Bar Comporta, rica y barata gastronomía mediterránea en el madrileño barrio de Salamanca

Horario: Lunes a Domingo de 13.00 a 24.00 

Ubicación: Calle Serrano, 120 28006 Madrid 

Precio medio: 20 euros por persona 

Menu diario: 12,90 euros por persona

¡Atentos sibaritas, hoy nos recomienda un bar bueno, bonito y barato nuestra amigacha Jennifer Santos / @JennySantos1985!COMPORTA BAR LOGO

El madrileño barrio de Salamanca está lleno de restaurantes de moda, pubs exclusivos, after work y tascas de toda la vida. Por eso cuesta encontrar un sitio donde comer bien sin sufrir un infarto cuando llegue la cuenta. Y ese sitio es Comporta, un restaurante con un toque de gastronomía mediterránea pero que mantiene las recetas tradicionales.

Es un sitio para ir con amigos, con familia, en pareja o por trabajo. Comporta ofrece una larga lista de platos a degustar, con especialidades de la casa pero también con cocina tradicional llevada un punto más allá. Platos para compartir o platos para degustar uno mismo, eso depende del hambre con el que nos presentemos.

COMPORTA BAR MESA

Lo primero es el aperitivo. En mi caso fue una nueva experiencia de comer aceitunas, una reivención de este tradiconal aperitivo de tasca llevado a la nueva cocina. Por un lado esferificaciones de oliva verde, una auténtica explosión de sabor. Por el otro, una aceituna Kalamata con pimiento y gelatina de Martini. Una palabra: sorprendente.

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De tapas ricas y baratas por Sigüenza

  • Bar de tapas La Alameda
  • Dirección: Paseo de la Alameda, 2. Sigüenza (Guadalajara)
  • Teléfono: 949 390 553
  • Las claves: tapeo rico y barato. Buen ambiente y siempre animado. Imprescindible probar sus impresionantes chipirones a la plancha -6,90 euros- y los ‘perdigachos’ -2,10 euros-. Caña o vino a 1,20 euros.
  • Twitter: @BarAlameda

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Sigüenza es una de las ciudades típicas que siempre se menciona cuando se habla de villas medievales. Hordas de turistas visitan esta bella ciudad cada fin de semana, como si de un parque temático de la Edad Media se tratara, y que sólo quieren saciar su voraz apetito gracias a sus típicos -y sabrosísimos- asados castellanos de cordero o cabrito. Esto es lo típico, lo de siempre… así que no voy a hablar de ello.

Sigüenza se merece con creces la buena fama que tiene gracias, por ejemplo, a su rica historia. Pero si hay algo que me gusta de ella es que cada vez que voy por allí no deja de sorprenderme. Siempre hay algún rincón, una esquina, algún paraje nuevo y secreto por descubrir. Sigüenza tiene algo, tiene alma.

Precisamente, una de las más agradables sorpresas que me he llevado en esta ciudad me la encontré frente a su principal arteria verde, la Alameda.

Fue aquí, vagando por esta avenida arbolada, donde una vez decidí reponer fuerzas a base de tapeo en un bar que se encuentra al comienzo de la misma, frente a la antigua ermita del Humilladero (actual oficina de Turismo de Sigüenza). En un alarde de originalidad, el bar en el que recalé fue bautizado con el nombre de ‘La Alameda’.

Me llamó la atención que estuviera especialmente animado con gente autóctona de la ciudad y no tanto por turistas. Su variedad de tapas acabó por convencerme.

Una vez dentro del bar me dejé llevar por uno de esos antojos irracionales que todos tenemos alguna vez: me dio por pedir unos chipirones a la plancha, algo no muy normal si nos encontramos en el corazón de Castilla La Mancha, en la cuna del asado, y a más de 300 kilómetros de la costa más cercana. Vamos, es lo mismo que te entre antojo de cochinillo asado estando en Benidorm.

Pues bien: ¿cómo me iba a imaginar que en el corazón de la Castilla medieval me iba a comer los mejores chipirones a la plancha de mi vida? ¡Lo prometo: ni en San Sebastián, ni en la costa andaluza, asturiana o gallega he probado chipirones mas ricos! Sé que suena un poco radical, ¡pero es así! Y mira que sólo se trata de chipirones a la plancha, sin una salsa muy elaborada. Pero tienen un sabor tan intenso y especial que le vuelven loco a uno. Y todo a un muy razonable precio de 6,90 euros la ración.

La cocina del Alameda es sencilla y sin grandes alardes. Pero la clave es la indiscutible calidad de su género y unas recetas caseras para todos los públicos que satisface a cualquier estómago con nota muy alta.

Aparte de los chipirones, también son muy recomendables las siguientes tapas y pinchos:

  • El perdigacho: una de las especialidades de la casa y que caen a cientos los fines de semana, cuando Sigüenza es un auténtico hervidero. Se trata de una rica tosta caliente con anchoa de calidad de primera y tomate. Pincho ideal para empezar a abrir el apetito junto a unas cañas. Precio: 2,10 euros la unidad.
  • Lacón a la plancha: lo preparan como los ángeles, cortado a finas lonchas -algo poco habitual, por desgracia- y con un toque de rico pimentón. Precio: 6,90 euros la ración.
  • Champiñón rebozado con alioli: el Bar La Alameda tienen un arte notable con las frituras, como mejillones tigre o gambas gabardina. Pero estos champiñones rebozados son una victoria asegurada. Es una de las tapas más populares y solicitadas. Precio: 5,90 euros la ración.

Después de llenar la panza a base de rico y barato tapeo, se impone bajar la comida con un agradable paseo. Lo típico es hacerlo por las empinadas callejuelas medievales de Sigüenza. Pero si buscamos algo realmente diferente, dejémonos llevar por los pueblos y caminos que rodean a la ciudad, como Palazuelos, Carabias, Imón, Ures y Pozancos. En un próximo post te contaré diferentes rutas por ellos. Posiblemente, es uno de mis parajes favoritos donde siempre me gusta perderme. Sobre todo en el mes de junio, cuando los campos de cereal están en su dorado apogeo antes de la siega.

Paisajes que bien me recuerdan a los que pintara Van Gogh en La Provenza…

 

A modo de aperitivo de la siguiente entrega sobre los secretos rincones de la comarca de Sigüenza, te dejo salivando con los chipirones del Alameda y con estas fotos de los paisajes que te esperan en los alrededores de la inigualable Ciudad del Doncel. Pero, por favor, ¡guarda el secreto!

Vuelven las rutas del atún, el pata negra de los océanos

Tapa "Marinera" de atún rojo de Casa Juanito de Zahara de los Atunes

Atún rojo y Cádiz. Maravillosa combinación. Las playas más bonitas de España (en mi humilde opinión) con uno de los manjares más exquisitos que uno pueda comerse (díselo a un japonés). Dos razones impagables para hacerse una escapadita al litoral gaditano.

Y ahora más que nunca, amigachos, porque Conil, Zahara de los Atunes y Barbate reciben al mes de mayo en forma de festín atunero. Conil celebra su XVII Ruta del Atún entre el 10 de mayo y 10 de junio; en Zahara, hasta el próximo domingo 19 de mayo se pueden degustar ingeniosísimas tapas en su V Ruta del Atún. Y le toma el relevo Barbate, con su VI Semana Gastronómica del Atún entre el 23 y el 26 de mayo.

¿Por qué este atracón de túnidos tan concentrado en pocas semanas? Muy sencillo. Es entre finales de abril y principios de mayo cuando se capturan los primeros atunes rojos en las milenarias almadrabas de Cádiz. El pata negra del mar se ha convertido en un medio de vida tan valioso para pueblos como Barbate, que la cofradía barbateña (y ha sido noticia) ha comprado este año el 100% de su cuota de atún rojo a los pescadores vascos. No significa que en Barbate acabes comiendo atún del Cantábrico, sino que simplemente los pescadores vascos dejan de faenar, le venden su cupo a la cofradía gaditana, y ésta a su vez satisface las ansias de importación de maguro del insaciable mercado de Tokio.

Así que, antes de que el sabio “mundo japo” arramble con las existencias de atún rojo nacional, tenéis la oportunidad de probar -por poco dinero- los primeros atunes en forma de tapas. Algo más caras (pero más creativas), 3.5 euros la tapa y la bebida, en Zahara, y un poco más baratas (3 euros con bebida) y más tradicionales en la Semana Gastronómica de Barbate.

Cartel de la Semana Gastronomica de Barbate (web del ayto)

Lástima que no participe en esta última El Campero (maravilloso templo del atún -con el sashimi  más rico que te puedes llevar a la boca- si tu bolsillo puede permitírselo), que, ¡¡ojo al tema!! ya tiene sucursal en Zahara en forma de taberna (suponemos que a precios más asequibles). Se llama tal cual, La Taberna del Campero, lleva menos de un mes abierta, y si mantiene el nivel de su casa madre a precios más “taberneros”, puede ser para abonarse a ella y no salir de allí. Habrá que investigar.

Volviendo a la Ruta del Atún de Zahara, participan 36 restaurantes y el público puede votar su tapa preferida (también tendría su gracia votar la peor para sacar el talibán a lo Masterchef que todos llevamos dentro). Las mías, guiándome más por el ojo que por el sabor, ya que no las he catado, evidentemente, son éstas:

El Atún con Caricias de Mar del Hotel Gran Sol, un sugerente título y una presentación ocurrente para una tapa que parece llevarte directamente a un arrecife coralino, con sus algas y todo.

Atun con caricias de mar, tapa el restaurante Hotel Gran Sol de Zahara

Esta tapa te lleva más bien a un puesto callejero de Bangkok: lleva tallarines, soja y chile. Y atún del güeno para comer con palillos. Le han echado mucha imaginación en Casa José María a su Roast Tuna.

Roast Tuna, la imaginativa tapa oriental de Casa José María, en zahara

Este año parece que los resturantes ruteros le han cogido el gustillo a lo oriental: nombre con inspiración nipona la de El Vapor, uno de mis restaurantes favoritos de Zahara (ay, omá, ¡esas ortiguillas!): Wagyatún.

Wagyatun, la tapa de El Vapor de la Ruta del Atún de Zahara

Siempre me ha gustado la palabra paripé y esa expresión tan de madre de “hacer el paripé”. Por eso y porque seguro que ese tartar de atún escondido en esa cajica de frutas tan maja tiene que estar de muerte, ahí va este Paripé de Mandarina, del Restaurante Gaspar.

Paripé de mandarina, del restaurante Gaspar de Zahara

Y qué mejor idea que mezclar el atún con un mito de la infancia: el caramelo de Toffee (¡esos Solano!). Ahora, seguro que no se te queda pegado a la muela porque ese tataki de atún tiene pinta de deshacerse en la boca. El Toffee de Atún de El Tejar.

Toffee de atun, del restaurante El Tejar de Zahara

Y para no quedarnos caninos, una tapita más contundente con pintaza: este risotto de atún con aroma de hierbabuena de La Sal llamado La Voz de la Levantá. Que debe ser algo así como: 3, 2, 1…¡¡al buche!!

La voz de la levantá, tapa de La Sal, de Zahara de los Atunes

De tapas y vermús por el centro de Madrid: ¡Lo castizo no es cutre! ¡Es estilo!

Casa Gerardo Madrid

  • Casa Gerardo
  • Dirección: c/ Calatrava 21, 28005 Madrid (La Latina)
  • Teléfono: 91 221 96 60
  • Las claves: sitio auténtico y castizo de verdad en el madrileño barrio de La Latina. Rico vermú, cañas excepcionalmente bien tiradas, amplia carta de vinos y rico tapeo (especialidad en embutidos, patés, setas y quesos)

Por: Diego Fernández / @diegogtf

Toca hablar de Madrid, de vermú y de tapas. Toca hablar de La Latina que escapa de ‘los modernos’ y las subidas de precio que parece que esconden tras sus pañuelos de colores y sus gafas de pasta. Y toca trasladarse al lugar en el que cañean los que cuando llega el 15 de Agosto, crean o no en ella, celebran la Virgen de La Paloma simplemente porque éste es su barrio.

Casa Gerardo en Madrid

En el número 21 de la calle Calatrava, a cinco minutos andando del Rastro, está Casa Gerardo. Una taberna y almacén de vinos donde podemos disfrutar de un buen vermú de grifo con o sin sifón, de una caña de Mahou tirada de la única forma que puede estar tirada una caña: perfecta. Y además de una lista de vinos de calidad de diferentes denominaciones de origen que sirven por copas. Los precios suelen estar entre 1,50 y 2,50 euros por vino y en las opciones que ofrecen no faltan vinos madrileños como Tagonius, Riberas como La Planta, Riojas, Somontanos, Albariños, Ruedas, Ribeiros, Valdeorras, etc.

Carta de Casa Gerardo

Sin embargo, lo que más nos llama la atención al entrar en Casa Gerardo no es su buena oferta de bebidas. De repente, nos encontramos en uno de esos sitios contados  en los que se respira el Madrid castizo a través de sus cuatro paredes: Tinajas de barro, vigas de madera, mesas redondas de mármol, pizarras con las ofertas escritas, cuadros antiguos del Atleti y por supuesto de la idolatrada ‘Paloma’.

Pese a que por la descripción podemos creer que se trata de un ambiente que roza lo cutre: con un suelo lleno de servilletas de papel sucias, huesos de aceituna y palillos. Tranquilos, nada más lejos de la realidad. La taberna Casa Gerardo está limpia y atendida por unos camareros que no dicen tacos, ni dan voces: son amables. Y la solera del lugar es fruto de una decoración estudiada y moldeada por el paso del tiempo.

Parroquianos de Casa Gerardo

Además me he permitido el lujo de dejar lo mejor para el final: la comida. En Casa Gerardo tienen productos de mucha calidad empezando por lo más básico, el pan. Todas las tostas y raciones se hacen o van acompañadas con pan del museo gallego. ¡Aquí de plastipan nada!

Las especialidades de la casa son los embutidos (la cecina está brutal), los pates, las setas y sobre todo los quesos. El matrimonio queso-vino tiene su luna de miel en Casa Gerardo con una lista de quesos muy amplia que se pueden pedir por raciones ( 9,50 euros) o en medias, algo que merece la pena, ya que los platos son generosos en cantidad. Yo he tenido la suerte de probar, entre otros, el Idiazabal y el queso del Hippie con mermelada artesanal de frambuesa ¡Toda una delicia!

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Por si fuera poco, para los que prefieran una cerveza a un vino, en Casa Gerardo también ofrecen birras artesanales como la madrileña Cibeles o la toledana Domus, por poner sólo dos ejemplos. Un ejemplo más de que lo castizo y tradicional no está regañado con la novedad y el buen gusto. Incluso, pueden ser como dos hermanos que se llevan muy bien.

Casa Gerado Madridla foto(70)

Un carpaccio diferente… ¡de sandía!

Hoy te traemos una nueva receta de nuestro colaborador gastronómico, el cocinero Roberto Baquero. ¿Te imaginas una versión de fruta de un clásico para carnívoros como el carpaccio de ternera? Suena extraño, pero nosotros lo hemos probado y damos fe de que está para chuparse los dedos. ¡Atiende y toma nota de esta receta con la que sorprenderás a tus amigos!

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Carpaccio de ternera vegetariana

Por: Roberto Baquero

Os animo de nuevo a poneros manos a la masa y a ser por unos minutos los dueños de la cocina. Y digo por unos minutos porque la sencillez y facilidad en la elaboración es nuestro lema. “Carpaccio de ternera vegetariana”. Más de uno se preguntará lo siguiente: “Pero, ¿este tío quiere decir que la ternera con la que elaboramos el plato había comido verdura?”. Pues no; sino que os voy a enseñar como un producto vegetal, en este caso fruta, lo podemos transformar para que tenga la aparencia de un alimento cárnico.

Ingredientes para una ración para 3 personas:

  • 1/4 de sandía
  • 100ml de caldo de ternera oscuro
  • 50ml.aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Sal en escamas
  • Queso rallado curado (al gusto)
  • Tortitas crujientes
Elaboración:
Cortaremos la sandía en láminas finas de 0,5 cm. aprox. y las depositaremos extendiéndolas en un recipiente y cubriéndolas con el aceite y el caldo de ternera oscuro. Mantenerla en nevera durante 1 hora. Sacar la sandía de los líquidos y colocarla a forma de viruta de jamón sobre el plato o fuente que escojamos. Salpimentarla al gusto y añadir el queso o servirlo en un bol como acompañamiento junto a las tortitas. Consumir frío.
Aquí os dejo la sencilla receta de un entrante con el que sorprenderéis a vuestros comensales.
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Festín de marisco low cost en Punta Umbría

  • Los Caracoles: calle Ancha, 53. Punta Umbría (Huelva)
  • Claves: bar de tapas-freiduría versión autoservicio. Gambas, camarones, patas de cangrejo y cigalas a precios de risa. Fritura variadísima: choco, adobo, tortillitas de camarones, flamenquines…Especialidades: caracoles y habas enzapatás.
  • Precio: 8-12 euros por persona.
  • www.barcaracoles.webuda.com

Por: Curri

En el bar Los Caracoles, en la calle más concurrida de Punta Umbría, no hay pijadas que valgan. No hay servicio de camareros, sino que tú vas a pedir a la barra. No hay manteles, como mucho servilletas de papel y los platos son de plástico. O directamente te comes la fritura en un cucurucho de papel de estraza. Pero oigan, ¡¡este bar es glorioso!! Y debemos ser muchos los que lo pensamos porque el trajín de gente entrando y saliendo en este histórico bar de Punta Umbría es alucinante. 

¿Qué tiene de especial Los Caracoles, aparte de que los tercios de Cruzcampo (¡ojito!) valgan solo 1.10 euros? Pues por ejemplo, que nada más entrar, te topas con este mostrador rebosante de gambas frescas…

…¡A 2.50 o 4 euros el plato según el tamaño! Yo me decidí por el más barato (y estaban de muerte, qué queréis que os diga)

Pero en el mostrador tu mirada se desviará también a la izquierda. Concretamente, a estas hermosas patas de cangrejo que están diciendo: ¡chuperretéame! ¿El precio? De risa: 1, 2 ó 3 euros.

Y si quieres hacer la jugada completa, pídete un platito o cucurucho de camarones.Te los comes como pipas y los pagas…más baratas que las pipas: ¡a 1 eurete el plato!

Lo que ves en la foto junto a los camarones es otra especialidad de la casa (y de Huelva en general): las habas enzapatás. A mí me las dieron para probar como cortesía de la casa y aparte de tiernísimas, tienen un sabor muy particular. Seguramente cuando las pruebes, pienses: ¿soy yo o estas habas me saben a menta? Pues no, no eres tú. Las habas enzapatás se cuecen en agua con sal y poleo-menta o hierbabuena. ¿El resultado? Espectacular, amigos. Tanto como su precio: ¡2 euros el plato!

Pero ahí no acaba la cosa. Las cocineras no dan abasto para rellenar cucuruchos de choco, adobo, tortillitas de camarones, croquetas, pechuga empanada, flamenquines…Una variedad de fritura alucinante a 5 euros el cucurucho. Las cazuelitas de caracoles vuelan y los camareros despachan tapas con una velocidad que no había visto en mi vida. Vale, igual la presentación no es de primera, pero ¿a quién le importa cuando pagas entre 1.70 y 2 euros por buenísimas tapas de ensaladilla, papas ali oli, pulpo o aliño de huevas?

En resumen, un bar genuino de los que ya no quedan para darte un festín de gambas o tomarte un aperitivo espectacular. Y todo por menos de 10 euros por barba. ¿Es glorioso o no es glorioso?

Recetas originales para una noche de verano: un cocktail salado y un postre sorprendente

¡Amigos sibaríticos, vuelve nuestro chef amigacho Roberto Baquero a hacernos salivar con sus recetas sorprendentes! Hoy nos trae dos recetas originales y baratas para triunfar con una comida o una cena con tus amigos o con tu pareja.

¡Así que abre bien los ojos, lee atentamente estas recetas y deja que se te caiga la baba con frenesí!

Por: Roberto Baquero

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Bloody Mary de Fuet y aguacate

Gin tonic, mojitos, cocktails… son preparaciones que en la actualidad gran parte  de nuestra restauración han incluido en su oferta hacia el cliente, bien como acompañamiento o colofón de una comida.

En esta sección de recetas y siguiendo las pautas de sencillez y originalidad que nos caracteriza, y con el total respeto hacia el gran creador de cocktails Fernand Petiot, hemos elaborado nada más y nada menos que un Bloody Mary de Fuet y un toque de aguacate a nuestro estilo.

Ingredientes: (individual)

  • 5 g. de aguacate
  • 10 g. de fuet o embutido seco similar
  • 4 tomates cherrys
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 5 ml. de aceite de oliva
  • 2 cucharillas de vodka
  • 0,5 g. de azúcar

Elaboración:

  1. Picar el fuet en pequeños daditos y añadir el vodka.
  2. Cortar los cherrys por la mitad y extraer la pulpa que mezclaremos también con la mezcla anterior. Las mitades huecas las reservamos.
  3. Por último, pelar el aguacate, mezclarle el azúcar y el limón y trabajarlo hasta que quede una pasta

Montaje:

Sobre una copa de tipo cocktail, llenar el fondo con el aguacate, posteriormente la picada de fuet y, por último, las mitades del tomate tapando la superficie. Regar el conjunto con el aceite de oliva.

Como sugerencia, decorar con una pipeta de aceite con tabasco y aceitunas negras.

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Chips de queso con higos agridulces y puré de fresas

– ¿Qué les apetece de postre señores?

– Nos hemos quedado muy llenos pero algo pequeñito y no muy dulce sí que nos comeríamos

– De acuerdo, señores. Eso está hecho.

Este dialogo que muchas veces se hace habitual en un restaurante es una situación que cualquiera de nuestros lectores -y tras ver la siguiente receta- podría realizar para satisfacer a estos clientes de una manera satisfactoria y divertida, siempre desde mi humilde opinión.

Ingredientes:

  • Mezcla rallada de quesos (semi de vaca, oveja y cheddar naranja).
  • 2 higos agridulces en conserva.
  • 2 cucharadas de compota de fresa.
  • Frutos secos.
  • Papel de horno.

Elaboración:

  1. Sobre una  placa de horno y cubierta con papel, extender los quesos rallados cubriendo toda la superficie y hornear a 140ºC durante 10 minutos hasta que veamos el queso ligeramente tostado.Sacar del horno, dejar enfriar y cortar porciones desiguales.
  2. Picar los higos y llenar dos copitas una con éstos y otra con la compota de fresa.

Montaje:

En este caso he utilizado dos tenedores de madera como soporte de los chips y los he metido en un jarrón con pétalos secos con lo que he acompañado con las dos copitas. Sobre la esterilla echar unos frutos secos, ¡et voilá!

Menú sorpresa de tapas ricas y originales ¡por 10 euros! (y con vistas al Mediterráneo)

  • Taverna El Pòsit
  • Dirección: Avenida del Puerto, 23. Villajoyosa (Alicante)
  • Teléfono: 96 685 15 19
  • Claves: Menú de ocho tapas sorpresa por 10 euros; menú de 5 tapas + arroz del día (los bordan) por 16 euros; fresquísimo pescado del día con guarnición (14 euros). Mini postres riquísimos y caseros por…¡1 euro!.
  • www.tavernaelposit.es

Por: Curri

Hoy volvemos a Villajoyosa, algunos de cuyos suertudos vecinos tienen la inmensa suerte de desayunarse…¡con este pedazo de vista todos los días!

En el post anterior sobre esta localidad alicantina os hablé de los famosos chocolates vileros, de su espectacular Mercado Central y de cómo daros en él un festival de chuperreteo de gamba roja sin necesidad de arruinaros.

Ahora toca hablar de un restaurante en el que comí de maravilla y que tira por tierra la máxima (ampliamente extendida) de: terracita frente al mar=sablazo que te cagas.

Se llama Taverna El Pòsit y lo primero que vemos al llegar es esta terracita tan maja con vistas al Mediterráneo:

Lleva abierto pocos meses, pero con éxito total (el sábado que fuimos nosotros a cenar estaba a tope), gracias a sus precios más que asequibles y a la originalidad de su propuesta. Y es que en El Pòsit, aparte de la clásica fórmula entrantes + carne o pescado puedes optar por múltiples combinaciones, y todas para pensárselas. Nosotros nos decidimos por la que más triunfa entre el personal: su menú de tapas sorpresa por tan sólo 10 euros.

!Ojo!, no esperes tapas grandes, más bien la mayoría de ellas te las puedes comer de un bocado o dos (de hecho ellos las llaman “bocados del Mediterráneo”), pero te garantizo que no te vas a quedar con hambre porque son…!ocho tapas! Yo os aseguro que tengo buen saque y me quedé más que saciado. Dicho esto, y regadas con un muy rico vino de Alicante Celler La Muntanya 2009 (93 puntos en la guía Peñín) a un más que razonable precio de 14 euros la botella (9.60 vale en la web de la bodega), éstas son algunas de las tapas que nos zampamos en El Pòsit:

Comenzamos con una muy rica Coca de salchica roja y champiñón:

Continuamos con (ver foto que encabeza este post) un espectacular Foie gras de pato con coca de almendra típica. A mí esta tapa me alucinó, porque la combinación de foie con bizcocho y la mezcla de virutas de chocolate de Villajoyosa y sal maldon me pareció brutal. Después, en plan más fresquito, nos llegó el Salmorejo con jamón ibérico y huevo y la Ensaladilla de gambita blanca de Villajoyosa:

Todavía estábamos rebañando a saco el cuenquito del salmorejo cuando vinieron este pedazo de Anchoas con cebolla tierna asada y aceite de oliva:

Y otra tapa memorable que nos hizo relamernos de gusto: esta jugosa carrillera que está pidiendo a gritos hincarla el diente.

Y para rematar la jugada, los maravillosos postres, que merecen un capítulo aparte, por diferentes. Me explico. Son diferentes porque… ¡¡valen 1 euro!! Y sí, hay truco. También son diferentes porque en realidad son diminutos, son mini postres. Siendo como soy un tragaldabas que no perdono el dulce, me parecieron, sin embargo, una alternativa buenísima. Porque, después de ponernos hasta las trancas…¿cuántas veces llegamos al postre con la barriga a tope y al final pedimos uno para cuatro? O si pedimos uno para cada uno, acabamos con el pantalón a punto de estallar. En resumen, se agradece que también existan estos mini postres (los he visto también en San Wich, una muy recomendable hamburguesería y sandwichería chilena en la calle Hortaleza, en Madrid) y además, !a un euro están más que bien pagados!

Dicho esto, he aquí los maravillosos postres pitufos de El Pòsit. A la izquierda, Tres chocolates vileros, en el centro, con el que yo rocé el cielo, un Taco de coca de almendra con mousse de caramelo y granizado de naranja y miel, absolutamente espectacular, y a la derecha, un impresionante de rico Petit suisse casero de dulce de leche y manzana. No hay palabras para describir mi emoción al meter la cuchara en todos ellos, amigos…

Al final, con el menú tapas, el vino, postre y pan, salimos por 17 euros clavados, un precio cojonudo para lo bien que comimos. Bien y además…rápido, sin esperas. Tal como nos contó el cocinero, dueño y alma de El Pòsit, Toni Mayor, encantador y apasionado por su trabajo donde los haya, una de las cosas que más cuidan es que el cliente no tenga que sufrir esperas innecesarias, y más cuando se trata de un menú de bocados pequeños. Tan ágiles son sirviendo que, según nos contaba, algunos guiris disfrutones de las tapas les dicen de vez en cuando: “slowly, slowly, please…”

Pero El Pòsit es mucho más que un restaurante de tapas. Tienes arroces del día buenísimos (como un arroz de rape y alcachofas) por 9 euros, o una combinación de arroz del día + 5 tapas por 16 euros. O también puedes optar por un pescado salvaje del día más guarnición por 14 euros. Tienes chapatas, embutidos, entrecot, solomillo…Todo preparado con mimo, bien presentado y a muy buen precio. Y servidos por camareros/as muy jóvenes que destilan buen rollo mientras van a la carrera. Y si giras tu cabecita, tienes el Mar Mediterráneo enfrente. ¿Se puede pedir más?

El pincho que debería comer Obama si fuera de tapeo a Valladolid

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de tapear por una de las mejores ciudades en las que uno se puede perder para tal menester: Valladolid. Mi gran sorpresa en el camino tuvo el nombre del primer presidente negro de EEUU. ¿Cómo me iba a imaginar que un pincho llamado ‘Obama en la Casa Blanca’ iba a ser el mejor y más original que he probado en mucho, mucho tiempo? ¿Quién me iba a decir que iba a catar una tapa de Alta Cocina por sólo 3,50 euros? Y sobre todo, ¿a quién demonios se le ocurre crear un pincho con el nombre de Barack Obama?

La respuesta a la última pregunta es Antonio González, chef del restaurante Los Zagales de la Abadía (toda una institución de la ciudad), quien ganó con esta genialidad culinaria el Pincho de Oro de la Ciudad de Valladolid 2009.

Y ya contadas todas las formalidades para ponernos en situación, vayamos al grano. Atraído por su nombre, cuando pedí un ‘Obama en la Casa Blanca’ en Los Zagales me encontré con un bol blanco con una tapa que bien recuerda a la cúpula del Capitolio de Washington en vez de la Casa Blanca (así que si nos pusiéramos estrictos habría que llamar este pincho ‘Obama en el Capitolio’, pero eso es otra discusión. Admitamos pulpo como animal de compañía). Cuando retiramos la tapa, nos encontramos con la primera sorpresa: sólo vemos unas láminas negras que, a primera vista, apetece bien poco metérselas a la boca.

Pues bien, estas finas láminas negras no son otra cosa que patata cocida deshidratada tintada con tinta de calamar. ¿Cómo te quedas? Yo, loquito del todo me quedé.

Pero ahora llega el momento de buscar el tesoro oculto. Cojamos la cucharita que acompaña a la tapa y metámosla hasta el fondo del bol… ¡y encontremos el oro! Oro en forma de base de hojaldre, salsa de setas castellanas, un sabrosísimo huevo de corral trufado y cocido a baja temperatura y sobre esta sencilla pero exquisita mezcla, esas finas láminas negras de patata. Al introducir la cuchara en el bol el huevo se estrella y nace la magia al mezclarse todos estos ingredientes.

Nos lo llevamos a la boca… y directamente déjemonos llevar al paraíso. ¡No tengo palabras para describir todos los sabores que estallaron en mi paladar cuando lo probé!

Y si hay algo que quiero destacar del ‘Obama en la Casa Blanca’ es que no es el típico pincho pijo y minimalista que muchas veces se da en la Alta Cocina, con los que te quedas con más hambre que el perro de un ciego. No es así: el ‘Obama’ llena y sacia tu apetito. Y más al servírterlo con una pequeña barrita de pan para que puedas mojar con ganas el huevo y la salsa. Ya se sabe, hacer ‘patitos’ es uno de los placeres más maravillosos que podemos encontrar cuando nos encontramos con una buena salsa o un buen huevo frito, escalfado o pasado por agua. Y lo mejor es que uno puede probar un pincho de una calidad tan alta por solo 3,50 euros.

Obama, toma nota: ¡ya sabes lo que tienes que comer si te pasas por Valladolid!

Quiero dedicar este artículo al gran amigo que me descubrió este pincho en su ciudad natal, ahora en Chile afrontando nuevos retos personales y profesionales: el artista, crítico de arte y periodista Juanjo Santos @andyjuanjol

Las mejores tapas castizas de Madrid para un San Isidro en crisis

Por:  Jaime Rull / @RullandRock  Curri

Hoy, 15 de mayo, es San Isidro, patrón de Madrid. Así que los dos sibaritas accidentales que hacemos este blog nos hemos tirado a la calle en busca de tabernas genuinas madrileñas de esas que quedan ya poquitas para papearnos las raciones más castizas de la ciudad.

Pero ¡ojo!, que no estamos hablando de cualquier cosa. Os traemos las mejores bravas del foro, el mejor bacalao rebozado, callos para mojar y no parar, una tortilla recién hecha de dar palmas y una oreja adobada a la plancha. ¿Y para beber? Pues os damos a elegir. O unas cañitas tiradas por los ángeles, o… esto tan rico que sigue a continuación: 

GRANDIOSO VERMÚ EN UNA BODEGA CENTENARIA

  • Bodegas Ricla –  Calle de Cuchilleros, 6
  • Teléfono: 91 365 20 69                                                                                   
  • Precio: 1,60 euros el vermú 

No os vamos a engañar, en esta maravillosa taberna los precios no son los más baratos de Madrid (tampoco los más caros). Ya se sabe que muchas veces lo castizo… se paga. Estamos en una bodega de 1867 con preciosos azulejos y barra de estaño de 1936 y claro, los precios de los vinos y de algunas de las raciones van acordes con la solera del sitio. Ahora, si pides un vermú, la cosa cambia. Por 1.60 euros vas a tomarte uno de los vermús más ricos que puedas llevarte a la boca, de esos que entran como el agua y cuando te das cuenta estás como Las Grecas…

Claro, que si los acompañas con esta media ración de callos brutales (5.90 euros)…

…aparte de no chuzarte prematuramente, tu bolsillo no lo va a notar mucho y tu estómago te lo va a agradecer. Y a pesar de estar en una de las calles de Madrid con más guiris con metro cuadrado, en Ricla sigue yendo la gente fiel de toda la vida. ¿Otro vermutito, amigos?

EL MEJOR BACALAO REBOZADO DE MADRID

  • Casa Revuelta –  Calle Latoneros, 3
  • Teléfono: 91 366 33 32                                                                                          
  • Precio: 2,60 euros la tajada de bacalao rebozado

“Este bacalao es de antología”. Esto le decía una sabia señora que estaba detrás de nosotros a su hijo adolescente el sábado pasado en Casa Revuelta. Y es que no se puede explicar mejor, porque antológico es el bacalao de esta taberna castiza; en realidad el mejor bacalao rebozado de la ciudad (2,60 euros): jugoso, churruscadito, fresco, nada pesado…

Si pegas la oreja y pones el radar, te darás cuenta que aquí la conversación más típica es discutir cuál es mejor, si el bacalao de Casa Labra (otra taberna mítica madrileña) o el de Casa Revuelta. Gana este último, pero por goleada. Así que nunca agradeceremos lo suficiente a nuestros buenos amigachos Javi Trigales y Lucía Cuevas que nos enseñaran esta taberna donde también triunfan los callos, con fama de ser uno de los mejores de la ciudad. Eso sí, si no vas un miércoles o un jueves a mediodía no te molestes en pedirlos, porque no los hacen. Pero piensa que siempre te quedará…una de las cañas mejor tiradas de Madrid (y a 1.20 euros) ¡y este pedazo de tajada de bacalao de llorar!

MINI TORTILLA DE PATATAS COCINADA EN EL MOMENTO

  • Taberna de la Daniela –  Calle General Pardiñas, 21
  • Teléfono: 91 575 23 29                                                                                        
  • Precio: 4,40 euros la mini tortilla española preparada en el acto. 1,40 euros la caña.

Alejémonos ahora de las calles más céntricas de Madrid para adentrarnos a la zona comercial de la calle Goya, en el corazón del Barrio de Salamanca. Vayamos a uno de los pocos sitios (por no decir el único) en el que cuando pides un pincho de tortilla no te dan la típica porción de tortilla que lleva horas cocinada: te preparan en el momento una mini tortilla española para tí solito. Y además es lo suficientemente grande para satisfacer a dos personas. Esto es lo que encontrarás en la Taberna de la Daniela, muy célebre por su cocido. Muy, muy rico, por cierto; pero no precisamente barato.

La Daniela abrió sus puertas en 1992, y dado su éxito, ha abierto otras cuatro sucursales en la Villa y Corte. Pero a nosotros la que nos gusta es la taberna original, la del número 23 de la calle General Pardiñas. Tiran como nadie las cervezas y la mini tortilla cocinada en el acto está para chuparse los dedos. Además, tienen el detalle de presentártela con ricas rebanadas de pan tostado calentito. Sus camareras, especialmente Lola, son simpáticas, castizas y con un divertido descaro que las hace únicas. Eso sí, a chulas no las gana nadie, que para eso estamos en Madrid. Avisado quedas por si vas a vacilarlas.

Otro consejo: la Daniela es una muy agradable taberna pero sus precios se pueden disparar si te sales de nuestra amada mini tortilla que es, a nuestro juicio, la estrella de su carta de tapeo.

LAS MEJORES PATATAS BRAVAS DE MADRID

  • Docamar –  Calle Alcalá, 337
  • Teléfono: 91 367 83 17                                                                                        
  • Precio: 3,50 euros la ración de bravas. 4,80 la de oreja adobada a la plancha

Y ahora llegamos al punto más lejano respecto al turístico y masificado centro de Madrid. Más allá de la Plaza de toros de las Ventas, remontando la calle de Alcalá hasta su número 337, llegamos a la plaza de Quintana. Curiosa plaza que cada domingo por la mañana se dan cita niños y mayores para intercambiar cromos. En una de sus esquinas nos encontramos con una de las instituciones del poco turistico barrio de Ciudad Lineal: el Docamar, taberna que se enorgullece de cocinar las mejores patatas bravas de Madrid desde 1963.

Y la realidad le da la razón: unas patatas de calidad fritas a fuego muy, muy lento y una salsa brava cuya receta sigue siendo un misterio son las claves de estas patatas bravas con las que se puede acariciar el cielo mientras tu boca arde como el infierno. Sin duda, son unas patatas bravas de 5 estrellas y a tan sólo 3,50 euros la racion. Pero ésta no es la única especialidad del Docamar: las patatas ali-oli son espectaculares y, sobre todo, algo tan madrileño como la oreja adobada a la plancha es, directamente, para caerse de espaldas. Y todo con una relación calidad-precio muy difícilmente superables en Madrid.

Cuando vayas por el Docamar pregunta por Eugenio, simpático camarero que lleva trabajando allí la friolera de 38 años. Tira las cañas como nadie y si le caes bien seguro que te pone alguna rica tapa gratis. Atención a su arte a la hora de empapar con salsa brava las patatas recién salidas de la cocina:

Un detalle reseñable del Docamar: su interior está decorada con curiosas fotos históricas del distrito de Ciudad Lineal que se remontan a los años 20. Es más, en su propia página web tienen un amplio espacio dedicado a archivo fotográfico del barrio y sus gentes. Así es el Docamar: las patatas bravas como medio para convertirse en memoria histórica y fotográfica del antiguo Madrid. ¡Un bravo por el Docamar!