Gambas rojas a precio de mercado y el chocolate más famoso de España (¡con museo gratis!)

Por: Curri

Antes que nada, amigachos, tengo que confesar que hace unos días, en Villajoyosa (Alicante) me sentí como Juan Echanove cuando  se pone hasta las trancas en Un país para comérselo (ese programa por el que muchos pagaríamos por estar).

Estuve dos días comiendo sin parar en el que creo que ha sido el fin de semana gastronómico más alucinante de mi vida. 

 

Y todo gracias a José Antonio Sánchez, periodista, gastrónomo,cocinero increíble que nos deleitó en su casa con platos maravillosos…Y sobre todo, fantástica persona con la que se aprende a disfrutar del buen vino y la buena mesa, que es como decir de la buena vida.

Lo primero que aprendí gracias a él es que…¡¡en Villajoyosa se come es-pec-ta-cu-lar-men-te bien y con una variedad gastronómica increíble!! 

Así que, con la ayuda y generosidad de José Antonio, a quien dedico este post, aquí van unas primeras pistas (próximamente hablaré de restaurantes) para comer de maravilla en la colorida y mediterránea Villajoyosa.

 

TÚ PONES LAS GAMBAS Y ELLOS LA PLANCHA

  • Cantina Gallina: bar del Mercado Central – Calle Canalejas s/n (Villajoyosa)
  • Claves: tú pagas la bebida y ellos te hacen a la plancha lo que hayas comprado en el mercado: desde las carísimas gambas rojas hasta unas alcachofas.

Si visitas Villajoyosa y te gusta comer, tienes que ir sí o sí al Mercado Central. Con un diseño ultramoderno e inaugurado en 2003, a algunos no les gusta nada y le llaman “el fuerte apache” y a otros les entusiasma y lo consideran referencia en arquitectura. A mí, simplemente, me mola. Y más aún lo que tiene en su interior: marisco y pescado recién traído de de la lonja, verduras de la zona, mojamas, conservas, salazones, encurtidos…Todo género autóctono, fresquísimo y con una pinta que te mueres.

Pero el habitante más famoso del mercado es, sin duda, la Aristeus antennaus, o sea, la gamba roja, marisco estrella del Mediterráneo. Aquí la teneis, en el centro de la foto, junto a sus primas las cigalas.

Víendola ahí toda rojica, brillante, parece estar pidiendo a gritos: ¡¡chupérretame la cabeza, por Dioooos!!, ¿verdad? 

Dependiendo de la demanda, la época y del tamaño, la gamba es ó carísima… ó carisísima (en Navidades se han llegado a pagar a 250 euros el kilo en el mercado). Pero también os digo que si en el mercado la gamba roja es cara (a 49 euros estaba la de tamaño mediano el día que fuimos), en un restaurante es totalmente prohibitiva.

Si queréis probar la maravillosa gamba roja (habría que hacerlo al menos una vez en la vida), hay un truco para hacerlo a un precio asequible. Ese truco se llama “el Gallina”. Es el bar-cantina del mercado y es famoso porque te cocinan a la plancha cualquier cosa que hayas comprado allí. 

Es decir, pides unas cañas, les dices que te pongan a la plancha un puñadito de gambas y…solo pagando la bebida, te estás tomando a precio de mercado unas gambas que en un restaurante te costarían el cuádruple. Yo sólo te puedo decir que comer la carne de una gamba roja es como tocar el cielo y chuperretear su cabecita es un placer orgásmico. Es raro lo que voy a decir pero por un lado sabe a yodo y mar puro y por otro sabe…¡¡dulce!!

El grupo de amigos que íbamos, poniendo 10 euros por barba, no sólo compramos gamba roja, sino también navajas, hígado de rape y caballa (para hacer un arroz meloso riquísimo). Así pues, si este verano estás por Villajoyosa, Benidorm, Alicante, Elche etc y eres cocinillas, yo que tú me acercaría a este mercado espectacular para darte un festín tan fantástico como este que nosotros nos metimos. Yo todavía me relamo de recordarlo…

 

CHOCOLATE DEL BUENO CON MUSEO GRATIS

  • Museo del Chocolate Valor: Avda Pianista Gonzalo Soriano, 13 – Villajoyosa
  • Claves: para aprender la historia del chocolate y su fabricación artesana. GRATIS.

Para quien no lo sepa (yo hasta hace unos días), a Villajoyosa se la conoce como la ciudad del chocolate. Tanto es así que cada agosto celebran su Xocolatíssima, con chocolatadas en la calle y pelis con argumento chocolatero.

Por cierto, si os quereis sentir como Charlie en la fábrica de chocolate de Willie Wonka, id al Museo del Chocolate de Valorla archifamosa marca fundada en Villajoyosa en  1881. Aprenderéis su historia, cómo se fabrica, podréis degustar chocolate…!Y todo sin pagar un leuri! Absolutamente gratis, amigachos golosos.

Y si os quedáis con mono de cacao, acercaos a la tienda histórica de Valor. Os podeis zampar unos churritos recién hechos mojados en un chocolate caliente y espeso como Dios manda, comprar en la tienda alguna trufa (0.50 euros) para abrir boca…o cualquier tipo de chocolate que se os antoje (el negro 70% con naranja está que te mueres). Por cierto, no tienen nada que envidiar a los chocolates suizos, belgas o franceses y son mucho más baratos.    

 

LA MEJOR COCA DE ALMENDRAS DE LA CIUDAD  

  • Pastelería Majacalle Alicante, 23 – Villajoyosa
  • Claves: cocas dulces y saladas espectaculares y muy bien de precio.

No os vayais de Villajoyosa sin probar la coca. Dicho así suena fatal, pero si entráis en la pastelería Maja, entenderéis el mensaje. Aquí hacen la mejor coca de almendras de la zona, aparte de otros dulces almendreros como croissants rellenos de crema de almendra o tartaletas de turrón ricos riquísimos. Nosotros nos tiramos también a lo salado y compramos para el viaje de vuelta porciones (a solo 1.50 euros) de cocas de bacalao, pasas y piñones y de salchicha roja, bacon, anchoa y pimiento como ésta. Creo que estoy volviendo a salivar…

 

5 pastelerías que deberías conocer antes de hacer la dieta Dukan (I)

Por: Curri

Esta no es una lista de las mejores pastelerías de España (de hecho hay dos extranjeras) porque eso es mucho decir, pero sí son 5 pastelerías muuuy buenas que conocemos y que pueden ser tu perdición si eres un gumias del dulce como nosotros. Y al contrario que algunas famosas pastelerías de Madrid, que venden a precio de caviar beluga, no saldrás de ellas con sensación de puñal en la espalda.

Te invitamos a que nos envíes tú también tus propuestas de pastelerías hipercalóricas pero maravillosas, tanto españolas como extranjeras, a elsibaritaaccidental@gmail.com o dejes un comentario tras este post para seguir confeccionando…¡el mapa pastelero de El sibarita accidental! De momento, ya te digo que está al caer una segunda parte, incluyendo una pastelería de Roma con el mejor tiramisú del mundo.

Aquí van nuestras 5 primeras propuestas. En cada una de las pastelerías hemos destacado la especialidad por la que se han hecho famosas. Si te encuentras por la zona donde están, deberías conocerlas…y empezar a salivar.

1. Bollos de mantequilla de Zuricalday. Calle Amesti, 19 – Algorta (Vizcaya) / Tfno: 944 910 573.

Muy típico de Bilbao y alrededores, el bollo de mantequilla es similar a un suizo, pero partido por la mitad y relleno de nata batida. En esta pastelería con obrador propio desde hace más de 100 años los hacen ricos ricos, muy jugosos y bastante grandecitos (1.60 euros). De hecho para más de uno son los mejores bollos de mantequilla que existen. No me extraña que los bilbaínos se los desayunen y merienden a pares porque son un vicio brutal para los adictos a la bollería (como es mi caso).

2. Alfajores y amarguillos de Sobrina de las Trejas. Plaza de España, 7 – Medina Sidonia (Cádiz) / Tfno: 956 410 310

Hay quien en Navidades viaja expresamente a Medina Sidonia para comprar alfajores, amarguillos, boliñones, polvorones, trufitas o turrón de Cádiz (hecho de mazapán relleno de fruta confitada) en la que está considerada la mejor pastelería artesana de la provincia de Cádiz. Si entras a echar un ojo, es imposible que te vayas sin comprar de la pinta es-pec-ta-cu-lar que tiene todo. Eso sí, te tiene que gustar la repostería de origen árabe y especialmente la almendra, ingrediente principal de los dulces de esta pastelería con solera no, lo siguiente, porque fue fundada en 1852. A los que les entre el “remordimiento de la lorza” tras darse un atracón en esta pastelería, un paseíto por este pueblo blanco impresionante, uno de los más bonitos de Cádiz,  y chimpún.

3. Sobaos y quesadas de Confiterías Máximo Gómez. Paseo de Pereda, 7 – Santander / Tfno: 942 211 871

Mi debilidad. ¡¡¡Ay omá qué ricos los sobaos!!! En esta pastelería los hacen especialmente buenos, con una mantequilla de primera, y grandes como ellos solos, tipo adoquín, de esos que los mojas en el café o el Cola Cao y te desaparece media taza porque lo absorben todoooooo….Lo único malo que pueden tener los sobaos de esta pastelería es que te puedes poner cachalote porque están tan buenos que no puedes parar. Muy buenas también las quesadas, perfectas para llevar al curro un lunes. Tus compañeros te sacarán a hombros.

4. Pastel vasco y chocolates de Mokofin. Rue Thiers, 27 – Bayona (Francia) / Tfno: + 33 559 59 04 02

El pastel vasco se come tanto en Euskadi como en el País Vasco francés y tiene hasta su propio museo en Sare, precioso pueblo miembro de la asociación “Los pueblos más bellos de Francia”. A 35 kms de allí, en la pastelería Mokofin, en Bayona  (maravillosa ciudad también) los venden de varios tamaños (el individual que me zampé yo para desayunar costaba 2 euros) y rellenos de crema pastelera o cerezas. Además, Bayona es famosa en toda Francia por sus chocolates (si quieres ponerte hasta las trancas acude a los Días del chocolate de Bayona los próximos 18 y 19 de junio) y en Mokofin los tienes en todas sus formas: bombones, tartaletas, brioches, brownies, eclairs…Si te fijas en los primeros planos de este vídeo de una tele local que he encontrado sabrás de lo que estoy hablando. Y si controlas francés, además puedes aprender a hacer mousse de chocolate con la maestra pastelera de Mokofin:

http://www.youtube.com/watch?v=sdSUH61VExo

 

5. Pasteles de Belem de Pastéis de Belém. Rua de Belem 84 a 92 – Lisboa / Tfno: 213 637 423

Un clásico. Yo siempre he pensado que debe ser el mejor negocio de todo Portugal, porque es inmune a las crisis. Solo los domingos venden 50.000 pasteles de media (1.20 euros unidad). Y además no les pueden copiar el negocio porque tienen la fórmula de fabricación bajo siete llaves, solo la conocen los maestros pasteleros desde que se fundara la pastelería en 1837. Tanto secretismo está justificado plenamente porque ese pastel calentito, recién hecho, con ese hojaldre, con esa crema quemadita por arriba, con su canela y su azucar glas, eso…eso…es para dar palmas con las orejas allí mismo. Y un pequeño truco: tomaos un café dentro, en el salón, y los pedís para llevar. Os ahorrareis las colas brutales que se forman los domingos.