Menú del día con encanto parisino en Madrid… ¡por 11 euros!

  • Restaurante del Instituto Francés de Madrid
  • Dirección: c/ Marqués de la Ensenada 12, 28004 Madrid
  • Teléfono: 91 700 48 34
  • Precio: menú del día, 11 euros en salón, 12,40 en terraza (de lunes a viernes).

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Poco queda ya a este verano que se está resistiendo a ceder el paso al otoño. Gracias a esto, aún podemos disfrutar de ese ‘momento terraza’ que tanto nos gusta a los que nos ha  tocado vivir en una ciudad demasiado grande como Madrid. Precisamente, paseando por el barrio de la Justicia de Madrid es donde podemos encontrarnos con uno de esos sitios ocultos que siempre nos gusta tener en el repertorio para sorprender a tu pareja o a un buen amigo. ¿Te imaginas trasladarte desde la madrileña calle desde la que se puede ver la siempre mediática Audiencia Nacional hasta el encanto de una terraza en el patio privado de una casa de París? Pues esto es posible cruzando las puertas del Instituto Francés de la capital. Será en esas puertas donde nos encontramos con este elegante pero discreto cartel por el que se nos invita a tomar un menú del día por 11 euros.

Cruzamos la bonita puerta de doble hoja de madera de un edificio de corte clásico. Se trata de una edificación de 1910 que nació con el fin de albergar al Liceo Francés.

Actualmente nos encontramos con la sede principal del Instituto francés en Madrid, institución encargada de difundir la cultura francesa en nuestro país. ¿Y hay mejor manera de hacerlo que a través de su gastronomía?

Pasado el recibidor donde encontraremos información de las actividades del Instituto, y bajando unas escaleras, se encuentra el restaurante. Pero lo que nos interesa se encuentra cruzando el comedor hasta una puerta que da acceso al patio de manzana del edificio: allí es donde se encuentra una terraza con el más típico encanto parisino en el corazón de Madrid.

Elegantes mesas y sillas de jardín, amplias sombrillas y abundante vegetación. Es lo que nos encontraremos en esta terraza donde realmente a uno le da la sensación de que el tiempo discurre más lentamente. Sin duda, un sitio perfecto para tomar un menú del día a un precio económico. Aviso para navegantes: el precio del menú en el interior del restaurante son 11 euros. En terraza tiene suplemento y asciende hasta los 12,40 euros, pero te garantizo que esos 1,40 euros de diferencia merecen la pena.

Entremos en faena y hablemos de comida. El verdadero toque francés de la cocina del restaurante del Instituto francés se encuentra en el gusto por los detalles, aunque nos encontremos con un sencillo menú del día de apenas 12 euros. Cuando fui por allí, de primer plato tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda este rico plato de pasta con setas, con un rico toque de especias y con una magnífica presentación.

En el apartado de primeros platos, destaco las cremas, como las de puerros o la de zanahorias, ya que las bordan. Impresionante la lasaña de berenjena, un clásico de este restaurante que suele acabarse en los días que está en menú ya que todo el mundo que allí va a comer en esos días se abalanza sobre ella como pirañas.

Algo que te recomiendo es que procures llevar un horario europeo en este restaurante -muchos franceses lo frecuentan- e ir comer a primera hora, a partir de las 13.30, así tendrás garantizado encontrar una mesa libre en la terraza y tener disponibles todos los platos que ofrezcan en el menú del día.

En cuanto a los segundos platos, también rige el buen gusto en la preparación y la presentación. Por ejemplo, algo tan aparentemente tan sencillo como un filete de ternera, gana enteros cuando te lo preparan a la parrilla, bien acompañado con una rica ensalada con tomates cherry y hoja de roble y patatas fritas caseras.

Este gusto por los detalles también llega a los postres, donde siempre podrás elegir entre ricos helados -y no el típico y tristón helado al corte de chocolate, vainilla y nata- y platos de fruta preparada que bien apetece en días de calor. Por ejemplo, tacos de rica sandía fresca con hierbabuena.

Además, en las noches de verano de jueves y viernes, la terraza del restaurante del Instituto francés ofrece la oportunidad de cenar con menús diferentes. Para ello, es imprescindible llamar previamente al 91 700 48 34 para reservar.

El restaurante del Instituto francés, la mejor opción para viajar al encanto de una terraza parisina en el centro de Madrid. Bon appetit!

El “Pot au Feu” o cómo ponerse morado en París por 18 euros

  • Restaurante “Le Roi du Rot au Feu”
  • Dirección: 34, rue Vignon. 75008 París. A 5 minutos a pie de la turística Iglesia neoclásica de la Madeleine (ver mapa).
  • Teléfono: 00 33 1 47 42 37 10. No admite reservas.
  • Precio: el Pot au Feu, contundente especialidad de la casa, a 18 euros por persona.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En una ocasión, un buen amigo mío, me dijo esta frase:

“Comer mal en París es muy complicado. Prácticamente, se come bien en cualquier restaurante. Lo realmente difícil en París es comer barato”.

¡Qué gran razón tenía mi amigo Óscar Díez cuando me lo dijo! París siempre ha sido, es y será una meca gastronómica. Pero es cierto que siempre hay que llevar el bolsillo bien preparado. Hace dos semanas tuve la oportunidad de volver por esta ciudad que siempre sorprende y de la que nunca te cansas. Y por pura casualidad, tuve la inmensa fortuna de saciar mi voraz apetito en un restaurante con solera francesa y un encanto típicamente parisino. Un pequeño restaurante que siempre te imaginarías en cualquier película ambientadas en París.

¿Cómo llegué a él? Vagaba cansado por los bulevares en las inmediaciones de la Ópera Garnier y la Place de la Madeleine y ya habían dado las 3 de la tarde, una hora a partir de la cual se hace complicado encontrar en París un restaurante con la cocina abierta para comer. Intentando huir del tráfico pesado y del ruido, decidí meterme por una estrecha y silenciosa calle para buscar algo más de tranquilidad y algún puesto de comida rápida para reponer fuerzas. Esa calle en la que me metí fue la Rue Vignon. Lo primero que me llamó la atención fue un coqueto restaurante con un toldo granate que daba sombra a unas pequeñas mesas y sillas dispuestas en la calle.

Ví que estaba abierto y que un grupo de parisinos hacían sobremesa amigablemente en torno a copas de vino y eso me atrajo: un restaurante típicamente parisino sin estar infestado de turistas. Su nombre era sugerente: “Le Roi du Pot au Feu” que quiere decir algo así como “El rey del guiso”. Me acerqué a ver la carta y ví un menú Pot au Feu por 18 euros y me dije: “Hoy es el día de probar algo nuevo. Vamos a ello”.

Cierto es que llevaba bastante hambre y tenía ganas de algo contundente. ¡Y acerté de pleno! Pedí a una amable camarera mi menú Pot au Feu y al rato apareció con este platazo:

El Pot au Feu es un plato típico francés, familiar lejano de nuestro cocido. Se prepara con sabrosa y tierna carne de buey que se puede condimentar con mostaza de Dijon, hortalizas y verduras que se cuecen a fuego lento en un puchero de barro (de hecho, la expresión francesa pot au feu sirve también para definir este tipo de recipientes). Al igual que en España, también se puede servir de manera previa una sopa resultante de la preparación de este plato.

Pero hay un detalle que aporta un encanto especial al Pot au Feu y es el hecho de que te lo presentan con unas finas y calientes rebanadas de pan tostado en los que puedas untar el tuétano, aliñándolo con un poco de sal gorda y mostaza de Dijon. Acompaña todo esto con una copita de vino tinto y alcanzarás el Nirvana hasta caer rodando de la mesa. ¿Y lo mejor de todo? ¡Es que te pones hasta las trancas por sólo 18 euros! ¡Y además con cocina francesa de primera línea!

Un último consejo: si a pesar de meterte un Pot au Feu entre pecho y espalda aún tienes hueco para un postre casero, no dejes de pedir su Tarte Tatin de manzana. Te garantizo que se te caerán las lágrimas de la emoción.

Así que ya sabes, si vas a ir por París y eres de los que le gustan la cocina francesa, el buen comer abundante y barato, no dejes de pasar por el restaurante “Le Roi du Pot au Feu”. ¡Te doy fe de que su regio título se lo tienen más que merecido!

Rico “menú taurino” por menos de 9 euros en Valencia (¡y menú anticrisis por 5!)

!Por Tutatis! ¡Nuevo descubrimiento de una amigacha de El Sibarita Accidental! Detrás de ese mural de Asterix y Obelix a punto de zamparse un torete se esconde un restaurante valenciano donde se cocina rico, barato y con mucho cariño.

Lo compartimos con vosotros pero el mérito le corresponde a Laura Márquez, gran amigacha de este blog y futura guionista crack – lo de futura más que nada porque es muuuy joven – que ya ha dejado su huella nada más y nada menos que en El Club de La Comedia.

Laura nos trae una cervecería-restaurante de Valencia apta para todos los bolsillos, incluidos los más pelados. Se llama La Cuna del Bou y… atención, valencianos y visitantes, porque ¡tienen menú-anticrisis de un plato por 5 euros,  de dos por menos de 7 euros y otro “especial taurino” por menos de 9! Gracias mil a Laura Márquez y ¡aquí va esta nueva entrega de “Los amigachos recomiendan”!

  • Cafetería Cervecería La Cuna del Bou
  • Dirección: Calle Reus, 27. Valencia
  • Teléfono: 96 205 56 56 / 651 923 957
  • Las claves: menús a chiquiprecios absolutos. Menú anticrisis de un plato por 5 euros. De dos platos por 6.95 euros y “menú toro” por 8.95. Los fines de semana, menú del sábado a 9.95 euros y domingo 10.95 euros.
  • www.lacunadelbou.net

 Por: Laura Márquez

La Cuna del Bou es una cervecería de Valencia del barrio de Marxalenes en la que, depende de lo sibarita que te levantes, puedes disfrutar de un menú de dos platos, bebida, pan y postre por 6.95 euros (WARNING: ¡¡Ni una camiseta del Bershka es tan barata!!) o de un “menú toro” por 8.95 euros (!) en el que el segundo plato siempre es una receta que incluye carne de toro entre los ingredientes: rabo de toro, musaka de toro o albóndigas de toro al chocolate (ojo, que yo también puse cara rara y luego acabé rebañando el plato).

El local está dividido en dos saloncitos. El que se ve a través de la cristalera, pegado a la barra, y el interior. No es un sitio muy grande, pero está cuidado con estilo y con detalles que lo convierten en un sitio agradable. Con precios de “Bar Pepe” y decoración y detalles de “No-es-el-típico-Bar-Pepe”. Detalles como la presentación de los platos o la originalidad a la hora de usar ingredientes (hay mermeladas y reducciones hechas por ellos).

Una de las mejores cosas de La Cuna del Bou es el trato que recibes. Ya sea de Mario, que guisa con mucho mimo, o Fran, que a los dos días ya sabe lo que bebes (a mí me ve aparecer por la puerta y ya va destapando el tercio de cerveza). El servicio es “pequeño” pero rápido (Mario prepara los platos muy rápido y Fran te los pone enseguida en la mesa). Gente encantadora que cuida sus platos y a sus clientes.

 

Cocina creativa rica rica que le da a platos tradicionales un toque “estilo Bou”. En verano, gazpachito y en invierno arroz meloso. Desde un magnífico arroz al horno de Valencia hasta un salmorejo cordobés te puedes encontrar en la carta. Allá donde va, Mario se apunta los secretos de recetas como el rabo de toro andaluz o las salsas para la pasta italiana. Es frecuente preguntar “¿qué es ésto?” y que sea “un plato típico de…”. Eso sí, con aportación maestra del chef.

En definitiva, un sitio rico, baratito, agradable y con buena gente. ¡De diez!

Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!

Bufalino: rica y barata comida casera mediterránea

Por: Curri  

  • Bufalino: c/ Puebla 9 (Madrid)
  • Teléfono: 91 521 80 31
  • Cómo llegar: Metro Callao o Gran Vía
  • Precio: 20 euros
  • www.bufalino.es

Lo mejor que se puede decir del Bufalino es que es de esos sitios para repetir una y mil veces. Se come muy bien, tiene una relación calidad-precio cojonuda  y sales de allí con muy buen rollo por el ambiente y el trato que te dan, especialmente su dueña, la italiana Letizia, encantadora.

Lo mejor del Bufalino es el menú que sirven a mediodía (incluidos los sábados). En mi opinión,uno de los mejores menús de todo el centro de Madrid con platos caseros y sanos bien presentados y cocinados con cariño.  Cuesta 11.50 euros e incluye bebida (doble de cerveza, por ejemplo) y postres caseros riquísimos como las tartas, especialmente la de chocolate y la de manzana con gengibre.

 

En cuanto a la carta no es muy extensa pero todo está muy rico. Cada día tienen una “pasta del día” diferente con salsa a elegir. Los risottos los bordan (11.50 euros)así como todos los otros platos italianos, como la Polenta con tomate (buenísima) o con salsa de boletus (7 euros); la Mozzarela auténtica de Campania (8 euros) o  la Lasagna de verduras (10).

Entre los platos vegetarianos, ligero y muy rico el Baba ganoush (7.50 euros), así como el Hummus (6.50) y entre los pescados,  muy bueno el  Bacalao a bras (revuelto de bacalao, huevo y patatas paja) (10 euros) . De los platos de carne, he probado la Hamburguesa de buey con aceite de trufa y foie gras (11 euros) y el  (14 euros) Steak tartare (solo los jueves noche) y los dos son totalmente recomendables.   

La carta de vinos es maja y si te quieres dar un homenaje a la italiana, tienen spritz, el aperitivo típico del norte de Italia y grappa (el orujo italiano) aparte del limoncello cortesía de la casa.

En cuanto al local, es bastante pequeño pero sin agobios y decorado en plan moderno sin pretensiones. Por poner alguna pega, en hora punta tardan en servir un poco más de la cuenta porque la cocina es pequeñita, pero el buen ambiente y lo agradable del local hace que la espera se haga llevadera. Está a dos pasos de la Gran Vía, entre Malasaña y Chueca. Ahora se dice que está en el Triball, el barrio de los moderniquis, pero el Bufalino llegó al barrio muchos años antes de que existiera el Triball. 

Resumiendo, si te apetece comida casera, rica, sana y bien presentada a 11.50 euros al mediodía o 18-25 por la noche, en un ambiente de buen rollo y con un trato muy agradable, hazte un Bufalino.