O Pinhal: pescado y marisco en Meco, paraíso playero al lado de Lisboa.

Por: Curri  

Aldeia do Meco es un pueblito a 35 kilómetros al sur de Lisboa con una playa gigantesca rodeada de un entorno maravilloso: kilómetros de dunas, pinares y acantilados impresionantes en los que a veces el agua de las últimas lluvias se filtra por ellos y se forman pequeños chorros y cascadas de agua dulce a modo de ducha natural.

En línea recta se llegaría desde Lisboa a la playa de Meco en 20 minutos en coche pero afortunadamente hay que dar un rodeo y llegar en unos 45 minutos sorteando unas instalaciones militares, huertas y la Lagoa de Albufeira. Digo afortunadamente porque seguramente gracias a ese rodeo Meco sigue manteniéndose como un pequeño paraíso a salvo de hordas turistas.

Mientras los atascos en verano a la vuelta de las playas de Caparica, las más cercanas a Lisboa, son brutales, o las playas (preciosas, por otra parte) al norte de Setúbal se petan, Meco, al estar justo en el medio de las dos ciudades, sigue conservando su aire tranquilo. Un día de diario de julio o agosto es fácil que la persona más cercana a tu toalla esté a 200 metros. En fin de semana, sí hay bastante gente. La diferencia es que basta con andar un poco para estar solo y disfrutar de este playón espectacular con bañador o sin él, que aquí lo de andar en pelotas es decisión de cada uno.

Siempre que voy a la playa de Meco acabo el día comiendo o cenando en O Pinhal, un restaurante muy agradable  de Aldeia do Meco con muy buena relación calidad-precio. Tiene una terraza bastante grandecita y el interior es como de restaurante tradicional de toda la vida. Le da el puntito marinero un acuario gigante con sus langostas, sus cangrejicos y…!un mostrador con pescado fresco que es para enmarcarlo! Y junto al pescado, marisquito a tope: langostinos, gambones, navajas, mejillones, almejas…

Antes de que llegue el primer plato, yo ya estoy metiendo mano al queso de Azeitao. Es uno de esos quesos que te ponen como aperitivo opcional en muchos sitios de Portugal y que yo no perdono untándolo en un pan de hogaza casero que entra como Dios. El que ponen en O Pinhal está especialmente bueno. Suelo pedir también una ensalada de tomate de huerta con aceite de oliva para mojar y no parar…y tirada de precio.

Los entrantes tipo crema de marisco o sopa de pescado son muy baratos y comer a la española, de raciones, sale muy bien de precio. Muy ricas las ameijoas a bulhao pato, similares a nuestras almejas a la marinera y buena también la salada de polvo (como nuestro salpicón de pulpo a la vinagreta) o la salada de ovas (ensalada de huevas).

Aparte de pescados a la parrilla y mariscos, la especialidad son los guisos marineros, como el arroz de tamboril (arroz caldoso de rape) o las cataplanas (guiso hecho en una cazuela especial de cobre), especialmente las de cherne (parecido al mero), y de espadarte (pez espada)…Te traen directamente el guiso en la cazuela y las cantidades son grandes, así que con una ración pueden comer dos.

Eso sí, atención, porque como en casi todo Portugal, echan mucho coentro (cilantro). Los portugueses usan el cilantro como nosotros el perejil, pero además lo echan como si se fuera a acabar el mundo y su vida dependiera de ello. Así que con decirle al camarero “sem muito coentro, por favor”, sin problema. Por cierto, los dueños y los camareros que atienden son muy majos y profesionales.

Al final, por 20 euros o poco más comes muy bien. Si se quiere pedir marisco al peso evidentemente la cuenta sube, pero sube al estilo portugués y no al español. No olvidemos que Portugal seguramente sea el país más barato de Europa para comer.

Y después de comer o cenar, una caipirinha en el Bar do Peixe. Aquí teneis cómo llegar desde O Pinhal. Es un chiringuito de madera a pie de playa con interior de diseño y con una terraza con vistas espectaculares en la que cocerse a caipirinhas mientras se ve la puesta de sol.

Está considerado como uno de los mejores bares de playa de todo Portugal. A pesar de ser rollo chiringuito de diseño y de lo pintón del personal, el ambiente no es pijo ni pretencioso, no es caro y se come muy bien, sobre todo pescado fresco de la zona. Recomendables a tope sus caipirinhas y sus postres, como o melhor bolo de chocolate do mundo, la tarta de limón, de manzana, de queso…Si asomas la nariz al mostrador de postres, te aseguro que te va a ser muy difícil elegir. Si vas de noche, puede que pilles alguna fiesta, aunque yo siempre me he encontrado un ambiente bastante tranquilito. Es más, siempre me pregunto cómo es posible que un sitio tan bonito no esté petado por las noches. Siempre me respondo lo mismo: ni idea, pero va a caer otra caipirinha en cero coma…

Bufalino: rica y barata comida casera mediterránea

Por: Curri  

  • Bufalino: c/ Puebla 9 (Madrid)
  • Teléfono: 91 521 80 31
  • Cómo llegar: Metro Callao o Gran Vía
  • Precio: 20 euros
  • www.bufalino.es

Lo mejor que se puede decir del Bufalino es que es de esos sitios para repetir una y mil veces. Se come muy bien, tiene una relación calidad-precio cojonuda  y sales de allí con muy buen rollo por el ambiente y el trato que te dan, especialmente su dueña, la italiana Letizia, encantadora.

Lo mejor del Bufalino es el menú que sirven a mediodía (incluidos los sábados). En mi opinión,uno de los mejores menús de todo el centro de Madrid con platos caseros y sanos bien presentados y cocinados con cariño.  Cuesta 11.50 euros e incluye bebida (doble de cerveza, por ejemplo) y postres caseros riquísimos como las tartas, especialmente la de chocolate y la de manzana con gengibre.

 

En cuanto a la carta no es muy extensa pero todo está muy rico. Cada día tienen una “pasta del día” diferente con salsa a elegir. Los risottos los bordan (11.50 euros)así como todos los otros platos italianos, como la Polenta con tomate (buenísima) o con salsa de boletus (7 euros); la Mozzarela auténtica de Campania (8 euros) o  la Lasagna de verduras (10).

Entre los platos vegetarianos, ligero y muy rico el Baba ganoush (7.50 euros), así como el Hummus (6.50) y entre los pescados,  muy bueno el  Bacalao a bras (revuelto de bacalao, huevo y patatas paja) (10 euros) . De los platos de carne, he probado la Hamburguesa de buey con aceite de trufa y foie gras (11 euros) y el  (14 euros) Steak tartare (solo los jueves noche) y los dos son totalmente recomendables.   

La carta de vinos es maja y si te quieres dar un homenaje a la italiana, tienen spritz, el aperitivo típico del norte de Italia y grappa (el orujo italiano) aparte del limoncello cortesía de la casa.

En cuanto al local, es bastante pequeño pero sin agobios y decorado en plan moderno sin pretensiones. Por poner alguna pega, en hora punta tardan en servir un poco más de la cuenta porque la cocina es pequeñita, pero el buen ambiente y lo agradable del local hace que la espera se haga llevadera. Está a dos pasos de la Gran Vía, entre Malasaña y Chueca. Ahora se dice que está en el Triball, el barrio de los moderniquis, pero el Bufalino llegó al barrio muchos años antes de que existiera el Triball. 

Resumiendo, si te apetece comida casera, rica, sana y bien presentada a 11.50 euros al mediodía o 18-25 por la noche, en un ambiente de buen rollo y con un trato muy agradable, hazte un Bufalino.