De tapas ricas y baratas por Sigüenza

  • Bar de tapas La Alameda
  • Dirección: Paseo de la Alameda, 2. Sigüenza (Guadalajara)
  • Teléfono: 949 390 553
  • Las claves: tapeo rico y barato. Buen ambiente y siempre animado. Imprescindible probar sus impresionantes chipirones a la plancha -6,90 euros- y los ‘perdigachos’ -2,10 euros-. Caña o vino a 1,20 euros.
  • Twitter: @BarAlameda

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Sigüenza es una de las ciudades típicas que siempre se menciona cuando se habla de villas medievales. Hordas de turistas visitan esta bella ciudad cada fin de semana, como si de un parque temático de la Edad Media se tratara, y que sólo quieren saciar su voraz apetito gracias a sus típicos -y sabrosísimos- asados castellanos de cordero o cabrito. Esto es lo típico, lo de siempre… así que no voy a hablar de ello.

Sigüenza se merece con creces la buena fama que tiene gracias, por ejemplo, a su rica historia. Pero si hay algo que me gusta de ella es que cada vez que voy por allí no deja de sorprenderme. Siempre hay algún rincón, una esquina, algún paraje nuevo y secreto por descubrir. Sigüenza tiene algo, tiene alma.

Precisamente, una de las más agradables sorpresas que me he llevado en esta ciudad me la encontré frente a su principal arteria verde, la Alameda.

Fue aquí, vagando por esta avenida arbolada, donde una vez decidí reponer fuerzas a base de tapeo en un bar que se encuentra al comienzo de la misma, frente a la antigua ermita del Humilladero (actual oficina de Turismo de Sigüenza). En un alarde de originalidad, el bar en el que recalé fue bautizado con el nombre de ‘La Alameda’.

Me llamó la atención que estuviera especialmente animado con gente autóctona de la ciudad y no tanto por turistas. Su variedad de tapas acabó por convencerme.

Una vez dentro del bar me dejé llevar por uno de esos antojos irracionales que todos tenemos alguna vez: me dio por pedir unos chipirones a la plancha, algo no muy normal si nos encontramos en el corazón de Castilla La Mancha, en la cuna del asado, y a más de 300 kilómetros de la costa más cercana. Vamos, es lo mismo que te entre antojo de cochinillo asado estando en Benidorm.

Pues bien: ¿cómo me iba a imaginar que en el corazón de la Castilla medieval me iba a comer los mejores chipirones a la plancha de mi vida? ¡Lo prometo: ni en San Sebastián, ni en la costa andaluza, asturiana o gallega he probado chipirones mas ricos! Sé que suena un poco radical, ¡pero es así! Y mira que sólo se trata de chipirones a la plancha, sin una salsa muy elaborada. Pero tienen un sabor tan intenso y especial que le vuelven loco a uno. Y todo a un muy razonable precio de 6,90 euros la ración.

La cocina del Alameda es sencilla y sin grandes alardes. Pero la clave es la indiscutible calidad de su género y unas recetas caseras para todos los públicos que satisface a cualquier estómago con nota muy alta.

Aparte de los chipirones, también son muy recomendables las siguientes tapas y pinchos:

  • El perdigacho: una de las especialidades de la casa y que caen a cientos los fines de semana, cuando Sigüenza es un auténtico hervidero. Se trata de una rica tosta caliente con anchoa de calidad de primera y tomate. Pincho ideal para empezar a abrir el apetito junto a unas cañas. Precio: 2,10 euros la unidad.
  • Lacón a la plancha: lo preparan como los ángeles, cortado a finas lonchas -algo poco habitual, por desgracia- y con un toque de rico pimentón. Precio: 6,90 euros la ración.
  • Champiñón rebozado con alioli: el Bar La Alameda tienen un arte notable con las frituras, como mejillones tigre o gambas gabardina. Pero estos champiñones rebozados son una victoria asegurada. Es una de las tapas más populares y solicitadas. Precio: 5,90 euros la ración.

Después de llenar la panza a base de rico y barato tapeo, se impone bajar la comida con un agradable paseo. Lo típico es hacerlo por las empinadas callejuelas medievales de Sigüenza. Pero si buscamos algo realmente diferente, dejémonos llevar por los pueblos y caminos que rodean a la ciudad, como Palazuelos, Carabias, Imón, Ures y Pozancos. En un próximo post te contaré diferentes rutas por ellos. Posiblemente, es uno de mis parajes favoritos donde siempre me gusta perderme. Sobre todo en el mes de junio, cuando los campos de cereal están en su dorado apogeo antes de la siega.

Paisajes que bien me recuerdan a los que pintara Van Gogh en La Provenza…

 

A modo de aperitivo de la siguiente entrega sobre los secretos rincones de la comarca de Sigüenza, te dejo salivando con los chipirones del Alameda y con estas fotos de los paisajes que te esperan en los alrededores de la inigualable Ciudad del Doncel. Pero, por favor, ¡guarda el secreto!

¿Un vino blanco de más de 6 euros? ¡No, gracias!

La opinión de nuestros amigachos va a misa. Por eso tenéis un espacio reservado para vosotros en El sibarita accidental. ¿Quieres dar a conocer sitios y placeres únicos, diferentes y, sobre todo, baratos? ¡Hazlo ya escribiéndonos a elsibaritaaccidental@gmail.com o contactando con nosotros en twitter.com/SibaritaCasual!

Tras su éxito con su anterior recomendación de tres vinos tintos de menos de 10 euros y con sabor de 30, hoy vuelve nuestro amigacho Diego Fernández @diegogtf para darnos las claves de tres vinos blancos ricos y baratos con los que salivarás como el perro de Pavlov. ¡Que lo disfrutes!

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¿Un vino blanco de más de 6 euros? ¡No, gracias!

Por: Diego Fernández / @diegogtf

Lo primero que quiero decir es: Si no os gusta la selección de blancos lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir.

Hace unos meses mantuve este dialogo esclarecedor con un enólogo durante una cata:

– Si estás empezando en el mundo del vino, no te gastes más de 20 euros en un tinto, ni más de 6 en un blanco.

– Pero, ¿hay Albariños que se venden mucho y cuestan unos 15 euros?

– ¡Claro! Porque la gente los compra a ese precio.

Con el tiempo, el paladar me ha demostrado que un blanco de dos euros y medio puede saber mejor que uno de más de diez. La razón es que el vino blanco no suele tener envejecimiento en barrica, que es una de las partes de la elaboración del vino que encarece el producto. No es como en el tinto que un vino joven suele costar menos que un crianza y menos que un reserva. El blanco depende más de las temibles y encarecedoras normas económicas de la oferta y la demanda.

El común del los mortales, por muy sibarita que sea, ¿qué busca en un vino blanco? Pues básicamente que sepa bien, sea refrescante y que sea afrutado o seco.

Con la calidad-precio como bandera, los vinos que te recomiendo son los siguientes:

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1.- Veliterra 2011. La denominación de origen Rueda nos trae el vino blanco más rico que he encontrado por menos dinero: ¡NI 2 EUROS!

Como la mayoría de los Rueda, es un vino seco pero nada típico. Tiene un leve sabor a plátano y a otras frutas que convierte cada sorbo en un auténtico vicio, en el buen sentido como si fuese un chicle, porque es una golosina. Es muy fácil llevárselo a la boca una y otra vez, para repetir el sabor.

No tiene nada que envidiar a otros Rueda de más renombre que pasan de los 10 euros. A mí me gusta más porque me parece más sabroso. Perfecto para beber con pescados blancos o arroces y pastaron un toque marinero. Un fantástico Verdejo como los muchos que nos brida Rueda, una de las denominaciones de origen de blancos con mejor calidad-precio de España.

  • D.O: Rueda
  • Variedad de uva: 100% Verdejo
  • Calidad-precio: insuperable, actualmente 1,81 euros la botella en www.santacecilia.es. También disponible en Madrid en la Vinacoteca la Bolsa C/Bolsa 7, teléfono: 622 896 675

2.- Marques de Vizhoja 2011. No solo de denominaciones de origen vive el vino. A veces, se encuentran las bodegas que piensan que deben crear sus productos fuera del corsé de las normas de los consejos reguladores, para así tratar bien a la uva. De esta forma encontramos un Albariño sin denominación de origen, pero más barato y con un sabor excelente. Más afrutado que el Veliterra 2011, con más dulzor pero sin pasarse.

No es un vino empalagoso y es el marido perfecto para una buena cena a base de mariscos y pescados. Creo que este vino te gustará por dos cosas. La primera es que te estás bebiendo un Albariño de calidad sin el sablazo que conlleva comprar un D.O. Rias Baixas. La segunda es que el vino es tan bueno que puede convertir una cena del montón en un tiempo más que agradable. Si tienes la suerte de tomarlo con el mar cerca, me das mucha envidia en este momento.

  • Sin D.O: Galicia, sin D.O.
  • Variedad de uva: 100% Albariño
  • Calidad-precio: notable alto: unos 4,50 euros en El Corte inglés. Más barato en www.santacecilia.es y en la tienda online de la propia bodega.

3.- Abad Dom Bueno Godello Joven. Un gran y reciente descubrimiento en la feria del vino de Cacabelos (sede de la D.O. Bierzo).

Lo definiría como el más silvestre de todos, un adjetivo que puede tirar para atrás, pero espero conseguir todo lo contrario. Me explico, es un vino muy, pero que muy afrutado. Y además tiene un puntazo de acidez que le da un toque macarra espectacular. Esto lo convierte en un vino con un sabor tan natural, tan puro, que te da rabia saber que hay personas entre medias elaborándolo y que no lo ha hecho el viñedo sin más.

La culpa de esta felicidad que puede aparecer en tu copa por 4,50 euros la tiene la uva Godello. Me declaro fan de esta uva rebelde que solo se cultiva en el noroeste de España y que da algunos de los blancos más intensos en un país de grandes blancos intensos.

Lo puedes beber solo, con carnes blancas, pescados blancos, mariscos, pescados azules, etc. Y no desentonará. Pero el traje de gala y a medida para un blanco intenso es una comida intensa: queso de cabra, marmitaco o un buen pulpo a la gallega con mucho aceite, pimentón y sal gorda. ¡Disfrútalo!

  • D.O: Bierzo
  • Variedad de uva: 100% Godello
  • Calidad-Precio: sobresaliente: 4, 50 euros en la tienda online de la bodega.

Este post está escrito con todo el cariño a mi amiga María, inspiradora de él, gran bebedora de vino blanco y, pese a ello, en un futuro cercano, gran madre.

Ruta del atún 2012: bebida y tapa de premio ¡por 3 euros!

  • IV Ruta del Atún: del 16 al 20 de mayo de 2012 / Zahara de los Atunes (Cádiz)
  • Precio: 3 euros una caña, una copa de vino o un refresco + una tapa de atún de almadraba a concurso
  • http://www.rutadelatun.com. En la web, hay un apartado dedicado a alojamiento en Zahara.    

Por: Curri

Atún rojo de almadraba. ¿Puede haber cuatro palabras con las que te cruja más el estómago de hambre y placer? Sí, las hay, vale: jamón de pata negra. Pero ahí andan los dos, a la par, a la par, en cuanto a placer gastronómico absoluto. De hecho, el atún rojo es como el cerdo ibérico del mar. Primero, porque su carne seguramente sea la más exquisita que se pueda pescar (que se lo digan a los japoneses, que se la llevan por toneladas de la costa de Cádiz). Y segundo, porque de él se aprovecha todo y se sirve de todas las formas posibles. Fijaos si es así que hasta han inventado la tapa de atún con forma de barquito velero: 

 

Lo bueno es que este velerito, de la cervecería El Atún, nos lo podemos comer justo en dos semanas y baratito baratito. Es una de las 34 tapas a concurso que se presentan en la Ruta del Atún 2012 que se celebra en Zahara de los Atunes del 16 al 20 de mayo. Por 3 euretes cualquiera puede zamparse una de dichas tapas acompañada de una rica cañita, un vino o un refresco.

Al que se anime a ir a la ruta, que presentó Eva Hache el pasado Fitur, ya le digo que será complicado elegir la tapa atunera, porque (al menos en foto) la pinta que tienen todas es brutal.

Como en Zahara hay mucho arte, algunas ya llevan la guasa en el nombre (por cierto, el de la tapa que encabeza este post me recuerda a uno de mis personajes favoritos de Callejeros: ¡¡er Torooosio!!  El tío decía que llevaba el coche… ATUNEAO). La del restaurante Antonio tiene un nombre muy propio: LATAPATÚN…  

 

Otra que rima con ella y que pidiéndola dan ganas de ponerse a dar palmas es: el TURUNTUNTÚN DE ATÚN, del restaurante Ramón Pipi:

 

O el TAL COMO QEE de (el restaurante al que más voy en Zahara)  El Vapor, una de mis tapas favoritas sobre el papel. Por la pinta que tiene y por los ingredientes. Leed el primero: jamón de atún al gusto de ibérico ¿Es para salivar o no es para salivar?

Otras de las tapas a concurso son de un nivel creativo alucinante, como este ATUN EMBOTELLADO, fantasía gastronómica de cualquier naúfrago…

O esta tapa del restaurante Gaspar, de la que parece que va a salir David el Gnomo comiéndose una ración de atún encebollao…

O la de Casa Juanito, otra de mis favoritas. ¿Será un torete? ¿Será la luna lunera? Ni idea, pero ya con decir: “ponme un crujiente de tarantello relleno de mousse de mejillones sobre porrusalda“…eso ya te alimenta. Luego ya comérsela debe ser la h…..

Otro nombre imposible de recordar pero te haces popó solo de leerlo: ROLLITO DE ATÚN RELLENO DE VEGETALES SOBRE CUCHARITA DE PAN DE ALGAS Y MERMELADA DE CÍTRICOS. Como dice siempre mi amigo Rafa: eso no puede estar malo.

Otras habría que pedirlas por sus ingredientes exóticos, como esta del Pradillo, que lleva cacahuete, galleta de pistacho y salicornia, que es…(va a ser que lo miro en Wikipedia)…una hierba salada, o espárrago de mar o alacranera o lechuguina o polluelo ramososo o…Sí, mejor salicornia.

Además, en la Ruta del Atún, que coincide con la temporada de captura del atún en las almadrabas o levantá, han creado este “tapa-porte” que véis a la derecha y en el que vas sellando las tapas que te zampas. Y puedes votar por tu tapa favorita y optar a un sorteo.

Y si ya no puedes más, tienes 7 kilómetros de playa maravillosa para bajar el atún caminando. ¡O qué leches! Si el atún no engorda, quillo…!Mejor aperrearse en la playa con este peazo de vista…!

O Pinhal: pescado y marisco en Meco, paraíso playero al lado de Lisboa.

Por: Curri  

Aldeia do Meco es un pueblito a 35 kilómetros al sur de Lisboa con una playa gigantesca rodeada de un entorno maravilloso: kilómetros de dunas, pinares y acantilados impresionantes en los que a veces el agua de las últimas lluvias se filtra por ellos y se forman pequeños chorros y cascadas de agua dulce a modo de ducha natural.

En línea recta se llegaría desde Lisboa a la playa de Meco en 20 minutos en coche pero afortunadamente hay que dar un rodeo y llegar en unos 45 minutos sorteando unas instalaciones militares, huertas y la Lagoa de Albufeira. Digo afortunadamente porque seguramente gracias a ese rodeo Meco sigue manteniéndose como un pequeño paraíso a salvo de hordas turistas.

Mientras los atascos en verano a la vuelta de las playas de Caparica, las más cercanas a Lisboa, son brutales, o las playas (preciosas, por otra parte) al norte de Setúbal se petan, Meco, al estar justo en el medio de las dos ciudades, sigue conservando su aire tranquilo. Un día de diario de julio o agosto es fácil que la persona más cercana a tu toalla esté a 200 metros. En fin de semana, sí hay bastante gente. La diferencia es que basta con andar un poco para estar solo y disfrutar de este playón espectacular con bañador o sin él, que aquí lo de andar en pelotas es decisión de cada uno.

Siempre que voy a la playa de Meco acabo el día comiendo o cenando en O Pinhal, un restaurante muy agradable  de Aldeia do Meco con muy buena relación calidad-precio. Tiene una terraza bastante grandecita y el interior es como de restaurante tradicional de toda la vida. Le da el puntito marinero un acuario gigante con sus langostas, sus cangrejicos y…!un mostrador con pescado fresco que es para enmarcarlo! Y junto al pescado, marisquito a tope: langostinos, gambones, navajas, mejillones, almejas…

Antes de que llegue el primer plato, yo ya estoy metiendo mano al queso de Azeitao. Es uno de esos quesos que te ponen como aperitivo opcional en muchos sitios de Portugal y que yo no perdono untándolo en un pan de hogaza casero que entra como Dios. El que ponen en O Pinhal está especialmente bueno. Suelo pedir también una ensalada de tomate de huerta con aceite de oliva para mojar y no parar…y tirada de precio.

Los entrantes tipo crema de marisco o sopa de pescado son muy baratos y comer a la española, de raciones, sale muy bien de precio. Muy ricas las ameijoas a bulhao pato, similares a nuestras almejas a la marinera y buena también la salada de polvo (como nuestro salpicón de pulpo a la vinagreta) o la salada de ovas (ensalada de huevas).

Aparte de pescados a la parrilla y mariscos, la especialidad son los guisos marineros, como el arroz de tamboril (arroz caldoso de rape) o las cataplanas (guiso hecho en una cazuela especial de cobre), especialmente las de cherne (parecido al mero), y de espadarte (pez espada)…Te traen directamente el guiso en la cazuela y las cantidades son grandes, así que con una ración pueden comer dos.

Eso sí, atención, porque como en casi todo Portugal, echan mucho coentro (cilantro). Los portugueses usan el cilantro como nosotros el perejil, pero además lo echan como si se fuera a acabar el mundo y su vida dependiera de ello. Así que con decirle al camarero “sem muito coentro, por favor”, sin problema. Por cierto, los dueños y los camareros que atienden son muy majos y profesionales.

Al final, por 20 euros o poco más comes muy bien. Si se quiere pedir marisco al peso evidentemente la cuenta sube, pero sube al estilo portugués y no al español. No olvidemos que Portugal seguramente sea el país más barato de Europa para comer.

Y después de comer o cenar, una caipirinha en el Bar do Peixe. Aquí teneis cómo llegar desde O Pinhal. Es un chiringuito de madera a pie de playa con interior de diseño y con una terraza con vistas espectaculares en la que cocerse a caipirinhas mientras se ve la puesta de sol.

Está considerado como uno de los mejores bares de playa de todo Portugal. A pesar de ser rollo chiringuito de diseño y de lo pintón del personal, el ambiente no es pijo ni pretencioso, no es caro y se come muy bien, sobre todo pescado fresco de la zona. Recomendables a tope sus caipirinhas y sus postres, como o melhor bolo de chocolate do mundo, la tarta de limón, de manzana, de queso…Si asomas la nariz al mostrador de postres, te aseguro que te va a ser muy difícil elegir. Si vas de noche, puede que pilles alguna fiesta, aunque yo siempre me he encontrado un ambiente bastante tranquilito. Es más, siempre me pregunto cómo es posible que un sitio tan bonito no esté petado por las noches. Siempre me respondo lo mismo: ni idea, pero va a caer otra caipirinha en cero coma…