Menú del día con encanto parisino en Madrid… ¡por 11 euros!

  • Restaurante del Instituto Francés de Madrid
  • Dirección: c/ Marqués de la Ensenada 12, 28004 Madrid
  • Teléfono: 91 700 48 34
  • Precio: menú del día, 11 euros en salón, 12,40 en terraza (de lunes a viernes).

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Poco queda ya a este verano que se está resistiendo a ceder el paso al otoño. Gracias a esto, aún podemos disfrutar de ese ‘momento terraza’ que tanto nos gusta a los que nos ha  tocado vivir en una ciudad demasiado grande como Madrid. Precisamente, paseando por el barrio de la Justicia de Madrid es donde podemos encontrarnos con uno de esos sitios ocultos que siempre nos gusta tener en el repertorio para sorprender a tu pareja o a un buen amigo. ¿Te imaginas trasladarte desde la madrileña calle desde la que se puede ver la siempre mediática Audiencia Nacional hasta el encanto de una terraza en el patio privado de una casa de París? Pues esto es posible cruzando las puertas del Instituto Francés de la capital. Será en esas puertas donde nos encontramos con este elegante pero discreto cartel por el que se nos invita a tomar un menú del día por 11 euros.

Cruzamos la bonita puerta de doble hoja de madera de un edificio de corte clásico. Se trata de una edificación de 1910 que nació con el fin de albergar al Liceo Francés.

Actualmente nos encontramos con la sede principal del Instituto francés en Madrid, institución encargada de difundir la cultura francesa en nuestro país. ¿Y hay mejor manera de hacerlo que a través de su gastronomía?

Pasado el recibidor donde encontraremos información de las actividades del Instituto, y bajando unas escaleras, se encuentra el restaurante. Pero lo que nos interesa se encuentra cruzando el comedor hasta una puerta que da acceso al patio de manzana del edificio: allí es donde se encuentra una terraza con el más típico encanto parisino en el corazón de Madrid.

Elegantes mesas y sillas de jardín, amplias sombrillas y abundante vegetación. Es lo que nos encontraremos en esta terraza donde realmente a uno le da la sensación de que el tiempo discurre más lentamente. Sin duda, un sitio perfecto para tomar un menú del día a un precio económico. Aviso para navegantes: el precio del menú en el interior del restaurante son 11 euros. En terraza tiene suplemento y asciende hasta los 12,40 euros, pero te garantizo que esos 1,40 euros de diferencia merecen la pena.

Entremos en faena y hablemos de comida. El verdadero toque francés de la cocina del restaurante del Instituto francés se encuentra en el gusto por los detalles, aunque nos encontremos con un sencillo menú del día de apenas 12 euros. Cuando fui por allí, de primer plato tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda este rico plato de pasta con setas, con un rico toque de especias y con una magnífica presentación.

En el apartado de primeros platos, destaco las cremas, como las de puerros o la de zanahorias, ya que las bordan. Impresionante la lasaña de berenjena, un clásico de este restaurante que suele acabarse en los días que está en menú ya que todo el mundo que allí va a comer en esos días se abalanza sobre ella como pirañas.

Algo que te recomiendo es que procures llevar un horario europeo en este restaurante -muchos franceses lo frecuentan- e ir comer a primera hora, a partir de las 13.30, así tendrás garantizado encontrar una mesa libre en la terraza y tener disponibles todos los platos que ofrezcan en el menú del día.

En cuanto a los segundos platos, también rige el buen gusto en la preparación y la presentación. Por ejemplo, algo tan aparentemente tan sencillo como un filete de ternera, gana enteros cuando te lo preparan a la parrilla, bien acompañado con una rica ensalada con tomates cherry y hoja de roble y patatas fritas caseras.

Este gusto por los detalles también llega a los postres, donde siempre podrás elegir entre ricos helados -y no el típico y tristón helado al corte de chocolate, vainilla y nata- y platos de fruta preparada que bien apetece en días de calor. Por ejemplo, tacos de rica sandía fresca con hierbabuena.

Además, en las noches de verano de jueves y viernes, la terraza del restaurante del Instituto francés ofrece la oportunidad de cenar con menús diferentes. Para ello, es imprescindible llamar previamente al 91 700 48 34 para reservar.

El restaurante del Instituto francés, la mejor opción para viajar al encanto de una terraza parisina en el centro de Madrid. Bon appetit!

Las mejores tapas castizas de Madrid para un San Isidro en crisis

Por:  Jaime Rull / @RullandRock  Curri

Hoy, 15 de mayo, es San Isidro, patrón de Madrid. Así que los dos sibaritas accidentales que hacemos este blog nos hemos tirado a la calle en busca de tabernas genuinas madrileñas de esas que quedan ya poquitas para papearnos las raciones más castizas de la ciudad.

Pero ¡ojo!, que no estamos hablando de cualquier cosa. Os traemos las mejores bravas del foro, el mejor bacalao rebozado, callos para mojar y no parar, una tortilla recién hecha de dar palmas y una oreja adobada a la plancha. ¿Y para beber? Pues os damos a elegir. O unas cañitas tiradas por los ángeles, o… esto tan rico que sigue a continuación: 

GRANDIOSO VERMÚ EN UNA BODEGA CENTENARIA

  • Bodegas Ricla –  Calle de Cuchilleros, 6
  • Teléfono: 91 365 20 69                                                                                   
  • Precio: 1,60 euros el vermú 

No os vamos a engañar, en esta maravillosa taberna los precios no son los más baratos de Madrid (tampoco los más caros). Ya se sabe que muchas veces lo castizo… se paga. Estamos en una bodega de 1867 con preciosos azulejos y barra de estaño de 1936 y claro, los precios de los vinos y de algunas de las raciones van acordes con la solera del sitio. Ahora, si pides un vermú, la cosa cambia. Por 1.60 euros vas a tomarte uno de los vermús más ricos que puedas llevarte a la boca, de esos que entran como el agua y cuando te das cuenta estás como Las Grecas…

Claro, que si los acompañas con esta media ración de callos brutales (5.90 euros)…

…aparte de no chuzarte prematuramente, tu bolsillo no lo va a notar mucho y tu estómago te lo va a agradecer. Y a pesar de estar en una de las calles de Madrid con más guiris con metro cuadrado, en Ricla sigue yendo la gente fiel de toda la vida. ¿Otro vermutito, amigos?

EL MEJOR BACALAO REBOZADO DE MADRID

  • Casa Revuelta –  Calle Latoneros, 3
  • Teléfono: 91 366 33 32                                                                                          
  • Precio: 2,60 euros la tajada de bacalao rebozado

“Este bacalao es de antología”. Esto le decía una sabia señora que estaba detrás de nosotros a su hijo adolescente el sábado pasado en Casa Revuelta. Y es que no se puede explicar mejor, porque antológico es el bacalao de esta taberna castiza; en realidad el mejor bacalao rebozado de la ciudad (2,60 euros): jugoso, churruscadito, fresco, nada pesado…

Si pegas la oreja y pones el radar, te darás cuenta que aquí la conversación más típica es discutir cuál es mejor, si el bacalao de Casa Labra (otra taberna mítica madrileña) o el de Casa Revuelta. Gana este último, pero por goleada. Así que nunca agradeceremos lo suficiente a nuestros buenos amigachos Javi Trigales y Lucía Cuevas que nos enseñaran esta taberna donde también triunfan los callos, con fama de ser uno de los mejores de la ciudad. Eso sí, si no vas un miércoles o un jueves a mediodía no te molestes en pedirlos, porque no los hacen. Pero piensa que siempre te quedará…una de las cañas mejor tiradas de Madrid (y a 1.20 euros) ¡y este pedazo de tajada de bacalao de llorar!

MINI TORTILLA DE PATATAS COCINADA EN EL MOMENTO

  • Taberna de la Daniela –  Calle General Pardiñas, 21
  • Teléfono: 91 575 23 29                                                                                        
  • Precio: 4,40 euros la mini tortilla española preparada en el acto. 1,40 euros la caña.

Alejémonos ahora de las calles más céntricas de Madrid para adentrarnos a la zona comercial de la calle Goya, en el corazón del Barrio de Salamanca. Vayamos a uno de los pocos sitios (por no decir el único) en el que cuando pides un pincho de tortilla no te dan la típica porción de tortilla que lleva horas cocinada: te preparan en el momento una mini tortilla española para tí solito. Y además es lo suficientemente grande para satisfacer a dos personas. Esto es lo que encontrarás en la Taberna de la Daniela, muy célebre por su cocido. Muy, muy rico, por cierto; pero no precisamente barato.

La Daniela abrió sus puertas en 1992, y dado su éxito, ha abierto otras cuatro sucursales en la Villa y Corte. Pero a nosotros la que nos gusta es la taberna original, la del número 23 de la calle General Pardiñas. Tiran como nadie las cervezas y la mini tortilla cocinada en el acto está para chuparse los dedos. Además, tienen el detalle de presentártela con ricas rebanadas de pan tostado calentito. Sus camareras, especialmente Lola, son simpáticas, castizas y con un divertido descaro que las hace únicas. Eso sí, a chulas no las gana nadie, que para eso estamos en Madrid. Avisado quedas por si vas a vacilarlas.

Otro consejo: la Daniela es una muy agradable taberna pero sus precios se pueden disparar si te sales de nuestra amada mini tortilla que es, a nuestro juicio, la estrella de su carta de tapeo.

LAS MEJORES PATATAS BRAVAS DE MADRID

  • Docamar –  Calle Alcalá, 337
  • Teléfono: 91 367 83 17                                                                                        
  • Precio: 3,50 euros la ración de bravas. 4,80 la de oreja adobada a la plancha

Y ahora llegamos al punto más lejano respecto al turístico y masificado centro de Madrid. Más allá de la Plaza de toros de las Ventas, remontando la calle de Alcalá hasta su número 337, llegamos a la plaza de Quintana. Curiosa plaza que cada domingo por la mañana se dan cita niños y mayores para intercambiar cromos. En una de sus esquinas nos encontramos con una de las instituciones del poco turistico barrio de Ciudad Lineal: el Docamar, taberna que se enorgullece de cocinar las mejores patatas bravas de Madrid desde 1963.

Y la realidad le da la razón: unas patatas de calidad fritas a fuego muy, muy lento y una salsa brava cuya receta sigue siendo un misterio son las claves de estas patatas bravas con las que se puede acariciar el cielo mientras tu boca arde como el infierno. Sin duda, son unas patatas bravas de 5 estrellas y a tan sólo 3,50 euros la racion. Pero ésta no es la única especialidad del Docamar: las patatas ali-oli son espectaculares y, sobre todo, algo tan madrileño como la oreja adobada a la plancha es, directamente, para caerse de espaldas. Y todo con una relación calidad-precio muy difícilmente superables en Madrid.

Cuando vayas por el Docamar pregunta por Eugenio, simpático camarero que lleva trabajando allí la friolera de 38 años. Tira las cañas como nadie y si le caes bien seguro que te pone alguna rica tapa gratis. Atención a su arte a la hora de empapar con salsa brava las patatas recién salidas de la cocina:

Un detalle reseñable del Docamar: su interior está decorada con curiosas fotos históricas del distrito de Ciudad Lineal que se remontan a los años 20. Es más, en su propia página web tienen un amplio espacio dedicado a archivo fotográfico del barrio y sus gentes. Así es el Docamar: las patatas bravas como medio para convertirse en memoria histórica y fotográfica del antiguo Madrid. ¡Un bravo por el Docamar!

Tapas gratis en el centro de Madrid… ¡y cocinadas en el momento!

  • Bar Tapas Gratis El Biombo
  • Precio: 2,50 euros el doble de cerveza con tapa gratis cocinada en el momento. A partir de la segunda tapa, 1,20 euros cada una.
  • Dirección: Plaza del Biombo s/n, 28013 Madrid
  • Teléfono: 630 351 211
  • Web: tapasgratiselbiombo.es y página en facebook.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una de las zonas más bonitas y menos concurridas del Madrid de los Austrias encontramos la silenciosa y tranquila Plaza del Biombo, la cual se encuentra entre centros neurálgicos de la ciudad como son la bulliciosa Calle Mayor o la siempre plagada de turistas Plaza de Oriente.

Pues bien, aquí me encontré recientemente (gracias a mi amigo Diego Fernández) con un pequeño establecimiento con un nombre muy poco poético: Bar Tapas Gratis El Biombo. Bajo esta poco imaginativa denominación encontramos lo que promete: tapas gratis. ¿Qué mejor reclamo?

Pero hay un hecho que diferencia a este bar de otros muchos que también sirven tapa gratis en Madrid: todas las tapas son cocinadas en el mismo momento de pedirlas. Vamos, que no nos encontraremos con la típica tapa revenida y mustia que se elabora a primera hora de la mañana para que coja polvo en el mostrador de la barra del bar a lo largo del dia.

De hecho, no solo encuentras en este minúsculo establecimiento (de apenas 6 mesas y una pequeña barra) una tapa gratis cocinada en el momento con tu caña o vino, sino que además puedes elegir la que quieras entre una surtida carta (que se renueva regularmente) en la que encontraremos desde tostas de solomillo ibérico con cebolla caramelizada…

…¡a una hamburguesa completa!

Desde una sabrosa brocheta de pollo al curry a una cazuela de albondigas caseras, pasando por un plato de migas manchegas.

También ofrecen tapas algo más elaboradas, como tostas de paté a la pimienta con compota de manzana y reducción de Módena o gulas al ajillo con Mojo. Yo, personalmente, la primera vez que fui a este bar me quedé sorprendido ante el hecho de que pudiera elegir mi tapa gratis entre un variado menú. Así que me llevé por mi parte más adolescente y decidí acompañar mi cerveza… ¡con un perrito caliente!

El simpático y castizo dueño del bar, Inocencio, tomó nota y pasó la comanda a la cocina, donde su simpática cocinera, Carmen, me preparó en ese mismo instante un perrito caliente de tamaño generoso con detalles de buen gusto como el pan ligeramente tostado o virutas de cebolla frita.

La calidad del género es bastante buena, y eso se nota en las tapas. La decoración del este pequeño bar es sencilla y sin florituras. No esperemos encontrar los típicos bares de tapas de diseño que cada vez más se prodigan por La Latina y el centro de Madrid. Pero lo cierto es que estamos ante un pequeño bar perfecto para reuniones de amigos, y más si tenemos un presupuesto reducido. Estamos hablando de que, por menos de 8 euros, dos personas se pueden tomar un par cervezas acompañadas de cuatro generosas tapas, las dos primeras gratis y las dos siguientes a 1,20 euros cada una.

Otro detalle que me ha sorprendido es que, a pesar de lo modesto de su tamaño, este bar está muy presente en webs de promociones y descuentos como Groupalia o Restalo.es, ofreciendo menús cerrados francamente interesantes y a muy buen precio.

En resumen, el género es muy bueno, la cocina es rica y casera y el ambiente es muy acogedor y los precios son imbatibles. Recientemente estuve junto a otros 5 amigos. De media, salimos a 4 cervezas y 5 tapas por cabeza. Salimos a poco más de 10 euros cada uno. Así que, como conclusión, el Bar Tapas Gratis el Biombo no es el sitio más romántico para sorprender a tu pareja, ¡pero sí es un sitio perfecto si estás a fin de mes y quieres comer muy bien y gratis en el centro de Madrid!

En busca del mejor bocadillo de la Sierra de Madrid


Jaime Rull / @RullandRock

  • Venta Marcelino: Puerto de los Cotos, Sierra de Guadarrama. 28740 Rascafría (Madrid)
  • Teléfono: 91 852 19 24
  • Las claves: especialistas en judiones, chuletón, cordero asado y postres caseros. Lo mejor: su paisaje, su enclave en el corazón del Parque Natural de Peñalara.
  • www.ventamarcelino.com

Amo la montaña, aunque no soy alpinista ni escalador. Me encanta caminar y soy esquiador aficionado en su modalidad alpina y en la de travesía nórdica o “backcountry” (otro día hablaré de esta divertida disciplina emparentada con el esquí de fondo y mucho más barata que su versión tradicional alpina).

La visión de una montaña bajo la nieve provoca en mí sensaciones muy difíciles de explicar. Quizás esas sensaciones provengan del inmenso y fugaz poder transformador que tiene la nieve sobre cualquier paisaje .

Y los paisajes nevados no sólo embriagan mis sentidos, sino que acentúan mi apetito hasta asimilarlo al de un oso pardo en ayunas recién despertado de su hibernación. Vamos, que me comería hasta mi sombra.

Después de una jornada en la montaña -ya sea caminando, esquiando o realizando cualquier tipo de actividad- a mí lo que me apetece es un buen bocadillo. Quizás porque no pueda evitar acordarme de los míticos “choripanes” montañeros de mi infancia: una barra de pan con chorizo Vela o Revilla en cantidades desorbitadas. Y más si me encuentro en la Sierra de Guadarrama, donde tantas veces he estado cuando era un canijo, tirándome por la nieve en el Puerto de Navacerrada utilizando la cámara de un neumático de tractor como trineo. Sí, era un inconsciente y no medía demasiado bien el riesgo, pero esa es otra historia.

El pasado fin de semana (14-15 de abril) cayó una espectacular nevada sobre la Sierra de Guadarrama que superó las previsiones iniciales, muy anormal para ser -supuestamente- primavera. Y mas todavía después de un invierno tan seco, cálido y desastroso como el de este 2012. Así que el domingo no pude evitar subir a la Sierra para adentrarme en algún bosque nevado.

Si hay un sitio por el que siento especial predilección, ése es el Puerto de Cotos, a apenas 10 kilómetros del más concurrido y masificado Puerto de Navacerrada. La salvación del paisaje del Puerto de Cotos ha venido aparejada al nacimiento del Parque Natural del Peñalara. Y en el mismo perto nos encontramos con la Venta Marcelino, histórico establecimiento que viene desarrollando su actividad hostelera ininterrumpidamente desde 1924.

    

La Venta Marcelino, sin ser necesariamente una meca gastronómica, tiene algo, tiene un nosequé… Quizás sea por estar enclavado donde está, en lo mejorcito de la Sierra de Guadarrana. Quizás sea por la historia que se respira dentro de sus paredes de granito forradas de madera de pino de Valsaín. Quizás sea por su olor a chimenea y cocina casera. O quizás sea por el espirítu que ha sabido darle su actual dueño, Rafael Sánchez, a quien tuve el privilegio de conocer personalmente el pasado domingo. 57 años de edad, montañero vocacional, viajero incansable, trotamundos, contador de historias, humilde, carismástico y, sabio sin saberlo, me dijo una frase que me ha dejado marcado:

“Sé que con la Venta Marcelino no me haré millonario pero es lo que me gusta, del mismo modo que me gusta la montaña que me rodea. No quiero ser el muerto más rico del cementerio, pero sí el más feliz”.

Te recomiendo que le sigas en su página de facebook, donde comparte fotos y vídeos de sus paseos por el entorno de la Venta Marcelino junto a sus dos preciosos mastines, uno español y otro tibetano. Narración escueta y austera, engancha por sus imágenes. No tiene desperdicio.

Lo que sí tengo claro es que la Venta Marcelino es una parada obligatoria, necesaria. Si vienes desde Madrid en coche, la encontrarás en la carretera M 604 dirección Rascafría. Es la perfecta base de operaciones para cualquier ruta senderista, raquetas, esquí de fondo o travesía en invierno o, en suma, cualquier paseo agradable por el Parque Natural de Peñalara. Antes de iniciar cualquier actividad, la Venta Marcelino es el mejor sitio para desayunar, comer o tomar un café con estas vistas:

Proseguimos nuestro viaje, y como comentaba, después de hacer cualquier tipo de actividad montañera me entra un hambre voraz, a la que se une un antojo irracional por un mega-ultra-bocadillo de proporciones siderales. Pues bien: a apenas 20 minutos en coche del Puerto de Cotos creo haber encontrado el sitio en el que preparan el que (posiblemente) sea el mejor bocadillo de la Sierra de Madrid: el Restaurante Fernando en Lozoya.

“Bocadillo especial” es el nombre austero y sin adornos que recibe este apetitoso y enorme monstruo de lomo, queso, bacon y tomate. Sin florituras ni tonterías. Este bocadillo tiene la claves para ser el mejor bocadillo posible: el mejor pan artesano elaborado en una tahona de Buitrago de Lozoya, el mejor lomo adobado que te puedas echar a la cara, bacon de verdad, queso fundido y tomate de huerta. Es decir, el secreto está en su sencillez y la calidad indiscutible del género utilizado. Este bocadillo es tan grande que dos personas de apetito normal pueden quedarse saciados con uno solo. ¿Su precio? Sólo 6 euros. Eso sí, si lo vas a comer tú solo, haz ejercicio y vete con hambre, que la necesitarás para acabarlo.

Para acabar, y siendo justos con el Restaurante Fernando, hay que decir que su carta es muy completa con una buena relación calidad – precio y es un sitio de referencia en temporada de setas: ¡muy recomendables sus boletus y níscalos! Además tiene una terracita que da gloria en los dias soleados de primavera y verano. Así que ya sabes dónde ir después de una buena ruta por la Sierra de Guadarrama en el Puerto de Cotos para tomar uno de los mejores y más contundentes bocadillos de la Comunidad de Madrid. ¡Y sólo por 6 euros!

5 ricos pinchos de tortilla en Madrid por menos de 3 euros

Por: Curri  

¿Puede haber un plato más españolazo que la tortilla de patatas? No. ¿Y puede haber un plato con más irregularidad? Tampoco. Es increíble que en muchas partes de España, Madrid y Barcelona incluidas, lo de pedir un pincho de tortilla en un bar se convierta en una lotería absoluta. La tortilla puede estar seca, o salada, o las dos cosas, o nadar en huevina…o directamente ser un ladrillo recalentado de antes de ayer. Y encima a veces te pueden cascar 3 euros o más por mazacotes incomibles. Para ir sobre seguro, aquí van 5 ricos pinchos de tortilla en Madrid de menos de 3 euros, ordenados de menor a mayor precio.  

1. La Realidad. Corredera baja de San Pablo, 51. Metro Tribunal / Tfno: 91 532 8055

Hay a quien le tira un poco para atrás el ambiente moderniqui de este bar de Malasaña, pero el precio de su pincho, jugoso y bastante rico, es imbatible: 2 euros. Pincho + café = 3 euros antes de las 12.30 del mediodía. Puedes elegir la tortilla con cebolla o sin ella y es de los pocos sitios del barrio que abren pronto durante el fin de semana.

2. Casa Paco. Altamirano, 38. Metro Argüelles o Moncloa / Tfno:  91 543 28 21

Lo acabo de conocer y lo único que no me mola de este sitio es no tenerlo más cerca de casa. Tienen a 2 euritos el pincho. La tortilla que hacen en este bar de toda la vida fundado en 1954 por el abuelo Paco, asturiano, es la clásica, jugosa sin que se note el huevo, con la cebollita quemada con sabor un poco dulce…Rica rica.Hacen también tortillas para llevar (11.50 euros). Pero es que además da gusto ver la barra con un montón de tortillas variadas (a 2.30 el pincho!) de todo lo que te imagines: roquefort con salmón, cabrales, ibérico con foie, chistorra, solomillo con cebolla crujiente y parmesano, callos, pulpo, !cocido!… Así hasta  60 variedades. El paraíso de la tortilla a precios de barrio.

3. Sylkar.  Espronceda, 17. Metro Ríos Rosas o Alonso Cano / Tfno  91 554 5703

Una de las tortillas más famosas de Madrid que ha sido finalista en varias ocasiones del Campeonato Nacional de Tortilla de Patatas. A 2.60 euros el pincho, es una tortilla poco cuajada, con el huevo casi crudo, muy jugosa. Caramelizan la cebolla aparte para que se note poco su sabor. Las hacen a decenas, porque mucha gente las encarga para llevar (12.90 euros). Tienen mucha fama las torrijas (2.60) también. No las probé pero la pintaza que tenían era es-pec-ta-cu-lar.  

4. La Ardosa. Colón, 13. Metro Tribunal / Tfno 91 521 4979

Taberna mítica que hace la que muchos consideran la mejor tortilla de Madrid, a 2.75 el pincho. Guiris y locales se apiñan (mejor no ir en hora punta porque se peta) en esta taberna de 1892 que entre otras raciones de lujo, tiene unas gildas (aceitunas, piparras y anchoas) espectaculares (1.95 euros). Cuidadín con la cerveza porque ahí sí que clavan. Tienen una checa de barril, la Urquell, que utiliza el lúpulo más exquisito del mundo. Nos ha jodío con la exquisitez. Te cascan 4.85 euros por una pinta…

5. La Palmera. Palma, 67. Metro Noviciado o San Bernardo.

Pincho de tortilla (2.90 euros) nocturno porque, excepto los domingos, solo abren de noche. Es una taberna pequeñita, con mucha solera, fundada en 1920, con un zócalo de azulejo precioso y una barra de vermú de estaño de las que ya quedan muy pocas en Madrid. La tortilla que hace su dueño, jugosa y con la cebollita ligeramente quemada, es reciente, reciente…Tan reciente, tan reciente, que cuando pides el pincho, empiezan a hacer la tortilla. Total, que a veces, tarda en llegar más de la cuenta, pero todo se soluciona con unos ricos botellines de Mahou o pegando la hebra con el camarero sevillano, un tío muy muy majo.

Se quedan fuera de la lista, no por no estar ricos, sino por careros, los pinchos de tortilla del Café Tres Olivos (3.60 euros), Avenida Campo de Calatrava, 17. Metro Tres Olivos, con una tortilla muy muy buena, quemadita por fuera y líquida por dentro, y el pincho de tortilla con cebolla caramelizada de Juana la Loca, famoso en todo el barrio de La Latina, pero que ya puede estar bueno, porque lo cobran a 4 eurazos…     

Zara: cubano auténtico… ¡y el mejor daiquiri de Madrid!

Por: Curri  

  • Zara: c/ de las Infantas, 5 (Madrid)
  • Teléfono: 91 532 20 74
  • Cómo llegar: Metro Gran Vía
  • Precio: 25 euros
  • www.restaurantezara.com

Cuando llevas a un amigo al Zara por vez primera, siempre dice lo mismo: ¡si yo he pasado por aquí mil veces! Pues eso. Puedes pasar a su lado toda la vida y jamás fijarte en su interior ni imaginarte que dentro está uno de los restaurantes más agradables de Madrid. Y auténticos. Pero si decides traspasar su fachada anodina, puede que se convierta en uno de los restaurantes a los que acudas regularmente cuando te apetezca comida rica, casera y barata regada ¡con los mejores daiquiris de Madrid! (como poco).

La comida cubano-asturiana del Zara no es sofisticada ni falta que le hace pero es una cocina honesta en la que todo sabe como recién cocinado por tu madre. Aquí los huevos son de gallina asturiana, el pollo sabe a pollo de verdad y el arroz está en su punto perfecto, por decir solo tres ingredientes. Para mí (y para la mayoría de la clientela fiel) la mejor opción es pedir uno de los platos combinados tropicales (13 euros), especialmente el Nº1 Picadillo, arroz blanco y plátano frito y el Nº 3 Ropa vieja con arroz blanco. Llenan lo suficiente como para quedarse a gusto, pero si se tiene buen saque, se pueden acompañar por un plátano o un huevo frito extra o una ración de caserísimos frijoles negros.

Otra opción es pedir algo de entrada para compartir. Lo clásico es la Yuca frita servida con mojo picante (7 euros),  los Tostones (6 euros)o la Ensalada de aguacate (7 euros). Esto último es simplemente un aguacate servido con cebolla y aceite, ¡pero qué aguacate y qué cebolla!

Para quien quiera salirse de los platos combinados, otra de sus platos estrella es el Pollo frito Zara (8 euros). No tiene más historias: es el típico pollo frito de toda la vida, con el matiz de que tiene el  sabor a pollo de verdad que seguramente ya ni recordabas. Por pedir otra cosa, la última vez que fui, pedí (9.50 euros) Hígado a la italiana Zara (en trocitos con cebolla, tomate y pimiento)  y me supo muy rico, nada pesado y casero a más no poder.   

Los postres para mi gusto se suben un poco a la parra en el precio aunque también hay que reconocer que son muy generosos en cantidad. Recomendable y más barato es el Flan Zara hecho con huevos de gallina de corral.

En cuanto a los daiquiris, los tienen también de fresa y plátano, pero para mí el clásico de limón es insuperable (6 euros). Te dejan la coctelera en la mesa y tú te los sirves en tu copa, de manera que siempre sobra algo y cada daiquiri en realidad es un daiquiri y medio. Así que cuidadito porque entran tan bien que el primero sienta de maravilla, el segundo te pone la sonrisa de tonto y al tercero sales como Las Grecas.  Yo aviso.

El ambiente de este local, pequeño, sencillo y sin pretensiones que, por cierto, se llama Zara desde mucho antes que oyéramos hablar de las tiendas de Amancio Ortega, es de lo más variadito que se pueda imaginar….Y acabo con lo mejor de todo. La atención de sus dueños, un matrimonio mayor, él asturiano emigrado a Cuba y ella cubana, ABSOLUTAMENTE ENCANTADORES. El resto del personal, de blanco impoluto, no se quedan atrás en profesionalidad y atención. Los dueños podrían haber ampliado el negocio hace años o haberlo reformado para adecuarlo al fashionismo de la zona, pero han optado muy sabiamente por mantenerlo igual que hace décadas y por no abrir sábados, domingos y festivos para descansar.

Total, que del Zara sales de allí bien cenado, bien atendido, con la cartera sin tiritar y con una sonrisa de oreja a oreja. Los daiquiris también ayudan, claro.

Bufalino: rica y barata comida casera mediterránea

Por: Curri  

  • Bufalino: c/ Puebla 9 (Madrid)
  • Teléfono: 91 521 80 31
  • Cómo llegar: Metro Callao o Gran Vía
  • Precio: 20 euros
  • www.bufalino.es

Lo mejor que se puede decir del Bufalino es que es de esos sitios para repetir una y mil veces. Se come muy bien, tiene una relación calidad-precio cojonuda  y sales de allí con muy buen rollo por el ambiente y el trato que te dan, especialmente su dueña, la italiana Letizia, encantadora.

Lo mejor del Bufalino es el menú que sirven a mediodía (incluidos los sábados). En mi opinión,uno de los mejores menús de todo el centro de Madrid con platos caseros y sanos bien presentados y cocinados con cariño.  Cuesta 11.50 euros e incluye bebida (doble de cerveza, por ejemplo) y postres caseros riquísimos como las tartas, especialmente la de chocolate y la de manzana con gengibre.

 

En cuanto a la carta no es muy extensa pero todo está muy rico. Cada día tienen una “pasta del día” diferente con salsa a elegir. Los risottos los bordan (11.50 euros)así como todos los otros platos italianos, como la Polenta con tomate (buenísima) o con salsa de boletus (7 euros); la Mozzarela auténtica de Campania (8 euros) o  la Lasagna de verduras (10).

Entre los platos vegetarianos, ligero y muy rico el Baba ganoush (7.50 euros), así como el Hummus (6.50) y entre los pescados,  muy bueno el  Bacalao a bras (revuelto de bacalao, huevo y patatas paja) (10 euros) . De los platos de carne, he probado la Hamburguesa de buey con aceite de trufa y foie gras (11 euros) y el  (14 euros) Steak tartare (solo los jueves noche) y los dos son totalmente recomendables.   

La carta de vinos es maja y si te quieres dar un homenaje a la italiana, tienen spritz, el aperitivo típico del norte de Italia y grappa (el orujo italiano) aparte del limoncello cortesía de la casa.

En cuanto al local, es bastante pequeño pero sin agobios y decorado en plan moderno sin pretensiones. Por poner alguna pega, en hora punta tardan en servir un poco más de la cuenta porque la cocina es pequeñita, pero el buen ambiente y lo agradable del local hace que la espera se haga llevadera. Está a dos pasos de la Gran Vía, entre Malasaña y Chueca. Ahora se dice que está en el Triball, el barrio de los moderniquis, pero el Bufalino llegó al barrio muchos años antes de que existiera el Triball. 

Resumiendo, si te apetece comida casera, rica, sana y bien presentada a 11.50 euros al mediodía o 18-25 por la noche, en un ambiente de buen rollo y con un trato muy agradable, hazte un Bufalino.