Tapas gratis en el centro de Madrid… ¡y cocinadas en el momento!

  • Bar Tapas Gratis El Biombo
  • Precio: 2,50 euros el doble de cerveza con tapa gratis cocinada en el momento. A partir de la segunda tapa, 1,20 euros cada una.
  • Dirección: Plaza del Biombo s/n, 28013 Madrid
  • Teléfono: 630 351 211
  • Web: tapasgratiselbiombo.es y página en facebook.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una de las zonas más bonitas y menos concurridas del Madrid de los Austrias encontramos la silenciosa y tranquila Plaza del Biombo, la cual se encuentra entre centros neurálgicos de la ciudad como son la bulliciosa Calle Mayor o la siempre plagada de turistas Plaza de Oriente.

Pues bien, aquí me encontré recientemente (gracias a mi amigo Diego Fernández) con un pequeño establecimiento con un nombre muy poco poético: Bar Tapas Gratis El Biombo. Bajo esta poco imaginativa denominación encontramos lo que promete: tapas gratis. ¿Qué mejor reclamo?

Pero hay un hecho que diferencia a este bar de otros muchos que también sirven tapa gratis en Madrid: todas las tapas son cocinadas en el mismo momento de pedirlas. Vamos, que no nos encontraremos con la típica tapa revenida y mustia que se elabora a primera hora de la mañana para que coja polvo en el mostrador de la barra del bar a lo largo del dia.

De hecho, no solo encuentras en este minúsculo establecimiento (de apenas 6 mesas y una pequeña barra) una tapa gratis cocinada en el momento con tu caña o vino, sino que además puedes elegir la que quieras entre una surtida carta (que se renueva regularmente) en la que encontraremos desde tostas de solomillo ibérico con cebolla caramelizada…

…¡a una hamburguesa completa!

Desde una sabrosa brocheta de pollo al curry a una cazuela de albondigas caseras, pasando por un plato de migas manchegas.

También ofrecen tapas algo más elaboradas, como tostas de paté a la pimienta con compota de manzana y reducción de Módena o gulas al ajillo con Mojo. Yo, personalmente, la primera vez que fui a este bar me quedé sorprendido ante el hecho de que pudiera elegir mi tapa gratis entre un variado menú. Así que me llevé por mi parte más adolescente y decidí acompañar mi cerveza… ¡con un perrito caliente!

El simpático y castizo dueño del bar, Inocencio, tomó nota y pasó la comanda a la cocina, donde su simpática cocinera, Carmen, me preparó en ese mismo instante un perrito caliente de tamaño generoso con detalles de buen gusto como el pan ligeramente tostado o virutas de cebolla frita.

La calidad del género es bastante buena, y eso se nota en las tapas. La decoración del este pequeño bar es sencilla y sin florituras. No esperemos encontrar los típicos bares de tapas de diseño que cada vez más se prodigan por La Latina y el centro de Madrid. Pero lo cierto es que estamos ante un pequeño bar perfecto para reuniones de amigos, y más si tenemos un presupuesto reducido. Estamos hablando de que, por menos de 8 euros, dos personas se pueden tomar un par cervezas acompañadas de cuatro generosas tapas, las dos primeras gratis y las dos siguientes a 1,20 euros cada una.

Otro detalle que me ha sorprendido es que, a pesar de lo modesto de su tamaño, este bar está muy presente en webs de promociones y descuentos como Groupalia o Restalo.es, ofreciendo menús cerrados francamente interesantes y a muy buen precio.

En resumen, el género es muy bueno, la cocina es rica y casera y el ambiente es muy acogedor y los precios son imbatibles. Recientemente estuve junto a otros 5 amigos. De media, salimos a 4 cervezas y 5 tapas por cabeza. Salimos a poco más de 10 euros cada uno. Así que, como conclusión, el Bar Tapas Gratis el Biombo no es el sitio más romántico para sorprender a tu pareja, ¡pero sí es un sitio perfecto si estás a fin de mes y quieres comer muy bien y gratis en el centro de Madrid!

Tapas fáciles para cocinar en casa… ¡y baratas!

¡Atentos, sibaritas! Como somos unos tragaldabas de buen hocico, hoy inauguramos una nueva sección de recetas para, que con tus manitas, te conviertas en el nuevo Ferrán Adriá del barrio. Hoy hablaremos de ricas tapas para que hagas en tu casa. Si quieres compartir con nosotros tus mejores recetas, escríbenos a elsibaritaaccidental@gmail.com ¡Ya estás tardando!

¿Y quién es el ilustre invitado que inaugura esta sección? Un cocinero como la copa de un pino. Es aragonés de Belchite, y orgulloso de serlo: Roberto Baquero. Estudió restauración en la Escuela de Hostelería de Miralbueno. Forjó su carrera entre los fogones zaragozanos, alternándolos con los de Madrid y Barcelona. Fue subcampeón en el 2002 en el concurso de tapas en el Kursaal de San Sebastián (¡casi nada!) con la Taberna Zarcillos; Premio Originalidad de plata en el Certamen Gastronómico Aragonés del 2004 con restaurante La Suite. Ha colaborado en medios como Onda Cero y Aragón Televisión. Es coautor del libro La cocina del aceite del Bajo Aragón y actualmente está desarrollando nuevos proyectos gastronómicos en la restauración de Zaragoza. Pronto os diremos dónde para que podáis visitarle.

Lo que hoy nos trae Roberto son dos recetas fáciles para elaborar dos tapas resultonas,  baratas y con una nota de originalidad.

¡Buen provecho!

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Por: Roberto Baquero

¿Tapas? Por su cultura, inteligencia y tal vez también por su ingesta de pequeñas cantidades de comida acompañando a sus sorbos de vino, se le denominaba El Sabio a nuestro rey Alfonso X o quizás tengamos que remontarnos al tabernero que a otro de nuestros Alfonsos, en este caso el XIII, le tapó la jarra de vino para que no le entrase ningún tipo de insecto, en este caso con una loncha de jamón, aunque lo normal fuera hacerlo con un buen trozo de pan, mucho más asequible en ese tiempo.

En resumidas cuentas, el término tapa nos denota una pausa en nuestra jornada diaria que nos la hace más agradable y calmamos el apetito.

Como no podría ser de otra forma, os presento el siguiente menú de dos tapas fáciles, económicas y por qué no, muy divertidas que en estos tiempos es necesario. En próximos posts os iré dando más recetas.

TOMATE, OLIVAS, PAN Y ACEITE

Ingredientes: 2 tomates naturales,1/2 cebolla tierna picada, un chorrito de aceite de oliva, sal, tostaditas de pan.

Elaboración: pelar el tomate, quitar las pepitas y picarlo finamente. Unir con la cebolla dulce, colocar sobre un colador la mezcla y eliminar el zumo de tomate quedándonos la parte sólida que envolveremos en papel film, dándole la forma original del fruto.

Acompañar esta tapa con las tostaditas y aceitunas negras, regando el conjunto con un buen aceite de oliva.

PATATAS BRAVAS PREÑADAS

Es una época en la que hasta a las patatas les damos el placer de disfrutar de un estado en el que muchas de las mujeres que pasean por nuestra ciudad nos aseguran que el futuro de la humanidad está asegurado. Por cierto, es una tapa muy adecuada para ellas.

Ingredientes: 2 patatas pequeñas, salsa de pimentón, sal y aceite

Elaboración: pelar las patatas, lavarlas y cocerlas en el microondas durante 7 minutos a potencia máxima. Dejar enfriar.

Para la salsa mezclaremos 2 cucharadas de mahonesa, tomate rallado natural, una punta de pimentón dulce (para evitar las molestias estomacales) y sal al gusto.

Moldearemos las patatas en esferas y las partiremos por la mitad, les haremos una incisión en la parte superior, rellenaremos con la salsa… ¡et voilá!


En busca del mejor bocadillo de la Sierra de Madrid


Jaime Rull / @RullandRock

  • Venta Marcelino: Puerto de los Cotos, Sierra de Guadarrama. 28740 Rascafría (Madrid)
  • Teléfono: 91 852 19 24
  • Las claves: especialistas en judiones, chuletón, cordero asado y postres caseros. Lo mejor: su paisaje, su enclave en el corazón del Parque Natural de Peñalara.
  • www.ventamarcelino.com

Amo la montaña, aunque no soy alpinista ni escalador. Me encanta caminar y soy esquiador aficionado en su modalidad alpina y en la de travesía nórdica o “backcountry” (otro día hablaré de esta divertida disciplina emparentada con el esquí de fondo y mucho más barata que su versión tradicional alpina).

La visión de una montaña bajo la nieve provoca en mí sensaciones muy difíciles de explicar. Quizás esas sensaciones provengan del inmenso y fugaz poder transformador que tiene la nieve sobre cualquier paisaje .

Y los paisajes nevados no sólo embriagan mis sentidos, sino que acentúan mi apetito hasta asimilarlo al de un oso pardo en ayunas recién despertado de su hibernación. Vamos, que me comería hasta mi sombra.

Después de una jornada en la montaña -ya sea caminando, esquiando o realizando cualquier tipo de actividad- a mí lo que me apetece es un buen bocadillo. Quizás porque no pueda evitar acordarme de los míticos “choripanes” montañeros de mi infancia: una barra de pan con chorizo Vela o Revilla en cantidades desorbitadas. Y más si me encuentro en la Sierra de Guadarrama, donde tantas veces he estado cuando era un canijo, tirándome por la nieve en el Puerto de Navacerrada utilizando la cámara de un neumático de tractor como trineo. Sí, era un inconsciente y no medía demasiado bien el riesgo, pero esa es otra historia.

El pasado fin de semana (14-15 de abril) cayó una espectacular nevada sobre la Sierra de Guadarrama que superó las previsiones iniciales, muy anormal para ser -supuestamente- primavera. Y mas todavía después de un invierno tan seco, cálido y desastroso como el de este 2012. Así que el domingo no pude evitar subir a la Sierra para adentrarme en algún bosque nevado.

Si hay un sitio por el que siento especial predilección, ése es el Puerto de Cotos, a apenas 10 kilómetros del más concurrido y masificado Puerto de Navacerrada. La salvación del paisaje del Puerto de Cotos ha venido aparejada al nacimiento del Parque Natural del Peñalara. Y en el mismo perto nos encontramos con la Venta Marcelino, histórico establecimiento que viene desarrollando su actividad hostelera ininterrumpidamente desde 1924.

    

La Venta Marcelino, sin ser necesariamente una meca gastronómica, tiene algo, tiene un nosequé… Quizás sea por estar enclavado donde está, en lo mejorcito de la Sierra de Guadarrana. Quizás sea por la historia que se respira dentro de sus paredes de granito forradas de madera de pino de Valsaín. Quizás sea por su olor a chimenea y cocina casera. O quizás sea por el espirítu que ha sabido darle su actual dueño, Rafael Sánchez, a quien tuve el privilegio de conocer personalmente el pasado domingo. 57 años de edad, montañero vocacional, viajero incansable, trotamundos, contador de historias, humilde, carismástico y, sabio sin saberlo, me dijo una frase que me ha dejado marcado:

“Sé que con la Venta Marcelino no me haré millonario pero es lo que me gusta, del mismo modo que me gusta la montaña que me rodea. No quiero ser el muerto más rico del cementerio, pero sí el más feliz”.

Te recomiendo que le sigas en su página de facebook, donde comparte fotos y vídeos de sus paseos por el entorno de la Venta Marcelino junto a sus dos preciosos mastines, uno español y otro tibetano. Narración escueta y austera, engancha por sus imágenes. No tiene desperdicio.

Lo que sí tengo claro es que la Venta Marcelino es una parada obligatoria, necesaria. Si vienes desde Madrid en coche, la encontrarás en la carretera M 604 dirección Rascafría. Es la perfecta base de operaciones para cualquier ruta senderista, raquetas, esquí de fondo o travesía en invierno o, en suma, cualquier paseo agradable por el Parque Natural de Peñalara. Antes de iniciar cualquier actividad, la Venta Marcelino es el mejor sitio para desayunar, comer o tomar un café con estas vistas:

Proseguimos nuestro viaje, y como comentaba, después de hacer cualquier tipo de actividad montañera me entra un hambre voraz, a la que se une un antojo irracional por un mega-ultra-bocadillo de proporciones siderales. Pues bien: a apenas 20 minutos en coche del Puerto de Cotos creo haber encontrado el sitio en el que preparan el que (posiblemente) sea el mejor bocadillo de la Sierra de Madrid: el Restaurante Fernando en Lozoya.

“Bocadillo especial” es el nombre austero y sin adornos que recibe este apetitoso y enorme monstruo de lomo, queso, bacon y tomate. Sin florituras ni tonterías. Este bocadillo tiene la claves para ser el mejor bocadillo posible: el mejor pan artesano elaborado en una tahona de Buitrago de Lozoya, el mejor lomo adobado que te puedas echar a la cara, bacon de verdad, queso fundido y tomate de huerta. Es decir, el secreto está en su sencillez y la calidad indiscutible del género utilizado. Este bocadillo es tan grande que dos personas de apetito normal pueden quedarse saciados con uno solo. ¿Su precio? Sólo 6 euros. Eso sí, si lo vas a comer tú solo, haz ejercicio y vete con hambre, que la necesitarás para acabarlo.

Para acabar, y siendo justos con el Restaurante Fernando, hay que decir que su carta es muy completa con una buena relación calidad – precio y es un sitio de referencia en temporada de setas: ¡muy recomendables sus boletus y níscalos! Además tiene una terracita que da gloria en los dias soleados de primavera y verano. Así que ya sabes dónde ir después de una buena ruta por la Sierra de Guadarrama en el Puerto de Cotos para tomar uno de los mejores y más contundentes bocadillos de la Comunidad de Madrid. ¡Y sólo por 6 euros!

5 ricos pinchos de tortilla en Madrid por menos de 3 euros

Por: Curri  

¿Puede haber un plato más españolazo que la tortilla de patatas? No. ¿Y puede haber un plato con más irregularidad? Tampoco. Es increíble que en muchas partes de España, Madrid y Barcelona incluidas, lo de pedir un pincho de tortilla en un bar se convierta en una lotería absoluta. La tortilla puede estar seca, o salada, o las dos cosas, o nadar en huevina…o directamente ser un ladrillo recalentado de antes de ayer. Y encima a veces te pueden cascar 3 euros o más por mazacotes incomibles. Para ir sobre seguro, aquí van 5 ricos pinchos de tortilla en Madrid de menos de 3 euros, ordenados de menor a mayor precio.  

1. La Realidad. Corredera baja de San Pablo, 51. Metro Tribunal / Tfno: 91 532 8055

Hay a quien le tira un poco para atrás el ambiente moderniqui de este bar de Malasaña, pero el precio de su pincho, jugoso y bastante rico, es imbatible: 2 euros. Pincho + café = 3 euros antes de las 12.30 del mediodía. Puedes elegir la tortilla con cebolla o sin ella y es de los pocos sitios del barrio que abren pronto durante el fin de semana.

2. Casa Paco. Altamirano, 38. Metro Argüelles o Moncloa / Tfno:  91 543 28 21

Lo acabo de conocer y lo único que no me mola de este sitio es no tenerlo más cerca de casa. Tienen a 2 euritos el pincho. La tortilla que hacen en este bar de toda la vida fundado en 1954 por el abuelo Paco, asturiano, es la clásica, jugosa sin que se note el huevo, con la cebollita quemada con sabor un poco dulce…Rica rica.Hacen también tortillas para llevar (11.50 euros). Pero es que además da gusto ver la barra con un montón de tortillas variadas (a 2.30 el pincho!) de todo lo que te imagines: roquefort con salmón, cabrales, ibérico con foie, chistorra, solomillo con cebolla crujiente y parmesano, callos, pulpo, !cocido!… Así hasta  60 variedades. El paraíso de la tortilla a precios de barrio.

3. Sylkar.  Espronceda, 17. Metro Ríos Rosas o Alonso Cano / Tfno  91 554 5703

Una de las tortillas más famosas de Madrid que ha sido finalista en varias ocasiones del Campeonato Nacional de Tortilla de Patatas. A 2.60 euros el pincho, es una tortilla poco cuajada, con el huevo casi crudo, muy jugosa. Caramelizan la cebolla aparte para que se note poco su sabor. Las hacen a decenas, porque mucha gente las encarga para llevar (12.90 euros). Tienen mucha fama las torrijas (2.60) también. No las probé pero la pintaza que tenían era es-pec-ta-cu-lar.  

4. La Ardosa. Colón, 13. Metro Tribunal / Tfno 91 521 4979

Taberna mítica que hace la que muchos consideran la mejor tortilla de Madrid, a 2.75 el pincho. Guiris y locales se apiñan (mejor no ir en hora punta porque se peta) en esta taberna de 1892 que entre otras raciones de lujo, tiene unas gildas (aceitunas, piparras y anchoas) espectaculares (1.95 euros). Cuidadín con la cerveza porque ahí sí que clavan. Tienen una checa de barril, la Urquell, que utiliza el lúpulo más exquisito del mundo. Nos ha jodío con la exquisitez. Te cascan 4.85 euros por una pinta…

5. La Palmera. Palma, 67. Metro Noviciado o San Bernardo.

Pincho de tortilla (2.90 euros) nocturno porque, excepto los domingos, solo abren de noche. Es una taberna pequeñita, con mucha solera, fundada en 1920, con un zócalo de azulejo precioso y una barra de vermú de estaño de las que ya quedan muy pocas en Madrid. La tortilla que hace su dueño, jugosa y con la cebollita ligeramente quemada, es reciente, reciente…Tan reciente, tan reciente, que cuando pides el pincho, empiezan a hacer la tortilla. Total, que a veces, tarda en llegar más de la cuenta, pero todo se soluciona con unos ricos botellines de Mahou o pegando la hebra con el camarero sevillano, un tío muy muy majo.

Se quedan fuera de la lista, no por no estar ricos, sino por careros, los pinchos de tortilla del Café Tres Olivos (3.60 euros), Avenida Campo de Calatrava, 17. Metro Tres Olivos, con una tortilla muy muy buena, quemadita por fuera y líquida por dentro, y el pincho de tortilla con cebolla caramelizada de Juana la Loca, famoso en todo el barrio de La Latina, pero que ya puede estar bueno, porque lo cobran a 4 eurazos…     

Bufalino: rica y barata comida casera mediterránea

Por: Curri  

  • Bufalino: c/ Puebla 9 (Madrid)
  • Teléfono: 91 521 80 31
  • Cómo llegar: Metro Callao o Gran Vía
  • Precio: 20 euros
  • www.bufalino.es

Lo mejor que se puede decir del Bufalino es que es de esos sitios para repetir una y mil veces. Se come muy bien, tiene una relación calidad-precio cojonuda  y sales de allí con muy buen rollo por el ambiente y el trato que te dan, especialmente su dueña, la italiana Letizia, encantadora.

Lo mejor del Bufalino es el menú que sirven a mediodía (incluidos los sábados). En mi opinión,uno de los mejores menús de todo el centro de Madrid con platos caseros y sanos bien presentados y cocinados con cariño.  Cuesta 11.50 euros e incluye bebida (doble de cerveza, por ejemplo) y postres caseros riquísimos como las tartas, especialmente la de chocolate y la de manzana con gengibre.

 

En cuanto a la carta no es muy extensa pero todo está muy rico. Cada día tienen una “pasta del día” diferente con salsa a elegir. Los risottos los bordan (11.50 euros)así como todos los otros platos italianos, como la Polenta con tomate (buenísima) o con salsa de boletus (7 euros); la Mozzarela auténtica de Campania (8 euros) o  la Lasagna de verduras (10).

Entre los platos vegetarianos, ligero y muy rico el Baba ganoush (7.50 euros), así como el Hummus (6.50) y entre los pescados,  muy bueno el  Bacalao a bras (revuelto de bacalao, huevo y patatas paja) (10 euros) . De los platos de carne, he probado la Hamburguesa de buey con aceite de trufa y foie gras (11 euros) y el  (14 euros) Steak tartare (solo los jueves noche) y los dos son totalmente recomendables.   

La carta de vinos es maja y si te quieres dar un homenaje a la italiana, tienen spritz, el aperitivo típico del norte de Italia y grappa (el orujo italiano) aparte del limoncello cortesía de la casa.

En cuanto al local, es bastante pequeño pero sin agobios y decorado en plan moderno sin pretensiones. Por poner alguna pega, en hora punta tardan en servir un poco más de la cuenta porque la cocina es pequeñita, pero el buen ambiente y lo agradable del local hace que la espera se haga llevadera. Está a dos pasos de la Gran Vía, entre Malasaña y Chueca. Ahora se dice que está en el Triball, el barrio de los moderniquis, pero el Bufalino llegó al barrio muchos años antes de que existiera el Triball. 

Resumiendo, si te apetece comida casera, rica, sana y bien presentada a 11.50 euros al mediodía o 18-25 por la noche, en un ambiente de buen rollo y con un trato muy agradable, hazte un Bufalino.