Bodegas de primer nivel con visita y cata gratis

¡Atento sibarita! Hoy vuelve nuestro amigacho experto en vinos, Diego Fernández, para recomendarnos un planazo de primer nivel: visitas gratis a bodegas con cata incluida. Así que si te gusta el buen beber, ¡no te pierdas este post!

Por: Diego Fernández / @Diegogtf

Me declaro fan de las pequeñas bodegas. Si viajo a una zona de España con Denominación de Origen procuro buscar una marca de vino que no sea de las que se pueden permitir publicidad en televisión, radio o vallas gigantescas en las autopistas. No es que tenga manía a las grandes reinas del vino, pero suelo escoger a los pequeños productores por varias razones:

– Su vino es igual o mejor que el de sus macrocompetidoras.

– El vino suele ser más barato.

– La visita y la degustación es gratis -alrededor de 10 euros cobran las grandes bodegas-, más personal y más auténtica.

– Y por último, la razón más personal: admiro su trabajo.

Aquí van dos bodegas en las que me trataron muy bien, dándome un paseo por sus instalaciones y catando varios de sus muy buenos vinos totalmente gratis, a un precio de 0 euros:

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Bodegas Torrederos

  • Dirección: Ctra. Nac. Valladolid, km 289, Fuentelisendo (Burgos)
  • Contacto: Patricia Peña: 947 532 627
  • Precio: visita y degustación de vino: gratis

Esta bodega está en Fuentelisendo (Burgos), en una carretera plagada de viñedos de la D.O. Ribera del Duero que va desde Aranda del Duero hasta Peñafiel. Para visitar la bodega bastó con llamar al teléfono de contacto de su página web y reservar la visita a la hora a la que más nos convenía. La chica que nos atendió a mi familia y a mí fue majísima. Nos enseño las salas en las que se elabora el mosto y la zona de barricas donde se fermenta transformándose en vino. Para cerrar la visita a la bodega probamos tres de sus tintos: el joven, el roble y el crianza. Todo ello con una pequeña tapa para que entrara mejor.

Torrederos tiene además la particularidad de ser uno de los vinos de la Ribera del Duero con mejor calidad precio que conozco. Comprado en bodega el crianza cuesta menos de 5 euros y la botella del joven no llega a los 2. Y te aseguro que no te hablo de un vino mal considerado. Tanto la guía Peñin como el gurú estadounidense del vino, Robert Parker, han dado puntuaciones altas a este Ribera en varias ocasiones (90 sobre 100). Para no extenderme demasiado solo diré que el crianza es un buen tinto que sabe bastante a vainilla -aparte de a vino, evidentemente- gracias al buen efecto que el envejecimiento en barricas de roble hace sobre él. A nadie a quién se lo he dado a probar le ha disgustado. ¿El joven? Al olerlo, pura mermelada.

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Bodegas Obergo

  • Dirección: Ctra. La Puebla de Castro, km 0.6 Ubiergo (Huesca)
  • Contacto: 669 357 866 / 7
  • Precio: visita y degustación vino gratis

No es la Bodega más fácil de encontrar, pero una vez que llegas allí merece la pena. Los paisajes son preciosos. A mí me recordaron a la Toscana italiana y además con los Pirineos de fondo.

Estoy hablando de la D.O. Somontano, una de las denominaciones de origen con más futuro en nuestro país y que está ubicada cerca de múltiples lugares que merecen una visita. Se encuentra en las afueras de Ubiergo, en Huesca.

Tras una charla sobre las particularidades del terreno y de las uvas que utilizan nos enseñaron las salas en las que elaboran su rosado y sus dos tintos para después invitarnos a una cata comentada de sus vinos.

La razón por la que el amigo sibarita Jaime Rull y yo acudimos hasta la bodega es porque una de las grandes amigas de Jaime siente devoción por el vino “Caramelos”. Se trata de un tinto joven con envejecimiento en barrica de 4 meses. Es muy fácil de beber y como su nombre indica se trata de una auténtica golosina de vino.

El crianza de la bodega “Finca la mata” también es un vino muy bien conseguido, pero a mí de los tres el que más me sorprendió fue el rosado “Lágrimas de Obergo”. No es un rosado suave. Sabe a uva y es uno de los rosados con más cuerpo que he probado y que más me ha gustado.

Como ya te prometí, toda la cata y la visita fue gratuita, pero como resistirse a comprar unas cuantas botellas. Ninguna de ellas alcanza los 10 euros.

El pincho que debería comer Obama si fuera de tapeo a Valladolid

Por: Jaime Rull / @RullandRock

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de tapear por una de las mejores ciudades en las que uno se puede perder para tal menester: Valladolid. Mi gran sorpresa en el camino tuvo el nombre del primer presidente negro de EEUU. ¿Cómo me iba a imaginar que un pincho llamado ‘Obama en la Casa Blanca’ iba a ser el mejor y más original que he probado en mucho, mucho tiempo? ¿Quién me iba a decir que iba a catar una tapa de Alta Cocina por sólo 3,50 euros? Y sobre todo, ¿a quién demonios se le ocurre crear un pincho con el nombre de Barack Obama?

La respuesta a la última pregunta es Antonio González, chef del restaurante Los Zagales de la Abadía (toda una institución de la ciudad), quien ganó con esta genialidad culinaria el Pincho de Oro de la Ciudad de Valladolid 2009.

Y ya contadas todas las formalidades para ponernos en situación, vayamos al grano. Atraído por su nombre, cuando pedí un ‘Obama en la Casa Blanca’ en Los Zagales me encontré con un bol blanco con una tapa que bien recuerda a la cúpula del Capitolio de Washington en vez de la Casa Blanca (así que si nos pusiéramos estrictos habría que llamar este pincho ‘Obama en el Capitolio’, pero eso es otra discusión. Admitamos pulpo como animal de compañía). Cuando retiramos la tapa, nos encontramos con la primera sorpresa: sólo vemos unas láminas negras que, a primera vista, apetece bien poco metérselas a la boca.

Pues bien, estas finas láminas negras no son otra cosa que patata cocida deshidratada tintada con tinta de calamar. ¿Cómo te quedas? Yo, loquito del todo me quedé.

Pero ahora llega el momento de buscar el tesoro oculto. Cojamos la cucharita que acompaña a la tapa y metámosla hasta el fondo del bol… ¡y encontremos el oro! Oro en forma de base de hojaldre, salsa de setas castellanas, un sabrosísimo huevo de corral trufado y cocido a baja temperatura y sobre esta sencilla pero exquisita mezcla, esas finas láminas negras de patata. Al introducir la cuchara en el bol el huevo se estrella y nace la magia al mezclarse todos estos ingredientes.

Nos lo llevamos a la boca… y directamente déjemonos llevar al paraíso. ¡No tengo palabras para describir todos los sabores que estallaron en mi paladar cuando lo probé!

Y si hay algo que quiero destacar del ‘Obama en la Casa Blanca’ es que no es el típico pincho pijo y minimalista que muchas veces se da en la Alta Cocina, con los que te quedas con más hambre que el perro de un ciego. No es así: el ‘Obama’ llena y sacia tu apetito. Y más al servírterlo con una pequeña barrita de pan para que puedas mojar con ganas el huevo y la salsa. Ya se sabe, hacer ‘patitos’ es uno de los placeres más maravillosos que podemos encontrar cuando nos encontramos con una buena salsa o un buen huevo frito, escalfado o pasado por agua. Y lo mejor es que uno puede probar un pincho de una calidad tan alta por solo 3,50 euros.

Obama, toma nota: ¡ya sabes lo que tienes que comer si te pasas por Valladolid!

Quiero dedicar este artículo al gran amigo que me descubrió este pincho en su ciudad natal, ahora en Chile afrontando nuevos retos personales y profesionales: el artista, crítico de arte y periodista Juanjo Santos @andyjuanjol