Recetas originales para una noche de verano: un cocktail salado y un postre sorprendente

¡Amigos sibaríticos, vuelve nuestro chef amigacho Roberto Baquero a hacernos salivar con sus recetas sorprendentes! Hoy nos trae dos recetas originales y baratas para triunfar con una comida o una cena con tus amigos o con tu pareja.

¡Así que abre bien los ojos, lee atentamente estas recetas y deja que se te caiga la baba con frenesí!

Por: Roberto Baquero

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Bloody Mary de Fuet y aguacate

Gin tonic, mojitos, cocktails… son preparaciones que en la actualidad gran parte  de nuestra restauración han incluido en su oferta hacia el cliente, bien como acompañamiento o colofón de una comida.

En esta sección de recetas y siguiendo las pautas de sencillez y originalidad que nos caracteriza, y con el total respeto hacia el gran creador de cocktails Fernand Petiot, hemos elaborado nada más y nada menos que un Bloody Mary de Fuet y un toque de aguacate a nuestro estilo.

Ingredientes: (individual)

  • 5 g. de aguacate
  • 10 g. de fuet o embutido seco similar
  • 4 tomates cherrys
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 5 ml. de aceite de oliva
  • 2 cucharillas de vodka
  • 0,5 g. de azúcar

Elaboración:

  1. Picar el fuet en pequeños daditos y añadir el vodka.
  2. Cortar los cherrys por la mitad y extraer la pulpa que mezclaremos también con la mezcla anterior. Las mitades huecas las reservamos.
  3. Por último, pelar el aguacate, mezclarle el azúcar y el limón y trabajarlo hasta que quede una pasta

Montaje:

Sobre una copa de tipo cocktail, llenar el fondo con el aguacate, posteriormente la picada de fuet y, por último, las mitades del tomate tapando la superficie. Regar el conjunto con el aceite de oliva.

Como sugerencia, decorar con una pipeta de aceite con tabasco y aceitunas negras.

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Chips de queso con higos agridulces y puré de fresas

– ¿Qué les apetece de postre señores?

– Nos hemos quedado muy llenos pero algo pequeñito y no muy dulce sí que nos comeríamos

– De acuerdo, señores. Eso está hecho.

Este dialogo que muchas veces se hace habitual en un restaurante es una situación que cualquiera de nuestros lectores -y tras ver la siguiente receta- podría realizar para satisfacer a estos clientes de una manera satisfactoria y divertida, siempre desde mi humilde opinión.

Ingredientes:

  • Mezcla rallada de quesos (semi de vaca, oveja y cheddar naranja).
  • 2 higos agridulces en conserva.
  • 2 cucharadas de compota de fresa.
  • Frutos secos.
  • Papel de horno.

Elaboración:

  1. Sobre una  placa de horno y cubierta con papel, extender los quesos rallados cubriendo toda la superficie y hornear a 140ºC durante 10 minutos hasta que veamos el queso ligeramente tostado.Sacar del horno, dejar enfriar y cortar porciones desiguales.
  2. Picar los higos y llenar dos copitas una con éstos y otra con la compota de fresa.

Montaje:

En este caso he utilizado dos tenedores de madera como soporte de los chips y los he metido en un jarrón con pétalos secos con lo que he acompañado con las dos copitas. Sobre la esterilla echar unos frutos secos, ¡et voilá!

El “Pot au Feu” o cómo ponerse morado en París por 18 euros

  • Restaurante “Le Roi du Rot au Feu”
  • Dirección: 34, rue Vignon. 75008 París. A 5 minutos a pie de la turística Iglesia neoclásica de la Madeleine (ver mapa).
  • Teléfono: 00 33 1 47 42 37 10. No admite reservas.
  • Precio: el Pot au Feu, contundente especialidad de la casa, a 18 euros por persona.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una ocasión, un buen amigo mío, me dijo esta frase:

“Comer mal en París es muy complicado. Prácticamente, se come bien en cualquier restaurante. Lo realmente difícil en París es comer barato”.

¡Qué gran razón tenía mi amigo Óscar Díez cuando me lo dijo! París siempre ha sido, es y será una meca gastronómica. Pero es cierto que siempre hay que llevar el bolsillo bien preparado. Hace dos semanas tuve la oportunidad de volver por esta ciudad que siempre sorprende y de la que nunca te cansas. Y por pura casualidad, tuve la inmensa fortuna de saciar mi voraz apetito en un restaurante con solera francesa y un encanto típicamente parisino. Un pequeño restaurante que siempre te imaginarías en cualquier película ambientadas en París.

¿Cómo llegué a él? Vagaba cansado por los bulevares en las inmediaciones de la Ópera Garnier y la Place de la Madeleine y ya habían dado las 3 de la tarde, una hora a partir de la cual se hace complicado encontrar en París un restaurante con la cocina abierta para comer. Intentando huir del tráfico pesado y del ruido, decidí meterme por una estrecha y silenciosa calle para buscar algo más de tranquilidad y algún puesto de comida rápida para reponer fuerzas. Esa calle en la que me metí fue la Rue Vignon. Lo primero que me llamó la atención fue un coqueto restaurante con un toldo granate que daba sombra a unas pequeñas mesas y sillas dispuestas en la calle.

Ví que estaba abierto y que un grupo de parisinos hacían sobremesa amigablemente en torno a copas de vino y eso me atrajo: un restaurante típicamente parisino sin estar infestado de turistas. Su nombre era sugerente: “Le Roi du Pot au Feu” que quiere decir algo así como “El rey del guiso”. Me acerqué a ver la carta y ví un menú Pot au Feu por 18 euros y me dije: “Hoy es el día de probar algo nuevo. Vamos a ello”.

Cierto es que llevaba bastante hambre y tenía ganas de algo contundente. ¡Y acerté de pleno! Pedí a una amable camarera mi menú Pot au Feu y al rato apareció con este platazo:

El Pot au Feu es un plato típico francés, familiar lejano de nuestro cocido. Se prepara con sabrosa y tierna carne de buey que se puede condimentar con mostaza de Dijon, hortalizas y verduras que se cuecen a fuego lento en un puchero de barro (de hecho, la expresión francesa pot au feu sirve también para definir este tipo de recipientes). Al igual que en España, también se puede servir de manera previa una sopa resultante de la preparación de este plato.

Pero hay un detalle que aporta un encanto especial al Pot au Feu y es el hecho de que te lo presentan con unas finas y calientes rebanadas de pan tostado en los que puedas untar el tuétano, aliñándolo con un poco de sal gorda y mostaza de Dijon. Acompaña todo esto con una copita de vino tinto y alcanzarás el Nirvana hasta caer rodando de la mesa. ¿Y lo mejor de todo? ¡Es que te pones hasta las trancas por sólo 18 euros! ¡Y además con cocina francesa de primera línea!

Un último consejo: si a pesar de meterte un Pot au Feu entre pecho y espalda aún tienes hueco para un postre casero, no dejes de pedir su Tarte Tatin de manzana. Te garantizo que se te caerán las lágrimas de la emoción.

Así que ya sabes, si vas a ir por París y eres de los que le gustan la cocina francesa, el buen comer abundante y barato, no dejes de pasar por el restaurante “Le Roi du Pot au Feu”. ¡Te doy fe de que su regio título se lo tienen más que merecido!

Fabada asturiana, chuletón, tarta de queso, mucha sidra… ¡Y todo bueno, rico y barato!

  • Casa Sucón
  • Dirección: Carretera General s/n. Caldueñín. 33500 Llanes (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 62 22
  • Cómo llegar: para ir desde Llanes, pincha aquí.
  • Especialidades: fabada asturiana (imprescindible), parrilla de carne (raciones enormes) y postres caseros (la tarta de queso es para llorar).
  • Otros datos: dispone de terraza, parking propio y abre todos los días. No tiene web.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En el sibarita accidental sentimos un amor muy especial por Asturias. Estoy convencido de que si el paraíso terrenal existió alguna vez fue en esta tierra y que la famosa manzana de Eva sirvió para hacer sidra asturiana.

Hace unas semanas ya hablamos de las maravillas del concejo de Llanes y de una de las mejores opciones de alojamiento barato en la zona, la Casa Pancho.

Hoy nos vamos a ir desde Llanes hacia el interior, hacia la montaña. Será en medio del puerto del Mazuco, a poco más de 20 minutos en coche desde Llanes por la carretera comarcal LLN-7, donde nos encontremos con el municipio de Caldueñín. A un lado de la carretera, oculto entre montañas y grandes masas de árboles, nos encontramos con el Restaurante El Sucón. Éste fue el escondido paraíso gastronómico que me ha revelado el insigne amigacho Pepe de Uriarte, habitual de la zona. ¡Gracias, Pepe!

Este restaurante tiene un amplio salón y parking propio. Pero lo mejor es su terraza cubierta junto a un arroyo que hace aún más agradable la comida.

Debemos tener claro que al restaurante El Sucón se viene a jugar a lo grande. Así que, para empezar, una vez analizada la carta, decidí abrir boca con un clásico asturiano como es la fabada.

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¡5 productos gourmet baratos y de supermercado para triunfar en una cena con amigos!

Por: Curri y Jaime Rull / @RullandRock

Probad a introducir en una conversación con amigos o compañeros de trabajo sesudos debates como: “¿Cuál os gusta más, las pizzas de Hacendado o las de Carrefour?”  Vais a ver lo que da de sí la discusión y cómo van saliendo todo tipo de productos : “¡Pues el que está cojonudo es el chocolate del Lidl!”, “!El bizcocho de pepitas de chocolate del Mercadona, ese sí que está bueno!”, “!Probad el paté de aceitunas de La Sirena, que lo vais a flipar!” “!Ah, pues en La Sirena yo compro la salsa romesco, que está que te mueres!” Y así hasta el infinito.

La realidad es que todos tenemos nuestros caprichitos secretos de supermercado. Nosotros, además, los vamos a compartir contigo. Nos hemos puesto en plan Rastreator por los pasillos del súper y hemos encontrado verdaderas joyas gastronómicas tiradas de precio con las que triunfar si te vienen amigos a cenar a casa.

Te las contamos no sin antes recordarte que tú también nos puedes contar tus gourmetismos de supermercado favoritos dejándonos un comentario tras este post, tuiteándonos en @SibaritaCasual o escribiéndonos a elsibaritaaccidental@gmail.com.

Dicho esto, ¡aquí va nuestro Give Me Five para gourmets de supermercado!

Guacamole Primaflor en supermercados AhorraMás (1,49 euros)

En un supermercado AhorraMás nos podemos en encontrar sorpresas como esta: el perfecto entrante o aperitivo para acompañar unas cervecitas. Se trata del guacamole de la marca Primaflor, el único que se salva de tener ese típico sabor a plástico de los productos envasados industriales. Y es así, ya que es de los pocos que hemos probado -por no decir el único- que sabe realmente a aguacate natural. ¡Y sólo por 1,49 euros!. Y si quieres vacilar a tus amistades durante una cena, sólo tienes que sacar el guacamole de su envase de plástico y enplatarlo en un bol casero, añadiendo pequeños trozos de tomate y cebolla. Dí que ese guacamole lo has hecho tú solito con tus manitas… ¡y te garantizamos que se lo creerán y triunfarás como la Preysler con unos Ferrero-Rocher!

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Pack de 3 envases de anchoas de Mercadona

(1,60 en aceite de girasol. 2,35 euros en aceite de oliva)

Lo reconocemos: somos Mercadonadictos. Nos encantan las pequeñas joyas gastronómicas “low cost” que nos ofrece su marca blanca Hacendado, como por ejemplo, el pack de tres envases de filetes de anchoa en aceite de oliva a 2,35 euros. Si las quieres en aceite de girasol, las tienes a 1,60. Lo primero que sorprende es su empaquetado en ligeros y cómodos envases de plástico, todo un hito en el sector de la alimentación al superar el típico envasado en metal, el tradicional “octavillo” de hojalata. Además, este envasado favorece su consumo para una sola persona, ya que cada envase es la ración perfecta para que te hagas un par de ricas tostas con anchoas para tí solito. Pero, obviamente, lo mejor de este pack son las propias anchoas: finas, sin incómodas espinas, jugosas y con un punto ideal de sabor salado. Muy superiores a otras con precios notablemente superiores y, obviamente, a años-luz de las anchoas de otras marcas blancas. ¡Son las anchoas perfectas para abrir boca junto a una buena copita de vino!

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Carpaccio de carne de vaca marinada de Mercadona (2,99 euros)

Otra de las joyitas culinarias de Mercadona la encuentras camuflada entre chuletas, filetacos y solomillos de ternera: el carpaccio de carne de vaca marinada. Está muuuuy rico, queda muy aparente (como de restaurante italiano pintón) y se prepara en cero coma, justo lo que se tarda en abrir el envase y colocarlo en el plato. Y además viene ya con una bolsita de trocitos de queso parmesano. Así que, si eres un poco perrete a la hora de cocinar, ¡definitivamente éste es tu plato si tienes amigos en casa! Si además le añades un poco de rúcula o simplemente unas alcaparras0,95 euros el frasco en Mercadona!), un chorrito de aceite de oliva y/o unas gotas de limón, tus colegas te van a aplaudir con las orejas. Eso sí, ponles más entrantes porque la palabra carpaccio y estómago lleno como que no casan mucho… Pero, y lo bonito que queda en la mesa, ¿qué?


Cremas vegetales Deluxe de Lidl (3,49 euros)

Probando una crema de pimiento de piquillo rollo gourmet total en casa de unos amigos, la sorpresa fue morrocotuda (como diría mi madre) al descubrir que la habían comprado en…“¿¿Lidl??” Pues sí, el Lidl, como decimos todo quisqui, tiene una gama gourmet llamada Deluxe bastante conseguida. Sus cremas vegetales (vienen en paquetes de tres tarros: pimiento de piquillo, alcachofa y espárrago verde) son para mojar en ellas y no parar. Para un picoteo en casa vienen muy bien para ponerlas con mini tostas y untarlas a cascoporro. O para preparar todo tipo de canapés, rellenar hojaldres o también para acompañar una buena carne o un pescadito.

Su versión dulce (y diminuta también) podrían ser las mermeladas gourmet Deluxe en paquetes de cuatro tarritos (2.99 euros). Atención a los nombres, porque provocan salivación instantánea: mermelada de manzana con café de Colombia, chutney de manzana golden, de higos con cacao o… (éste roza la cursilada absoluta) …de frambuesas con pétalos de rosas. Pueden servir para acompañar todo tipo de platos, aunque simplemente untadas en tostadas en el desayuno, especialmente la de manzana con café y la de higos con cacao, están de vicio absoluto. Eso sí, si se trabajaran más el tamaño liliputiense de los tarros, ya sería la leche…

Vino ‘Sangue di Giuda’ en supermercados AhorraMás (3,50 euros)

Cuando la mayoría de la gente oye hablar de vino italiano, la primera palabra que pronuncian es: “Lambrusco”. Rico está, eso es indiscutible. Pero si te gusta el Lambrusco, verás un nuevo mundo cuando pruebes el vino tinto espumoso ‘Sangue di Giuda’ (‘Sangre de Judas’). Verás que no está embotellado como un Lambrusco al uso, lo está de la misma manera que un tinto normal. Por eso sorprende más todavía que sea un vino espumoso. Es originario de la región italiana del Oltrepo Pavese y cautiva por su sabor dulce, fino e intenso, al igual que por su color rubí brillante. No es un vino fácil de encontrar, de hecho, en el Club del Gourmet de El Corte Inglés llegan a venderlo a 9 euros la botella. ¡Y en el AhorraMás lo hemos encontrado ahora a 3,50 euros! Si vas a preparar una cena a base de pasta o pizza casera, éste es el vino perfecto para el gourmet ‘low cost’ que llevas en tu interior.

El pincho que debería comer Obama si fuera de tapeo a Valladolid

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de tapear por una de las mejores ciudades en las que uno se puede perder para tal menester: Valladolid. Mi gran sorpresa en el camino tuvo el nombre del primer presidente negro de EEUU. ¿Cómo me iba a imaginar que un pincho llamado ‘Obama en la Casa Blanca’ iba a ser el mejor y más original que he probado en mucho, mucho tiempo? ¿Quién me iba a decir que iba a catar una tapa de Alta Cocina por sólo 3,50 euros? Y sobre todo, ¿a quién demonios se le ocurre crear un pincho con el nombre de Barack Obama?

La respuesta a la última pregunta es Antonio González, chef del restaurante Los Zagales de la Abadía (toda una institución de la ciudad), quien ganó con esta genialidad culinaria el Pincho de Oro de la Ciudad de Valladolid 2009.

Y ya contadas todas las formalidades para ponernos en situación, vayamos al grano. Atraído por su nombre, cuando pedí un ‘Obama en la Casa Blanca’ en Los Zagales me encontré con un bol blanco con una tapa que bien recuerda a la cúpula del Capitolio de Washington en vez de la Casa Blanca (así que si nos pusiéramos estrictos habría que llamar este pincho ‘Obama en el Capitolio’, pero eso es otra discusión. Admitamos pulpo como animal de compañía). Cuando retiramos la tapa, nos encontramos con la primera sorpresa: sólo vemos unas láminas negras que, a primera vista, apetece bien poco metérselas a la boca.

Pues bien, estas finas láminas negras no son otra cosa que patata cocida deshidratada tintada con tinta de calamar. ¿Cómo te quedas? Yo, loquito del todo me quedé.

Pero ahora llega el momento de buscar el tesoro oculto. Cojamos la cucharita que acompaña a la tapa y metámosla hasta el fondo del bol… ¡y encontremos el oro! Oro en forma de base de hojaldre, salsa de setas castellanas, un sabrosísimo huevo de corral trufado y cocido a baja temperatura y sobre esta sencilla pero exquisita mezcla, esas finas láminas negras de patata. Al introducir la cuchara en el bol el huevo se estrella y nace la magia al mezclarse todos estos ingredientes.

Nos lo llevamos a la boca… y directamente déjemonos llevar al paraíso. ¡No tengo palabras para describir todos los sabores que estallaron en mi paladar cuando lo probé!

Y si hay algo que quiero destacar del ‘Obama en la Casa Blanca’ es que no es el típico pincho pijo y minimalista que muchas veces se da en la Alta Cocina, con los que te quedas con más hambre que el perro de un ciego. No es así: el ‘Obama’ llena y sacia tu apetito. Y más al servírterlo con una pequeña barrita de pan para que puedas mojar con ganas el huevo y la salsa. Ya se sabe, hacer ‘patitos’ es uno de los placeres más maravillosos que podemos encontrar cuando nos encontramos con una buena salsa o un buen huevo frito, escalfado o pasado por agua. Y lo mejor es que uno puede probar un pincho de una calidad tan alta por solo 3,50 euros.

Obama, toma nota: ¡ya sabes lo que tienes que comer si te pasas por Valladolid!

Quiero dedicar este artículo al gran amigo que me descubrió este pincho en su ciudad natal, ahora en Chile afrontando nuevos retos personales y profesionales: el artista, crítico de arte y periodista Juanjo Santos @andyjuanjol

Las mejores tapas castizas de Madrid para un San Isidro en crisis

Por:  Jaime Rull / @RullandRock  Curri

Hoy, 15 de mayo, es San Isidro, patrón de Madrid. Así que los dos sibaritas accidentales que hacemos este blog nos hemos tirado a la calle en busca de tabernas genuinas madrileñas de esas que quedan ya poquitas para papearnos las raciones más castizas de la ciudad.

Pero ¡ojo!, que no estamos hablando de cualquier cosa. Os traemos las mejores bravas del foro, el mejor bacalao rebozado, callos para mojar y no parar, una tortilla recién hecha de dar palmas y una oreja adobada a la plancha. ¿Y para beber? Pues os damos a elegir. O unas cañitas tiradas por los ángeles, o… esto tan rico que sigue a continuación: 

GRANDIOSO VERMÚ EN UNA BODEGA CENTENARIA

  • Bodegas Ricla –  Calle de Cuchilleros, 6
  • Teléfono: 91 365 20 69                                                                                   
  • Precio: 1,60 euros el vermú 

No os vamos a engañar, en esta maravillosa taberna los precios no son los más baratos de Madrid (tampoco los más caros). Ya se sabe que muchas veces lo castizo… se paga. Estamos en una bodega de 1867 con preciosos azulejos y barra de estaño de 1936 y claro, los precios de los vinos y de algunas de las raciones van acordes con la solera del sitio. Ahora, si pides un vermú, la cosa cambia. Por 1.60 euros vas a tomarte uno de los vermús más ricos que puedas llevarte a la boca, de esos que entran como el agua y cuando te das cuenta estás como Las Grecas…

Claro, que si los acompañas con esta media ración de callos brutales (5.90 euros)…

…aparte de no chuzarte prematuramente, tu bolsillo no lo va a notar mucho y tu estómago te lo va a agradecer. Y a pesar de estar en una de las calles de Madrid con más guiris con metro cuadrado, en Ricla sigue yendo la gente fiel de toda la vida. ¿Otro vermutito, amigos?

EL MEJOR BACALAO REBOZADO DE MADRID

  • Casa Revuelta –  Calle Latoneros, 3
  • Teléfono: 91 366 33 32                                                                                          
  • Precio: 2,60 euros la tajada de bacalao rebozado

“Este bacalao es de antología”. Esto le decía una sabia señora que estaba detrás de nosotros a su hijo adolescente el sábado pasado en Casa Revuelta. Y es que no se puede explicar mejor, porque antológico es el bacalao de esta taberna castiza; en realidad el mejor bacalao rebozado de la ciudad (2,60 euros): jugoso, churruscadito, fresco, nada pesado…

Si pegas la oreja y pones el radar, te darás cuenta que aquí la conversación más típica es discutir cuál es mejor, si el bacalao de Casa Labra (otra taberna mítica madrileña) o el de Casa Revuelta. Gana este último, pero por goleada. Así que nunca agradeceremos lo suficiente a nuestros buenos amigachos Javi Trigales y Lucía Cuevas que nos enseñaran esta taberna donde también triunfan los callos, con fama de ser uno de los mejores de la ciudad. Eso sí, si no vas un miércoles o un jueves a mediodía no te molestes en pedirlos, porque no los hacen. Pero piensa que siempre te quedará…una de las cañas mejor tiradas de Madrid (y a 1.20 euros) ¡y este pedazo de tajada de bacalao de llorar!

MINI TORTILLA DE PATATAS COCINADA EN EL MOMENTO

  • Taberna de la Daniela –  Calle General Pardiñas, 21
  • Teléfono: 91 575 23 29                                                                                        
  • Precio: 4,40 euros la mini tortilla española preparada en el acto. 1,40 euros la caña.

Alejémonos ahora de las calles más céntricas de Madrid para adentrarnos a la zona comercial de la calle Goya, en el corazón del Barrio de Salamanca. Vayamos a uno de los pocos sitios (por no decir el único) en el que cuando pides un pincho de tortilla no te dan la típica porción de tortilla que lleva horas cocinada: te preparan en el momento una mini tortilla española para tí solito. Y además es lo suficientemente grande para satisfacer a dos personas. Esto es lo que encontrarás en la Taberna de la Daniela, muy célebre por su cocido. Muy, muy rico, por cierto; pero no precisamente barato.

La Daniela abrió sus puertas en 1992, y dado su éxito, ha abierto otras cuatro sucursales en la Villa y Corte. Pero a nosotros la que nos gusta es la taberna original, la del número 23 de la calle General Pardiñas. Tiran como nadie las cervezas y la mini tortilla cocinada en el acto está para chuparse los dedos. Además, tienen el detalle de presentártela con ricas rebanadas de pan tostado calentito. Sus camareras, especialmente Lola, son simpáticas, castizas y con un divertido descaro que las hace únicas. Eso sí, a chulas no las gana nadie, que para eso estamos en Madrid. Avisado quedas por si vas a vacilarlas.

Otro consejo: la Daniela es una muy agradable taberna pero sus precios se pueden disparar si te sales de nuestra amada mini tortilla que es, a nuestro juicio, la estrella de su carta de tapeo.

LAS MEJORES PATATAS BRAVAS DE MADRID

  • Docamar –  Calle Alcalá, 337
  • Teléfono: 91 367 83 17                                                                                        
  • Precio: 3,50 euros la ración de bravas. 4,80 la de oreja adobada a la plancha

Y ahora llegamos al punto más lejano respecto al turístico y masificado centro de Madrid. Más allá de la Plaza de toros de las Ventas, remontando la calle de Alcalá hasta su número 337, llegamos a la plaza de Quintana. Curiosa plaza que cada domingo por la mañana se dan cita niños y mayores para intercambiar cromos. En una de sus esquinas nos encontramos con una de las instituciones del poco turistico barrio de Ciudad Lineal: el Docamar, taberna que se enorgullece de cocinar las mejores patatas bravas de Madrid desde 1963.

Y la realidad le da la razón: unas patatas de calidad fritas a fuego muy, muy lento y una salsa brava cuya receta sigue siendo un misterio son las claves de estas patatas bravas con las que se puede acariciar el cielo mientras tu boca arde como el infierno. Sin duda, son unas patatas bravas de 5 estrellas y a tan sólo 3,50 euros la racion. Pero ésta no es la única especialidad del Docamar: las patatas ali-oli son espectaculares y, sobre todo, algo tan madrileño como la oreja adobada a la plancha es, directamente, para caerse de espaldas. Y todo con una relación calidad-precio muy difícilmente superables en Madrid.

Cuando vayas por el Docamar pregunta por Eugenio, simpático camarero que lleva trabajando allí la friolera de 38 años. Tira las cañas como nadie y si le caes bien seguro que te pone alguna rica tapa gratis. Atención a su arte a la hora de empapar con salsa brava las patatas recién salidas de la cocina:

Un detalle reseñable del Docamar: su interior está decorada con curiosas fotos históricas del distrito de Ciudad Lineal que se remontan a los años 20. Es más, en su propia página web tienen un amplio espacio dedicado a archivo fotográfico del barrio y sus gentes. Así es el Docamar: las patatas bravas como medio para convertirse en memoria histórica y fotográfica del antiguo Madrid. ¡Un bravo por el Docamar!

Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!