Chuletones y solomillos espectaculares y baratos…¡en Cádiz!

  • Ventorrillo El Nene: especializado en carnes a la parrilla de ternera retinta.
  • Dirección: Carretera Facinas-Los Barrios Km. 1.500 – Facinas (Cádiz)
  • Teléfono: 956 687 020 – 686 954 189
  • Precios: 25-28 euros con bebida y postre si pides un chuletón, solomillo o entrecot o menos si optas por otros platos. Menú del día por 10 euros de lunes a viernes.
  • http://ventorrilloelnene.es
Por: Curri
 
Como fan absoluto y entregado que soy de la provincia de Cádiz y sus maravillosas playas salvajes como ésta de El Cañuelo…
 
 
…Babeo de placer cada vez que voy allí y me como una buena ración de pescaíto en el (muuuuuy asequible) Manguita de Chiclana, unas ortiguillas en El Roqueo de Conil, un morrillo de atún de almadraba en La Pescadería de Tarifa (más caros los dos pero espectaculares), por no hablar del sashimi de atún (indescriptible) de El Campero de Barbate (más caro aún pero impagable por maravilloso) etc etc…
 
Pero este verano, aparte de comer buen pescado (se me olvidaban unas croquetas de choco buenísimas que comí en el restaurante Las Rejas, en la playa de Bolonia), tenía un antojo brutal de algo que no había probado todavía: un buen chuletón o solomillo de carne de retinta, la ternera de la zona.
 
Y es que una de las cosas más alucinantes de la costa gaditana, sobre todo entre Barbate y Tarifa, es la cantidad de vacas que ves por todos lados, tanto que a veces parece más que estés en Galicia o Asturias que a 20 kms de Africa. De hecho es fácil que estés en la playa y te pase al lado un rebaño de vacas con toda su pachorra.
 
 
El caso es que quería pegarme un festín carnívoro (y barato) en todo regla y lo conseguí gracias a Verónica, la dueña de la casa que alquilé en Facinas, un pueblito blanco al pie de la sierra de Fates absolutamente recomendable (por tranquilo, poco turístico y a escasos 15 kms. del mogollón de Tarifa). Para venir el consejo de alguien que se nos confesó como “anti-carne”, no lo dudó ni un segundo:
 
– Ni lo penséis. Id al “Nene” y probar el solomillo de jabalí. Es absolutamente espectacular.
 
Y para allá que nos fuimos echando leches: al Ventorrillo El Nene, un restaurante con una muy buena relación calidad-precio que se encuentra a la entrada de Facinas, en la parte baja del pueblo.
 
 
En cuanto atraviesas el comedor y pasas a su terraza ya intuyes que esa cena que te vas a meter entre pecho y espalda va a ser digna de aplaudir. Más que nada por el olor maravilloso a carne a la brasa que sale de su parrilla situada en la misma terraza.
 
 
Salivando como locos y con el estómago crujiendo de placer con el aroma de las brasas, no dejamos ni rastro del aperitivo de la casa, unas papas aliñadas buenísimas, ni del par de entrantes: un tomate aliñado con jamón ibérico y éstas almejas con gambas con una salsa más espesa que lo habitual pero riquísimas.
 
 
Pero vamos a lo que interesa: la carnaza. Solo puedo decir que Verónica no exageró ni un pelo, sino todo lo contrario. El solomillo de jabalí (14.50 euros) que se comió un amigo, aparte de suave y tierno a más no poder, tenía un sabor espectacular, pero no se quedaban atrás el chuletón de ternera retinta (22 euros) que se comió otro amigo…
 
 
…Ni el solomillo de retinta (17 euros) que nos comimos el resto y al que no hace justicia esta foto ni por tamaño ni por presencia (con la penumbra de la terraza hubo que tirar de flash a tope y me salieron las fotos bastante reguleras, como podéis comprobar).
 
 
Solo puedo decir que ese solomillo me supo a gloria bendita. Perfecto en su sabor, bien condimentado, churruscadito por fuera y jugoso por dentro… Daba pena acabárselo, con ese sabor a carne de sierra maravilloso. Y a un precio de lo mejorcito, teniendo en cuenta que un buen solomillo o chuletón suelen ser sinónimos de clavada absoluta.
 
Al final, con pinchitos de pollo para los peques (con patatas fritas caseras ¡espectaculares! que me comí yo la mayor parte), postre compartido (tarta casera de chocolate rica rica. 3.50 euros), botella de vino de la tierra (10 euros) y cervezas a tutiplén (1.30), salimos a 26 euros por barba, que está muy pero que muy bien, dado que nos pusimos hasta las trancas y más allá.
 
Y todo ello en un entorno muy agradable y – muy importante –  lejos de los mogollones de agosto que petan los restaurantes de playa.
 
 
!Ah! Y ahí van dos pistas para compensar el atracón calórico. Facinas es la entrada sur al maravilloso Parque Natural de los Alcornocales. Tienes kilómetros y kilómetros de senderos preciosos para caminar, como este que me hice yo, el del Canuto del Risco Blanco, un bosque semitropical repleto de helechos y alcornoques impresionantes.
 
 
Y si eres un poco perrete para patear por el monte, te lo pongo mucho más fácil: pégate una buena caminata por la espectacular sucesión de calas y playas de Punta Paloma y te aseguro que vas a ser el tío más feliz de la Tierra…
 

Fabada asturiana, chuletón, tarta de queso, mucha sidra… ¡Y todo bueno, rico y barato!

  • Casa Sucón
  • Dirección: Carretera General s/n. Caldueñín. 33500 Llanes (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 62 22
  • Cómo llegar: para ir desde Llanes, pincha aquí.
  • Especialidades: fabada asturiana (imprescindible), parrilla de carne (raciones enormes) y postres caseros (la tarta de queso es para llorar).
  • Otros datos: dispone de terraza, parking propio y abre todos los días. No tiene web.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En el sibarita accidental sentimos un amor muy especial por Asturias. Estoy convencido de que si el paraíso terrenal existió alguna vez fue en esta tierra y que la famosa manzana de Eva sirvió para hacer sidra asturiana.

Hace unas semanas ya hablamos de las maravillas del concejo de Llanes y de una de las mejores opciones de alojamiento barato en la zona, la Casa Pancho.

Hoy nos vamos a ir desde Llanes hacia el interior, hacia la montaña. Será en medio del puerto del Mazuco, a poco más de 20 minutos en coche desde Llanes por la carretera comarcal LLN-7, donde nos encontremos con el municipio de Caldueñín. A un lado de la carretera, oculto entre montañas y grandes masas de árboles, nos encontramos con el Restaurante El Sucón. Éste fue el escondido paraíso gastronómico que me ha revelado el insigne amigacho Pepe de Uriarte, habitual de la zona. ¡Gracias, Pepe!

Este restaurante tiene un amplio salón y parking propio. Pero lo mejor es su terraza cubierta junto a un arroyo que hace aún más agradable la comida.

Debemos tener claro que al restaurante El Sucón se viene a jugar a lo grande. Así que, para empezar, una vez analizada la carta, decidí abrir boca con un clásico asturiano como es la fabada.

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