Dormir barato en Conil y a pie de playa… ¡es posible!

  • Alojamientos El Roqueo
  • Dirección: Urbanización Las Palmeras, s/n – 11140 Conil de la Frontera, Cádiz
  • Teléfono: 956 443 280
  • Precios: apartamento para dos desde 42 euros en temporada baja y desde 64 euros en temporada alta. Consulta tarifas completas y temporadas aquí.
  • Web: www.elroqueo.com
  • Correo: reservas@elroqueo.com, info@elroqueo.com

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Es difícil decir algo nuevo sobre las maravillas de las playas de Cádiz, sobre su luz, sus gentes, su gastronomía… Sencillamente, le dejan a uno mudo, sin palabras. No creo que sea algo demasiado bueno, pero cada año que pasa más de moda están las playas gaditanas, desde Tarifa al Puerto de Santa María, pasando por Bolonia, Zahara de los atunes, Barbate, Caños de Meca, Chiclana o Conil de la Frontera, donde hoy nos vamos a detener.

Encontrar alojamiento barato y de calidad en esta localidad en verano -sobre todo en agosto- puede ser una auténtica pesadilla debido a su masificación. Sus estrechas y bonitas callejuelas no nacieron para soportar mareas de turistas, canis y seres ávidos de playa, alcohol y fiesta. Eso no quita para que Conil y, sobre todo, su entorno tenga un magnetismo y una belleza muy especial.

La imagen que la mayoría de la gente tiene de las playas gaditanas es ésta…

…kilómetros y kilómetros de extensas playas de arena dorada y aguas de color turquesa. Pero mucha gente desconoce la existencia de acantilados en Conil que ofrecen un acogedor refugio en los molestos e ingratos días con viento de Levante.

Pues bien, fue en este acantilado que flanquea la playa El Roqueo donde me llevé la agradable sorpresa de encontrar una de las mejores opciones de alojamiento barato en Conil de la Frontera… ¡y a pie de playa! ¡Todo un milagro si hablamos de Cádiz! Estoy hablando del complejo de apartamentos El Roqueo, que se encuentra en una zona tranquila a las afueras de Conil, con unas vistas panorámicas de la costa gaditana IMPRESIONANTES y desde el que puedes acceder a la playa a pie cómodamente a través de un camino escalonado que desciende desde lo alto del acantilado hasta la misma playa El Roqueo.

Y lo mejor son sus precios. Por ejemplo, el apartamento más básico para dos personas (con baño, cocina, dormitorio, salón pero sin terraza privada) cuesta en mayo-junio (temporada media) ¡unos 42 euros la noche! Y si hablamos de temporada alta (del 15 de julio al 31 de agosto y Semana Santa) el precio se pone en 64 euros.

….

Te prometo que todavía no he encontrado una opción más barata y de mayor calidad que ésta para alojarme en la costa de Cádiz frente al mar. Te recomiendo que consultes sus tarifas completas aquí.

Asimismo, El Roqueo ofrece opciones muy variadas opciones de alojamiento: los apartamentos que he comentado al frente del mar, estudios para dos personas en el casco antiguo de Conil de la Frontera o, incluso, casas rurales a 5 kilómetros de dicha localidad. Además posee un par de restaurantes con vistas al mar“El Roqueo” y “El mirador”– sencillamente espectaculares por sus vistas y su cocina. Pero otro día hablaremos con más detalle de estas pequeñas joyas de la gastronomía gaditana.

Mención aparte merecen las calas vírgenes de Cabo Roche, a menos de 15 minutos en coche desde El Roqueo. Un paseo inolvidable desde su faro bordeando los acantilados que cortan con su filo el atardecer de poniente.

Resumiendo: si buscas alojamiento barato y de calidad a pie de una de las mejores playas de Cádiz, ¡el Roqueo es tu sitio!

Alojamientos baratos y con encanto en la comarca de Sigüenza

Por: Jaime Rull / @Rullandrock

La comarca de Sigüenza, Guadalajara, está repleta de sorpresas. Ya te adelanté algo en un anterior post. Desde que la descubriera por primera vez, allá por 1996, se ha convertido para mí en un paraje en el que siempre me gusta perderme. Es como un refugio íntimo para mí. Así que hoy te voy a desvelar diferentes alojamientos baratos y con encanto para que puedas disfrutar de todo lo que ofrece esta comarca… ¡que no es poco!. Te empezaré contando opciones en la misma ciudad, pero también en uno de los pueblos que rodean a Sigüenza, para que alucines con su entorno natural, la sucesión de pueblos de rica historia y los bellos paisajes que orbitan en torno a ella. ¡Allá vamos!

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Hostal Puerta Medina

  • Dirección: c/ Serrano Sanz 9, Sigüenza (Guadalajara)
  • Teléfono: 949 391 565 / 625 144 627
  • Correo electrónico: info@puertamedina.es
  • www.puertamedina.es

El Puerta Medina es una de las mejores y más baratas opciones de alojamiento en Sigüenza. A menos de 5 minutos a pie de la Catedral y del paseo de la Alameda, se encuentra estratégicamente ubicado en la ciudad, en pleno barrio barroco de San Roque. Además tiene una gran ventaja: dada su localización, te ahorras las empinadas cuestas que caracterizan al centro histórico de Sigüenza y te permite aparcar cerca del hostal (dato importante, si vas a viajar en coche).

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Un chalet suizo a los pies del Cervino… ¡y encima, barato!

  • Chalet St. Anton (Zermatt, Suiza)
  • Teléfono: +41 27 9677203
  • e-mail: info@chalet-st-anton.ch
  • Cómo llegar: avión hasta Ginebra y, desde el mismo aeropuerto, tren hasta Visp y trasbordo en dirección Zermatt (En total, unas 3:30 horas de viaje en tren, aprox.). La opción más barata para conseguir billetes de tren desde Ginebra hasta Zermatt es a través de un abono especial: el Swiss Transfer Ticket.
  • Precios (varían según temporada alta o baja):
    Apartamento para dos: de 34€ a 46€ persona/noche (40-55 francos suizos). Apartamento para cuatro: de 23€ a 46€ persona/noche (27,5-50 francos suizos). Apartamento para cinco: de 22€ a 50€ persona/noche (26-60 francos suizos).
  • www.chalet-st-anton.ch

Jaime Rull / @RullandRock

Todo lo que se cuente sobre Zermatt suele ser redundante. Mucho se ha escrito sobre esta idílica localidad suiza a los pies del Cervino (así llamado por los italianos) o Matterhorn (nombre dado por los germanoparlantes), una de las montañas más bellas del planeta. Zermatt es una meca para los amantes de la montaña, un sitio al que se debe peregrinar al menos una vez en la vida.

La temporada invernal está a punto de comenzar y Zermatt ya luce sus cumbres nevadas como nos muestran sus webcams. Algunas de sus pistas de esquí ya se encuentran abiertas, a espera de que las próximas borrascas traigan más nieve, algo que va a suceder esta misma semana.

Debemos tener en cuenta que Zermatt, localidad ecológica en la que no se permite la circulación de vehículos de gasolina, tiene la etiqueta de ser un destino caro y en Internet  se encuentran pocas o ninguna respuesta a esta pregunta: en Zermatt, ¿es posible encontrar un alojamiento bueno, bonito (esto es fácil) y, sobre todo, barato? (esto no).

Pues la respuesta es SÍ.

No fue fácil. Me llevó mi tiempo navegar por Internet y bucear por la página oficial de reserva de alojamientos de Zermatt, francamente bien organizada, pero es tal la oferta que por momentos uno puede sentirse abrumado y se puede hacer complicado identificar una opción que esté bien situada en el pueblo. No es difícil dejarse seducir por un alojamiento en concreto y descubrir demasiado tarde que se encuentra muy apartado del centro del pueblo, de la estación de tren y de los remontes. Y lo que puede ser peor, que se encuentre en las laderas del valle por lo que estarían garantizadas las subidas por empinadas cuestas.

El resultado de tan ardua búsqueda fue el chalet St Anton, una de las mejores opciones de alojamiento con encanto en Zermatt con un presupuesto ajustado y magníficamente ubicado.

¿Qué ofrece?

En el Chalet St. Anton puedes encontrar 2 apartamentos para 2 personas, 2 para 4 personas y otros 2 para 5. Nada parecido a los típicos zulos funcionales -con fragancia a calcetín de alpinista- más propios de estaciones de esquí ochenteras de nuestro país, Andorra o Francia. Todos los apartamentos del Chalet St. Anton poseen una acogedora decoración alpina con numerosos trabajos artesanales en madera.

El dueño -se llama Peter Agbottspon- es encantador y en todo momento está dispuesto a hacerte la estancia lo más agradable posible. De hecho, tienes la opción de encargar de que te hagan la compra esencial del primer día, es decir, todo lo necesario para los desayunos y otros ingredientes de cocina como aceite, mantequilla, sal o azúcar. Es más, puedes incluso dejar encargado que te dejen preparado en el apartamento todo lo necesario para hacerte una fondue de queso, incluida una botella de vino blanco de la región.

Por otra parte, si hay algo que se agradece es la amplitud de las cocinas y su independencia del resto de estancias del apartamento, evitando las incomodidades propias de las cocinas americanas y francesas.

La ubicación del Chalet St. Anton es muy buena: sin estar en pleno centro de Zermatt, en apenas 5 minutos a pie se llega hasta la plaza de la Iglesia y a la calle principal, la Banhofstrasse. A 300 metros se encuentra la parada del autobús gratuito que recorre todo Zermatt y llega hasta las cabeceras de los principales remontes mecánicos de Zermatt: el Matterhorn Glacier Express, el tren cremallera de Gornergrat y el metro de Sunnega.

¿Cuánto cuesta?

Esto es lo mejor, porque es muy poco habitual encontrar alojamiento tan barato en Suiza y con tanta calidad. Por poner sólo un ejemplo de sus tarifas, un apartamento para 2 de unos 50 metros cuadrados (con amplio dormitorio, salón, cocina independiente, baño y dos balcones) te costará 67€ por noche ¡las dos personas!. Si hablamos de temporada alta (Navidades, Año nuevo o carnavales) el precio rondará los 92€. Estos precios y esta calidad son, incluso, muy difíciles de encontrar en España en localidades de montaña como Jaca, Benasque o Vielha o en estaciones de esquí como Formigal, Sierra Nevada o Baqueira-Beret.

Resumiendo: si te gusta la montaña, los paisajes espectaculares, el esquí y los deportes de invierno, Zermatt es tu destino y el Chalet St. Anton tu opción de alojamiento bueno, bonito, barato… ¡y, además, con encanto!

Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!

Casa rural Higeralde: con vistas espectaculares…a Francia

Por: Curri 

  • Casa Rural: barrio Akartegui, 37 (Hondarribia-Guipúzcoa)
  • Teléfono: 943 64 39 16 / 679 84 77 27
  • Precio: desde 58 euros con desayuno la habitación doble
  • http://www.higeralde.com

La verdad es que la estancia en la casa rural Higeralde fue uno de los momentos que más disfruté en Semana Santa viajando por el sur de Francia y el País Vasco. Llegamos alli un poco de carambola. Buscábamos alojamiento en San Sebastián para la noche del jueves santo, pero quedaba poco y muy caro. Buscando en Booking, encontramos en Hondarribia esta casa rural. El precio estaba muy bien comparado con el resto (58 euros la habitación doble con desayuno), las críticas eran buenísimas (!un 9 de media!) y la casa tenía una pinta estupenda. Aquí debe haber trampa, pensé. Pues no. Ni trampa ni cartón.

Supongo que si quedaban habitaciones fuera tal vez porque no está en el centro del pueblo (en realidad está ni a 5 minutos en coche), pero ¿a quién le importa que esté en pleno centro teniendo las mejores vistas de toda Hondarribia? Mis fotos no hacen justicia al paisaje porque el día estaba nubladísimo pero desde la casa se ve una vista impresionante de la bahía de Txingudi y la desembocadura del río Bidasoa  con Francia al fondo. En primer término, Hendaya, con su playa de surferos y si el tiempo acompaña, se divisa perfectamente San Juan de Luz. 

Eso en cuanto al exterior. El interior de la casa rural, un caserío de nueva construcción rodeado de manzanos, es muy agradable. Sencillo, pero decorado con muy buen gusto, como podeis comprobar en la web de Higeralde. Pero vamos a lo que nos interesa a todos: las habitaciones. La que nos tocó a nosotros, la habitacion Atico, abuhardillada, era muy grande y acogedora. Tiene una cama gigante, tamaño XXXL, como para quedarte a vivir en ella, y otra pequeña pero muy cómoda.

A la habitación no le falta un detalle, incluidos un monton de armarios en los que cabe la ropa de un regimiento…El baño, lo mismo. Con techos de madera con ventanita para mirar el cielo mientras te afeitas y con ducha con griferia de diseño. Vamos, que ya quisieran hoteles de tres y cuatro estrellas tener habitaciones con ese tamaño y tan bien decoradas como ésta. Y de propina, esta terracita tan agradable en la que disfrutamos de unos ricos botellines de cerveza mientras caía el txirimiri de rigor.

El entorno de la casa rural es precioso, así que después del desayuno, compartido en la cocina con los otros huéspedes, lo mejor es darse un paseíto por los alrededores disfrutando de las vistas, los prados y los huertos del alto de Higuer.

Y he dejado para el final a Bixen, el dueño de Higeralde. Es un tío (en realidad un chaval muy joven) encantador, simpático, echao p’alante y dispuesto a ayudarte desde el primer momento. Le mando desde aquí las gracias por amenizarnos el desayuno y por atendernos tan bien. Y un saludo también para quien me acompañó todo el rato por el agradable paseo mañanero que me di por los alrededores de la casa que veis aquí…

…!El perrete del vecino!

Y Hondarribia, para quien no lo conozca, es un pueblo precioso con recinto amurallado y con mil cosas que hacer, aparte de comer y beber a tope (por cierto, nosotros estuvimos tomando unos gin tonics en dos bares sin pretensiones muy simpáticos: el Uxoa y el Azken Portu – en éste dándolo todo – en la calle San Pedro, 73).

Aparte de visitar el casco viejo y el barrio de La Marina, se puede coger el barco a Hendaya (como hacen miles de franceses todos los fines de semana en sentido contrario), dar un paseo en catamarán por la costa o las marismas del Bidasoa, o subir al mítico monte Jaizkíbel, también con vistas impresionantes. De ahí te plantas en San Sebastián en cero coma por una carretera impresionante -llena de curvas, eso sí- que combina un paisaje de mar y montaña para enmarcarlo.

Por no hablar de que tienes al lado el País Vasco francés con ciudades preciosas como Bayona y pueblos como Ainhoa, Sare o Itxassou, en los que el paisaje no es que sea verde, es que parece que lo acaban de pintar de lo bonito que es. Como para no aburrirte en un mes…

Ya se puede volver a bucear en El Hierro… ¡y con oferta!

Por: Curri 

 

 

 

Paquete 1:   199€   4 noches de alojamiento*  6 inmersiones**

Paquete 2:   259€   5 noches de alojamiento*  8 inmersiones**

Paquete 3:   299€   6 noches de alojamiento*  10 inmersiones**

 

Se acabó la erupción del volcán submarino y, por fin, la semana pasada se quitó la prohibición para bucear en La Restinga, en El Hierro. Transcribo aquí el mail que he recibido de Carlos, el dueño de Arrecifal, el centro de buceo en el que me saqué el carnet de PADI el verano pasado:

El volcán del Mar de las Calmas ya se apagó. La verdad es que el volcán sigue eruptando pero muy poco a poco. Ya no es explosivo como estuvo varios meses, sino que ahora la lava simplemente se desborda del cono y fluye por el valle submarino. Si el estado del mar lo permite, en ocasiones se podrá seguir apreciando leve burbujeo sobre la superficie del agua. Esta erupción NO presenta peligro, con lo que el área de exclusión se ha reducido sólo a 1/2 milla del foco, con lo que se pueden hacer todas las inmersiones de la Reserva, incluido el Bajón! Y si tienen un poco de suerte, ¡hasta ver el volcán burbujear!
 
 

Pues eso, que ya se puede volver a bucear en ese paraíso submarino (y terrestre) que es El Hierro después del palazo que ha supuesto para la isla la erupción submarina de los últimos seis meses. La vida submarina se ha recuperado bastante y los centros de buceo vuelven a funcionar a tope, según recoge la web de la Televisión Canaria:

Tras siete meses de tensa calma para los empresarios de la isla del meridiano, de nuevo se vuelven a ver inmersiones, en unos fondos que continúan llenos de vida y donde los zifios y cetáceos aún permanecen fieles a las aguas de El Hierro.

Mi experiencia con Arrecifal el verano pasado no pudo ser mejor. Los dueños son una pareja: Anita y Carlos, ella alicantina, él chileno, ambos majísimos. Para un novato como era yo, se agradece que tus instructores no solo sean profesionales sino que además te contagien el buen rollo y la pasión que tienen por su trabajo.

   

Una cosa que me encantó fue que las prácticas no se hacen en piscina como en el resto de escuelas de buceo, sino en el propio puerto de La Restinga. Total, que le pierdes enseguida el respeto a estar bajo el mar y desde el primer segundo los peces te están pasando al lado y observan lo torpón que eres mientras tú intentas clavar las rodillas en el fondo en plan Mr Bean.

Para quien no haya hecho nunca submarinismo, aprender a bucear en un lugar como el Mar de las Calmas es lo mejor que se puede hacer. El mar es como una piscina (rodeada de un paisaje volcánico alucinante)  y la visibilidad es muy buena, de manera que esa sensación de agobio que tiene el que se estrena de “a ver qué me voy a encontrar ahí abajo en lo oscuro…”, se pierde en dos segundos. Enseguida te relajas y alucinas con los meros, atunes, peces trompeta, tamboriles (peces globo), viejas (peces loro), morenas…

Lo curioso es que lo más alucinante que vi no fue durante las cuatro inmersiones que hice tras superar el examen teórico y práctico, sino que ocurrió de vuelta de una de ellas. Y lo que vimos, concretamente, fue… ¡un tiburón martillo! Regresábamos tranquilamente a puerto en la zodiac cuando vimos perfectamente una aleta en la superficie en dirección contraria a nosotros en plan: “!Coño!, ¿¿eso no es un tiburón??” Lo seguimos con la barca hasta estar a un metro de él y fue algo increíble cómo pasó pegadito a la barca y luego salió pitando a toda leche. Para quien esto le suene a acojone, la verdad es que tenia más miedo él que nosotros. Y tuvimos mucha suerte al verlo porque no es que se vean tiburones todos los días. De hecho, Anita comentó que hacía dos años que no veía uno.

Otra particularidad de bucear en La Restinga es que se pueden hacer inmersiones nocturnas en el mismo puerto. A mí no me dio tiempo a hacer ninguna, pero un inglés que hizo inmersiones con Arrecifal, nos contó que había hecho una y había sido alucinante la cantidad de peces, langostas, cangrejos y moluscos que había visto. En un momento que estaba de rodillas en el fondo, le pasó varias veces rozando un angelote, que es este alucinante bicho de la familia de los tiburones que ves aquí:

Y para el que le dé cosica lo de bucear, puede simplemente disfrutar de la isla maravillosa que es El Hierro alojándose en un apartamento de La Restinga. Los precios son baratísimos. En Arrecifal también os pueden gestionar el tema alojamiento. Esto son los precios que ponen en su web:

Los precios de los apartamentos durante temporada baja, a partir de:

  • Estudios para 2 personas desde 26€ (por estudio/por noche)
  • 1 habitación con 2 camas o cama matrimonial desde 30€ (por apto./por noche)
  • 1 habitación más sofá cama para 3 personas desde 35€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones con 4 camas para 4 personas desde 40€ (por apto./por noche)
  • 2 habitaciones más sofá cama para 5 desde 45€ (por apto./por noche)

Lo dicho: tanto si ya buceas como si quieres sacarte el PADI para poder hacer submarinismo o si tan solo quieres disfrutar de paisajes alucinantes y de tranquilidad absoluta, te aseguro que El Hierro es un verdadero paraíso de los que quedan pocos. Y engancha…

Primavera en Pirineos: dormir en Cerler por 30 euros

Jaime Rull / @RullandRock

Si hablamos de Cerler, la mayoría de la gente lo identifica con una estación de esquí en el Pirineo y todo lo que ello implica: telesillas, remontes y bloques de apartamentos. Pues bien, Cerler es mucho más que eso: nos encontramos con el pueblo más alto del Pirineo aragonés gracias a sus 1.540 metros de altura. Es una de las joyas del valle de Benasque. Y sí, Cerler es un pueblo, no sólo una moderna estación invernal.

Ahora que ha acabado la Semana Santa, y con ella la temporada de esquí, es momento de descubrir los secretos del Pirineo en primavera. Y uno de esos secretos es la quietud y tranquilidad del pueblo antiguo de Cerler.

Es tristemente habitual que muchos de los fugaces visitantes de Cerler, ávidos de nieve y esquí, pasen de largo el pueblo antiguo para dirigirse velozmente en sus coches hacia la estación y sus remontes, separados por apenas 300 metros de distancia. Pero en el casco antiguo de Cerler nos encontraremos con la esencia misma de las poblaciones pirenaicas: históricas casas de piedra, aroma a chimenea y leña, estrechas calles empedradas y gentes de rostros curtidos por el viento invernal y el sol de la montaña. Y sobre todo, esa indescriptible sensación de que el tiempo discurre a un ritmo diferente, único.

Dejándose llevar por las estrechas y empinadas calles del pueblo de Cerler se llega a la plaza principal, presidida por su bella iglesia románica y un impresionante mirador que domina el valle de Benasque.

Y en una callejuela que desemboca en la plaza, la calle de la Fuente, es donde se encuentra la Casa Llorgodo, una de las mejores opciones de alojamiento barato y con encanto en Cerler.

Es en esta casa donde uno puede encontrar el alma de los habitantes de Cerler. Su dueña, Conchita, una entrañable, maravillosa y carismática octogenaria, hace de la estancia en este sencillo alojamiento en un acto íntimo, casi familiar. ¡Parece que vayas a pasar un fin de semana a la montaña a casa de tu abuela! Porque eso es a lo que huelen las camas de Casa Llorgodo: a hogar, a familia, a esas sábanas planchadas con las que nuestras abuelas nos hacían pasar felices sueños.

Eso sí, no esperemos lujos excesivos (las habitaciones no tienen TV, pero poca falta hace en un sitio como Cerler). Las habitaciones son suficientemente amplias, los baños están muy limpios y bien equipados y las camas son cómodas. También dispone de un amplio  y acogedor salón común en el que se puede ver la TV, leer e, incluso, comer con la comida que traigas por tu cuenta. ¿Y lo mejor? Sin duda, lo barato que es este alojamiento: ¡30 euros la habitación doble por noche y 20 la individual!

Pero también tenemos la opción de alquilar dos completos apartamentos para 4-6 personas. El precio también es de risa: 80 euros al día. Y encima, pueden presumir de tener estas vistas sobre el pueblo y el valle:

Y una de las mejores experiencias que ofrece Casa Llorgodo es, sin duda, la oportunidad de poder charlar con sus dueños: Conchita y su marido, Julio. Ambos han nacido, crecido y tenido familia en Cerler. Así que hablar con ellos es una auténtica lección de historia sobre el valle de Benasque y las gentes del Pirineo.

Valga esta foto como un pequeño homenaje a estos dos mayores pero de espíritu joven e inmortal, que en sus ojos tienen grabados años y años de historias de  bosques, montañas, nieve y cielo.

¡Gracias, Conchita y Julio!