Lo mejor que hacer en un viaje de 4 días a Ginebra

El pasado miércoles recibimos la siguiente consulta de Mariluz, una amiga de este blog, en la que nos decía lo siguiente en relación a nuestro post sobre alojamiento barato en Zermatt:

“¡Hola! os acabo de descubrir y con este post sobre Suiza me venís que ni al pelo..Estoy planificando un viaje a Suiza para cuatro días a finales de junio. Aterrizamos en Ginebra y la idea es alquilar un coche para ver lo que nos de tiempo. ¿Podríais recomendarme sitios que visitar o si conocéis alojamiento o restaurantes con buena calidad/precio? Muchísimas gracias!!”

Pues bien, nos comprometimos a dar a ofrecer las mejores propuestas para este viaje y lo prometido es deuda: aquí van los consejos del Sibarita Accidental para aprovechar al máximo 4 días/3 noches de estancia en Ginebra y sus alrededores. ¡Y lo más barato posible sin renunciar a la calidad!

Ginebra es una ciudad agradable, cosmopolita y muy manejable. Su reducido tamaño la hace ideal para una visita de 24-48 horas.

Pero lo verdaderamente atractivo de Ginebra es su espectacular entorno: el lago Leman, su riviera con viñedos al sol y, sobre todo, la espectacularidad de los Alpes. Así que, Mariluz, te recomendamos una ruta circular que parte de Ginebra para pasar por lo mejorcito de los Alpes en Chamonix y por la riviera del lago Leman, llegando nuevamente en la ciudad suiza.

El aeropuerto de Ginebra es cómodo, manejable y muy bien comunicado tanto en transporte público (se encuentra a 15 minutos del centro de Ginebra en tren) como en acceso a autopistas en dirección a Suiza y Francia. Te recomendamos alquilar un coche para tener la libertad suficiente para moverte a tu antojo. Pero no te recomendamos que pases tu primera noche en Ginebra: te proponemos que nada más alquilar tu vehículo pongas rumbo a uno de los sitios más emblemáticos de los Alpes, para pasar tu primera jornada del viaje y a poco más de una hora del aeropuerto de Ginebra: Chamonix.

En Chamonix podrás ver lo más espectacular de los Alpes: el Mont Blanc, glaciares como el Mer de Glace o miradores a 4,000 metros de altura como el del Aiguille du Midi. Si madrugas, en el mismo día te dará tiempo a subir en tren al Mer de Glace y, después, a coger el funicular para subir hasta el Aiguille du Midi y admirar las mejores vistas del macizo del Mont Blanc y sus glaciares.

¿Dónde dormir en Chamonix? Ésta es nuestra propuesta:

  • Hotel le Faucigny: céntrico alojamiento de tres estrellas con mucho encanto y buen gusto. Puedes encontrar habitación desde 70 €/noche (¡Un precio muy competitivo para ser Chamonix y además tiene Spa!) www.hotelfaucigny-chamonix.com

¿Dónde comer en Chamonix? Te vamos a sugerir algo diferente:

  • Todas las mañanas de los sábados se organiza en el centro de Chamonix (en la place du Jumelage) un mercado al aire libre en el que podrás encontrar puestos con la mejor comida y género venido de Francia, Italia y Suiza. Una auténtica experiencia para los sentidos, ya que podrás comer especialidades de estos tres países por precios ridículos.

Tras Chamonix, te proponemos poner rumbo de nuevo a Suiza, en dirección a la localidad de Martigny para que puedas disfrutar de la riviera del lago Leman. Tu destino en esta jornada es Montreux, Lausanne y Ginebra, pasando por el soleado pueblo suizo de Saint Saphorin, rodeado de viñedos y con las mejores vistas del lago Leman. Su paisaje fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007. Casi nada…

El camino hasta aquí es impresionante y encontrarás numerosos sitios en los que querrás  parar para tirar una foto. Disfrútalo y tómate tu tiempo. Antes de llegar a la localidad suiza de Martigny y al lago Leman tendrás la oportunidad de admirar unas vistas espectaculares sobre el valle del Ródano.

Desde Martigny, coge la autopista rumbo a Montreux/Lausanne/Ginebra. Entre Montreux y Lausanne se encuentra Saint Saphorin, donde debes hacer una parada para que alucines con este pueblo y su entorno.

Para acabar, te proponemos pasar tu última noche en Ginebra.

¿Dónde dormir en Ginebra? Un dato importante: Ginebra no es una ciudad barata, y más desde que el euro perdiera fuerza frente al franco suizo. Así que aquí van nuestras apuestas:

  • Hotel Edelweiss: ubicado cerca del lago Leman y a un agradable paseo de 15-20 minutos del centro histórico. Sus habitaciones tienen mucho encanto, decoradas con madera al más puro estilo alpino. Si se te antoja una fondue, en su restaurante podrás tomarte una que te chuparáslos dedos. En su web podrás encontrar promociones y descuentos especiales: www.manotel.com/fr/edelweiss/index.php
  • Hotel Les Arcades: una de las opciones más económicas pero con calidad en Ginebra. Está situado frente a la estación central de ferrocarril de Ginebra y muy cerca del centro. Web: www.hotel-arcades.ch

¿Dónde comer en Ginebra? Apostamos por:

  • Restaurante Au pied de cochon, en el centro histórico: Place du Bourg-de-Four 4. Tiene una agradable terraza exterior. A final de primavera es temporada de espárragos, así que te recomendamos que tomes una de sus especialidades, el “risotto au sbrinz” con espárragos verdes y rúcula. ¡Para morirse! Web: www.pied-de-cochon.ch

¡Esperamos que estos consejos sean útiles, así que te deseamos, Mariluz, un feliz viaje a Ginebra y que, a la vuelta, compartas con el sibarita accidental todas tus experiencias!

Bufalino: rica y barata comida casera mediterránea

Por: Curri  

  • Bufalino: c/ Puebla 9 (Madrid)
  • Teléfono: 91 521 80 31
  • Cómo llegar: Metro Callao o Gran Vía
  • Precio: 20 euros
  • www.bufalino.es

Lo mejor que se puede decir del Bufalino es que es de esos sitios para repetir una y mil veces. Se come muy bien, tiene una relación calidad-precio cojonuda  y sales de allí con muy buen rollo por el ambiente y el trato que te dan, especialmente su dueña, la italiana Letizia, encantadora.

Lo mejor del Bufalino es el menú que sirven a mediodía (incluidos los sábados). En mi opinión,uno de los mejores menús de todo el centro de Madrid con platos caseros y sanos bien presentados y cocinados con cariño.  Cuesta 11.50 euros e incluye bebida (doble de cerveza, por ejemplo) y postres caseros riquísimos como las tartas, especialmente la de chocolate y la de manzana con gengibre.

 

En cuanto a la carta no es muy extensa pero todo está muy rico. Cada día tienen una “pasta del día” diferente con salsa a elegir. Los risottos los bordan (11.50 euros)así como todos los otros platos italianos, como la Polenta con tomate (buenísima) o con salsa de boletus (7 euros); la Mozzarela auténtica de Campania (8 euros) o  la Lasagna de verduras (10).

Entre los platos vegetarianos, ligero y muy rico el Baba ganoush (7.50 euros), así como el Hummus (6.50) y entre los pescados,  muy bueno el  Bacalao a bras (revuelto de bacalao, huevo y patatas paja) (10 euros) . De los platos de carne, he probado la Hamburguesa de buey con aceite de trufa y foie gras (11 euros) y el  (14 euros) Steak tartare (solo los jueves noche) y los dos son totalmente recomendables.   

La carta de vinos es maja y si te quieres dar un homenaje a la italiana, tienen spritz, el aperitivo típico del norte de Italia y grappa (el orujo italiano) aparte del limoncello cortesía de la casa.

En cuanto al local, es bastante pequeño pero sin agobios y decorado en plan moderno sin pretensiones. Por poner alguna pega, en hora punta tardan en servir un poco más de la cuenta porque la cocina es pequeñita, pero el buen ambiente y lo agradable del local hace que la espera se haga llevadera. Está a dos pasos de la Gran Vía, entre Malasaña y Chueca. Ahora se dice que está en el Triball, el barrio de los moderniquis, pero el Bufalino llegó al barrio muchos años antes de que existiera el Triball. 

Resumiendo, si te apetece comida casera, rica, sana y bien presentada a 11.50 euros al mediodía o 18-25 por la noche, en un ambiente de buen rollo y con un trato muy agradable, hazte un Bufalino.