muy jóvenes que destilan buen rollo mientras van a la carrera. Y si giras tu cabecita, tienes el Mar Mediterráneo enfrente. ¿Se puede pedir más?

Tres grandes cervezas españolas

¿Te gusta la cerveza? ¿Y más en veranito? Nuestro amigacho y colaborador ilustre, Diego Fernández, te va a recomendar tres cervezones patrios de muy señor mio. ¡Así que atiende y toma nota!

Por: Diego Fernández / @diegogtf

¿Qué mejor que una cervecita fresquita para sobrevivir al verano? ¿Qué mejor que una buena rubia para celebrar que estamos vivos? A los españoles nos encantan las cervezas. Muchos pensamos que un día sin birra es más largo que Romay. De hecho, somos el décimo país del mundo que más la consume y sin embargo se nos acusa de que nuestras cervezas son todas del mismo estilo: rubias con unos cinco grados de alcohol, suaves, pero con cierto amargor, que nos gusta beber bien frías porque su sabor está muy lejos de una cerveza alemana, checa, belga o de las islas británicas.

Lo primero que diré es que me declaro amante de Mahou, Alhambra o Estrella de Galicia 1906 y no opino que nuestra cerveza sea solo un refresco; pero es que además en España también se han empezado a producir cervezones que no tienen nada que envidiar a muchas cervezas de importación. Aquí van tres ejemplos:

– VG Noster Quercus Ale –

Pese a su nombre ¡no es un antivirus! Es una cerveza artesanal hecha en Álava y está bien rica. Es tostada, de color rojizo y me recuerda a algunas cervezas alemanas, aunque es un poco más suave.

Es muy aromática, a hierbas silvestres en concreto; y con bastante cuerpo. Tienen que utilizar una materia prima bastante buena porque es la cerveza de alta gama de la fábrica VG Noster y la verdad es que sabe fenomenal.

Hablaré de un maridaje diferente al habitual: bebida + alimento. Os propongo cerveza + entorno. VG Noster Quercus Ale es una cerveza para beberla con un par de amigos, sentado en el salón de tu casa y comprobando que de la botella además de una gran cerveza sale una buena conversación.

  • Precio: 6 euros la botella de 75cl. 3 euros la de 33cl

– Estrella Damm Inedit –

Es la cerveza de Ferran Adriá, pero tranquilo, ¡sabe a cerveza!

Lejos de hidrógenos y otros ingredientes de nueva cocina y aunque ha sido diseñada con la colaboración del famoso cocinero, la Estrella Damm Inedit es una rubia que hay que tomar

Fresquita, pero sin pasarse. Es una cerveza que sabe mucho a cítrico y que huele a diferentes esencias, dulzona y amarga a la vez, muy compleja. Si nos pasamos y casi la congelamos es probable que perdamos parte de todo eso, aunque no hagamos la barbaridad de no meterla en la nevera. ¡Aviso! Si te gusta la amarás y si no te gusta la aborrecerás. No entiende de términos medios. En mi opinión: un señor cervezón.

Maridaje ideal: Comienza una cena agradable con ella .Saboréala durante los primeros o los aperitivos. Una buena cerveza no tiene nada que envidiar a un vino y ésta lo es.

  • Precio: botella 75 cl Alrededor de 3,50 euros en el Corte Inglés

– Naturbier –

 Es un lugar y una cerveza, para tomarla deberás ir a él.

En plena plaza Santa Ana de Madrid fabrican la que para mí es la mejor cerveza de esta ciudad. La taberna Naturbier elabora cerveza artesanal rubia y tostada.

La primera es una de las cervezas con más aroma que he probado nunca, muy refrescante y con un sabor más intenso que algunas cervezas de trigo, pese a que no lleva este ingrediente.

La tostada huele menos, pero lo que pierde en la nariz lo gana en la boca con fuerza. No tiene nada que envidiar a una Guinness, aunque no es similar. El maridaje es obligado en la taberna donde se fabrica. ¿Qué mejor lugar para tomar una buena cerveza?

  • Naturbier: Plaza de Santa Ana, 8 (Madrid) Tel: 91 360 05 97
  • www.naturbier.com
  • Precio: pinta rubia: 3,60 euros. Pinta tostada: 3,80.

Una habitación con vistas en el centro de París… ¡Barata y con encanto, s’il vous plaît!

  • Estudios Harmonie París
  • Dirección: 26, rue Gravilliers. En el corazón del céntrico barrio de Le Marais, a 10 minutosa pie del Centro Georges Pompidou. Distrito III.
  • Precio: desde 90 euros la noche en un estudio para dos personas.
  • Teléfono: 00 33 660 125 342 (Preguntar por Astrid Chaumeil)
  • Correo electrónico: 26gravilliers@gmail.com
  • Web: www.feelparis.com

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Ah, París… Todo lo que se diga de la Ciudad de la Luz es poco. Es de esas ciudades a las que no importa viajar mil y una veces. Siempre tiene algo con lo que sorprenderte y agarrarte en las entrañas.

Y hasta aquí, los tópicos de siempre.

(Tópicos, sí, pero verdades como puños)

París será todo lo bonito y maravilloso que queramos, pero lo cierto es que encontrar alojamiento bueno, bonito y barato se puede encontrar en una auténtica odisea inabarcable si no se conoce a fondo la ciudad. Y aún así, no esta tarea nada fácil: si encuentras un hotel bonito y céntrico verás que el precio se dispara (una habitación doble en un dos estrellas viejuno no baja de los 120 euros). Y si el hotel que has visto es barato lo más probable es que esté a tomar vientos del centro. Y si es barato y céntrico casi seguro que será viejo y costroso, con habitaciones de moqueta raída, decoración de gusto más que dudoso, baños ‘vintage’ de los 70 y paredes de papel.

Asumámoslo, el alojamiento en París es caro. Es lo que hay.

Por esta razón, ante lo desesperante que se me convirtió encontrar recientemente un hotel decente, asequible y con algo de encanto en el centro de París, me decanté por otra opción y me dije: “¿Y si busco un apartamento de alquiler?” De repente, solo ví ventajas a esta opción: seguro que iba a ser más barato y céntrico que un hotel y podría disponer de cocina con lo que economizaría en comidas. Además, me hacía ilusión vivir por unos días como un parisino, en un pequeño y coqueto estudio en el centro de la ciudad que me permitiera estar cerca de mi sitios favoritos de la ciudad, como la Plaza de los Vosgos.

Pues bien, indagando por internet recalé en www.feelparis.com y fue aquí dónde encontré mi salvación en forma de apartamentos bien ubicados, a buen precio y con mucho encanto. En este portal de reservas, gracias a un práctico buscador, puedes localizar interesantísimas opciones de apartamentos de alquiler por días que van desde los 90 euros la noche, un precio muy, muy razonable para ser París. Y más si estamos hablando de alojamiento moderno, céntrico, cuidado y con encanto. Además, esta página muestra un gran número de fotos de cada apartamento de alquiler y tiene un teléfono de atención al cliente español: 93 150 31 76.

Como yo buscaba algo un poco especial para una ocasión especial (a buen entendedor…) me decanté por un pequeño estudio con cocina en el actual barrio de moda del centro de París, Le Marais. Concretamente, en el número 26 de la Rue Gravilliers, inmueble en el que ofrecen varios apartamentos de alquiler. Y cuando llegué allí el pasado fin de semana no me decepcionó. El estudio se encontraba en un antiguo edificio del siglo XVIII reformado por completo, al que se accedía por un encantador jardín en el patio común.

Subiendo por una estrecha y divertida escalera de caracol llegué al segundo piso en el que se encontraba el estudio que había alquilado que recibía el nombre un tanto cursi de ‘Paris Harmonie’. Abrí la puerta y esto es lo que me encontré:

Un estudio exquisitamente decorado, con una cocina pequeña pero más que suficientemente equipada:

Y lo que me encantó es la cama de matrimonio del estudio bajo un techo de vigas vistas de madera. ¡Comodísima!

El baño no era muy grande que digamos pero sí muy bien equipado.

El estudio era tan acogedor y tenía tanta clase que realmente me hice la ilusión de que alguna vez podría llegar a ser un parisino de verdad. Y más si las vistas desde el estudio eran éstas:

Resumiendo: te recomiento este apartamento si buscas un alojamiento barato, céntrico y con encanto en París. La responsable de la agencia Wallace Investissement que me lo alquiló -Astrid Chaumeil- fue correctísima y superprofesional en todo momento (habla inglés perfectamente); la recepción en el apartamento por parte de uno de los comerciales de la agencia fue perfecta y la gestión de la reserva a través de www.feelparis.com y su atención al cliente por teléfono fue impecable y transparente. Sólo hay una pega que debes tener en cuenta: si vas a llegar al apartamento más tarde de las 8 de la tarde te pueden cobrar un suplemento que puede ir de 40 a 60 euros, algo exagerado en mi opinión.

Aún así, ¡al estudio Harmonie París le doy un 10!