Primavera de nieve en Panticosa

  • ¿Qué? Panticosa, uno de los pueblos con más encanto del Pirineo aragonés y una estación de esquí renovada que engancha.
  • ¿Dónde? Panticosa, Valle de Tena, Huesca, a 9 km de la estación de esquí de Formigal. Buenas carreteras de acceso, el Pirineo más cercano a Madrid y Zaragoza.
  • ¿Por qué? Por estar en uno de los rincones más hermosos del Valle de Tena y por estar viviendo una inusual primavera con mucha nieve. Por ser Formigal-Panticosa el dominio esquiable del Pirineo aragonés.
  • ¿Cuándo? Cualquier época del año tiene su encanto.
  • ¿Cuánto? Apto para todos los bolsillos, desde el más económico (gran número de apartamentos y hostales a buen precio) al más pudiente.

Por Jaime Rull/@RullandRock

Tras un invierno raro, sin apenas nevadas hasta el final de la estación, ha llegado una primavera inusual con mucha nieve en el Pirineo, lo que está provocando imágenes espectaculares como éstas:
image
image

Así amanecía Panticosa en la mañana del Día del Padre, al comienzo de la Semana Santa de este 2016, tras recibir una nevada la noche anterior. Eran las 7 de la mañana y el cielo azul invitaba a abandonar la cama y a dejarse llevar por las calles empedradas  del pueblo de Panticosa…
image
image
image

image
image

…para al final desembocar en la cabecera de la estación de esquí. Nada recordaba a los bulliciosos y masivos aparcamientos de la vecina Formigal y las anchas pistas hasta –prácticamente- la puerta de tu coche. Árboles, un río y un puente que da acceso al único telecabina que sube hasta el núcleo central de la estación.
image
image

A esa hora comenzaba el trasiego de mercancías, comida, monitores de esquí y pisteros encargados de abrir la estación. Ya han dado las 8 y tengo la inmensa fortuna de subir en la primera cabina junto a Manuel –conocido por ‘Mele’ por amigos y lugareños- pistero que ya lleva 16 temporadas abriendo la estación, haga sol o haga ventisca.
image

Durante la subida voy descubriendo muchas cosas: la belleza de este rincón del Valle de Tena, las grandes posibilidades de esquí fuera de pista de Panticosa…
image
image

…y el bosque que preside las cotas más bajas de las estación, a diferencia de Formigal, donde apenas no hay árboles en toda su área esquiable.
image

Al llegar, un paraíso blanco. Nieve recién caída, pistas perfectamente pisadas y golosos fuera pistas para los más expertos.
image
image
image

Si hay algo que prima en Panticosa es su carácter familiar con una muy buena zona para debutantes y niños, jardín de nieve incluido.
image
Y a los más expertos sorprenderá la más que amplia oferta de itinerarios fuera de pista, travesía y ‘freeride’.
image
image

Espectacular el area esquiable en el Valle de Sabocos: imperdible. Sobre las vistas, que hablen estas fotos por sí solas.
image
image

image

image

La pista de retorno al pueblo -atención, una roja solo para expertos con zonas exigentes- es una maravilla. Discurre por el bosque y las vistas del valle son de las mejores de la estación.
image
image
image
image
Pero tiene un punto a mejorar: el final de la pista es muy abrupto y se estrecha formando un embudo en el que se agolpan tanto los esquiadores que finalizan dicha pista como los que se quitan los esquíes. Una zona en la que hay que tener mucho cuidado si no quieres llevarte a alguien por delante, no apta para debutantes.
image

Panticosa tiene otro atractivo especial y es que es muy accesible para los no esquiadores, gracias a su telecabina de acceso, y sus amplios restaurantes con espectaculares vistas a los que se accede fácilmente desde la salida de la cabina.
image
image
Este hecho, que se suma al atractivo del pueblo de Panticosa y su encanto alejado de la típica urbanización setentera y horrenda de muchas estaciones de esquí, hace que sea un destino maravilloso para disfrutar del Pirineo, con o sin esquíes.
image

image

image

Observatorio de Pic du Midi de Bigorre: las mejores vistas de los Pirineos

Minientrada

image

– ¿Dónde? Observatorio de Pic du Midi de Bigorre, Pirineo francés, Estación de esquí de la Mongie.

-¿Cuándo? Cualquier época del año, imprescindible contar con un día despejado.

-¿Quién? Ojo, para evitar problemas de oído, está prohibida la subida a los menores de 3 años.

-¿Cuánto? De 12 a 36€. Consulta tarifas en http://www.picdumidi.com/horaires-tarifs/

image

Por Jaime Rull / @rullandrock

Subir a lo alto del Pic du Midi de Bigorre y deambular por su Observatorio y sus terrazas es una de esas experiencias que hay que vivirlas, revivirlas, paladearlas y llevárselas a la tumba. Estamos hablando de las mejores vistas panorámicas del Pirineo, tanto francés como español, y -en suma- de uno de los mejores miradores del mundo.

Aquí una foto que da fe de ello:

Detrás de la linea del horizonte, España; concretamente, el Pirineo de Huesca.

image

Sigue leyendo

Artouste: esquí bueno, bonito y barato en el Pirineo francés

2014-02-23 13.11.05

  • Estación de esquí de Artouste (Pirineo francés)
  • Cómo llegar: en coche, a través de la carretera A-136 en Huesca, llegar al puerto de Portalet y acceder a Francia por la carretera D-934. Desvío a 15 minutos, dirección Artouste-Fabrèges
  • Precios: forfait de día desde 21,30€ hasta 29€
  • web: www.altiservice.com/es/artouste

Por Jaime Rull / @rullandrock 

Para todo amante del esquí es sobradamente conocido Formigal, uno de los mayores dominios esquiables de nuestro país ubicado en el Pirineo aragonés. Sus más de 100 kilómetros de pistas hacen que ésta sea una de las estaciones más frecuentadas en España. Este Goliat hace sombra a un pequeño David que podemos encontrar nada más cruzar la frontera con Francia. Si seguimos la carretera que sube a la estación de esquí de Formigal y pasamos de largo de sus aparcamientos, llegaremos hasta la frontera, ubicada en el puerto de Portalet. Pues bien, a tan sólo 10 – 15 minutos de la frontera, descendiendo la carretera que nos adentra en el valle francés de Ossau, nos encontramos con un desvío. En él se puede leer:

Artouste – Fabrèges

Salimos de la carretera a nuestra mano izquierda y, bordeando un embalse de más de 1 kilómetro de longitud que da al entorno un toque idílico -pero artificial-, llegamos a nuestro destino, la estación de esquí de Artouste. El núcleo de la urbanización se encuentra a un nivel muy bajo, apenas 1.000 metros de altitud, por tanto no hay que preocuparse si a nuestra llegada no vemos nieve.

2014-02-22 11.38.11

El precio del forfait es muy ajustado, entre 26 y 29 euros y es posible encontrar interesantes y jugosas promociones. Se accede a las pistas a través de un viejo telecabina de 6 plazas que cumple perfectamente su cometido, a pesar de su avanzada edad.

2014-02-22 13.49.31Esta es una nota dominante que nos transporta en el tiempo hasta la década de los 80: todos los remontes son antiguos, especialmente las telesillas, pero también es cierto que esta estación no necesita más y otorga un toque ‘vintage’ con su punto de encanto.

2014-02-23 13.00.202014-02-23 12.42.23

Artouste es una estación con cerca de 30 kilometros de pistas, pero 30 kilometros de verdad. Nada más salir de la telecabina nos encontraremos con un buen espesor de nieve y con unas espectaculares vistas sobre el Valle de Ossau y el imponente pico Midi d’Ossau. Por momentos, uno cree estar en un diminuto Zermatt pirenaico con un primo lejano del aún más imponente Matterhorn.

2014-02-23 13.11.08

El sector Sagette, que puedes ver en la foto de arriba, está formado por una pista de debutantes, una pista balizada para trineos y un kidpark, y es el que tiene las mejores vistas al Midi d’Ossau. Este es el sector al que llegamos al salir de la telecabina que nos lleva desde la base de la estación. El grueso de las pistas de Artouste se encuentran al otro lado de la montaña, a las que se acceden mediante un telesquí. Cuando remontamos este desnivel descubrimos el diamante en bruto de esta pequeña estación: largas pistas azules, rojas y negras con un desnivel francamente bueno.

2014-02-23 12.20.44

2014-02-23 12.12.15

Hay tres zonas claramente definidas: el sector Arracou, en el que un telesquí da acceso a una fácil pista azul.

2014-02-23 12.12.18

En el sector Soussouéu se puede disfrutar de divertidas pistas azules y rojas que discurren por bosques de pinos y hayas.

2014-02-23 12.15.19

2014-02-23 12.21.03

2014-02-23 12.20.42

Por último, el sector Séous nos ofrece un muy bien diseñado park, un circuito de ski-cross y pistas anchas donde disfrutar a buena velocidad con giros amplios y conducidos.

2014-02-23 12.42.20

Así mismo, una divertida pista roja y otra negra que transcurren por el bosque conduce al telesilla más bajo de la estación y que te coloca en 15 minutos en la cota más elevada de la misma.

2014-02-23 13.00.17

2014-02-23 12.15.21

En resumen, Artouste es una pequeña estación con pistas realmente disfrutonas, muy bien pisadas y cuidadas; ofrece un paisaje realmente espectacular y es una gran opción para conocer las maravillas del Pirineo central francés, en las que brilla sobre todas ellas esa hipnótica montaña que es el Midi d’Ossau.

2014-02-22 12.53.59

Si tienes pensado pasa rmás de 3-4 días en el valle de Tena o en Formigal, te recomiendo que hagas una incursión francesa para pasar un gran día de esquí en Artouste y, de paso, te des un pequeño homenaje gastronómico. ¿Dónde? En la pequeña y acogedora Creperie de l’Ours, justo a la salida de la base del telecabina, donde te podrás chupar los dedos con alguna de las múltiples fondues, raclettes y platos regionales que ofrecen.

2014-02-23 15.25.29

¡No te pierdas Artouste, te lo dice un sibarita… accidental!

2014-02-23 12.15.28

Un pequeño paraíso natural y gastronómico al otro lado del Pirineo: el valle de Louron

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Las maravillas que ofrece el Pirineo aragonés, concretamente en la comarca del Sobrarbe, son innumerables: el Parque Nacional de Ordesa, el valle de Pineta, la Peña Montañesa, el Monte Perdido… y podría seguir casi hasta el infinito. Pero si cruzamos la frontera hacia el otro lado del Pirineo, el francés, también nos encontramos con verdaderos tesoros ocultos que viven a la sombra de los espectaculares paisajes del lado español.

Pues bien, en Francia, a apenas 40 minutos del túnel de Bielsa -paso fronterizo entre España y Francia- me encontré con uno de los paisajes más desconocidos e impresionantes de los Pirineos: el valle de Louron.

A través del túnel de Bielsa es habitual el trasiego de turistas españoles a Francia y viceversa, sobre todo en invierno, cuando la temporada de esquí está en su apogeo. Los esquiadores españoles acuden cada vez más a las estaciones de esta zona –Saint Lary, Piau-Engaly y Peyragudes– ante lo competitivo de sus precios y la calidad y cantidad de su nieve. Pero estos turistas van a lo que van, y pasan por alto pequeñas joyas como el valle de Louron, a apenas 15 kilómetros de núcleos tan turísticos como Saint Lary. ¡Ellos se lo pierden!

La localidad que preside el valle es la pequeña localidad de Loudenvielle, a orillas de un apacible y bucólico lago. Eso sí, de origen artifical, pero impresiona ver montañas de 3.000 metros de altura reflejadas en sus tranquilas aguas. Y más todavía si se hace desde el castillo medieval de Génos, ubicado en un promontorio del pueblo vecino desde el que se aprecian las mejores vistas de este impresionante valle de origen glaciar. Un auténtico orgasmo visual.

Con esta visión sólo quedaría por satisfacer un único sentido: el gusto. ¿Y qué mejor opción que la gastronomía francesa para saciarlo? La última vez que estuve en el valle de Louron -allá por marzo- tuve la inmensa fortuna de parar por casualidad en uno de los mejores y más baratos restaurantes de la zona: el Chante-Coq du Louron. En una casa de montaña con una anodina y fría fachada gris se esconde un restaurante acogedor, de exquisita decoración y una cocina de primera en el que el menú del día en fin de semana solo costaba 13,50 euros, incluyendo pan, bebida y postre. Un detalle que me encantó: ¡un cartel exterior anunciaba orgullosamente que en este restaurante se cocinaba con aceite de oliva, no con mantequilla!

Cuando yo creía que me iba a encontrar con el típico menú del día de batalla, mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme con platos elaborados, con una presentación muy cuidada y con un género de altísima calidad. Entre los primeros a elegir, una ensalada con queso de cabra de morirse y unos raviolis caseros rellenos de espinaca y setas, con embutido de la zona gratinado con una fina capa de queso parmesano.

De segundo, tuve la oportunidad de meterme entre pecho y espalda un entrecote de tamaño considerable con salsa de pimienta y especias de la zona y patatas asadas especiadas. Para chuparse los dedos y no parar.

Pero la sorpresa llegó con el postre: una colosal crepe casera con una capa de azúcar caramelizado al horno y nata casera. Sencillamente, no tengo palabras para describir este momento.

¡Y todo por 13,50 euros en Francia! A mí se me quedó la misma cara que la del simpático perrete de los dueños del restaurante que pululaba por las mesas por si caía algún bocado…

Para acabar, quiero recomendarte dos opciones para dormir barato en este viaje. Si quieres alojarte en España y hacer esta incursión a Francia en el día, una de las mejores y más baratas opciones es el Hostal La Fuen en el pueblo de Parzán (Huesca), a tan sólo 8 kilómetros de la frontera y el túnel de Bielsa. Habitaciones acogedoras, limpias y con buenas vistas desde 40 euros la habitación doble (¡y algunas de ellas con ducha hidromasaje!) Los desayunos son abundantes y su cocina es recomendable, ya que también tiene restaurante.

Si por el contrario, te apetece dormir en Francia, te voy a sugerir pasar la noche en una típica casa-granja del Pirineo francés con mucho encanto: Le Relais de l’Empereur. Se encuentra en un pequeño y acogedor pueblo a 2 kilómetros de la turística localidad de Saint Lary, y a 10 del valle de Louron. En esta preciosa casa podrás encontrar habitaciones dobles con desayuno desde los 60 euros.

Su buscas destinos diferentes, no masificados y cercanos, paisajes espectaculares, naturaleza, montaña y buena gastronomía, el valle de Louron es tu sitio. ¡Pero, sssshhhhh, no se lo digas a nadie!

En busca del mejor bocadillo de la Sierra de Madrid


Jaime Rull / @RullandRock

  • Venta Marcelino: Puerto de los Cotos, Sierra de Guadarrama. 28740 Rascafría (Madrid)
  • Teléfono: 91 852 19 24
  • Las claves: especialistas en judiones, chuletón, cordero asado y postres caseros. Lo mejor: su paisaje, su enclave en el corazón del Parque Natural de Peñalara.
  • www.ventamarcelino.com

Amo la montaña, aunque no soy alpinista ni escalador. Me encanta caminar y soy esquiador aficionado en su modalidad alpina y en la de travesía nórdica o “backcountry” (otro día hablaré de esta divertida disciplina emparentada con el esquí de fondo y mucho más barata que su versión tradicional alpina).

La visión de una montaña bajo la nieve provoca en mí sensaciones muy difíciles de explicar. Quizás esas sensaciones provengan del inmenso y fugaz poder transformador que tiene la nieve sobre cualquier paisaje .

Y los paisajes nevados no sólo embriagan mis sentidos, sino que acentúan mi apetito hasta asimilarlo al de un oso pardo en ayunas recién despertado de su hibernación. Vamos, que me comería hasta mi sombra.

Después de una jornada en la montaña -ya sea caminando, esquiando o realizando cualquier tipo de actividad- a mí lo que me apetece es un buen bocadillo. Quizás porque no pueda evitar acordarme de los míticos “choripanes” montañeros de mi infancia: una barra de pan con chorizo Vela o Revilla en cantidades desorbitadas. Y más si me encuentro en la Sierra de Guadarrama, donde tantas veces he estado cuando era un canijo, tirándome por la nieve en el Puerto de Navacerrada utilizando la cámara de un neumático de tractor como trineo. Sí, era un inconsciente y no medía demasiado bien el riesgo, pero esa es otra historia.

El pasado fin de semana (14-15 de abril) cayó una espectacular nevada sobre la Sierra de Guadarrama que superó las previsiones iniciales, muy anormal para ser -supuestamente- primavera. Y mas todavía después de un invierno tan seco, cálido y desastroso como el de este 2012. Así que el domingo no pude evitar subir a la Sierra para adentrarme en algún bosque nevado.

Si hay un sitio por el que siento especial predilección, ése es el Puerto de Cotos, a apenas 10 kilómetros del más concurrido y masificado Puerto de Navacerrada. La salvación del paisaje del Puerto de Cotos ha venido aparejada al nacimiento del Parque Natural del Peñalara. Y en el mismo perto nos encontramos con la Venta Marcelino, histórico establecimiento que viene desarrollando su actividad hostelera ininterrumpidamente desde 1924.

    

La Venta Marcelino, sin ser necesariamente una meca gastronómica, tiene algo, tiene un nosequé… Quizás sea por estar enclavado donde está, en lo mejorcito de la Sierra de Guadarrana. Quizás sea por la historia que se respira dentro de sus paredes de granito forradas de madera de pino de Valsaín. Quizás sea por su olor a chimenea y cocina casera. O quizás sea por el espirítu que ha sabido darle su actual dueño, Rafael Sánchez, a quien tuve el privilegio de conocer personalmente el pasado domingo. 57 años de edad, montañero vocacional, viajero incansable, trotamundos, contador de historias, humilde, carismástico y, sabio sin saberlo, me dijo una frase que me ha dejado marcado:

“Sé que con la Venta Marcelino no me haré millonario pero es lo que me gusta, del mismo modo que me gusta la montaña que me rodea. No quiero ser el muerto más rico del cementerio, pero sí el más feliz”.

Te recomiendo que le sigas en su página de facebook, donde comparte fotos y vídeos de sus paseos por el entorno de la Venta Marcelino junto a sus dos preciosos mastines, uno español y otro tibetano. Narración escueta y austera, engancha por sus imágenes. No tiene desperdicio.

Lo que sí tengo claro es que la Venta Marcelino es una parada obligatoria, necesaria. Si vienes desde Madrid en coche, la encontrarás en la carretera M 604 dirección Rascafría. Es la perfecta base de operaciones para cualquier ruta senderista, raquetas, esquí de fondo o travesía en invierno o, en suma, cualquier paseo agradable por el Parque Natural de Peñalara. Antes de iniciar cualquier actividad, la Venta Marcelino es el mejor sitio para desayunar, comer o tomar un café con estas vistas:

Proseguimos nuestro viaje, y como comentaba, después de hacer cualquier tipo de actividad montañera me entra un hambre voraz, a la que se une un antojo irracional por un mega-ultra-bocadillo de proporciones siderales. Pues bien: a apenas 20 minutos en coche del Puerto de Cotos creo haber encontrado el sitio en el que preparan el que (posiblemente) sea el mejor bocadillo de la Sierra de Madrid: el Restaurante Fernando en Lozoya.

“Bocadillo especial” es el nombre austero y sin adornos que recibe este apetitoso y enorme monstruo de lomo, queso, bacon y tomate. Sin florituras ni tonterías. Este bocadillo tiene la claves para ser el mejor bocadillo posible: el mejor pan artesano elaborado en una tahona de Buitrago de Lozoya, el mejor lomo adobado que te puedas echar a la cara, bacon de verdad, queso fundido y tomate de huerta. Es decir, el secreto está en su sencillez y la calidad indiscutible del género utilizado. Este bocadillo es tan grande que dos personas de apetito normal pueden quedarse saciados con uno solo. ¿Su precio? Sólo 6 euros. Eso sí, si lo vas a comer tú solo, haz ejercicio y vete con hambre, que la necesitarás para acabarlo.

Para acabar, y siendo justos con el Restaurante Fernando, hay que decir que su carta es muy completa con una buena relación calidad – precio y es un sitio de referencia en temporada de setas: ¡muy recomendables sus boletus y níscalos! Además tiene una terracita que da gloria en los dias soleados de primavera y verano. Así que ya sabes dónde ir después de una buena ruta por la Sierra de Guadarrama en el Puerto de Cotos para tomar uno de los mejores y más contundentes bocadillos de la Comunidad de Madrid. ¡Y sólo por 6 euros!