Adela Etxea: suculentos guisos caseros a un paso de Vitoria

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  • Adela Etxea: Eleizako, 8. Ozaeta (Alava)
  • Teléfono: 945 317 177
  • Claves: todo caserísimo. No hay carta al uso, la dueña o la camarera te canta los platos del día. Carnes y verduras de la zona muy ricas. Postres espectaculares. Solo sirven comidas los fines de semana. A diario la cocina se reserva para los clientes de la casa rural: http://www.nekatur.net/adelaetxea
  • Precio: 20-25 euros de media.

Por: Curri

Ni internet ni leches. A veces no hay como preguntar a algún vecino para descubrir pequeñas joyas gastronómicas escondidas, sencillos comedores de pueblo ajenos a las modas que, como fue nuestro caso, pueden convertir tu viaje de vuelta a casa en un momento de felicidad suprema.

“Podéis ir donde Conchi”, nos comentó una simpática señora de Zalduondo (Álava) cuando le preguntamos dónde podíamos comer rico y barato por la zona  tras salirnos de la Fachada de la casa rural Adela Etxea en Ozaeta (Älava)autovía  San Sebastián – Vitoria. Y nunca agradeceremos lo bastante a la buena señora su recomendación porque “donde Conchi” es Adela Etxea, una casa rural de Ozaeta, a 18 kms de Vitoria, donde disfrutamos de una comida casera como no recordaba en mucho tiempo.

Ya con la primera frase que nos dijo la dueña, Conchi Beltrán, se nos iluminaron los ojos: “¿os pico unos tomates del huerto?”. En treinta segundos la vimos salir por la puerta del comedor y volver con dos espectaculares tomates. Cuando ves esos dos tomatazos rojos tamaño melón recién arrancados piensas: “eso no puede estar malo en la vida”. Y efectivamente, no exagero si digo que seguramente sea el mejor tomate aliñado (6 euros) que he probado nunca. Carnoso, rojo-rojísimo y de los que piden a gritos que mojes media barra de pan en el caldito que dejan.

Espectacular el tomate aliñado de Adela Etxea

No se quedó atrás la sopa de pescado (5 euros), contundente y generosa en tropezones de rape fresco, gambas y almejas de buen tamaño. Por supuesto, Conchi te deja el perolo en la mesa y tú puedes repetir, cuatripitir y sacarle brillo si hace falta.

Sopa de pescado del restaurante Adela Etxea

De segundo, pedimos estos caserísimos pimientos rellenos de merluza (8 euros), de esos con “sabor a madre”…

Los pimientos rellenos de Conchi, de Adela Etxea

…Y esta chuleta (14 euros) tamaño XXL (y eso que la camarera, una mujer recia con mucha gracia, nos había medio gritado:“!!que nooooo, que no es grande hombreee¡¡” a nuestras insistentes preguntas sobre si era chuleta o chuletón y qué tamaño tenía), de sabor espectacular y de carne no tierna, tiernísima de vacuno de la zona. 

Pedazo de chuleta riquísima en Adela Etxea, en Ozaeta

Y rematamos la faena de la mejor manera posible: dos postres made in Conchi (4 euros cada uno) insuperables. Un maravilloso flan de huevo con helado de turrón íntegramente casero…

El maravilloso flan con helado de turrón de Conchi Beltrán, la dueña de Adela Etxea

…Y esta tarta de frutas con mermelada también casera y una crema digna de la pastelería más exquisita.

Tarta de fruta de Adela Etxea

“No hay secreto ninguno. Como no sea que la leche son de las vacas del pueblo y los huevos de las gallinas de mi corral…”, nos decía Conchi como si fuese la cosa más natural del mundo, casi sorprendida de que alucináramos con el sabor tan espectacular de los postres.

Y todo ello regado con abundante cerveza de una marca guipuzcoana desconocida para mí, Keler 18, pero riquísima, tanto que acaba de ganar en Chicago por segundo año consecutivo el premio a la Mejor Cerveza Amber Lager del Mundo. La marca la crearon en San Sebastián unos hermanos alemanes en 1890, así que, con mi desconocimiento absoluto (me enteraría después), nos pimplamos unas señoras cervezas (1.60 euros) con solera y premios a tutiplen.

Cerveza Keler 18, dos veces consecutivas premiada como la mejor cerveza amber lager del mundo

Al final, salimos por 25 euros por barba, precio más que razonable, dado lo bien que comimos y las buenas sensaciones con las que salimos. El mérito es de Conchi, que nos atendió estupendamente y nos hizo el favor de posar para el blog, a pesar de no ser ella “muy de salir en fotos”.

Conchi Beltrán, estupenda cocinera de guisos caserísimos en Adela Etxea. Antes de irnos, nos dio una razón extra para volver. Por encargo, y siempre los fines de semana (de lunes a viernes cocina solo para los clientes de la casa rural), te puede preparar unas suculentas alubias de Ozaeta con todo su acompañamiento (verduras y txitxikis). Después, si quieres bajar el atracón de alubias, tienes prados como los de la foto de portada para caminar y no parar. Planazo planazo.

Cocido por menos de 8 euros con vistas a la montaña cántabra

  • Mesón La Bolera: carretera general s/n. Los Tojos (Cantabria).
  • Teléfono: 942 70 60 35
  • Claves: platos de cuchara como el cocido montañés (7.50 euros) y las alubias rojas con venado (8 euros); carnes de caza; chuletón de buey (25 euros/kg); postres (3.75 euros) muy ricos. El flan de queso lo piden hasta por encargo.
  • Precio: 15-20 euros de media.

Por: Curri

Pocas horas antes de comenzar a escribir este post oía en la SER, en el programa A vivir que son dos días, la siguiente frase: “los guisos de cuchara dan buen rollo”.  Y lo primero que pensé – mientras salivaba- es: ¡no se puede definir mejor!

Porque…¿hay algo que dé más satisfacción, cuando fuera hace un frío que pela o caen chuzos de punta, que comerse un buen plato de cuchara y dejarse media barra de pan mojando en él? Y si además te aprietas ese cocido, esa fabada, esos callos, esa escudella o esas ricas lentejas rodeado de un buen grupo de colegas, la felicidad, amigos, es suma.

Pues eso mismo, buen rollo y gozo a tutiplén, es lo que sentí hace unas semanas, en el Mesón La Bolera, en Los Tojos, un minúsculo pueblito cántabro de montaña de 120 habitantes. Fuimos allí aconsejados por el padre de mi amiga Salomé Pérez (¡gracias, Salo, por ese fin de semana espectacular!) y salimos dando palmas con las orejas.

La Bolera es un sencillo y agradable restaurante enclavado en una casona montañesa con espectaculares vistas a los prados y las montañas cercanas. Si tenéis suerte con el tiempo – a nosotros nos hizo un tiempazo espectacular – y tienen la terraza montada, no lo dudéis, pedid mesa con vistas a este maravilloso fondo.

Para ir abriendo boca, nosotros pedimos de entrantes una completita y refrescante ensalada con lechuga con sabor a lechuga (que no es poco hoy en día) y ricos tomates de huerta (7 euros) y unas riquísimas croquetas a ¡ojito! 5 euros la ración.

Hacía tiempo que no comía unas croquetas tan buenas con sabor a puchero puro. La bechamel era consistente como a mí me gusta – hay quien prefiere la bechamel líquida en las croquetas. Yo no puedo con ella, I can’t – y los tropezones de jamón y pollo, hermosos y a la vista. Para alguien como yo que puede comerse 15 croquetas del tirón si le dejan, las de La Bolera me parecieron soberbias.

Después nos lanzamos, cómo no, al plato estrella de la casa: el cocido montañés (7.50 euros)

Bueno, yo en realidad hice doblete.  Me lancé al cocido montañés de mis amigos y también a las alubias rojas con venado (8 euros) que me pedí yo, por eso de variar un poco. Si el cocido estaba impresionante y nada pesado – yo tenía un recuerdo de hace años del cocido montañés como muy rico pero tremebundamente pesado, como de digestión de boa – las alubias rojas no se quedaban atrás.

De hecho, no sé cuál de los dos guisos de cuchara me pareció más rico. No siendo muy fan de las carnes de caza, encontré el venado muy suave y tiernísimo y la mezcla con las alubias de tocar el cielo. De sacar brillo al plato con el pan directamente.

Para rematar la jugada, acabamos con un trío de postres caseros: tarta de chocolate, tarta de castañas y flan de queso (todos 3.75 euros)

Los tres estaban muuuy ricos, pero el flan de queso era de premio. No hay más que verle la pinta. Impresionante.

Y después de este festín de comida casera por cuatro duros (nosotros salimos a 16 euros por cabeza incluidas cervezas y café) y con un trato por parte del dueño y las camareras de lo más agradable, lo que tocaba era conocer las maravillas de los alrededores.

Una ruta en coche preciosa que os recomiendo y que nosotros hicimos es salir de Los Tojos en dirección Reinosa atravesando los increíbles bosques (justo ahora están espectaculares) de hayas, robles y abedules del precioso Parque Natural de Saja-Besaya hasta llegar al puerto de Palombera. Lo que sentiréis es la misma sensación de la que hablaba al principio de este post: muy pero que muy buen rollo.

Recetas originales para una noche de verano: un cocktail salado y un postre sorprendente

¡Amigos sibaríticos, vuelve nuestro chef amigacho Roberto Baquero a hacernos salivar con sus recetas sorprendentes! Hoy nos trae dos recetas originales y baratas para triunfar con una comida o una cena con tus amigos o con tu pareja.

¡Así que abre bien los ojos, lee atentamente estas recetas y deja que se te caiga la baba con frenesí!

Por: Roberto Baquero

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Bloody Mary de Fuet y aguacate

Gin tonic, mojitos, cocktails… son preparaciones que en la actualidad gran parte  de nuestra restauración han incluido en su oferta hacia el cliente, bien como acompañamiento o colofón de una comida.

En esta sección de recetas y siguiendo las pautas de sencillez y originalidad que nos caracteriza, y con el total respeto hacia el gran creador de cocktails Fernand Petiot, hemos elaborado nada más y nada menos que un Bloody Mary de Fuet y un toque de aguacate a nuestro estilo.

Ingredientes: (individual)

  • 5 g. de aguacate
  • 10 g. de fuet o embutido seco similar
  • 4 tomates cherrys
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 5 ml. de aceite de oliva
  • 2 cucharillas de vodka
  • 0,5 g. de azúcar

Elaboración:

  1. Picar el fuet en pequeños daditos y añadir el vodka.
  2. Cortar los cherrys por la mitad y extraer la pulpa que mezclaremos también con la mezcla anterior. Las mitades huecas las reservamos.
  3. Por último, pelar el aguacate, mezclarle el azúcar y el limón y trabajarlo hasta que quede una pasta

Montaje:

Sobre una copa de tipo cocktail, llenar el fondo con el aguacate, posteriormente la picada de fuet y, por último, las mitades del tomate tapando la superficie. Regar el conjunto con el aceite de oliva.

Como sugerencia, decorar con una pipeta de aceite con tabasco y aceitunas negras.

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Chips de queso con higos agridulces y puré de fresas

– ¿Qué les apetece de postre señores?

– Nos hemos quedado muy llenos pero algo pequeñito y no muy dulce sí que nos comeríamos

– De acuerdo, señores. Eso está hecho.

Este dialogo que muchas veces se hace habitual en un restaurante es una situación que cualquiera de nuestros lectores -y tras ver la siguiente receta- podría realizar para satisfacer a estos clientes de una manera satisfactoria y divertida, siempre desde mi humilde opinión.

Ingredientes:

  • Mezcla rallada de quesos (semi de vaca, oveja y cheddar naranja).
  • 2 higos agridulces en conserva.
  • 2 cucharadas de compota de fresa.
  • Frutos secos.
  • Papel de horno.

Elaboración:

  1. Sobre una  placa de horno y cubierta con papel, extender los quesos rallados cubriendo toda la superficie y hornear a 140ºC durante 10 minutos hasta que veamos el queso ligeramente tostado.Sacar del horno, dejar enfriar y cortar porciones desiguales.
  2. Picar los higos y llenar dos copitas una con éstos y otra con la compota de fresa.

Montaje:

En este caso he utilizado dos tenedores de madera como soporte de los chips y los he metido en un jarrón con pétalos secos con lo que he acompañado con las dos copitas. Sobre la esterilla echar unos frutos secos, ¡et voilá!

Fabada asturiana, chuletón, tarta de queso, mucha sidra… ¡Y todo bueno, rico y barato!

  • Casa Sucón
  • Dirección: Carretera General s/n. Caldueñín. 33500 Llanes (Asturias)
  • Teléfono: 985 40 62 22
  • Cómo llegar: para ir desde Llanes, pincha aquí.
  • Especialidades: fabada asturiana (imprescindible), parrilla de carne (raciones enormes) y postres caseros (la tarta de queso es para llorar).
  • Otros datos: dispone de terraza, parking propio y abre todos los días. No tiene web.

Por: Jaime Rull / @RullandRock

En el sibarita accidental sentimos un amor muy especial por Asturias. Estoy convencido de que si el paraíso terrenal existió alguna vez fue en esta tierra y que la famosa manzana de Eva sirvió para hacer sidra asturiana.

Hace unas semanas ya hablamos de las maravillas del concejo de Llanes y de una de las mejores opciones de alojamiento barato en la zona, la Casa Pancho.

Hoy nos vamos a ir desde Llanes hacia el interior, hacia la montaña. Será en medio del puerto del Mazuco, a poco más de 20 minutos en coche desde Llanes por la carretera comarcal LLN-7, donde nos encontremos con el municipio de Caldueñín. A un lado de la carretera, oculto entre montañas y grandes masas de árboles, nos encontramos con el Restaurante El Sucón. Éste fue el escondido paraíso gastronómico que me ha revelado el insigne amigacho Pepe de Uriarte, habitual de la zona. ¡Gracias, Pepe!

Este restaurante tiene un amplio salón y parking propio. Pero lo mejor es su terraza cubierta junto a un arroyo que hace aún más agradable la comida.

Debemos tener claro que al restaurante El Sucón se viene a jugar a lo grande. Así que, para empezar, una vez analizada la carta, decidí abrir boca con un clásico asturiano como es la fabada.

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