Un carpaccio diferente… ¡de sandía!

Hoy te traemos una nueva receta de nuestro colaborador gastronómico, el cocinero Roberto Baquero. ¿Te imaginas una versión de fruta de un clásico para carnívoros como el carpaccio de ternera? Suena extraño, pero nosotros lo hemos probado y damos fe de que está para chuparse los dedos. ¡Atiende y toma nota de esta receta con la que sorprenderás a tus amigos!

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Carpaccio de ternera vegetariana

Por: Roberto Baquero

Os animo de nuevo a poneros manos a la masa y a ser por unos minutos los dueños de la cocina. Y digo por unos minutos porque la sencillez y facilidad en la elaboración es nuestro lema. “Carpaccio de ternera vegetariana”. Más de uno se preguntará lo siguiente: “Pero, ¿este tío quiere decir que la ternera con la que elaboramos el plato había comido verdura?”. Pues no; sino que os voy a enseñar como un producto vegetal, en este caso fruta, lo podemos transformar para que tenga la aparencia de un alimento cárnico.

Ingredientes para una ración para 3 personas:

  • 1/4 de sandía
  • 100ml de caldo de ternera oscuro
  • 50ml.aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Sal en escamas
  • Queso rallado curado (al gusto)
  • Tortitas crujientes
Elaboración:
Cortaremos la sandía en láminas finas de 0,5 cm. aprox. y las depositaremos extendiéndolas en un recipiente y cubriéndolas con el aceite y el caldo de ternera oscuro. Mantenerla en nevera durante 1 hora. Sacar la sandía de los líquidos y colocarla a forma de viruta de jamón sobre el plato o fuente que escojamos. Salpimentarla al gusto y añadir el queso o servirlo en un bol como acompañamiento junto a las tortitas. Consumir frío.
Aquí os dejo la sencilla receta de un entrante con el que sorprenderéis a vuestros comensales.
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Menú del día con encanto parisino en Madrid… ¡por 11 euros!

  • Restaurante del Instituto Francés de Madrid
  • Dirección: c/ Marqués de la Ensenada 12, 28004 Madrid
  • Teléfono: 91 700 48 34
  • Precio: menú del día, 11 euros en salón, 12,40 en terraza (de lunes a viernes).

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Poco queda ya a este verano que se está resistiendo a ceder el paso al otoño. Gracias a esto, aún podemos disfrutar de ese ‘momento terraza’ que tanto nos gusta a los que nos ha  tocado vivir en una ciudad demasiado grande como Madrid. Precisamente, paseando por el barrio de la Justicia de Madrid es donde podemos encontrarnos con uno de esos sitios ocultos que siempre nos gusta tener en el repertorio para sorprender a tu pareja o a un buen amigo. ¿Te imaginas trasladarte desde la madrileña calle desde la que se puede ver la siempre mediática Audiencia Nacional hasta el encanto de una terraza en el patio privado de una casa de París? Pues esto es posible cruzando las puertas del Instituto Francés de la capital. Será en esas puertas donde nos encontramos con este elegante pero discreto cartel por el que se nos invita a tomar un menú del día por 11 euros.

Cruzamos la bonita puerta de doble hoja de madera de un edificio de corte clásico. Se trata de una edificación de 1910 que nació con el fin de albergar al Liceo Francés.

Actualmente nos encontramos con la sede principal del Instituto francés en Madrid, institución encargada de difundir la cultura francesa en nuestro país. ¿Y hay mejor manera de hacerlo que a través de su gastronomía?

Pasado el recibidor donde encontraremos información de las actividades del Instituto, y bajando unas escaleras, se encuentra el restaurante. Pero lo que nos interesa se encuentra cruzando el comedor hasta una puerta que da acceso al patio de manzana del edificio: allí es donde se encuentra una terraza con el más típico encanto parisino en el corazón de Madrid.

Elegantes mesas y sillas de jardín, amplias sombrillas y abundante vegetación. Es lo que nos encontraremos en esta terraza donde realmente a uno le da la sensación de que el tiempo discurre más lentamente. Sin duda, un sitio perfecto para tomar un menú del día a un precio económico. Aviso para navegantes: el precio del menú en el interior del restaurante son 11 euros. En terraza tiene suplemento y asciende hasta los 12,40 euros, pero te garantizo que esos 1,40 euros de diferencia merecen la pena.

Entremos en faena y hablemos de comida. El verdadero toque francés de la cocina del restaurante del Instituto francés se encuentra en el gusto por los detalles, aunque nos encontremos con un sencillo menú del día de apenas 12 euros. Cuando fui por allí, de primer plato tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda este rico plato de pasta con setas, con un rico toque de especias y con una magnífica presentación.

En el apartado de primeros platos, destaco las cremas, como las de puerros o la de zanahorias, ya que las bordan. Impresionante la lasaña de berenjena, un clásico de este restaurante que suele acabarse en los días que está en menú ya que todo el mundo que allí va a comer en esos días se abalanza sobre ella como pirañas.

Algo que te recomiendo es que procures llevar un horario europeo en este restaurante -muchos franceses lo frecuentan- e ir comer a primera hora, a partir de las 13.30, así tendrás garantizado encontrar una mesa libre en la terraza y tener disponibles todos los platos que ofrezcan en el menú del día.

En cuanto a los segundos platos, también rige el buen gusto en la preparación y la presentación. Por ejemplo, algo tan aparentemente tan sencillo como un filete de ternera, gana enteros cuando te lo preparan a la parrilla, bien acompañado con una rica ensalada con tomates cherry y hoja de roble y patatas fritas caseras.

Este gusto por los detalles también llega a los postres, donde siempre podrás elegir entre ricos helados -y no el típico y tristón helado al corte de chocolate, vainilla y nata- y platos de fruta preparada que bien apetece en días de calor. Por ejemplo, tacos de rica sandía fresca con hierbabuena.

Además, en las noches de verano de jueves y viernes, la terraza del restaurante del Instituto francés ofrece la oportunidad de cenar con menús diferentes. Para ello, es imprescindible llamar previamente al 91 700 48 34 para reservar.

El restaurante del Instituto francés, la mejor opción para viajar al encanto de una terraza parisina en el centro de Madrid. Bon appetit!

Recetas originales para una noche de verano: un cocktail salado y un postre sorprendente

¡Amigos sibaríticos, vuelve nuestro chef amigacho Roberto Baquero a hacernos salivar con sus recetas sorprendentes! Hoy nos trae dos recetas originales y baratas para triunfar con una comida o una cena con tus amigos o con tu pareja.

¡Así que abre bien los ojos, lee atentamente estas recetas y deja que se te caiga la baba con frenesí!

Por: Roberto Baquero

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Bloody Mary de Fuet y aguacate

Gin tonic, mojitos, cocktails… son preparaciones que en la actualidad gran parte  de nuestra restauración han incluido en su oferta hacia el cliente, bien como acompañamiento o colofón de una comida.

En esta sección de recetas y siguiendo las pautas de sencillez y originalidad que nos caracteriza, y con el total respeto hacia el gran creador de cocktails Fernand Petiot, hemos elaborado nada más y nada menos que un Bloody Mary de Fuet y un toque de aguacate a nuestro estilo.

Ingredientes: (individual)

  • 5 g. de aguacate
  • 10 g. de fuet o embutido seco similar
  • 4 tomates cherrys
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 5 ml. de aceite de oliva
  • 2 cucharillas de vodka
  • 0,5 g. de azúcar

Elaboración:

  1. Picar el fuet en pequeños daditos y añadir el vodka.
  2. Cortar los cherrys por la mitad y extraer la pulpa que mezclaremos también con la mezcla anterior. Las mitades huecas las reservamos.
  3. Por último, pelar el aguacate, mezclarle el azúcar y el limón y trabajarlo hasta que quede una pasta

Montaje:

Sobre una copa de tipo cocktail, llenar el fondo con el aguacate, posteriormente la picada de fuet y, por último, las mitades del tomate tapando la superficie. Regar el conjunto con el aceite de oliva.

Como sugerencia, decorar con una pipeta de aceite con tabasco y aceitunas negras.

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Chips de queso con higos agridulces y puré de fresas

– ¿Qué les apetece de postre señores?

– Nos hemos quedado muy llenos pero algo pequeñito y no muy dulce sí que nos comeríamos

– De acuerdo, señores. Eso está hecho.

Este dialogo que muchas veces se hace habitual en un restaurante es una situación que cualquiera de nuestros lectores -y tras ver la siguiente receta- podría realizar para satisfacer a estos clientes de una manera satisfactoria y divertida, siempre desde mi humilde opinión.

Ingredientes:

  • Mezcla rallada de quesos (semi de vaca, oveja y cheddar naranja).
  • 2 higos agridulces en conserva.
  • 2 cucharadas de compota de fresa.
  • Frutos secos.
  • Papel de horno.

Elaboración:

  1. Sobre una  placa de horno y cubierta con papel, extender los quesos rallados cubriendo toda la superficie y hornear a 140ºC durante 10 minutos hasta que veamos el queso ligeramente tostado.Sacar del horno, dejar enfriar y cortar porciones desiguales.
  2. Picar los higos y llenar dos copitas una con éstos y otra con la compota de fresa.

Montaje:

En este caso he utilizado dos tenedores de madera como soporte de los chips y los he metido en un jarrón con pétalos secos con lo que he acompañado con las dos copitas. Sobre la esterilla echar unos frutos secos, ¡et voilá!

El “Pot au Feu” o cómo ponerse morado en París por 18 euros

  • Restaurante “Le Roi du Rot au Feu”
  • Dirección: 34, rue Vignon. 75008 París. A 5 minutos a pie de la turística Iglesia neoclásica de la Madeleine (ver mapa).
  • Teléfono: 00 33 1 47 42 37 10. No admite reservas.
  • Precio: el Pot au Feu, contundente especialidad de la casa, a 18 euros por persona.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una ocasión, un buen amigo mío, me dijo esta frase:

“Comer mal en París es muy complicado. Prácticamente, se come bien en cualquier restaurante. Lo realmente difícil en París es comer barato”.

¡Qué gran razón tenía mi amigo Óscar Díez cuando me lo dijo! París siempre ha sido, es y será una meca gastronómica. Pero es cierto que siempre hay que llevar el bolsillo bien preparado. Hace dos semanas tuve la oportunidad de volver por esta ciudad que siempre sorprende y de la que nunca te cansas. Y por pura casualidad, tuve la inmensa fortuna de saciar mi voraz apetito en un restaurante con solera francesa y un encanto típicamente parisino. Un pequeño restaurante que siempre te imaginarías en cualquier película ambientadas en París.

¿Cómo llegué a él? Vagaba cansado por los bulevares en las inmediaciones de la Ópera Garnier y la Place de la Madeleine y ya habían dado las 3 de la tarde, una hora a partir de la cual se hace complicado encontrar en París un restaurante con la cocina abierta para comer. Intentando huir del tráfico pesado y del ruido, decidí meterme por una estrecha y silenciosa calle para buscar algo más de tranquilidad y algún puesto de comida rápida para reponer fuerzas. Esa calle en la que me metí fue la Rue Vignon. Lo primero que me llamó la atención fue un coqueto restaurante con un toldo granate que daba sombra a unas pequeñas mesas y sillas dispuestas en la calle.

Ví que estaba abierto y que un grupo de parisinos hacían sobremesa amigablemente en torno a copas de vino y eso me atrajo: un restaurante típicamente parisino sin estar infestado de turistas. Su nombre era sugerente: “Le Roi du Pot au Feu” que quiere decir algo así como “El rey del guiso”. Me acerqué a ver la carta y ví un menú Pot au Feu por 18 euros y me dije: “Hoy es el día de probar algo nuevo. Vamos a ello”.

Cierto es que llevaba bastante hambre y tenía ganas de algo contundente. ¡Y acerté de pleno! Pedí a una amable camarera mi menú Pot au Feu y al rato apareció con este platazo:

El Pot au Feu es un plato típico francés, familiar lejano de nuestro cocido. Se prepara con sabrosa y tierna carne de buey que se puede condimentar con mostaza de Dijon, hortalizas y verduras que se cuecen a fuego lento en un puchero de barro (de hecho, la expresión francesa pot au feu sirve también para definir este tipo de recipientes). Al igual que en España, también se puede servir de manera previa una sopa resultante de la preparación de este plato.

Pero hay un detalle que aporta un encanto especial al Pot au Feu y es el hecho de que te lo presentan con unas finas y calientes rebanadas de pan tostado en los que puedas untar el tuétano, aliñándolo con un poco de sal gorda y mostaza de Dijon. Acompaña todo esto con una copita de vino tinto y alcanzarás el Nirvana hasta caer rodando de la mesa. ¿Y lo mejor de todo? ¡Es que te pones hasta las trancas por sólo 18 euros! ¡Y además con cocina francesa de primera línea!

Un último consejo: si a pesar de meterte un Pot au Feu entre pecho y espalda aún tienes hueco para un postre casero, no dejes de pedir su Tarte Tatin de manzana. Te garantizo que se te caerán las lágrimas de la emoción.

Así que ya sabes, si vas a ir por París y eres de los que le gustan la cocina francesa, el buen comer abundante y barato, no dejes de pasar por el restaurante “Le Roi du Pot au Feu”. ¡Te doy fe de que su regio título se lo tienen más que merecido!

Tres grandes cervezas españolas

¿Te gusta la cerveza? ¿Y más en veranito? Nuestro amigacho y colaborador ilustre, Diego Fernández, te va a recomendar tres cervezones patrios de muy señor mio. ¡Así que atiende y toma nota!

Por: Diego Fernández / @diegogtf

¿Qué mejor que una cervecita fresquita para sobrevivir al verano? ¿Qué mejor que una buena rubia para celebrar que estamos vivos? A los españoles nos encantan las cervezas. Muchos pensamos que un día sin birra es más largo que Romay. De hecho, somos el décimo país del mundo que más la consume y sin embargo se nos acusa de que nuestras cervezas son todas del mismo estilo: rubias con unos cinco grados de alcohol, suaves, pero con cierto amargor, que nos gusta beber bien frías porque su sabor está muy lejos de una cerveza alemana, checa, belga o de las islas británicas.

Lo primero que diré es que me declaro amante de Mahou, Alhambra o Estrella de Galicia 1906 y no opino que nuestra cerveza sea solo un refresco; pero es que además en España también se han empezado a producir cervezones que no tienen nada que envidiar a muchas cervezas de importación. Aquí van tres ejemplos:

– VG Noster Quercus Ale –

Pese a su nombre ¡no es un antivirus! Es una cerveza artesanal hecha en Álava y está bien rica. Es tostada, de color rojizo y me recuerda a algunas cervezas alemanas, aunque es un poco más suave.

Es muy aromática, a hierbas silvestres en concreto; y con bastante cuerpo. Tienen que utilizar una materia prima bastante buena porque es la cerveza de alta gama de la fábrica VG Noster y la verdad es que sabe fenomenal.

Hablaré de un maridaje diferente al habitual: bebida + alimento. Os propongo cerveza + entorno. VG Noster Quercus Ale es una cerveza para beberla con un par de amigos, sentado en el salón de tu casa y comprobando que de la botella además de una gran cerveza sale una buena conversación.

  • Precio: 6 euros la botella de 75cl. 3 euros la de 33cl

– Estrella Damm Inedit –

Es la cerveza de Ferran Adriá, pero tranquilo, ¡sabe a cerveza!

Lejos de hidrógenos y otros ingredientes de nueva cocina y aunque ha sido diseñada con la colaboración del famoso cocinero, la Estrella Damm Inedit es una rubia que hay que tomar

Fresquita, pero sin pasarse. Es una cerveza que sabe mucho a cítrico y que huele a diferentes esencias, dulzona y amarga a la vez, muy compleja. Si nos pasamos y casi la congelamos es probable que perdamos parte de todo eso, aunque no hagamos la barbaridad de no meterla en la nevera. ¡Aviso! Si te gusta la amarás y si no te gusta la aborrecerás. No entiende de términos medios. En mi opinión: un señor cervezón.

Maridaje ideal: Comienza una cena agradable con ella .Saboréala durante los primeros o los aperitivos. Una buena cerveza no tiene nada que envidiar a un vino y ésta lo es.

  • Precio: botella 75 cl Alrededor de 3,50 euros en el Corte Inglés

– Naturbier –

 Es un lugar y una cerveza, para tomarla deberás ir a él.

En plena plaza Santa Ana de Madrid fabrican la que para mí es la mejor cerveza de esta ciudad. La taberna Naturbier elabora cerveza artesanal rubia y tostada.

La primera es una de las cervezas con más aroma que he probado nunca, muy refrescante y con un sabor más intenso que algunas cervezas de trigo, pese a que no lleva este ingrediente.

La tostada huele menos, pero lo que pierde en la nariz lo gana en la boca con fuerza. No tiene nada que envidiar a una Guinness, aunque no es similar. El maridaje es obligado en la taberna donde se fabrica. ¿Qué mejor lugar para tomar una buena cerveza?

  • Naturbier: Plaza de Santa Ana, 8 (Madrid) Tel: 91 360 05 97
  • www.naturbier.com
  • Precio: pinta rubia: 3,60 euros. Pinta tostada: 3,80.

Fabada asturiana, chuletón, tarta de queso, mucha sidra… ¡Y todo bueno, rico y barato!

  • Casa Sucón
  • Dirección: Carretera General s/n. Caldueñín. 33500 Llanes (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 62 22
  • Cómo llegar: para ir desde Llanes, pincha aquí.
  • Especialidades: fabada asturiana (imprescindible), parrilla de carne (raciones enormes) y postres caseros (la tarta de queso es para llorar).
  • Otros datos: dispone de terraza, parking propio y abre todos los días. No tiene web.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En el sibarita accidental sentimos un amor muy especial por Asturias. Estoy convencido de que si el paraíso terrenal existió alguna vez fue en esta tierra y que la famosa manzana de Eva sirvió para hacer sidra asturiana.

Hace unas semanas ya hablamos de las maravillas del concejo de Llanes y de una de las mejores opciones de alojamiento barato en la zona, la Casa Pancho.

Hoy nos vamos a ir desde Llanes hacia el interior, hacia la montaña. Será en medio del puerto del Mazuco, a poco más de 20 minutos en coche desde Llanes por la carretera comarcal LLN-7, donde nos encontremos con el municipio de Caldueñín. A un lado de la carretera, oculto entre montañas y grandes masas de árboles, nos encontramos con el Restaurante El Sucón. Éste fue el escondido paraíso gastronómico que me ha revelado el insigne amigacho Pepe de Uriarte, habitual de la zona. ¡Gracias, Pepe!

Este restaurante tiene un amplio salón y parking propio. Pero lo mejor es su terraza cubierta junto a un arroyo que hace aún más agradable la comida.

Debemos tener claro que al restaurante El Sucón se viene a jugar a lo grande. Así que, para empezar, una vez analizada la carta, decidí abrir boca con un clásico asturiano como es la fabada.

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Comprar vino barato en el centro de Madrid no es imposible

En el sibarita accidental, vosotros, nuestros amigachos, sois lo primero. Y lo que digáis, ¡va a misa! Así que hemos decidido seguir a pies juntillas todo lo que nos cuente sobre vino nuestro amigacho y colaborador estrella Diego Fernández. Si hoy quieres conocer una buena bodega para comprar vinos ricos y baratos en el centro de Madrid, no te pierdas este post. Avisado quedas.

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Por: Diego Fernández / @diegogtf

Hoy voy a hablaros de un refugio personal para mi economía que me saca de muchos apuros. En el número 7 de la calle de la Bolsa, a escasos metros de la Plaza Mayor, se encuentra la vinoteca del mismo nombre.

Por su cercanía al Madrid más turístico podemos creer que la espada de Damocles en forma de sablazo está al acecho, pero todo lo contrario. La vinoteca y licorería de la Bolsa es una maravillosa tiendecita fundada directamente por distribuidores de vino de la Ribera del Duero, Rioja, Rueda, Albariño y más.

Es el lugar ideal para comprar vinos blancos baratos y de calidad como el Emina Rueda a 3 euros o el Veliterra del que ya he hablado en otro post.

Pero sin duda, entre todos los sibaritismos low cost, me quedo con un Albariño sin denominación de origen que cuesta solo 2,30 euros y está delicioso.

 Si queréis darle glamour a la botella, basta con quitarle la etiqueta.

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